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  <title>Germán Cano</title>
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  <updated>2013-05-21T15:15:22-04:00</updated>
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    <name>Germán Cano</name>
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  <rights>Copyright 2008, HuffingtonPost.com, Inc.</rights>
  <subtitle>HuffingtonPost Blogger Feed for Germán Cano</subtitle>
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    <title>El 25-S y la mayoría silenciosa</title>
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    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1918775</id>
    <published>2012-09-28T01:00:00-04:00</published>
    <updated>2012-11-27T05:12:01-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[Resulta muy fácil empezar este artículo llamando la atención a Mariano Rajoy sobre el peligro que las "mayorías silenciosas" han representado siempre para cualquier democracia. No es solo indicio de una preocupante falta de sensibilidad hacia la dimensión política de la sociedad civil realmente preocupante, sino de ignorancia histórica.]]></summary>
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        <name>Germán Cano</name>
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    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/german-cano/"><![CDATA[<center><a href="http://images.huffingtonpost.com/2012-09-27-efefotosespana.8107168.jpg"><img alt="2012-09-27-efefotosespana.8107168.jpg" src="http://images.huffingtonpost.com/2012-09-27-efefotosespana.8107168-thumb.jpg" width="570" height="358" /></a><br><small>Mariano Rajoy interviene durante la Asamblea 67 de las Naciones Unidas en Nueva York, el martes 26 de septiembre. JUSTIN LANE / EFE</small></center><br />
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Resulta muy f&aacute;cil empezar este art&iacute;culo llamando la atenci&oacute;n a Mariano Rajoy sobre el peligro que las "mayor&iacute;as silenciosas" han representado siempre para cualquier democracia. Considerar que en este preciso momento los problemas de la sociedad espa&ntilde;ola se solucionar&iacute;an si todos sigui&eacute;ramos el ejemplo de aquellos "<a href="http://politica.elpais.com/politica/2012/09/26/actualidad/1348685176_244661.html" target="_hplink">que no se manifiestan, que no salen en las portadas de la prensa y que no abren los telediarios</a>"; de esa "inmensa mayor&iacute;a que est&aacute; trabajando, el que puede, dando lo mejor de s&iacute; para lograr ese objetivo nacional que nos compete a todos, que es salir de esta crisis" no es solo indicio de una falta de sensibilidad hacia la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica de la sociedad civil realmente preocupante, sino de ignorancia hist&oacute;rica.<br />
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&iquest;Acaso Rajoy se est&aacute; refiriendo a la sociedad silenciosa que vivi&oacute; bajo el franquismo -recordemos el consejo de Franco: "haga como yo, no se meta en pol&iacute;tica"- o a los hombres y mujeres autodenominados "apol&iacute;ticos" que, concentrados en su trabajo y en su vida privada, miraban a otro lado en el contexto del avance nacionalsocialista en la Rep&uacute;blica de Weimar? Hoy, como siempre, lo que prepara el terreno a la barbarie no crece necesariamente al margen de la sociedad, sino en su propio n&uacute;cleo. Crece en la indiferencia hacia la pol&iacute;tica y en el aislamiento individualista del tejido social, precisamente aquellos valores que el perfil psico y sociol&oacute;gico de Rajoy pone en primer plano, vistos su desprecio hacia el activismo ciudadano y su contumaz aprecio por quienes procuran "no significarse" demasiado.<br />
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Parece un hecho que el tono afectivo de nuestros d&iacute;as es de desorientaci&oacute;n y miedo. La actual insatisfacci&oacute;n apenas deja ya espacio al repliegue protector en los peque&ntilde;os placeres de la vida privada y la realidad aparece para la mayor&iacute;a cada vez m&aacute;s marcada por una dureza y una sucia obscenidad apenas comprensibles hace alg&uacute;n tiempo. Vivimos en una encrucijada, en efecto, pero desde que constatamos que nuestro malestar carece de toda sinton&iacute;a con la marcha superflua de la actividad parlamentaria convencional, estamos obligados a tirar del freno y reclamar una mayor intensificaci&oacute;n de la pol&iacute;tica. <br />
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No deja de ser llamativo que los mayores detractores de la "ingenier&iacute;a social" del pasado siglo, los liberales, est&eacute;n desplegando en diversos laboratorios, entre ellos, el de Espa&ntilde;a, una nueva fase del experimento orientado a subordinar el Estado de Derecho, sus precarias conquistas sociales y sus instituciones a la din&aacute;mica de los mercados y de la pol&iacute;tica como mera gesti&oacute;n empresarial. No es casual que Rajoy guste de comparar Espa&ntilde;a con una peque&ntilde;a empresa o con una familia de a pie.<br />
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Frente a este contragolpe, ya iniciado en la d&eacute;cada de los setenta, no necesitamos de ning&uacute;n modo a mayor&iacute;as silenciosas, sino personas como <a href="http://www.huffingtonpost.es/2012/09/26/camarero-protegiendo-a-manifestantes_n_1915380.html" target="_hplink">Alberto Casillas Asenjo</a>, el camarero que permiti&oacute; que un mont&oacute;n de manifestantes se cobijaran de las cargas indiscriminadas que la polic&iacute;a estaba realizando en su bar. Alberto, que reconoce haber votado por Rajoy, "pero no por esta forma de gobernar", decidi&oacute; no ser mayor&iacute;a silenciosa el 25S. Tal vez porque, como otros muchos, comprendi&oacute; ese d&iacute;a que la "<a href="http://www.publico.es/dinero/421249/de-guindos-la-reforma-laboral-sera-extremadamente-agresiva" target="_hplink">extrema agresividad</a>" con la que se aplicar&iacute;a, seg&uacute;n el ministro De Guindos en Bruselas, la reforma laboral del Gobierno, podr&iacute;a tener entre sus consecuencias <a href="http://politica.elpais.com/politica/2012/09/26/actualidad/1348687650_075542.html" target="_hplink">la absurda y desproporcionada actuaci&oacute;n del cuerpo de antidisturbios en la estaci&oacute;n de Atocha</a>.<br />
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Necesitamos a personas como <a href="http://elindignado.wordpress.com/2012/09/26/despertando-del-sueno-a-la-pesadilla/" target="_hplink">Isabel</a>, que esa misma tarde atendi&oacute;, arriesgando su integridad f&iacute;sica, a una participante de la manifestaci&oacute;n que, tratando de escapar "de la ratonera en la que se hab&iacute;a convertido Neptuno", hab&iacute;a sido disparada "deliberadamente y sin tapujos a la cabeza con una pelota de goma a una distancia no mayor de 10 metros". Cuando esta persona estaba desorientada y herida, Isabel la arrastr&oacute; "a trompicones" a un garaje donde practic&oacute; "unos rudimentarios primeros auxilios".<br />
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No, no necesitamos a "mayor&iacute;as silenciosas", sino a ciudadanos como Rafa, quien, en el momento de m&aacute;s tensi&oacute;n, interpuso su cuerpo <a href="http://elindignado.wordpress.com/2012/09/26/despertando-del-sueno-a-la-pesadilla/" target="_hplink">entre los descerebrados que reventaron, con y sin infiltrados</a>, la pac&iacute;fica manifestaci&oacute;n que transcurr&iacute;a hasta entonces, desactivando el mensaje de desobediencia civil no violenta que se trataba de lanzar, y el cuerpo policial; o como el individuo an&oacute;nimo que repart&iacute;a el d&iacute;a 26 por Neptuno una octavilla invitando a la reflexi&oacute;n sobre los aciertos y errores de organizaci&oacute;n cometidos el d&iacute;a antes y as&iacute; evitar la funesta imagen de violencia que ha desplazado el debate pol&iacute;tico sobre el "<a href="http://coordinadora25s.wordpress.com/manifiesto/" target="_hplink">secuestro</a>" de la democracia espa&ntilde;ola que se trataba de visibilizar con la acci&oacute;n hacia otros asuntos, pongamos, m&aacute;s sensacionalistas. Los medios a&uacute;n serios aqu&iacute; deber&iacute;an hacer un ejercicio de autorreflexi&oacute;n: &iquest;por qu&eacute; la profusi&oacute;n de v&iacute;deos de las cargas dej&oacute; de lado toda informaci&oacute;n sobre el sentido de la acci&oacute;n?<br />
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Llamar h&eacute;roes a estas personas ser&iacute;a injusto porque su labor es mucho m&aacute;s importante que la de ser salvadores o l&iacute;deres: ellos son el ejemplo de la fortaleza de la sociedad civil y de su compromiso con una sociedad no dinamitada en sus elementales condiciones de supervivencia por la l&oacute;gica unilateral y ferozmente insolidaria de la econom&iacute;a pol&iacute;tica de los afectos caracter&iacute;stica del neoliberalismo. Estos gestos no silenciosos y la cuesti&oacute;n de fondo que sac&oacute; de forma c&iacute;vica y responsable a la calle a miles de personas -la denuncia de ocupaci&oacute;n efectiva de nuestra capacidad de decisi&oacute;n pol&iacute;tica- han quedado fuera de foco bajo el impacto medi&aacute;tico de las escenas violentas que durante el 25S desgraciadamente se produjeron a lo largo de la jornada. <br />
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Ser&iacute;a un grave error desatender esta voz pol&iacute;tica de la ciudadan&iacute;a y escudarse en la criminalizaci&oacute;n y marginalizaci&oacute;n del movimiento para, como casi siempre, no impulsar debates de mayor calado sobre la p&eacute;rdida de consistencia real de nuestras instituciones. El apoyo que la convocatoria ha tenido por parte de diputados y grupos parlamentarios corrobora asimismo que la iniciativa no buscaba, como han insistido sus organizadores hasta la saciedad, "ocupar" literalmente el Congreso, sino llamar la atenci&oacute;n, rode&aacute;ndolo simb&oacute;licamente, sobre el creciente abismo que existe entre este y la ciudadan&iacute;a y el secuestro de nuestra democracia real bajo los poderes econ&oacute;micos.<br />
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No es extra&ntilde;o, por tanto, que, frente a la intimidatoria actitud de la inefable delegada de Gobierno, Cristina Cifuentes o de Dolores de Cospedal, que tildaron de "golpistas" a los convocantes del 25S, fuentes judiciales hayan expresado la "<a href="http://www.cadenaser.com/espana/articulo/audiencia-nacional-rechaza-investigacion-detenidos-cargas-25-s/csrcsrpor/20120927csrcsrnac_10/Tes" target="_hplink">perplejidad" de los jueces tanto de la Audiencia Nacional como los de Plaza de Castilla ante la indefinici&oacute;n de la Polic&iacute;a y la falta concreta de acusaci&oacute;n</a>. La insistencia de pol&iacute;ticos, como Rosa D&iacute;ez y otros, en repetir el falso mantra de que la convocatoria pretend&iacute;a ocupar literalmente el Congreso, es, sencillamente, un acto de mala fe o de desinformaci&oacute;n. Pero apelar, en esta situaci&oacute;n, de manera paternalista, a "mayor&iacute;as silenciosas" equivale a promover la desafecci&oacute;n hacia la pol&iacute;tica y a desincentivar la obligaci&oacute;n c&iacute;vica de participar activamente en la construcci&oacute;n de nuestro futuro.]]></content>
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    <title>Bomberos frente al incendio neoliberal</title>
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    <published>2012-07-24T04:10:46-04:00</published>
    <updated>2012-09-22T05:12:05-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Si alguna oportunidad emerge de la crisis financiera es la de liberarnos de esta salvaje economía que se postula como ley ineluctable. Como nos recuerda Chesterton, "la prueba de la cordura política consiste en conservar la cabeza".]]></summary>
    <author>
        <name>Germán Cano</name>
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    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/german-cano/"><![CDATA[<img alt="2012-07-23-ESPE.jpg" src="http://images.huffingtonpost.com/2012-07-23-ESPE.jpg" width="348" height="464" style="float: left; margin:10px" /> Aunque pueden llegar a darlo todo, los bomberos disfrutan con su trabajo. Su vocaci&oacute;n de servicio no tiene precio ni se paga con dinero. En todos los gestos de generosidad que han realizado y siguen realizando a lo largo de su historia, ellos testimonian un valor social b&aacute;sico: la necesidad de brindar socorro en situaciones de emergencia. De ah&iacute; que por medio de instituciones fundamentales como el cuerpo de bomberos podamos someter a cuestionamiento y criticar todas las instituciones accesorias. &iquest;Tiene sentido un mundo sin cuerpo de bomberos? &iquest;No ser&iacute;a una sociedad sin este bien p&uacute;blico una sociedad de c&iacute;nicos serviles? Sin embargo, vivimos tiempos en los que nuestros valores primordiales est&aacute;n bajo sospecha: se nos dice que, si no hay recortes a instituciones como la de los bomberos, no se satisfacen las exigencias de nuestra "Deuda". En la medida en que se nos exige subordinar un fin humano innegociable a la supuesta situaci&oacute;n de necesidad de la crisis econ&oacute;mica, los par&aacute;metros y las coordenadas que daban sentido y apuntalaban nuestra vida se est&aacute;n desplazando de forma alarmante hasta el absurdo. Es la presunta situaci&oacute;n de emergencia la que pasa ahora a medir dictatorialmente, sin complejos, nuestras instituciones y necesidades m&aacute;s fundamentales: vivienda, educaci&oacute;n, sanidad, trabajo. Hoy, en lugar de recompensar y atenuar el sacrificio de los bomberos en situaciones de emergencia, son las situaciones de emergencia las que no dudan en sacrificar a los bomberos. Esta gente nunca parece darse cuenta de que, si respetamos una escala de medici&oacute;n a la altura de lo humano, lo urgente es detener los obligados e incesantes desahucios de lo com&uacute;n, no la supuesta imperiosidad de la deuda. <br />
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<a href="http://politica.elpais.com/politica/2012/07/20/actualidad/1342814834_236368.html" target="_hplink">"Tenemos que comprar nosotros el fairy para lavar los platos porque no lo reponen"</a>, protesta Jos&eacute; Miguel B., un bombero afectado por los duros recortes que la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha. Se dice que los manifestantes no comprendemos lo grave que es la situaci&oacute;n, que, en lugar de arrimar el hombro, nos mostramos airados e intransigentes. Es cierto, somos gente sencilla. Pero nuestro sentido com&uacute;n nos dice por qu&eacute; tenemos que salir a la calle. Y solo nos basta una cosa para rebelarnos intransigentemente: la dignidad de este bombero. Porque un bombero tiene que concentrarse en ayudar a sus conciudadanos y no estar pensando en comprar el fairy, debe tener unas condiciones laborales adecuadas; porque debe tener unas condiciones laborales &oacute;ptimas, debe tener un sueldo digno y unas instituciones p&uacute;blicas que est&eacute;n a la altura de su gran responsabilidad; porque los bomberos deben tener una administraci&oacute;n que est&eacute; a la altura de este servicio b&aacute;sico, no deben existir responsables p&uacute;blicos como Esperanza Aguirre. Para que no existan pol&iacute;ticos como Esperanza Aguirre, que impiden que los bomberos hagan dignamente su trabajo, debe haber una transformaci&oacute;n de lo pol&iacute;tico. Porque debe haber una transformaci&oacute;n de lo pol&iacute;tico y el bombero no se preocupe por el fairy, deben, si es preciso, temblar los bancos, la "troika", la Comunidad Europea y el FMI. Porque un bombero no debe perder su tiempo para salvar vidas reponiendo el fairy ni "parcheando" coches averiados, debemos salir a la calle. Por &eacute;l y por todos nosotros cuyas vidas dependen de &eacute;l: profesores, m&eacute;dicos, aut&oacute;nomos, precarios, empleados, alba&ntilde;iles... Porque el bombero es la imagen fundamental que simboliza la sencilla dignidad de ese terreno nuestro de lo com&uacute;n que nos est&aacute;n incendiando poco a poco, la base fr&aacute;gil, pero ineludible a la que cualquier otra cosa deber&iacute;a subordinarse. <br />
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Cuando las grandes tijeras de los hombres de negro, los "expertos" en ciencia econ&oacute;mica, se acercan para que ahorremos en fairy, los simples sabemos que, tras este primer gesto, no dudar&aacute;n en cortarnos la cabeza para que les cuadren las cuentas. Pero si un sistema no repone el fairy para que un bombero pueda dedicarse a lo que sabe hacer, ese sistema sencillamente se revela como una gran estafa y debe transformarse de arriba a abajo. Si alguna oportunidad emerge de la crisis financiera es la de liberarnos de esta salvaje econom&iacute;a que se postula como ley ineluctable. Como nos recuerda Chesterton, "la prueba de la cordura pol&iacute;tica consiste en conservar la cabeza". Qu&eacute; tiempos en los que solo conservar la nuestra, como se insiste desde el 15-M, es para nuestros enemigos sin&oacute;nimo de demagogia o una reivindicaci&oacute;n, como argument&oacute; con sofisticado desparpajo filos&oacute;fico el ministro Soria en el litigio minero, "metaf&iacute;sicamente imposible". <br />
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En este contexto rayano en el misterio teol&oacute;gico, llegar a algo tan simple como la dignidad de un bombero no es, en verdad, cosa f&aacute;cil. M&aacute;xime cuando nos adoctrinan con los mensajes de que este terreno social de lo com&uacute;n se ha convertido de repente en un balneario de lujo que ya "no nos podemos permitir"; que los bomberos, como funcionarios, son una casta de par&aacute;sitos privilegiados. Quieren as&iacute; que los eslabones de nuestra protesta se separen, incluso que luchen entre s&iacute;, y no hagan cadena con otros eslabones hasta alumbrar una voluntad pol&iacute;tica colectiva. <br />
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Pero mienten sencillamente todos aquellos que nos dicen que hay cosas m&aacute;s importantes que conservar y luchar por este terreno com&uacute;n. Nada, absolutamente nada, es m&aacute;s importante que la dignidad de este bombero. Este terreno, arduamente conquistado y casi siempre amenazado, solo ofende como un privilegio, un lujo... a los pir&oacute;manos. Por eso todas somos bomberos frente al incendio neoliberal.]]></content>
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