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  <title>Jesús Martínez Álvarez</title>
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  <updated>2013-05-22T18:54:24-04:00</updated>
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    <name>Jesús Martínez Álvarez</name>
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  <rights>Copyright 2008, HuffingtonPost.com, Inc.</rights>
  <subtitle>HuffingtonPost Blogger Feed for Jesús Martínez Álvarez</subtitle>
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    <title>Llamada de atención</title>
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    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.3247037</id>
    <published>2013-05-12T04:05:48-04:00</published>
    <updated>2013-05-12T03:58:14-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Mi pequeño de 6 años se porta muy mal, lleva una temporada que constantemente reclama nuestra atención, pesao, pesao. Duerme bien, come bien y va bien de la tripa, así que no entendemos mucho el porqué de este comportamiento. Sirva este corto relato como desahogo, como petición de ayuda.]]></summary>
    <author>
        <name>Jesús Martínez Álvarez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/"><![CDATA[<blockquote>Mi peque&ntilde;o de 6 a&ntilde;os se porta muy mal, lleva una temporada que constantemente reclama nuestra atenci&oacute;n, pesao, pesao.<br><br><br />
<br />
Duerme bien, come bien y va bien de la tripa, as&iacute; que no entendemos mucho el porqu&eacute; de este comportamiento. Quiz&aacute;s en las &uacute;ltimas semanas la situaci&oacute;n se haya ido complicando, tiene la costumbre de quitarnos cosas, las esconde, las rompe o incluso nos chantajea ofreci&eacute;ndolas para que le demos algo a cambio. Al principio era gracioso y no lo tom&aacute;bamos a mal, era como un juego, pero los robos fueron aumentando, su conducta se empez&oacute; a complicar. <br />
<br />
Nunca ha sido f&aacute;cil con &eacute;l, la sociabilidad no es lo suyo. &Uacute;ltimamente se pelea en el parque tambi&eacute;n y es dif&iacute;cil y desagradable salir a la calle con &eacute;l. No voy a decir que tenga una conducta violenta porque tambi&eacute;n tiene sus momentos de mimos y cari&ntilde;o desmedido, pero cuando se enfada te mira fijamente a los ojos y te reta. Cuando tiene una rabieta, la convivencia se hace dif&iacute;cil y nos hace plantearnos muchas dudas. Los vecinos deben estar hartos de ruidos y estridencias a cualquier hora del d&iacute;a, aunque es verdad que pasadas las once de la noche es como si se le acabaran las pilas y lo que quiere es dormir en su cama, con su luz apagada y con poco ruido.<br />
<br />
Es verdad que no le hacemos mucho caso. Ya se sabe que con el trabajo, la casa, la consulta y todas las obligaciones que las redes sociales me traen, es muy dif&iacute;cil dedicarle tiempo. &Uacute;ltimamente el rato de ponerle las comidas y poco m&aacute;s.</blockquote><br />
<br />
Sirva este corto relato como desahogo, como petici&oacute;n de ayuda, como un decir hasta aqu&iacute; hemos llegado. Esta ma&ntilde;ana llegamos al culmen, nos ha quitado el edred&oacute;n de la cama y se ha escondido bajo el colch&oacute;n. Entre no saber si re&iacute;r por el gesto y el no saber qu&eacute; hacer, he optado por contar nuestra situaci&oacute;n.<br />
<br />
Y es que adoro a mi perro, un cocker spaniel negro de 6 a&ntilde;os, tan nervioso hoy como el primer d&iacute;a.]]></content>
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    <title>Cómo cabrear al pediatra de su hijo</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/jesus-martinez-alvarez/como-cabrear-al-pediatra-_b_3008395.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.3008395</id>
    <published>2013-04-05T02:02:05-04:00</published>
    <updated>2013-04-05T02:21:41-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Primero y principal: llegue tarde. Estar puntual es un error y además no se lo va a agradecer nadie. La indumentaria también podría tener su importancia. Si es invierno pase por unos charcos o un terreno embarrado usted y el niño antes de entrar. Siente al niño en la mesa del despacho y permita al crío que toquetee las cosas.]]></summary>
    <author>
        <name>Jesús Martínez Álvarez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/"><![CDATA[Los pediatras no siempre somos tipos cercanos y agradables, abunda el modelo <em>House</em> o <em>Vilches</em>; lejano queda el modelo George Clooney en la serie televisiva <em>Urgencias</em> y no siempre se puede congeniar o empatizar como se dice ahora. No es infrecuente que los padres salgan de una consulta de pediatr&iacute;a con preguntas por hacer, o con un sinsabor por la cr&iacute;tica recibida o incluso mir&aacute;ndose uno al otro y pregunt&aacute;ndose: &iquest;Qu&eacute; ha querido decir? &iquest;Qu&eacute; se habr&aacute; pensado?<br />
<br />
Mucho m&aacute;s frecuente es que sea solo uno de los progenitores el que sale mosqueado:<br />
<br />
- &iexcl;Ser&aacute; engre&iacute;do!<br />
<br />
- Pues a m&iacute; me ha parecido simp&aacute;tico.<br />
<br />
- Un gilipollas, eso es lo que es.<br />
<br />
No es f&aacute;cil caer bien a todo el mundo, no es f&aacute;cil dedicar tiempo y simpat&iacute;a a ciertas cuestiones de hoy en d&iacute;a cuando los padres est&aacute;n a menudo demasiado empe&ntilde;ados en la perfecci&oacute;n de sus hijos. Esto es otro tema en el que no quer&iacute;a entrar hoy, pero s&iacute; les recomiendo una lectura en el caso de estar interesados en el asunto. Se llama: <a href="http://aplamancha.blogspot.com.es/2013/04/la-extincion-del-nino-sano.html" target="_hplink"><em>La extinci&oacute;n del ni&ntilde;o sano</em></a>, del blog El b&aacute;lsamo de Fierabr&aacute;s y que firma su editor Antonio Ruiz.<br />
<br />
Si ustedes se encuentran en esta situaci&oacute;n me permito sugerirles desde el conocimiento de lo que a m&iacute; me molesta, una serie de recomendaciones para tocarle los huevos al pediatra de su hijo. Son unas sencillas medidas para enervar y sacar de quicio a este sujeto que no les gusta.<br />
<br />
<ul><li>Primero y principal: llegue tarde. Estar puntual es un error y adem&aacute;s no se lo va a agradecer nadie. H&aacute;gase esperar, as&iacute; podr&aacute; ir&oacute;nicamente disculparse aunque no lo sienta y adem&aacute;s podr&aacute; decir que un imb&eacute;cil hab&iacute;a aparcado mal, cuando sabe que el propietario del coche en cuesti&oacute;n es el propio pediatra.</li><br />
<br />
<li>La indumentaria tambi&eacute;n podr&iacute;a tener su importancia. Si es verano vaya en ba&ntilde;ador y chanclas, recu&eacute;rdele que est&aacute; de vacaciones y que &eacute;l est&aacute; trabajando. Si es invierno pase por unos charcos o un terreno embarrado usted y el ni&ntilde;o antes de entrar. Dejar un recuerdo de su paso por all&iacute; beneficiar&aacute; a ambos.</li><br />
<br />
<li>Siente al ni&ntilde;o en la mesa del despacho y permita al cr&iacute;o que toquetee las cosas que hay encima de la mesa. Que no las hubiera puesto ah&iacute;. O si es mayorcito d&eacute;jele corretear. Un ni&ntilde;o debe sentirse feliz y libre y es obligaci&oacute;n del m&eacute;dico no dejar al alcance de los menores cosas peligrosas.</li><br />
<br />
<li>Si el ni&ntilde;o dice que el m&eacute;dico no tiene pelo, o qu&eacute; bajito es, r&iacute;ase a carcajadas por la ocurrencia y cuando lleve un rato diga. "&iexcl;Uy disculpe! &iquest;No le habr&aacute; molestado?" Y siga riendo un poco m&aacute;s mientras afirma que son cosas de cr&iacute;os.</li><br />
<br />
<li>Antes de contar a lo que ha venido, pregunte otra cosa diferente y seg&uacute;n le est&eacute; respondiendo cambie de tema sin dejarle acabar. As&iacute; ver&aacute; que le importa una mierda lo que diga.</li><br />
<br />
<li>Independientemente de a lo que vaya, ofrezca un bollo de chocolate al chaval y en ese momento comente a su pediatra que le doli&oacute; la garganta el otro d&iacute;a y que le mire por... tocar los cojones, digo... por si acaso.</li><br />
<br />
<li>Si es un beb&eacute; es imprescindible llevarle con un traje de muchos botones y entretenerse en quitarlo excus&aacute;ndose por su impericia repetidamente, mientras deja de desabotonar y mira al profesional como pidiendo ayuda. Si quiere ir m&aacute;s r&aacute;pido que se lo quite &eacute;l. No hay prisa, total hasta que acabe su turno hay tiempo.</li><br />
<br />
<li>Es b&aacute;sico y ser&iacute;a imperdonable no llevar al ni&ntilde;o cagado, si es con diarrea mejor, ofreciendo el pa&ntilde;al al m&eacute;dico para que observe lo patol&oacute;gico de la defecaci&oacute;n.</li><br />
<br />
<li>Si su pediatra es de buena pasta y todav&iacute;a aguanta intente con los trucos cl&aacute;sicos: no me come nada, nada. &iquest;No le parece que est&aacute; bajito? &iquest;No habr&iacute;a algo para que no se ponga malo? O afirmaciones como: todav&iacute;a no le baja lo de la cola, unas vitaminas le vendr&iacute;an bien, creo que tiene el pecho agarrado. &iquest;Y unos an&aacute;lisis por si acaso? Luego no se los va a hacer, pero as&iacute; molesta.</li><br />
<br />
<li>Cuando ya est&eacute; vestido recuerde que tiene un grano en la ingle que no le gusta nada. Para esto recuerde que le ha llevado con todo el pastel y no tiene pa&ntilde;al de recambio.</li><br />
<br />
<li>Cuando haya terminado y se est&eacute; despidiendo deje que el ni&ntilde;o abra la puerta. Si no llega mejor, as&iacute; tarda m&aacute;s. Una rabieta en este momento ser&iacute;a ideal. Cuando lo haya conseguido y est&eacute;n a punto de salir vu&eacute;lvase y observe si ya ha cerrado su historial. Si es as&iacute;, p&iacute;dale por favor que le haga una receta de paracetamol, que se le ha acabado. Est&aacute; usted en su derecho.</li><br />
<br />
<li>Si ha conseguido salir por la puerta y su pediatra todav&iacute;a esboza una sonrisa, desconf&iacute;e y p&oacute;ngale una reclamaci&oacute;n, algo trama.</li></ul>]]></content>
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    <title>Cuando la mamá es el ogro</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/jesus-martinez-alvarez/cuando-la-mama-es-el-ogro_b_2791632.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.2791632</id>
    <published>2013-03-05T02:02:33-05:00</published>
    <updated>2013-05-04T05:12:01-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Vivimos, leemos y disfrutamos de una gran explosión blogosférica y en las redes sociales sobre maternidad. Los blogs de madres, afortunadamente inundan cualquier publicación digital. Nunca la lactancia y crianza tomó tanto protagonismo social y mediático. Pero a veces nos topamos con llamado bebé no deseado.]]></summary>
    <author>
        <name>Jesús Martínez Álvarez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/"><![CDATA[Vivimos, leemos y disfrutamos de una gran explosi&oacute;n blogosf&eacute;rica y en las redes sociales sobre maternidad. Los blogs de madres, afortunadamente inundan cualquier publicaci&oacute;n digital. Nunca la lactancia y crianza tom&oacute; tanto protagonismo social y medi&aacute;tico.<br />
<br />
Que una diva de la canci&oacute;n decida tener a su beb&eacute; por ces&aacute;rea puede suponer toda una convulsi&oacute;n en las redes sociales, por lo de mal ejemplo que supone para los interesados en el embarazo, parto y lactancia natural. Muchas portadas, art&iacute;culos y debates se pueden ver a diario donde la lactancia y crianza est&aacute;n pasando a un primer plano. El amor materno filial y el buen hacer con los hijos lo inunda todo hasta el fanatismo. T&eacute;rminos como colecho, porteo, lactivismo, amor maternal y dedicaci&oacute;n absoluta son <em>trending topic</em> en cualquier b&uacute;squeda en la red. Una voz disonante o un m&eacute;todo excesivamente conductista puede provocar un amargo debate donde haya que dilucidar si se es mejor madre por hacer esto o lo otro o si eres un pediatra cavern&iacute;cola por avalar la tesis.<br />
<br />
Como pediatra -no podr&iacute;a ser de otra forma- estoy muy a favor de la lactancia materna y de su promoci&oacute;n. Tambi&eacute;n de dar la mayor autonom&iacute;a a los peque&ntilde;os y me gusta hacerlos grandes cuanto antes sac&aacute;ndolos de debajo de las faldas de su madre. Jam&aacute;s se me ocurrir&iacute;a culpar a una madre por tomar una decisi&oacute;n libremente a favor de una u otra actitud. Puedo hablar de lo que hicimos en mi casa con mis hijos, nada m&aacute;s.<br />
<br />
Pero no es ese el tema que me trae hoy aqu&iacute;. Sirva solo de introducci&oacute;n para fijar posiciones y recordar que la realidad es diferente. A veces tanto amor de madre nos embelesa y al llegar a consulta nos arroja a la cara la brutal realidad del d&iacute;a a d&iacute;a. Un mar de maternidades estresadas por el trabajo multihorario, por la poca o nula conciliaci&oacute;n laboral existente en nuestro pa&iacute;s, por las todav&iacute;a escasas aportaciones paternas a la faena, nos lleva a la conclusi&oacute;n de que desgraciadamente la feliz blogosfera maternal a d&iacute;a de hoy es una honrosa excepci&oacute;n. La generalidad se mueve en un querer y no poder, en un sentimiento de malestar por desear dar una felicidad que se le resiste a s&iacute; misma.<br />
<br />
Y para irnos al otro lado de la balanza nos topamos con el llamado beb&eacute; no deseado. No entro en el maltrato punible, sino en la situaci&oacute;n cotidiana de no amar a tu hijo o hija. Una situaci&oacute;n que se detecta en consulta por la palabra, pero sobre todo por el lenguaje no verbal con los chicos, desprecios, medicalizaci&oacute;n porque no se soporta la situaci&oacute;n, desatenciones, peque&ntilde;os accidentes, castigos a destiempo, etc. No conforman a un maltratador sino a un progenitor al que le cay&oacute; mal el regalo o no ten&iacute;a el instinto tan repartido como pudiera parecer.<br />
<br />
A prop&oacute;sito de un caso, el que me hace reflexionar estas cosas, es el de una paciente que se podr&iacute;a catalogar de alterada, pero no psiqui&aacute;trica, porque todav&iacute;a no ha pasado la l&iacute;nea roja. Aparentemente su vida es normal: vive en un barrio residencial de Madrid en un chalet adosado, trabaja, lleva su casa con decoro, sus vecinos hablan muy bien de ella, pareja poco implicada pero es que trabaja muchas horas, tres ni&ntilde;os, el primero lo tuvo muy joven con otra pareja de la que nunca m&aacute;s se supo. Este, el mayor de los tres, es un ni&ntilde;o enfermizo; siempre est&aacute; malo, con sus 6 a&ntilde;os ha pasado m&aacute;s de 15 veces por urgencias desde que naci&oacute; el hermano peque&ntilde;o, hace 5 meses. Tres neumon&iacute;as no muy claras, siempre est&aacute; con diarrea, ha perdido mucho peso, no come, un esguince de tobillo y una brecha en la ceja. De sus m&uacute;ltiples visitas al centro de salud y sobre todo a urgencias ha cosechado un arsenal de medicinas que asegura tomar religiosamente. M&uacute;ltiples an&aacute;lisis, radiograf&iacute;as, ingresos hospitalarios y pruebas de todo tipo llevan al mismo diagn&oacute;stico, al ni&ntilde;o no le pasa nada.<br />
<br />
Ha cambiado de m&eacute;dico varias veces y visitado todos los hospitales de la zona. Nadie da con lo que le pasa al ni&ntilde;o. Ha buscado en Internet, consultado on-line y gastado dinero en m&eacute;dicos privados. Cada uno aporta sus remedios que aumentan el armario de las medicinas y pruebas diagn&oacute;sticas pero nadie consigue dar con la soluci&oacute;n. Es una madre al borde de la locura.<br />
<br />
Pero algo no cuadra. Todo empez&oacute; cuando naci&oacute; la benjamina deseada. El mayor que apareci&oacute; de penalti es un estorbo y ser&aacute; eliminado si la psiquiatr&iacute;a no lo impide. Es un cuadro que llamamos <a href="http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/001555.htm" target="_hplink">s&iacute;ndrome de Munchausen</a>: la madre se ha convertido en el ogro. El peor enemigo de su hijo vive en casa.<br />
<br />
S&eacute; que es un caso extremo, pero, &iquest;no os trae a la memoria esa madre que visteis el otro d&iacute;a? &iquest;Esos s&iacute;ntomas que no sois capaces de explicaros en aquel ni&ntilde;o? A diario podemos apreciar distorsiones de lo que debiera ser.<br />
<br />
Yo en cuanto cierro la consulta me voy a las redes sociales. Es una realidad que me gusta m&aacute;s.]]></content>
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    <title>Perdamos el miedo a los adolescentes</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/jesus-martinez-alvarez/perdamos-el-miedo-a-los-adolescentes_b_2687981.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.2687981</id>
    <published>2013-02-18T02:02:06-05:00</published>
    <updated>2013-04-19T05:12:02-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[La información está ahí, debemos diagnosticar con sabiduría, pero sobre todo deberemos recetar recursos que hoy día están en Internet, los tienen a mano. Recetemos enlaces, encaucemos esa necesidad de información de los jóvenes hacia sitios adecuados y provechosos para ellos, en su idioma, con sus preocupaciones, sin dogmas y sin apadrinar, como profesionales.]]></summary>
    <author>
        <name>Jesús Martínez Álvarez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/"><![CDATA[El poder que tienen las redes sociales e Internet en nuestros d&iacute;as ya nadie lo discute y menos cuando se habla desde un medio digital como <a href="http://huffingtonpost.es" target="_hplink">El Huffington Post</a>; las conexiones avanzan, la velocidad y la inmediatez es garante de la realidad. Cuando una portada puede durar unas pocas horas significa que la vida va m&aacute;s deprisa y lo que ahora es noticia dentro de 10 minutos no le interesa a nadie.<br />
<br />
Esto mismo se est&aacute; trasladando a todos los &aacute;mbitos y la salud no podr&iacute;a ser menos y en el entorno de la pediatr&iacute;a y la medicina del adolescente en el que me muevo, esto se est&aacute; convirtiendo en una m&aacute;xima. <br />
<br />
Le&iacute;a hace poco un art&iacute;culo de <a href="http://twitter.com/capbert" target="_hplink">Ram&oacute;n Capdevila</a>, pediatra, reflexionando sobre <a href="http://pediatic.com/el-campo-de-batalla/" target="_hplink">el campo de batalla</a> en el que nos tenemos que manejar a diario los profesionales de la salud. Si hace unos a&ntilde;os los estudios cient&iacute;ficos se publicaban en sesudas revistas generalmente de pago, solo accesibles en bibliotecas hospitalarias o tras el religioso abono de cuotas, no permit&iacute;an estas la contestaci&oacute;n o discusi&oacute;n con el autor salvo a trav&eacute;s de una carta manuscrita al editor que podr&iacute;a llevar un largo tiempo y quedaba siempre en el olvido.<br />
<br />
Hoy en d&iacute;a gran parte de estas revistas cient&iacute;ficas est&aacute;n en Internet y cada vez m&aacute;s en abierto, permiten interactuar con los autores y editores lleg&aacute;ndose a discusiones m&aacute;s interesantes que el propio art&iacute;culo. Adem&aacute;s se ha ganado en tiempo, siendo la publicaci&oacute;n casi inmediata a la conclusi&oacute;n del estudio. <br />
<br />
Todo esto ha generado la divulgaci&oacute;n y "popularizaci&oacute;n" del conocimiento cient&iacute;fico, ya no tiene que ser uno m&eacute;dico investigador para poder acceder a la biblioteca del hospital, para sumergirse en libros y revistas. Desde nuestro tablet o smartphone en tiempo real y delante del paciente podemos acceder a la informaci&oacute;n que este nos demanda. Pero va m&aacute;s all&aacute;, resulta que eso ya lo ha hecho el paciente y viene con la informaci&oacute;n ya obtenida no se sabe muy bien de d&oacute;nde, y a&uacute;n iremos m&aacute;s all&aacute;: resulta que nuestro paciente es un preadolescente o adolescente que tiene una preocupaci&oacute;n, un problema, y ya lo ha buscado en google en el mejor de los casos, si no se lo han contado en el tuenti los amigos, o un presunto entendido en una m&aacute;s que dudosa red social.<br />
<br />
Los riesgos de la informaci&oacute;n, del exceso de informaci&oacute;n mejor dicho, se acrecentan si cabe en unas edades donde todo est&aacute; por descubrir. Estos conocimientos condicionan grandemente la actuaci&oacute;n del joven que puede tomar decisiones err&oacute;neas sobre su salud: pienso en embarazos, drogas y sustancias peligrosas, h&aacute;bitos alimenticios o fobias alimentarias, etc... Pero con esto ya cont&aacute;bamos, la reflexi&oacute;n de mi amigo <a href="http://twitter.com/capbert" target="_hplink">Ram&oacute;n</a> y la m&iacute;a van en el sentido de que si por una raz&oacute;n u otra a este muchacho o muchacha se le ocurre consultar con sus padres o su pediatra tiene muchas posibilidades de que choque con un muro, se tope con la brecha digital. <br />
<br />
La brecha digital es ese espacio cada vez m&aacute;s abismal que se abre entre los nativos digitales, chavales que nacieron ya en la era de internet y pediatras dinosaurios (<em>pediasaurios</em>, este t&eacute;rmino se lo he robado a la amiga <a href="http://twitter.com/lamamapediatra" target="_hplink">Amalia</a>, <a href="http://www.dra-amalia-arce.com/" target="_hplink">la mam&aacute; pediatra</a>) que todav&iacute;a piensan que Internet es el diablo o poco menos. Debemos los profesionales hacer un esfuerzo por situarnos lo m&aacute;s c&oacute;modamente posible en la era que nos est&aacute; tocando vivir y poder empatizar y acceder a los j&oacute;venes que se nos acerquen con problemas o intentar detectar lo que les atormenta, pero hablando su mismo idioma. No ser otra barrera de las muchas que el adolescente debe saltar en esta sociedad que no est&aacute; dise&ntilde;ada para ellos. Vendr&aacute;n solos o acompa&ntilde;ados de sus padres pero no ser&iacute;a &eacute;tico que nuestra ignorancia digital fuera lo que bloquee nuestra entrevista cl&iacute;nica. La informaci&oacute;n est&aacute; ah&iacute;, debemos diagnosticar con sabidur&iacute;a, pero sobre todo deberemos recetar recursos que no van a estar en la biblioteca, hoy d&iacute;a est&aacute;n en Internet, los tienen a mano. Recetemos enlaces, encaucemos esa necesidad de informaci&oacute;n de los j&oacute;venes hacia sitios adecuados y provechosos para ellos, en su idioma, con sus preocupaciones, sin dogmas y sin apadrinar, como profesionales.<br />
<br />
El titulo est&aacute; sacado de una frase de la pediatra <a href="http://www.maynet.es" target="_hplink">Isabel Rubio</a>, <a href="http://www.maynet.es/habitos-saludables-en-la-adolescencia/" target="_hplink"><em>H&aacute;bitos saludables en la adolescencia</em></a>, un precioso art&iacute;culo que quiere encauzar a los profesionales en esta v&iacute;a de no retorno.]]></content>
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    <title>Los superhéroes son estériles</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/jesus-martinez-alvarez/los-superheroes-son-esteriles_b_2526775.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.2526775</id>
    <published>2013-01-24T01:00:00-05:00</published>
    <updated>2013-03-25T05:12:01-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Para funcionar correctamente, los testículos necesitan menos temperatura. Ya desde el homo sapiens, y seguro que antes, los neandertales, o incluso el homo antecesor, descubrieron que llevándolos al aire y más fresquitos se reproducían mejor. Hemos olvidado lo aprendido por los ancestros y nuestra cultura milenaria se agosta. ¡No a los leotardos, no a los verdugos!]]></summary>
    <author>
        <name>Jesús Martínez Álvarez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/"><![CDATA[Haciendo memoria no llego a recordar a ning&uacute;n h&eacute;roe de c&oacute;mic que haya seguido los pasos de su padre, o a nadie con superpoderes que haya tenido descendencia que le perdure en sus haza&ntilde;as. Conf&iacute;o que en los comentarios los lectores nos refresquen la memoria.<br />
 <br />
Desconozco la historia de los leotardos, pero conf&iacute;o en que su uso sea anterior al que hacen de ellos los superh&eacute;roes. Ponerse los calzoncillos encima de los leotardos como hace Superman ha sido imitado hasta la saciedad. Como m&iacute;nimo indecoroso, no creo que sea sano.<br />
<br />
En nuestros d&iacute;as nuestros superh&eacute;roes infantiles, es decir nuestros hijos, cuando van a la escuela han adoptado a la fuerza el uso de leotardos. Ahora los llevan encima del pa&ntilde;al y del body, camiseta que se abrocha por debajo del culo y que frecuentemente roza con los corchetes que porta. Por encima de los leotardos gruesos y prietos se colocan los pantalones, que como son para el invierno se deben de llevar gruesos tambi&eacute;n, a poder ser de pana, aunque est&eacute; de capa ca&iacute;da despu&eacute;s de que la pana socialista fuera sobreutilizada en los a&ntilde;os ochenta.<br />
<br />
En el mejor de los casos son entre 5 y 7 cm de grosor en cuatro capas, una de aislante pl&aacute;stico y celul&oacute;sico y tres m&aacute;s de algod&oacute;n, lana y pana. Digo en el mejor de los casos porque habr&aacute; que a&ntilde;adir la humedad y pastosidad generada por las emisiones naturales del beb&eacute;, que al salir con el calor corporal interno contribuyen a aumentar la temperatura de la zona. De esta forma se consigue una atm&oacute;sfera calurosa e irrespirable donde la dermis y epidermis sufren el azote termo-nuclear.<br />
<br />
La zona a abrigar es especial sobre todo en los ni&ntilde;os. La bolsa escrotal as&iacute; llamada alberga los dos test&iacute;culos y adem&aacute;s est&aacute; el pene infantil. &Oacute;rganos que en un futuro pretenden ser reproductores y que en contra de lo que ocurre en las ni&ntilde;as son externos. &iquest;Por qu&eacute; son externos? &iquest;Qu&eacute; necesidad hay de llevarlos colgando? Pues muy sencillo: la temperatura interna del abdomen es alta y los test&iacute;culos, para funcionar correctamente, necesitan menos temperatura. Ya desde el homo sapiens y seguro que antes, los neandertales, o incluso el homo antecesor, descubrieron que llev&aacute;ndolos al aire y m&aacute;s fresquitos se reproduc&iacute;an mejor. Hemos olvidado lo aprendido por los ancestros y nuestra cultura milenaria se agosta.<br />
<br />
Con la imagen de superman en calzoncillos y con esos leotardos entallados, seguro que alg&uacute;n conspirador vendedor de remedios para la esterilidad y el hipofuncionamiento masculino ide&oacute; el uso de los leotardos en la m&aacute;s tierna infancia, con el fin de sobrecalentar una zona que deber&iacute;a ir fresca para su buen uso.<br />
<br />
En los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as m&aacute;s mayorcitos la superposici&oacute;n de capas es un claro impedimento para su autonom&iacute;a y capacidad de vestimenta r&aacute;pida ante emergencias evacuatorias. Creo que los leotardos son un arma de destrucci&oacute;n de nuestra especie, ideada por alg&uacute;n malvado paranoico que intenta aniquilarnos produciendo una especie est&eacute;ril, comenzando con los m&aacute;s peque&ntilde;os e indefensos de la especie, que no tienen la capacidad de revelarse e indignarse gritando a los cuatro vientos.<br />
<br />
&iexcl;&iexcl;&iexcl;No a los leotardos, no a los verdugos!!!<br />
<br />
&iquest;Donde esta el defensor del menor en estos casos?]]></content>
</entry>

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    <title>Historias de mi consulta (los mocos)</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/jesus-martinez-alvarez/historias-de-mi-consulta-_b_2403910.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.2403910</id>
    <published>2013-01-08T02:01:52-05:00</published>
    <updated>2013-03-09T05:12:01-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[Entran por la puerta esos padres amorosos con su bolita de niño, 5 ó 6 capas de abrigo que no le han quitado durante los 15 minutos en la sala de espera, que el niño tiene ya los ojos como un pescao cocido. Asomando tímidamente por un orificio de la nariz se atisba lo que parece que es algo líquido y transparente, un moco.]]></summary>
    <author>
        <name>Jesús Martínez Álvarez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/"><![CDATA[Madre.- Buenas tardes Doctor, mi beb&eacute; tiene mocos.<br />
<br />
Dr.- Ya...<br />
<br />
Madre.- No tiene fiebre. Le tenemos que limpiar constantemente.<br />
<br />
Dr.- Bien, Tenga un kleenex... silencio... &iquest;quer&iacute;a algo m&aacute;s?... silencio...<br />
<br />
Hasta aqu&iacute; una parodia de una consulta tipo en pediatr&iacute;a. Una consulta que todos los pediatras vivimos a diario y que a buen seguro no respondemos as&iacute;, aunque ya nos gustar&iacute;a. Lo hemos visto m&aacute;s de una vez en las series televisivas y hemos pensado que ya nos gustar&iacute;a poder hacerlo. M&aacute;s de uno, me consta, que lo ha hecho. Yo lo hago con frecuencia, unas madres lo entienden, otras se enfadan.<br />
<br />
La entrevista cl&iacute;nica en pediatr&iacute;a no se realiza con el enfermo, evidentemente. Se entrevista a los padres, se les pregunta sobre lo que ellos piensan que le ocurre a su reto&ntilde;o. Proyectan sus miedos "no sea que se le vaya a bajar al pecho". Otras veces repiten mitos adquiridos a trav&eacute;s del tiempo "son muy verdes estos mocos", luego el germen debe ser muy feo cuanto menos. En ocasiones el progenitor que consulta preferir&iacute;a no hacerlo porque entiende que es una tontada: "Dir&aacute; usted que es una tonter&iacute;a". Pues s&iacute;, lo digo, o mejor lo pienso pero no lo digo, y usted tambi&eacute;n lo piensa, pero por no o&iacute;r a su madre o a su pareja, traga y se encamina al centro de salud con el mocoso para no o&iacute;rlos.<br />
<br />
Entran por la puerta esos padres amorosos con su bolita de ni&ntilde;o, esos mofletes regordetes, esa carita que rebosa salud, 5 &oacute; 6 capas de abrigo que no le han quitado durante los 15 minutos en la sala de espera, que el ni&ntilde;o tiene ya los ojos como un pescao cocido. Pero eso s&iacute;, asomando t&iacute;midamente por un orificio de la nariz se atisba lo que parece que es algo l&iacute;quido y transparente, un moco.<br />
<br />
Llegados a este momento y ya desde la puerta todav&iacute;a con un servidor saludando a los padres veo con el llamado ojo cl&iacute;nico que el ni&ntilde;o no presenta patolog&iacute;a grave. Nos sentamos y la madre en este caso toma la palabra y dice aquello de que "mi ni&ntilde;o tiene mocos". Entonces se confirman mis temores, efectivamente vienen para una tontada, pero uno tira de empat&iacute;a, educaci&oacute;n recibida en colegio de curas y trayectoria profesional y comienza la entrevista cl&iacute;nica. <br />
<br />
Con mi ojo cl&iacute;nico ya sab&iacute;a que no tiene disnea, ni tiraje al respirar. El color de la cara, lo poco que asomaba debajo del verdugo y los abrigos con orejeras, me dejaba entrever que no presenta cianosis (labios azules), palidez o cualquier otra alteraci&oacute;n de la circulaci&oacute;n y oxigenaci&oacute;n sangu&iacute;nea. He podido observar con un primer <em>coup d'oeil</em> (vistazo) que no tiene taquipnea, respiraci&oacute;n agitada o todo lo contrario. Adem&aacute;s gracias a mi exquisito trato y dedicaci&oacute;n abnegada he confirmado con las palabras de la madre que su preocupaci&oacute;n se dirige exclusivamente a los mocos. &iquest;Por qu&eacute;? Porque no hay otra cosa, signo o s&iacute;ntoma que le haya llamado la atenci&oacute;n. Ese es el dato m&aacute;s relevante, la percepci&oacute;n de la madre. Hay que estar muy atento a lo que le preocupa a una madre, porque de una u otra manera siempre tendr&aacute; raz&oacute;n y caso de no hacerlo nos arrepentiremos de no haber escuchado con atenci&oacute;n.<br />
<br />
Bien, ya tenemos todos los datos, tenemos el diagn&oacute;stico confeccionado. Ahora tendr&iacute;amos que dar nuestro veredicto final y despedirnos cortesmente, pero no, hay un algo, una costumbre, un <em>savoir faire</em>, un no s&eacute; qu&eacute;, que nos impele a tener que hacer algo para justificar nuestra sabidur&iacute;a y entonces decimos aquello de "... bien, vamos a la camilla de exploraci&oacute;n..." &iquest;Pa qu&eacute;? &iquest;Qu&eacute; necesidad hay? Si ya sabemos lo que vamos a encontrar &iquest;Por qu&eacute; agredir al peque&ntilde;o con un palote para ver las am&iacute;gdalas? &iquest;Qu&eacute; esperamos encontrar en esos o&iacute;dos? &iquest;Una mina de oro? &iquest;Qu&eacute; escuchamos con tanta atenci&oacute;n en esos bronquios? Si ya nos lo dijo la madre, s&oacute;lo tiene mocos.<br />
<br />
Por favor escuchad a las madres, hablemos con los padres y no perdamos el tiempo en parip&eacute;s in&uacute;tiles. &iquest;Acojona verdad? Es m&aacute;s f&aacute;cil dar una receta con alg&uacute;n jarabe y solucionado el problema. &iquest;Cierto?]]></content>
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    <title>Cuando saltar al abismo es una opción</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/jesus-martinez-alvarez/cuando-saltar-al-abismo-e_b_2365914.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.2365914</id>
    <published>2012-12-28T02:02:02-05:00</published>
    <updated>2013-02-26T05:12:01-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[El conflicto de la Sanidad en Madrid tiene una sola vía hoy día: volver atrás ya no es una opción. El salto al vacío de un colectivo como el sanitario debería hacer prender la chispa en el resto de colectivos sanitarios del Estado, otros grupos ciudadanos, otras comunidades deberían tomar conciencia de que su abismo llegará, es cuestión de tiempo.]]></summary>
    <author>
        <name>Jesús Martínez Álvarez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/"><![CDATA[El borde del abismo es una figura coloquial para denominar cuando alguien se encuentra al l&iacute;mite de sus posibilidades, una encrucijada f&iacute;sica o moral donde s&oacute;lo hay dos opciones: se vuelve atr&aacute;s o se salta al vac&iacute;o.<br />
<br />
La vida a veces no es tan ben&eacute;vola con nosotros y una de las opciones no existe o supone la humillaci&oacute;n infinita e inasumible. A veces el retorno no es posible y s&oacute;lo queda la posibilidad del salto, de la nada. <br />
<br />
Pero rebobinemos. &iquest;C&oacute;mo hemos llegado a situarnos en este lugar?, &iquest;c&oacute;mo hemos aparecido al borde del precipicio? No ha sido de repente, no hemos despertado de un mal sue&ntilde;o o hemos sufrido una transportaci&oacute;n milagrosa. Hemos sido empujados poco a poco por las condiciones de nuestro entorno, como en un plan malvadamente trazado por alguien que pretende arrojarnos al vac&iacute;o. No es casualidad que nuestro &aacute;mbito se haya ido estrechando alrededor nuestro hasta no dejar m&aacute;s alternativa. No es casualidad de la loter&iacute;a, que d&iacute;a a d&iacute;a desde hace unos a&ntilde;os y siguiendo un gui&oacute;n premeditado, los poderes f&aacute;cticos est&eacute;n apretando y exprimiendo a la poblaci&oacute;n para ver hasta donde llega la opresi&oacute;n y el dictado.<br />
<br />
Autoritarismo, dictadura de los mercados, adocenamiento de las masas, idiocia colectiva adormecedora, falta de valores provocados por un consumismo desaforado, competitividad ilimitada, mediocridad sin l&iacute;mites de los peleles gobernantes, envenenamiento colectivo con basura audiovisual, publicidad dirigida y necesidades superfluas son t&eacute;rminos que engloban una forma de vivir impuesta en los &uacute;ltimos tiempos para conquistar a las masas. <br />
<br />
Desde hace unos a&ntilde;os vivimos un Gobierno autoritario no visible, no hay un dictador conocido, le conocemos por el nombre de <em>los mercados</em>, pero act&uacute;an como un peligroso aut&oacute;crata imponiendo poco a poco y por la tortura su poder. El objetivo es limitar cualquier atisbo de beneficio social obtenido para volvernos d&eacute;cadas atr&aacute;s perdiendo derechos y libertades.<br />
<br />
Educaci&oacute;n, informaci&oacute;n, pensiones, subvenciones, paro, sanidad, justicia, son objetivos que uno a uno van cayendo en la red de la dictadura.<br />
<br />
Hasta que un d&iacute;a alguien toma conciencia y denuncia la situaci&oacute;n, un muchacho se quema a lo bonzo en una plaza Tunecina, un librero se tira por un balc&oacute;n ante una orden de desahucio o alguien se pone en huelga de hambre sufriendo el v&eacute;rtigo del abismo o un colectivo adormecido que de repente despierta. Visionarios que de repente toman conciencia de su entorno y concienciados de su situaci&oacute;n toman la &uacute;nica v&iacute;a que queda.<br />
<br />
<a href="http://www.huffingtonpost.es/jesus-martinez-alvarez/huelga-indefinida-en-la-s_b_2144162.html" target="_hplink">El conflicto de la Sanidad en Madrid</a> tiene una sola v&iacute;a hoy d&iacute;a: volver atr&aacute;s ya no es una opci&oacute;n. El colectivo est&aacute; sufriendo en sus carnes la barbarie del indigno dirigente, mediocre, interpuesto, que no fue ni siquiera elegido para su cometido. Abrumados por algo que no son capaces de comprender siguen los dictados de la mano que los mueve y aguantan el chaparr&oacute;n con el negocio ya firmado. Piensan que s&oacute;lo es cuesti&oacute;n de tiempo y que pasar&aacute; el aguacero. Necios.<br />
<br />
La &uacute;nica v&iacute;a es el salto al abismo, un paso adelante liberador, el riesgo de unos segundos de ca&iacute;da al vac&iacute;o y luego la luz ante la mediocridad.<br />
<br />
El salto al vac&iacute;o de un colectivo como el sanitario deber&iacute;a hacer prender la chispa en el resto de colectivos sanitarios del Estado, otros grupos ciudadanos, otras comunidades deber&iacute;an tomar conciencia de que su abismo llegar&aacute;, es cuesti&oacute;n de tiempo. &iquest;Cu&aacute;ntos d&iacute;as m&aacute;s de huelga?,&iquest;cu&aacute;ntas comunidades m&aacute;s deben caer al abismo? &iquest;cu&aacute;ntos precipicios hay que saltar antes de que despierten las conciencias de todo el Estado y del resto de colectivos? &iquest;cu&aacute;nto dolor m&aacute;s hay que sufrir? El colectivo m&eacute;dico de Madrid ya ha saltado, no tiene miedo, s&oacute;lo liberaci&oacute;n, nos espera el futuro.<br />
<br />
S&Iacute; SE PUEDE. <br />
<br />
Siempre se puede. Todo paso adelante es fuerza y determinaci&oacute;n cuando lo &uacute;nico que nos queda es la dignidad. No tenemos ya dinero, pero somos ricos en dignidad.]]></content>
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    <title>Tercera semana de huelga por la sanidad pública</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/jesus-martinez-alvarez/tercera-semana-de-huelga-_b_2269612.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.2269612</id>
    <published>2012-12-12T02:02:02-05:00</published>
    <updated>2013-02-10T05:12:02-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[Entramos en la tercera semana desde que comenzó el conflicto. Lejos del desánimo la sensación es que SE PUEDE. Los profesionales de todas las categorías han sentido como propio el ataque a la sanidad pública, creemos en ella como profesionales y como pacientes que somos o seremos. Estamos dispuestos a llegar al final.]]></summary>
    <author>
        <name>Jesús Martínez Álvarez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/"><![CDATA[Entramos en la tercera semana desde que comenz&oacute; el conflicto. Lejos del des&aacute;nimo la sensaci&oacute;n es que<br />
<br />
<center><strong>SE PUEDE</strong></center><br />
<br />
<br />
Se puede conseguir. Si al principio todos dudabamos de este colectivo que jam&aacute;s hab&iacute;a dado un paso adelante unido, donde siempre surg&iacute;an fisuras, intereses de unos y otros, desidias, miedos, racaner&iacute;a en definitiva, sin embargo en esta ocasi&oacute;n la voz de los profesionales es un&aacute;nime, por encima de partidos y sindicatos, por encima de intereses puramente salariales. No hay izquierdas o derechas, no hay arriba o abajo, por encima incluso de lo meramente laboral surge una sensaci&oacute;n de hartazgo, de<br />
<br />
<strong><center>BASTA YA</center></strong><br />
<br />
Los profesionales de todas las categor&iacute;as han sentido como propio el ataque a la sanidad p&uacute;blica, creemos en ella como profesionales y como pacientes que somos o seremos. El sentimiento hoy, despu&eacute;s de dos semanas, despu&eacute;s de 8 d&iacute;as de paro, es que estamos dispuestos a llegar al final. Con todo lo que hemos invertido en esto no lo vamos a tirar ahora que se ve como segura la soluci&oacute;n.<br />
<br />
Nuestros dirigentes est&aacute;n desconcertados. No se imaginaban lo que se les ven&iacute;a encima. Su capacidad dudosa no esperaba una contestaci&oacute;n en esta sociedad dormida. Su intelecto mediocre les ha pillado con el pie cambiado. Intentan burdamente dividir, ofender hasta hacer el rid&iacute;culo y apalancarse en el silencio a ver si pasan los d&iacute;as y se callan. Una t&aacute;ctica muy mariana: esc&oacute;ndete que a lo mejor pasan sin verte. Pero no, ni nos callamos ni olvidamos.<br />
<br />
A por la tercera o la cuarta semana, cada d&iacute;a m&aacute;s ilusionados porque el solo hecho de ver la unidad ya es suficiente est&iacute;mulo para seguir.<br />
<br />
Y seguiremos los profesionales en la brecha, animados por los pacientes y ciudadanos que nos apoyan y dan sus parabienes.<br />
<br />
Los dormidos despertar&aacute;n.<br />
<br />
Los indignados en silencio saldr&aacute;n por fin a la calle.<br />
<br />
Gentes de otras comunidades se dar&aacute;n cuenta de que Madrid es s&oacute;lo un experimento para luego exportar y se unir&aacute;n a la lucha.<br />
<br />
Los cargos intermedios dimitir&aacute;n por coherencia y decencia. M&eacute;dicos que pasaron al lado oscuro volver&aacute;n a ver la luz y recuperar su honor.<br />
<br />
Medios de comunicaci&oacute;n y tertulianos que por su afecci&oacute;n al poder y su pura incompetencia no son capaces de darse cuenta de lo que est&aacute; ocurriendo, caen tambi&eacute;n en la descalificaci&oacute;n y la infamia gratuita que provoca risa y rid&iacute;culo.<br />
<br />
Las amenazas de la delegada del Gobierno con su polic&iacute;a no dar&aacute;n m&aacute;s miedo, porque ellos tambi&eacute;n podr&aacute;n ser enfermos alg&uacute;n d&iacute;a, porque nuestra armadura es la raz&oacute;n y la paciencia.<br />
<br />
No conocemos m&aacute;s armas que los fonendos y el palote de mirar la garganta.<br />
<br />
<center>Daos cuenta, estamos defendiendo la sanidad de todos.</center><br />
<br />
<center>La marea blanca somos todos.</center>]]></content>
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    <title>La sanidad no se vende, se defiende</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/jesus-martinez-alvarez/la-sanidad-no-se-vende-se_b_2184010.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.2184010</id>
    <published>2012-11-26T11:21:22-05:00</published>
    <updated>2013-01-26T05:12:01-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[No es nuevo el interés del Gobierno de Madrid por poner en venta el sistema público de salud. Indecente que un Gobierno actúe sobre algo que es de todos. Es como si el presidente de comunidad de vecinos pone en venta tus muebles. ¿No protestaríamos? ¿No saldríamos a denunciar tamaña tropelía?]]></summary>
    <author>
        <name>Jesús Martínez Álvarez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/"><![CDATA[<center><img alt="2012-11-24-sevende.jpg" src="http://images.huffingtonpost.com/2012-11-24-sevende.jpg" width="480" height="360" /></center><br />
<br />
<br />
No es nuevo el inter&eacute;s del Gobierno de Madrid por poner en venta el sistema p&uacute;blico de salud. Tirando de hemeroteca el entonces consejero G&uuml;emes convoc&oacute; en un Hotel de lujo de la capital a lo m&aacute;s granado de las empresas con una oferta clara, <a href="http://elpais.com/diario/2008/09/23/madrid/1222169061_850215.html" target="_hplink">oportunidad de negocio en la sanidad</a>. La idea era evidente, quiz&aacute;s demasiado evidente y la repercusi&oacute;n en ese momento no fu&eacute; la adecuada, o s&iacute;: fue el germen para la construcci&oacute;n de 8 hospitales en la fiebre del ladrillo, grandes moles de cemento pero con incremento cero de camas para Madrid. Pero ahora en tiempos de crisis es una gran excusa para volver a poner en venta hospitales y centros de salud como nueva oportunidad de negocio.<br />
<br />
Han tirado la toalla, no saben gestionar la sanidad. Su ciencia no da para m&aacute;s o bien tienen intereses ocultos por liquidar un sistema que tiene sus defectos, pero que no quieren corregir y que llevan desde hace 5 a&ntilde;os, por lo menos, intentando degradar para ahora justificar su venta por piezas.<br />
<br />
Indecente que un Gobierno act&uacute;e sobre algo que es de todos. Es como si el presidente de comunidad de vecinos pone en venta tus muebles. &iquest;No protestar&iacute;amos? &iquest;No saldr&iacute;amos a denunciar tama&ntilde;a tropel&iacute;a?<br />
<br />
Nosotros s&iacute;, la sanidad madrile&ntilde;a pide apoyo a la poblaci&oacute;n, asociaciones ciudadanas, sociedades civiles para que juntos defendamos lo que es nuestro. Todos somos potenciales usuarios de la sanidad p&uacute;blica. <br />
<br />
Huelga indefinida a partir del lunes 26 por la defensa de la sanidad p&uacute;blica, sin banderas de partidos, ni sindicatos, como ya ocurri&oacute; en <a href="http://www.huffingtonpost.es/2012/11/18/miles-de-personas-partici_n_2153943.html" target="_hplink">la marcha de la marea blanca el 18N</a>, sencillamente usuarios y defensores de los nuestro. BASTA YA.<br />
<br />
<center><HH--236SLIDEEXPAND--265651--HH></center>]]></content>
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<entry>
    <title>Ningún congreso pediátrico o de educación sin la presencia de los padres</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/jesus-martinez-alvarez/ningun-congreso-pediatrico-o-de-educacion-sin-la-presencia-de-los-padres_b_2094142.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.2094142</id>
    <published>2012-11-18T04:24:30-05:00</published>
    <updated>2013-01-17T05:12:01-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[Se medicaliza en exceso la infancia, todo tiene una solución que su profesional le resolverá. No se preocupe, ya está él para solucionarlo, no piense, no actúe, lleve a su niño al pediatra. Hemos convertido a toda una generación en un cero a la izquierda en autocuidados. La entrada en la sociedad de la información está haciendo que los padres recuperen su poder y su conocimiento.]]></summary>
    <author>
        <name>Jesús Martínez Álvarez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/"><![CDATA[En estos &uacute;ltimos tiempos la salud pedi&aacute;trica, que es mi campo y de lo poco que puedo hablar, est&aacute; sufriendo una transformaci&oacute;n silente o no tanto. El pediatra ya no puede ser aquel se&ntilde;or autoritario de los 60 que impart&iacute;a c&aacute;tedra desde detr&aacute;s de la mesa y daba normas de obligado cumplimiento. La madre no es aquella ama de casa sumisa que acepta sin rechistar lo que se ordena. <br />
<br />
Los a&ntilde;os 90 trajeron una nueva forma de hacer, una "feminizaci&oacute;n" saludable del entorno pedi&aacute;trico que dio paso a profesionales m&aacute;s "maternalizados" pero igualmente superprotectores y con una interlocuci&oacute;n en vertical, arriba el m&eacute;dico y abajo la madre. Se medicaliza en exceso la infancia, todo tiene una soluci&oacute;n que su profesional le resolver&aacute;. No se preocupe, ya est&aacute; &eacute;l para solucionarlo, no piense, no act&uacute;e, lleve a su ni&ntilde;o al pediatra. Hemos convertido a toda una generaci&oacute;n en un cero a la izquierda en autocuidados.<br />
<br />
Hoy d&iacute;a esos par&aacute;metros ya no son v&aacute;lidos, la entrada en la sociedad de la informaci&oacute;n est&aacute; haciendo que los padres recuperen su poder y su conocimiento. Cualquiera puede acceder a informaci&oacute;n de calidad sobre salud, sobre educaci&oacute;n o sobre crianza desde el sal&oacute;n de su casa. Cualquiera puede con su blog o su perfil de redes sociales, transmitir esa informaci&oacute;n y aunar y conectar familias o grupos de enfermos o afectados por tal o cual problema a kil&oacute;metros de distancia. El tren est&aacute; en marcha desde hace tiempo y los profesionales s&iacute; o s&iacute; nos tenemos que subir a &eacute;l o nos quedaremos con cara de vaca mirando su paso.<br />
<br />
El pasado 20 de octubre tuvo lugar un encuentro singular, <a href="http://www.pediatic.org" target="_hplink">PediaTic</a>, en la ciudad de Lleida, un grupo de pediatras, maestros y familias se reunieron para hablar de la infancia de igual a igual con el nexo com&uacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as. Pudimos ver gentes de todo el Estado mostrando su inter&eacute;s desde uno y otro lado, <a href="http://www.pediatic.org/2012/09/si-estas-en-uno-de-los-circulos-vente.html" target="_hplink">desde un c&iacute;rculo o desde otro</a> pero con un inter&eacute;s com&uacute;n, la infancia. Qued&oacute; claro que el profesional m&eacute;dico o maestro debe trascender de su mesa y participar en la sociedad de la informaci&oacute;n junto a las familias, dando y recibiendo informaci&oacute;n. Colaborando y aportando herramientas y conocimiento para atender las demandas de las familias y no al rev&eacute;s. El actor principal en la infancia son los padres, ellos deben ser los autores de su propia historia y maestros y m&eacute;dicos no debemos m&aacute;s que ayudar a esa buena evoluci&oacute;n en la medida de nuestras posibilidades.<br />
<br />
<a href="http://www.pediatic.org" target="_hplink">PediaTic</a> supuso adem&aacute;s una interconexi&oacute;n entre salud y educaci&oacute;n dos grupos tan separados hist&oacute;ricamente que podr&iacute;amos decir que nos llevamos mal. Recelos y dudas, actitudes prepotentes de uno y otro lado nos han llevado a no darnos cuenta que nuestro objetivo es el mismo, la infancia, ambos queremos lo mismo y debemos colaborar m&aacute;s en el futuro.<br />
<br />
Maestros, educadores, pediatras, enfermeras y dem&aacute;s profesionales debemos ceder el poder que hemos usurpado a las familias, las nuevas tecnolog&iacute;as nos dan un espacio ideal para poder compartir experiencias, ideas y sabidur&iacute;a.<br />
<br />
A partir de <a href="http://www.pediatic.org" target="_hplink">PediaTic</a> ning&uacute;n congreso pedi&aacute;trico o de educaci&oacute;n deber&iacute;a llevarse a cabo sin la participaci&oacute;n de madres y padres de igual a igual, aportando sus necesidades, discutiendo en horizontal sobre los problemas de la infancia.]]></content>
</entry>

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    <title>Huelga indefinida en la sanidad madrileña</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/jesus-martinez-alvarez/huelga-indefinida-en-la-s_b_2144162.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.2144162</id>
    <published>2012-11-16T10:19:18-05:00</published>
    <updated>2013-01-16T05:12:01-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[Viniendo a trabajar escucho en la radio que la AMYTS y todos los sindicatos convocan dos días de huelga el 26 y 27 de noviembre. Ha sido un jarro de agua fría, otra vez una indecisión, un paripé, una tomadura de pelo a las esperanzas de los que creemos en la sanidad pública, no sólo facultativos. Yo también soy paciente de la sanidad pública.]]></summary>
    <author>
        <name>Jesús Martínez Álvarez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/"><![CDATA[Aparentemente el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha conseguido unir a todos en su contra. <a href="http://www.huffingtonpost.es/2012/10/31/ignacio-gonzalez-rompe-la-promesa-esperanza-aguirre-copago-madrid_n_2048971.html" target="_hplink">Las medidas anunciadas</a> el pasado 31 de octubre en el Plan de Medidas de Garant&iacute;a de la Sostenibilidad del Sistema Sanitario P&uacute;blico suponen, de facto, un cambio radical de modelo sanitario, la privatizaci&oacute;n de 6 hospitales y el paso a gesti&oacute;n privada de un 10% de los centros de salud, una liquidaci&oacute;n del sistema sanitario tal como lo conocemos.<br />
<br />
Sin informaci&oacute;n de ning&uacute;n tipo, por decreto y con la m&aacute;xima urgencia se procede a la liquidaci&oacute;n de un sistema que seg&uacute;n ellos era mod&eacute;lico y que genera gran satisfacci&oacute;n en la poblaci&oacute;n.<br />
<br />
Aparentemente todos los sindicatos de la sanidad se han unido en la convocatoria, pero &iquest;qu&eacute; hay detr&aacute;s?<br />
<br />
Mucha indignaci&oacute;n, una sensaci&oacute;n de hasta aqu&iacute; hemos llegado, una necesidad de "suicidio" como &uacute;nica salida. Nos encontramos ante la ruptura del modelo que defendemos y en el que creemos, ruptura que se va a producir por motivos economicistas: hay que hacer caja pronto y hay que vender todos los muebles.<br />
<br />
Es falso que el sistema sea caro e insostenible, no hay ni una sola cifra que avale tama&ntilde;a falacia, el consejero y sus secuaces mienten. Muy al contrario es rentable, es un buen bocado y por eso quieren venderlo. &iquest;Qu&eacute; empresa se meter&iacute;a en un negocio ruinoso? Es falso que una empresa privada gestione mejor o peor que una p&uacute;blica, sencillamente estos gerentes nuestros no tienen ni idea de c&oacute;mo se gestiona, les queda grande y quieren deshacerse de lo que ignoran.<br />
<br />
La indignaci&oacute;n es global en la sanidad madrile&ntilde;a desde hace mucho tiempo, pero mover a los facultativos es lo m&aacute;s dif&iacute;cil: somos un colectivo desunido y ego&iacute;sta, afiliados al <em>mientras no me toque a mi no me muevo</em>. As&iacute; qued&oacute; claro en una reuni&oacute;n en el Colegio de M&eacute;dicos donde m&aacute;s de 500 facultativos decidimos movilizarnos. Una huelga indefinida y hasta la consecuci&oacute;n del objetivo, no una paparruchada a la que estamos habituados de paros de 10 minutos o similares. Huelga indefinida.<br />
<br />
La <a href="http://www.asociacionfacultativos.com/" target="_hplink">Asociaci&oacute;n de Facultativos Especialistas de Madrid</a> (AFEM), emergente y con gran capacidad de ilusionar, propuso la huelga a partir del d&iacute;a 26 de noviembre de lunes a jueves y hasta la retirada del proyecto. Mucha gente se sinti&oacute; renovada e ilusionada con que algo cambiaba de verdad, muchos descre&iacute;dos nos apuntamos y nos movilizamos: la Sanidad no se vende, esto lo paramos.<br />
<br />
Viniendo a trabajar escucho en la radio, en el parte, (c&oacute;mo me gusta esta expresi&oacute;n trasnochada, el parte) escucho, dec&iacute;a, que la <a href="http://www.amyts.es/" target="_hplink">Asociaci&oacute;n de M&eacute;dicos y Titulados Superiores</a> (AMYTS) y todos los sindicatos convocan dos d&iacute;as de huelga el 26 y 27 de noviembre -tambi&eacute;n lo publica el <a href="http://www.huffingtonpost.es/2012/11/16/los-sindicatos-convocan-h_n_2143939.html?ncid=edlinkusaolp00000003" target="_hplink">Huffington Post</a>-. Ha sido un jarro de agua fr&iacute;a, otra vez una indecisi&oacute;n, un parip&eacute;, una tomadura de pelo a las esperanzas de los que creemos en la sanidad p&uacute;blica, no s&oacute;lo facultativos. Yo tambi&eacute;n soy paciente de la sanidad p&uacute;blica.<br />
<br />
&iquest;Qu&eacute; ha ocurrido? &iquest;Qu&eacute; temen los otros sindicatos? No se atreven con la indefinida o quieren parar la fuerza emergente por protagonismo. Dos d&iacute;as vuelve a ser lo de siempre, pasar&aacute;n, perderemos dinero y la posibilidad de conseguir algo es m&iacute;nima. Creo que ha sido una decisi&oacute;n err&oacute;nea de AMYTS que deber&iacute;a corregir y subirse al carro del &oacute;rdago.<br />
<br />
Me gustar&iacute;a ver el lado positivo de la uni&oacute;n, pero estoy cansado de pa&ntilde;os calientes enfocados a calmar a los profesionales y no a detener lo que nos viene encima. Al fin y al cabo los sindicatos seguir&aacute;n existiendo en la sanidad privada. Yo no, yo estar&eacute; en el paro con 53 a&ntilde;os. <br />
<br />
Un saludo.]]></content>
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    <title>Baja la temperatura, es salud</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/jesus-martinez-alvarez/baja-la-temperatura-es-sa_b_1977510.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1977510</id>
    <published>2012-10-22T01:00:00-04:00</published>
    <updated>2012-12-21T05:12:01-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[No se resfría uno por frío, se contagia con virus que se mantienen en sitios cerrados y cálidos. Es más fácil contagiarse en el metro que no por andar descalzo por casa. Por favor, por tus hijos, baja la calefacción.]]></summary>
    <author>
        <name>Jesús Martínez Álvarez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/"><![CDATA[&Uacute;ltimamente no se oye hablar de otra cosa, lees un peri&oacute;dico y es el tema principal, los telediarios nos insisten una y otra vez, hasta en el Huffington es portada, los amigos, los pacientes, todo el mundo habla de la crisis y yo no hab&iacute;a citado en ning&uacute;n art&iacute;culo el asunto. Esto no pod&iacute;a seguir siendo as&iacute; y la voy a utilizar como justificaci&oacute;n para pensar que ni siquiera en tiempos de crisis y de ahorro, nos decidimos por el ahorro energ&eacute;tico.<br />
<br />
Yo no entiendo de energ&iacute;a nuclear, ni de energ&iacute;as alternativas, ni siquiera entiendo de econom&iacute;a energ&eacute;tica, solo quiero hablar de la temperatura.<br />
<br />
Gastamos grandes cantidades o peque&ntilde;as a nivel particular en calefacci&oacute;n para la casa, 21 o 22&ordm; para sentirnos a gusto. Claro eso en el sal&oacute;n que es grande y donde est&aacute; el termostato, pero el resto de las habitaciones se ponen a 24 o 25&ordm;, a veces m&aacute;s. Temperatura ideal para estar en manga corta y tirado en el sill&oacute;n, porque si tienes que hacer la m&aacute;s m&iacute;nima actividad o tienes que jugar a la wii con los chicos, pues a sudar tocan. Los ni&ntilde;os no paran, saltan, juegan y siempre est&aacute;n sudando. No digamos si hay un beb&eacute; en casa: se sube uno o dos grados el termostato para que no pase fr&iacute;o.<br />
<br />
Todo esto parecer&iacute;a razonable. Yo la pago y la pongo a lo que me da la gana porque puedo, tengo una casa, tengo trabajo, ya me solidarizar&eacute; el domingo en misa con una moneda. Es una demostraci&oacute;n de fuerza, de poder y dominio, yo homo sapiens evolucionado controlo a la naturaleza agresora.<br />
<br />
Vale, pero, &iquest;y si fuera al rev&eacute;s? Si fuera nuestra actitud la que nos agrede, si fuera la naturaleza con sus bajas temperaturas invernales la que nos intentara proteger en vez de atacarnos gratuitamente. Los n&oacute;rdicos, admirados por muchas razones, pasan mucho fr&iacute;o, noches interminables durante el inverno y temperaturas bajo cero habituales les han hecho evolucionar haci&eacute;ndose amigos de la naturaleza y desarrollando costumbres como no poner calefacci&oacute;n en la planta de arriba de la casa donde se duerme, o poniendo a los ni&ntilde;os a dormir siestas en la terraza a temperaturas siempre bajas, edred&oacute;n n&oacute;rdico s&iacute; pero respirando aire fr&iacute;o. Lo han considerado desde siempre y lo siguen considerando una medida de salud que a nosotros nos horroriza. En otros pa&iacute;ses del norte y centro de Europa se habla de temperaturas m&aacute;ximas para dormir los ni&ntilde;os de 19 grados.<br />
<br />
Nosotros recomendamos para la fiebre bajar la temperatura ambiental, para la laringitis aire fr&iacute;o, para las bronquiolitis y todo tipo de mocos la temperatura alta no es buena. Adem&aacute;s el ambiente seco que produce la calefacci&oacute;n alta irrita y reseca las v&iacute;as a&eacute;reas, reaccionando estas bien irrit&aacute;ndose o bien produciendo m&aacute;s mocos para compensar. Los virus necesitan calorcito; se encuentran mejor en ambientes cerrados y c&aacute;lidos como la clase de la escuela o cualquier otro colectivo reducido que se os ocurra. No se resfr&iacute;a uno por fr&iacute;o, se contagia con virus que se mantienen en sitios cerrados y c&aacute;lidos. Es m&aacute;s f&aacute;cil contagiarse en el metro que no por andar descalzo por casa.<br />
<br />
En tiempos de crisis volvamos la mirada atr&aacute;s y pensemos que se pueden modificar algunas de nuestras actitudes, costumbres nuevas, costumbres de ricos consumistas, costumbres no respetuosas con el entorno. Quiz&aacute;s una calefacci&oacute;n m&aacute;s baja en casa con una chaquetita, sea una opci&oacute;n sana.<br />
<br />
Por favor, por tus hijos, baja la calefacci&oacute;n.]]></content>
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    <title>La maternidad: una enfermedad crónica</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/jesus-martinez-alvarez/la-maternidad-una-enferme_b_1923486.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1923486</id>
    <published>2012-10-06T04:11:33-04:00</published>
    <updated>2012-12-05T05:12:01-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[En el pueblo o pequeña ciudad, las dudas de crianza o incluso de salud elemental eran resueltas por la madre, por la abuela, por la conversación en tertulia. Era la tribu la que criaba. La madre sola ante tal diagnóstico busca información. Entonces, vuelve a aparecer internet.]]></summary>
    <author>
        <name>Jesús Martínez Álvarez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/"><![CDATA[Hace unos d&iacute;as una mujer comentaba en nuestro grupo de facebook <a href="https://www.facebook.com/groups/130133590350824/" target="_hplink">el m&eacute;dico de mi hij@</a> "Doctor, soy una enferma cr&oacute;nica. Soy madre". Evidentemente me di&oacute; el titular para desarrollar una idea. <br />
<br />
Las redes sociales y los espacios virtuales generan gran tr&aacute;nsito de informaci&oacute;n, profesionales en busca de sabidur&iacute;a, enfermos en busca de soluci&oacute;n, hipocondr&iacute;acos buscando sin querer hallar, pacientes cr&oacute;nicos necesitados de apoyo. Pero sobre todos ellos el grupo m&aacute;s numeroso es el de mujeres en esa fase que va desde el embarazo al fin de la primera infancia, pasando por el preparto, parto y postparto, espacio de tiempo que damos en llamar maternidad.<br />
<br />
Blogs, redes sociales, foros, grupos, charlas TeD, presentaciones y congresos virtuales, cualquier cosa que huela a informaci&oacute;n es buena, unas veces lo es y otras llevan a m&aacute;s confusi&oacute;n.<br />
<br />
Cuando una persona sufre una enfermedad rara o simplemente cr&oacute;nica se siente desamparado, diferente, distinto a los dem&aacute;s, incomprendido, una veces anulado por los mimos de los que le rodean y otras despreciado y marginado. Entonces surge una soluci&oacute;n: internet. Puede conseguir unirle a otra persona en su misma situaci&oacute;n y con sus sentimientos &uacute;nicos de soledad. Si adem&aacute;s aparece otro y m&aacute;s tarde otro, se va formando una red de autocuidados que en los m&aacute;s de los casos estar&aacute; guiada o moderada por alguien que aporta conocimientos, un comunity manager, un especialista m&eacute;dico o alg&uacute;n enfermero adiestrado. <br />
<br />
Estas redes van cobrando cada vez m&aacute;s inter&eacute;s por los beneficios que objetivamente reportan a sus participantes, en forma de uni&oacute;n moral, de investigaci&oacute;n, de presi&oacute;n ante las autoridades para no quedar fuera del sistema o de intercambio de apoyo social.<br />
<br />
Esta sociedad ciudadana ha cambiado la forma de vivir, pasando de un medio semirrural donde la familia y el entorno lo eran todo, a la separaci&oacute;n y soledad de la gran urbe con millones de personas solitarias. En el pueblo o peque&ntilde;a ciudad, las dudas de crianza o incluso de salud elemental eran resueltas por la madre, por la abuela, por la conversaci&oacute;n en tertulia. Era la tribu la que criaba. Hoy en d&iacute;a eso esta desapareciendo y la pareja de cualquier tipo, cuando se enfrenta a la maternidad se encuentra sola, como el enfermo reci&eacute;n diagnosticado de una enfermedad cr&oacute;nica e incurable. La maternidad no tiene cura y jam&aacute;s la tendr&aacute;, ni siquiera un duelo rompe ese lazo, sino todo lo contrario lo acrecienta en la pena.<br />
<br />
La madre sola ante tal diagn&oacute;stico busca informaci&oacute;n. &iquest;La vecina? No s&eacute; muy bien ni como se llama, &iquest;madre? vive lejos, &iquest;mi pareja? est&aacute; m&aacute;s perdido que yo y adem&aacute;s no parece estar en la misma onda. <br />
<br />
Entonces, vuelve a aparecer internet, una b&uacute;squeda b&aacute;sica y aparecen miles de referencias sobre el asunto, sectas que inducen a volver al estilo siglo dieciocho, sectas prusianas, grupos naturistas y antinatura, charlatanes, gur&uacute;s, vendedores de libros, cursos fraudulentos, aparataje de todo tipo con fines lucrativos, etc... &iquest;C&oacute;mo encontrar algo de inter&eacute;s? Un buen d&iacute;a alguien le habla de otras madres que piensan como ella y se junta, encuentran a m&aacute;s en su misma situaci&oacute;n y con sus mismos intereses y sentimientos. Entonces se va formando una red de autocuidados y de informaci&oacute;n, en muchos casos esa red estar&aacute; patrocinada o guiada o asesorada por alguien que aporta conocimiento: ser&aacute; un comunity manager, ser&aacute; un profesional pediatra, ginec&oacute;logo, enfermera, o acompa&ntilde;ante, asesora de lactancia, docente, psic&oacute;logo, pedagogo, o simplemente madres que ya pasaron por eso. Pero me estoy repitiendo, es lo mismo que dije en el p&aacute;rrafo anterior sobre enfermos cr&oacute;nicos. Luego, si A es igual a B se confirma que la maternidad es una enfermedad cr&oacute;nica.<br />
<br />
En este marco de necesidad de informaci&oacute;n de calidad y en el intento de generar algo de luz y debate, pediatras, maestros y familias se reunir&aacute;n en Lleida para debatir sobre la infancia y las nuevas tecnolog&iacute;as el pr&oacute;ximo <a href="http://www.pediatic.org/" target="_hplink">20 de octubre</a> en el marco de <a href="https://twitter.com/i/#!/search/?q=%23PediaTIC&amp;src=hash" target="_hplink">Pediatic</a>, una reuni&oacute;n de blogueros alrededor de la maternidad y la infancia.]]></content>
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    <title>Mtoto, hay otros Manolos</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/jesus-martinez-alvarez/mtoto-hay-otros-manolos_b_1899241.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1899241</id>
    <published>2012-09-23T04:18:38-04:00</published>
    <updated>2012-11-22T05:12:01-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[Tengo dos años y el susto al levantarme ha sido mayúsculo. Soy más negro que un cuervo, y flaco como un árbol seco. Mi primera reacción hubiera sido de sobresalto y de salir corriendo, pero no puedo apenas ni levantarme, estoy muy cansado.]]></summary>
    <author>
        <name>Jesús Martínez Álvarez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/"><![CDATA[Yo soy Manolo y para los que alguna vez hab&eacute;is le&iacute;do una de <a href="http://elmedicodemihijo.wordpress.com/category/manolo/" target="_hplink">mis historias</a>, no os ser&aacute; extra&ntilde;o que cuente que amanezco cada ma&ntilde;ana con una edad diferente, como si viajara en el tiempo adelante y atr&aacute;s. Me suceden an&eacute;cdotas o soy testigo de descubrimientos cotidianos y habituales para la edad que me toca vivir y que me esmero en contaros en estos breves relatos.<br />
<br />
Lo de esta ma&ntilde;ana ha sido realmente raro, una vuelta de tuerca, hasta para los que me segu&iacute;s, ha sucedido algo que es nuevo para m&iacute;. He viajado tambi&eacute;n en el espacio y he despertado en un lugar diferente. Tengo dos a&ntilde;os y el susto al levantarme ha sido may&uacute;sculo. Soy m&aacute;s negro que un cuervo, y flaco como un &aacute;rbol seco. Mi primera reacci&oacute;n hubiera sido de sobresalto y de salir corriendo, pero no puedo apenas ni levantarme, estoy muy cansado. He averiguado que soy de Xabaalo Barbar una aldea al sur de Somalia, de donde salimos caminando hace ya 3 semanas a trav&eacute;s del desierto, a veces, las mejores, caminos de tierra seca, ni una brizna de verde en todo el recorrido, polvo y tortura para los pies cansados.<br />
<br />
Pap&aacute; se fue a la guerra antes de que yo naciera. Ten&iacute;a 5 hermanos mayores, Omar que ten&iacute;a 7 a&ntilde;os se fue como pap&aacute;, aunque mam&aacute; dice que se lo llevaron unos ladrones. Dos hermanos m&aacute;s murieron hace un a&ntilde;o durante un asalto a la aldea y luego nueve meses despu&eacute;s naci&oacute; mi hermana: ella va siempre atada a mam&aacute;.<br />
<br />
Mam&aacute; &iexcl;que guapa es!, oscura y delgada, con cara triste pero fuerte como una leona, lleva un traje de muchos colores que sacude de vez en cuando para quitarse el polvo del camino, se atusa el pelo para disimular las penurias; yo dir&iacute;a que es coqueter&iacute;a para mostrarse siempre  altiva y orgullosa, jamas derrotada. Vamos a llegar al campamento de refugiados de Dadaad en Kenia en unos pocos d&iacute;as y tiene que estar presentable, que no piensen que es una cualquiera. Es Radhiya de la tribu de los Afar, grandes desde siempre.<br />
<br />
Hoy no puedo caminar, no tengo fuerzas. Antes ten&iacute;a mucha hambre pero hace ya tres d&iacute;as que sin comer he perdido el apetito. Mam&aacute; me ofrece un poco de agua que nos queda, apenas unas gotas que hace que se acerquen un mont&oacute;n de moscas a mis labios para quitarme lo poco h&uacute;medo que tengo. Quiero volver a dormir, pero tenemos que llegar, apenas son tres d&iacute;as y habr&aacute; agua y un poco de comida.<br />
<br />
Mam&aacute; me coge en brazos a m&iacute; tambi&eacute;n, peso poco y ella es tenaz. Siento su brazo fuerte que me sujeta, levanto mi cara con esfuerzo y miro la suya para darle las gracias. La veo resplandeciente con una luz a su alrededor que la ilumina y la embellece hasta parecer una de esas fotos de v&iacute;rgenes que tra&iacute;an los padres blancos cuando iban a la aldea. Un temblor recorre mi cuerpo y con una relajaci&oacute;n de felicidad absoluta, reposo la cabeza sobre su hombro. Entonces, la oscuridad.]]></content>
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    <title>Jesús Martínez Álvarez: El termómetro maldito y la madre que lo parió</title>
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    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1882440</id>
    <published>2012-09-17T02:02:33-04:00</published>
    <updated>2012-11-16T05:12:02-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[El organismo sube su temperatura, para curar al niño y defenderle del ataque vírico o bacteriano. Si nosotros nos empeñamos en bajar la temperatura estamos del lado enemigo. Se supone que queremos ayudar a nuestro hijo, no perjudicarle con bajadas de temperaturas intempestivas o con exceso de medicación que puede ser perjudicial. El paracetamol sí mata, no la fiebre.]]></summary>
    <author>
        <name>Jesús Martínez Álvarez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/jesus-martinez-alvarez/"><![CDATA[Hace muchos a&ntilde;os alguien, al que Dios confunda, tuvo a bien inventar un aparato diab&oacute;lico que determin&oacute; en llamar "Term&oacute;metro". El cient&iacute;fico en cuesti&oacute;n, ignorante del error cometido, publicit&oacute; su invento y sus colegas venideros vieron en &eacute;l la soluci&oacute;n a muchos de sus problemas. Consegu&iacute;an medir la temperatura a todo, como si de una aplicaci&oacute;n para el iPhone se tratara. Pod&iacute;an hacer m&uacute;ltiples cosas, pero algunas de ellas in&uacute;tiles. Llegaron a medir la temperatura del sol, y a m&iacute; que m&aacute;s me da, mill&oacute;n de grados arriba o abajo.<br />
<br />
Os preguntar&eacute;is el por qu&eacute; de esta rabieta anticient&iacute;fica, con la de modelos que existen, bonitos o feos, de mercurio o alcohol, anal&oacute;gicos o digitales, con ramitas de plantas o con tecnolog&iacute;a laser, ultrason&iacute;dos o microondas o yo que s&eacute; cuanta tecnolog&iacute;a desperdiciada en medir la temperatura.<br />
<br />
No digo que para ver si el pollo o el pastel est&aacute;n en su punto, se pueda medir la temperatura introduciendo una sonda t&eacute;rmica que nos afine hasta la cent&eacute;sima de grado, pero eso toda buena cocinera lo sabe hacer a ojo.<br />
<br />
Igual ocurre en pediatr&iacute;a. Podemos meterle el term&oacute;metro por el culo al ni&ntilde;o, pon&eacute;rselo en el sobaco o las ingles, pegado en la frente o a trav&eacute;s de las orejas, algunos nos dar&aacute;n una precisi&oacute;n de dos cifras decimales "mi ni&ntilde;o tiene 39,86 grados Centigrados o lo que es lo mismo 103,75 grados Fahrenheit" pero &iquest;Qu&eacute; utilidad tiene? Si tocando al ni&ntilde;o ya nos damos cuenta de que quema. Viene a cuento de la obsesi&oacute;n por la medici&oacute;n que nos ha llevado a padres y profesionales a una miedo patol&oacute;gico por la fiebre y no es raro que la primera pregunta en urgencias o en consulta sea &iquest;ha tenido fiebre? aunque le haya atropellado un coche.<br />
<br />
Nos ense&ntilde;aron en la facultad que la primera pregunta a hacer es:<br />
<br />
D.- &iquest;Qu&eacute; le pasa?<br />
<br />
P.- Que tiene fiebre, doctor.<br />
<br />
D.- No, si no le pregunto eso, le pregunto: &iquest;qu&eacute; le pasa? &iquest;qu&eacute; s&iacute;ntomas tiene?<br />
<br />
P.- No, ninguno, que tiene 37,86.<br />
<br />
Hemos desarrollado un p&aacute;nico a la temperatura elevada, como si la fiebre matara o algo parecido. La fiebre es nuestro mecanismo de defensa, la fiebre mata g&eacute;rmenes; a ellos igual que a nosotros nos es m&aacute;s dif&iacute;cil reproducirnos cuando hace calor y sino pensar en reproduciros con 40&ordm; a la sombra. Por esta raz&oacute;n el organismo sube su temperatura, para curar al ni&ntilde;o y defenderle del ataque v&iacute;rico o bacteriano. Si nosotros nos empe&ntilde;amos en bajar la temperatura estamos del lado enemigo. Se supone que queremos ayudar a nuestro hijo, no perjudicarle con bajadas de temperaturas intempestivas o con exceso de medicaci&oacute;n que puede ser perjudicial. El paracetamol s&iacute; mata, no la fiebre. Si el peque esta molesto, le duele algo, est&aacute; llor&oacute;n o quejoso tendremos que ayudar con alguna medicaci&oacute;n en su justa dosis, pero no por una cifra termom&eacute;trica sin sentido.<br />
<br />
"Mirad al ni&ntilde;o y no al term&oacute;metro".]]></content>
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