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  <title>Juan Fernando López Aguilar</title>
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  <updated>2013-06-19T22:46:06-04:00</updated>
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    <name>Juan Fernando López Aguilar</name>
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  <rights>Copyright 2008, HuffingtonPost.com, Inc.</rights>
  <subtitle>HuffingtonPost Blogger Feed for Juan Fernando López Aguilar</subtitle>
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    <title>El Parlamento Europeo: más ágil, abierto y flexible que los parlamentos nacionales</title>
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    <published>2013-06-13T02:02:42-04:00</published>
    <updated>2013-06-13T02:24:44-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[En comparación con buen número de Cámaras nacionales, su ritmo es llamativamente más rápido e inmediato de lo que es habitual en los a menudo rígidos, reglamentistas y demasiado "estructurados" Parlamentos nacionales.]]></summary>
    <author>
        <name>Juan Fernando López Aguilar</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/</uri>
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    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/"><![CDATA[<center><a href="http://images.huffingtonpost.com/2013-06-12-parlamentoespacial.jpg"><img alt="2013-06-12-parlamentoespacial.jpg" src="http://images.huffingtonpost.com/2013-06-12-parlamentoespacial-thumb.jpg" width="570" height="356" /></a></center><br />
<br />
<br />
La semana pasada arranqu&eacute; <a href="http://www.huffingtonpost.es/juan-fernando-lopez-aguilar/el-parlamento-europeo-que_b_3382819.html" target="_hplink">mi art&iacute;culo semanal</a> en El HuffPost con una valoraci&oacute;n del papel democr&aacute;tico y pol&iacute;tico del Parlamento Europeo (PE). Tras el Tratado de Lisboa, el Parlamento act&uacute;a como legislador de la UE. Ello hace de la Euroc&aacute;mara un lugar interesante. Un espacio pol&iacute;tico multinacional y supranacional, directamente electivo y legitimado, por tanto, por el sufragio directo, libre, igual y secreto de m&aacute;s de 500 millones de ciudadanos europeos.<br />
<br />
Obviamente, el PE es un Parlamento extenso y numeroso: 750 miembros, lo que no es exagerado si se repara en que el <em>Bundestag</em> alem&aacute;n integra 650 miembros para representar a 80 millones de alemanes, mientras la <em>House of Commons</em>, la <em>Assembl&eacute;e Nationale</em> y la <em>Camera di Deputati</em> incorporan cada una 650 miembros para representar a unos 60 millones de ciudadanos. Es una envergadura, por otra parte, razonable, en la escala proporcionada a su representaci&oacute;n (m&aacute;s de 500 millones) y a su complejidad en una arquitectura de <em>gobierno multinivel</em>, puesto que los electores no s&oacute;lo son ciudadanos europeos, insisto, sin dejar de ser ciudadanos de sus Estados miembros, sino que son ciudadanos europeos precisamente por serlo de los Estados miembros. Lo que, de paso, nos recuerda que la condici&oacute;n de <em>europeo</em> depende de la de ciudadano de alguno de sus Estados miembros, toda vez que la UE no es una <em>uni&oacute;n</em> de <em>pueblos</em> ni de <em>territorios</em> sino de Estados (miembros) y ciudadanos europeos. As&iacute; como, por otra parte, que si un determinado territorio abandona el Estado miembro por el que sit&uacute;a en la UE, ello comporta que sus habitantes dejan por ello de ser ciudadanos europeos.<br />
<br />
Por supuesto, hay en el PE elementos concomitantes con los Parlamentos nacionales (un espectro de colores pol&iacute;ticos parejo al pluralismo nacional), pero tambi&eacute;n coexisten factores diferenciales: as&iacute;, el PE es un Parlamento mucho menos r&iacute;gido que los Parlamentos nacionales, menos predecible, menos <em>grupocr&aacute;tico</em> y, consiguientemente, m&aacute;s permeable a la iniciativa del parlamentario individual.<br />
<br />
Para empezar, el PE es &iexcl;finalmente! un Parlamento. Un Parlamento, como todos, expresi&oacute;n de pluralismo pol&iacute;tico, articulado en grupos que <em>grosso modo</em> remedan el pluralismo habitual en los Estados miembros.<br />
<br />
En el Parlamento Europeo el Partido Popular Europeo (PPE) es el grupo pol&iacute;tico m&aacute;s numeroso (269 esca&ntilde;os), representando la familia <em>popular</em> del centro derecha conservador europeo. Los Socialistas (socialdem&oacute;cratas. socialistas y dem&oacute;cratas italianos), conforman el segundo grupo en entidad num&eacute;rica, representando a la familia del centro izquierda progresista (190 esca&ntilde;os). <br />
<br />
El tercer grupo lo forman los liberales (85 esca&ntilde;os), bisagra pr&oacute;xima al PPE en cuestiones econ&oacute;micas y financieras, mientras se aproxima al grupo de Socialistas &amp; Dem&oacute;cratas en materia de libertades civiles, laicidad, integraci&oacute;n de la diversidad y derechos fundamentales. Los Verdes conforman un cuarto grupo (58 esca&ntilde;os). Los conservadores brit&aacute;nicos, eminentemente euroesc&eacute;pticos, coaligados con los reformistas ultraconservadores polacos, forman el ECR (55 esca&ntilde;os). Viene despu&eacute;s la GUE: izquierda unida/excomunistas europeos (34 esca&ntilde;os). Y, en fin, una miscel&aacute;nea de populistas, eur&oacute;fobos, nacionalistas extremos y gentes de extrema derecha, trufados de alguna otra rareza o personalidad singular, en el llamado Grupo EFD (34 esca&ntilde;os) y en el de los <em>Non Inscrits</em> o <em>Non Attached</em> (29 esca&ntilde;os), vagamente asemejable a un extenso y heter&oacute;clito grupo mixto en el PE.<br />
<br />
Desde el punto de vista de su estructuraci&oacute;n interna, el PE se ha dotado de reglas jur&iacute;dicas (un Estatuto de "reglas de procedimiento" y "garant&iacute;as, prerrogativas e inmunidades" de sus miembros an&aacute;logo, tambi&eacute;n aqu&iacute;, a los Reglamentos parlamentarios del Derecho comparado), as&iacute; como de &oacute;rganos rectores (para el Pleno y para las 20 Comisiones) similares a los del Derecho comparado de los Parlamentos nacionales o, en su caso, subestatales: Presidencia, Mesa, Conferencia de Presidentes (Junta de Portavoces) y Reuni&oacute;n de Bureau y presidentes de Delegaci&oacute;n dentro de cada grupo. Por mi parte, la Presidencia de la Comisi&oacute;n de Libertades, Justicia e Interior (LIBE), de la Delegaci&oacute;n Socialista espa&ntilde;ola consume buena porci&oacute;n de mi agenda y de mi tiempo en el trabajo ordinario del PE. <br />
<br />
Cuando se le compara con los Parlamentos nacionales (y muchos aqu&iacute; provenimos de esa experiencia previa), lo m&aacute;s llamativo es que el PE sobresale como un Parlamento intenso y &aacute;gil. En comparaci&oacute;n con buen n&uacute;mero de C&aacute;maras nacionales, su ritmo es llamativamente m&aacute;s r&aacute;pido e inmediato de lo que es habitual en los a menudo r&iacute;gidos, reglamentistas y demasiado <em>estructurados</em> Parlamentos nacionales. As&iacute; se manifiesta especialmente en las <em>declaraciones</em> de urgencia que, sin anuncio previo, pueden efectuarse los lunes por la tarde de cada Pleno en Estrasburgo. <br />
<br />
Insisto: en el PE no hay ning&uacute;n d&eacute;ficit de intensidad ni de actividad, ni de contenido pol&iacute;tico ni de inter&eacute;s de sus debates; al contrario, en comparaci&oacute;n con los Parlamentos nacionales, el PE los aventaja en agilidad y es flexibilidad para incorporar asuntos de actualidad o urgencias de &uacute;ltima hora.<br />
<br />
No. El d&eacute;ficit que aqu&iacute; se padece es sobre todo un d&eacute;ficit de visibilidad: El Parlamento Europeo no es <em>visible</em> (ni <em>audible</em>) en la medida en que no contamos con un genuino <em>espacio p&uacute;blico europeo</em>; no hay tampoco una genuina <em>opini&oacute;n p&uacute;blica europea</em>; como no hay <em>medios de comunicaci&oacute;n europeos</em>: no hay aqu&iacute; nada an&aacute;logo al enjambre de periodistas, comentaristas, tertulianos, columnistas o fot&oacute;grafos que, en los Parlamentos nacionales (e incluso en los auton&oacute;micos), habitualmente transmiten -y lo hacen en tiempo real- todo lo que sucede (y hasta lo que no sucede) en todo tipo de formatos audiovisuales, impresos y digitales. Los ciudadanos europeos no <em>siguen</em> la actividad del PE -o lo hacen s&oacute;lo superando dificultades inusuales en soportes digitales- en la medida en que esta escapa a los formatos habituales de la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica y de la pol&iacute;tica en larga medida imperante en los espacios nacionales.<br />
<br />
Este problema se agrava cuando se aplica, desde una buena parte de medios de comunicaci&oacute;n nacionales (y como viene siendo habitual, desde hace ya unos cuantos a&ntilde;os) un foco inverso de <em>selecci&oacute;n negativa</em> de noticias europeas: Cada vez m&aacute;s, el PE s&oacute;lo aparece en los medios de comunicaci&oacute;n en t&eacute;rmino de <em>malas noticias</em> y en contextos negativos. En consecuencia a la aplicaci&oacute;n de este tamiz negativo, no s&oacute;lo la <em>imagen de la pol&iacute;tica europea</em> se ha deteriorado de manera progresiva en toda la UE, sino que &eacute;ste ha dado p&aacute;bulo a movimientos populistas cada vez m&aacute;s instalados en la explotaci&oacute;n grosera o demag&oacute;gicamente simplona de estampas o lugares comunes no sometidos ya un contraste de datos y hechos comprobables, sino tan siquiera, tampoco, a ning&uacute;n debate razonado. Es el caso de la demagogia a prop&oacute;sito de los <em>esca&ntilde;os vac&iacute;os</em>: en ning&uacute;n Parlamento es razonable ni esperable que los parlamentarios consuman <em>todo su tiempo</em> sentados en sus esca&ntilde;os deban participar o no en el punto del orden del d&iacute;a de que se trate. Lo razonable y esperable es, al contrario, que acudan masivamente a los esca&ntilde;os en las horas convocadas para las votaciones, y hagan muchos otros trabajos en otros lugares del edificio el resto de las horas del d&iacute;a.<br />
<br />
Con todo, el PE contempla un buen n&uacute;mero de t&eacute;cnicas para que los miembros individuales puedan participar &iexcl;sin previo aviso! en un debate: pedir la palabra al presidente en el llamado <em>catch the eye</em>, o la <em>tarjeta azul</em> para interpelar sobre la marcha a alg&uacute;n otro interviniente. El PE contempla tambi&eacute;n gran variedad de recursos para escuchar a los ciudadanos, directamente, o a las ONG en la Comisi&oacute;n de Peticiones. Todos estos resortes hacen que las posibilidades del Parlamentario individual en el PE sean notablemente m&aacute;s abiertas y menos jerarquizadas que las que caracterizan a los Parlamentos nacionales. <br />
<br />
En la pr&oacute;xima entrega fijar&eacute; la vista en los trabajos desarrollados en el Espacio de Libertad, Seguridad y Justicia de la UE, conformando una nueva pol&iacute;tica europea sujeta al procedimiento legislativo ordinario, y de la que se ocupa la Comisi&oacute;n legislativa que he tenido el honor de presidir los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os: la Comisi&oacute;n de Libertad, Justicia e Interior del PE (LIBE).]]></content>
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    <title>El Parlamento Europeo: qué es y (qué hago yo aquí)</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/juan-fernando-lopez-aguilar/el-parlamento-europeo-que_b_3382819.html"/>
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    <published>2013-06-05T02:02:28-04:00</published>
    <updated>2013-06-05T02:34:39-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[No acepté en ningún momento que el Parlamento Europeo sea un 'jubiladero' o 'cementerio de elefantes'. Al contrario éste es un Parlamento hiperactivo, enormemente exigente. En ningún momento he maniobrado, ni mucho menos 'conspirado', para 'regresar' a la 'política nacional.]]></summary>
    <author>
        <name>Juan Fernando López Aguilar</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/"><![CDATA[<center><a href="http://images.huffingtonpost.com/2013-06-04-leon.jpg"><img alt="2013-06-04-leon.jpg" src="http://images.huffingtonpost.com/2013-06-04-leon-thumb.jpg" width="570" height="422" /></a></center><br />
<br />
<br />
A un a&ntilde;o de las elecciones europeas de 2014, es el momento de concentrarse en explicar la enorme importancia de lo que todos los ciudadanos europeos nos jugamos. La UE est&aacute; en el peor momento de su historia. 2014 es la primera ocasi&oacute;n de corregir el rumbo catastr&oacute;fico en el manejo ag&oacute;nico de esta interminable crisis. Vista la gravedad de la situaci&oacute;n, tambi&eacute;n podr&iacute;a ser la &uacute;ltima, y estamos a tiempo de evitarlo.<br />
<br />
Desde el arranque mismo de este soporte digital, <em>El Huffington Post</em> me ha brindado semanalmente la ocasi&oacute;n de asomarme a su <a href="http://www.huffingtonpost.es/juan-fernando-lopez-aguilar/" target="_hplink"><em>tribuna de opini&oacute;n</em></a>. Agradezco a su direcci&oacute;n y a sus trabajadores esta ventana de oportunidad para comunicarme con sus lectores y seguidores.<br />
<br />
Lo he hecho con puntualidad, sin faltar una sola semana, acompa&ntilde;ando mis art&iacute;culos con mis propios dibujos, caricaturas e ilustraciones. Toda la vida he practicado simult&aacute;neamente la pasi&oacute;n por la escritura y el dibujo. Y con la misma regularidad y esfuerzo que busco y encuentro el hueco para escribir sobre los distintos asuntos de actualidad que reclaman fijaci&oacute;n de posici&oacute;n, en alguna reuni&oacute;n, escuchando a los dem&aacute;s, me ayudo a concentrarme dibujando estas vi&ntilde;etas que acompa&ntilde;o.<br />
<br />
Lo he hecho, adem&aacute;s, sobreviviendo a los frecuentes comentarios hostiles, algunos insultantes y ofensivos, trufados de falsedades que circulan por la red, a pesar de los desmentidos. A trav&eacute;s de ellos, muchos lectores descargan an&oacute;nimamente su antipat&iacute;a por cualquiera que trabaje en las instituciones, habi&eacute;ndome suscitado reflexiones por escrito sobre los riesgos y costes morales de la "pol&iacute;tica del odio". Demasiado a menudo, la red se transforma en un vertedero de injurias que no se plantean contribuir a ning&uacute;n debate ni formar opini&oacute;n p&uacute;blica sino, sencillamente, represaliar con descalificaciones a quienes se atrevan a opinar desde alg&uacute;n oficio p&uacute;blico.<br />
<br />
Pero muchos de esos comentarios me inquieren tambi&eacute;n insistentemente sobre mi trabajo en el Parlamento Europeo. Me preguntan abiertamente "qu&eacute; hago aqu&iacute;", en mi esca&ntilde;o, en Bruselas o Estrasburgo, o "c&oacute;mo me gano el sueldo que me pagan los espa&ntilde;oles". Por eso creo pertinente dedicar los pr&oacute;ximos tres art&iacute;culos a esforzarme en explicar el funcionamiento del Parlamento Europeo (PE); incluido mi trabajo en esta instituci&oacute;n, financiada, efectivamente, por los contribuyentes europeos, no s&oacute;lo los espa&ntilde;oles.<br />
<br />
Me incorpor&eacute; al PE en las elecciones europeas de junio de 2009. He agradecido un mill&oacute;n de veces el apoyo de mis compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras del PSOE que me confiaron la cabeza de lista, y sobre todo el de los seis millones y medio de votos obtenidos entonces, con poco m&aacute;s de 40% de participaci&oacute;n y un casi 40% de apoyo electoral. Agradezco tambi&eacute;n el honor de presidir la delegaci&oacute;n socialista espa&ntilde;ola, que con 23 miembros, es la m&aacute;s numerosa, junto con la alemana, del Grupo Socialista en el PE (segundo en n&uacute;mero de esca&ntilde;os, tras el del Partido Popular Europeo (PPE)). Poniendo a disposici&oacute;n de la instituci&oacute;n mi experiencia previa como jurista, constitucionalista europeo y exministro de Justicia, fui elegido en 2009, y reelegido en 2012, Presidente de la Comisi&oacute;n de Libertades, Justicia e Interior del PE.<br />
<br />
Se trata de la Comisi&oacute;n legislativa m&aacute;s numerosa (60 miembros) y de mayor carga de trabajo (el 23% de la totalidad de la materia legislativa) del PE. De modo que se comprender&aacute; bien que presidirla en paralelo a mi trabajo como <em>Head of Delegation</em> -y miembro por tanto de la reuni&oacute;n semanal del Bureau (Direcci&oacute;n) del Grupo Socialista (S&amp;D) del PE-, consume buena parte de mi tiempo en las tres semanas mensuales de reuniones en Bruselas, coronadas por una cuarta semana de Pleno en Estrasburgo, que es usualmente la semana m&aacute;s larga y densa de nuestra agenda de trabajo.<br />
<br />
Vaya por delante el resumen de mi experiencia: el PE es una instituci&oacute;n fascinante, absorbente, exigente, con un ritmo de trabajo fren&eacute;tico- en el peor momento de la historia de la UE. Me explico. El PE que surge del Tratado de Lisboa (TL) se distingue, primero, por ser la &uacute;nica instituci&oacute;n directamente electiva, legitimada por el voto, que representa a 500 millones de ciudadanos europeos en 27 Estados miembros (seremos pronto 28, con la entrada de Croacia). Es, adem&aacute;s, &iexcl;por fin!, un PE legislativo, que extiende su acci&oacute;n legislativa por medio del "procedimiento legislativo ordinario" sobre todas las pol&iacute;ticas europeas: incluidos los derechos fundamentales de la Carta Europea (CDFUE) y los del Espacio de Libertad, Seguridad y Justicia vigente desde el Tratado de Lisboa.<br />
<br />
Cumpliendo mi compromiso personal al asumir el esca&ntilde;o, en ning&uacute;n momento he estado en el PE de perfil, sino enteramente involucrado e intentando ejercer la representaci&oacute;n y responsabilidades que me han sido confiadas, a pleno rendimiento. En la campa&ntilde;a de 2009 no hice ninguna concesi&oacute;n a aquella ret&oacute;rica inercial que, tradicionalmente en Espa&ntilde;a, tend&iacute;a a visionar a la UE como "cajero autom&aacute;tico de fondos estructurales, carreteras, y aeropuertos". No lo hice. Advert&iacute; entonces, con una campa&ntilde;a netamente europea y europe&iacute;sta (pese a que a diario en las entrevistas y los medios se me interrogaba por otros temas que nada ten&iacute;an que ver con lo que se jugaba en aquellas elecciones), que la UE corr&iacute;a el riesgo de divorciarse del giro progresista que los EEUU, tras la victoria de Obama de 2008, estaban practicando ya con una pol&iacute;tica de est&iacute;mulos para salir de la crisis, para hundir toda Europa, como en los a&ntilde;os 30 del pasado siglo, en un abismo de depresi&oacute;n, reflujos nacionalistas, ego&iacute;smos cruzados, rebrotes de extrema derecha, populismo y malestar, conduciendo as&iacute; al descr&eacute;dito general de la pol&iacute;tica en Europa y en los Estados miembros.<br />
<br />
Muy lamentablemente, eso es lo que ha ocurrido. Lo he denunciado en&eacute;rgicamente desde el principio: el hundimiento de la UE en esta gran recesi&oacute;n no es consecuencia de ning&uacute;n accidente ni de ning&uacute;n error bien intencionado de c&aacute;lculo: es el resultado doloso y deliberado de una pol&iacute;tica. Una pol&iacute;tica abyecta y antisocial, impuesta por una correlaci&oacute;n de fuerzas dominada como nunca en toda la UE por una abrumadora mayor&iacute;a conservadora y un acompa&ntilde;amiento ideol&oacute;gico que durante a&ntilde;os ha vendido un diagn&oacute;stico falso (el origen de la crisis no fue el "derroche fiscal"), una estrategia disparatada (la austeridad destructiva que ha llevado a la UE al peor momento de su historia), y un despiadado ajuste de cuentas contra el modelo social que ha disparado desigualdad, empobrecido a las clases medias y triturado como nunca a los trabajadores, victimizados por una crisis que no hab&iacute;an causado.<br />
<br />
No acept&eacute; en ning&uacute;n momento -ni en campa&ntilde;a, ni al d&iacute;a siguiente de aterrizar en Bruselas- que el PE sea un <em>jubiladero</em> o <em>cementerio de elefantes</em>. Al contrario &eacute;ste es un Parlamento hiperactivo, enormemente exigente, con un ritmo de trabajo (e intensidad de calendario y reuniones) notablemente superior al que es habitual en los Parlamentos nacionales. <br />
<br />
En ning&uacute;n momento en el PE he maniobrado, ni mucho menos <em>conspirado</em>, para <em>regresar</em> a la <em>pol&iacute;tica nacional</em>. Por el contrario, he exhibido desde el primer d&iacute;a mi convicci&oacute;n profunda de que nada de lo que nos pasa en Espa&ntilde;a puede ser entendido, ni mucho menos resuelto, si no corregimos a fondo la desastrosa hoja de ruta que se ha impuesto hasta ahora en la UE, en el escal&oacute;n europeo, y la ha hundido en la miseria de la peor hora de su historia. Y para eso hay que cambiar la correlaci&oacute;n de fuerzas, la pol&iacute;tica europea que se ha practicado estos a&ntilde;os, su desgraciada direcci&oacute;n y su clamorosa ausencia de liderazgo europeo. Porque es esta conjunci&oacute;n de valores negativos -no <em>Europa</em>, sino <em>&eacute;sta</em> pol&iacute;tica- la que ha hecho que la Comisi&oacute;n haya sido arrollada por el t&aacute;ndem <em>Merkozy</em> y despu&eacute;s, cada vez m&aacute;s, por la interpretaci&oacute;n mezquina de inter&eacute;s nacional alem&aacute;n que ha sido dictada por Merkel ante la pasividad, la omisi&oacute;n, la cobard&iacute;a o la complicidad de quienes deb&iacute;an hacerle frente.<br />
<br />
Dicho esto, he sido consciente todo el tiempo de que este PE para el que fui elegido por vez primera en 2009, -el mismo que, despu&eacute;s del Tratado de Lisboa, debe ser valorado como el PE m&aacute;s poderoso de toda la historia de la UE y el m&aacute;s poderoso de Europa (el 80% de la acci&oacute;n legislativa de los Parlamentos nacionales viene condicionada por la acci&oacute;n legislativa del PE)-, padece un descomunal d&eacute;ficit de visibilidad.<br />
<br />
La explicaci&oacute;n es que no existe un genuino espacio p&uacute;blico europeo, como no existe todav&iacute;a una verdadera opini&oacute;n p&uacute;blica europea (fragmentada en las ret&iacute;culas locales o, todo lo m&aacute;s, nacionales), puesto que no existen tampoco medios de comunicaci&oacute;n europeos (locales, regionales, y cada vez m&aacute;s volcados en enfrentar a las opiniones p&uacute;blicas de los Estados miembros entre s&iacute;). Este d&eacute;ficit de comunicaci&oacute;n de la pol&iacute;tica europea repercute penosamente en la deseable mejora de la calidad democr&aacute;tica de las elecciones europeas: muchos ciudadanos europeos tienen todav&iacute;a hoy dificultades para apercibirse de la importancia misma de lo que est&aacute; en juego ante las pr&oacute;ximas elecciones europeas. Y esto resulta insoportable e incluso, creo, insostenible en t&eacute;rminos democr&aacute;ticos, a&uacute;n cuando su correcci&oacute;n no est&eacute; al alcance de una suma de esfuerzos estrictamente individuales -el m&iacute;o, o el de cualquiera de los eurodiputados- sino de una estrategia cabalmente dirigida a la recuperaci&oacute;n de la pol&iacute;tica y de la comunicaci&oacute;n con la ciudadan&iacute;a. Un esfuerzo requerido de envergadura gigantesca y sostenida en el tiempo.<br />
<br />
En las pr&oacute;ximas entregas de esta contribuci&oacute;n a la opini&oacute;n del Huffington, relatar&eacute; con detalle mis diversas actividades como parlamentario y mi rendimiento individual en las distintas &aacute;reas en las que he desempe&ntilde;ado mis responsabilidades. Explicar&eacute; espec&iacute;ficamente mis intervenciones como Portavoz de los socialistas espa&ntilde;oles y mis actuaciones como presidente de la Comisi&oacute;n LIBE. As&iacute; es como se denomina en el PE a la Comisi&oacute;n legislativa responsable la legislaci&oacute;n y la pol&iacute;tica europea en materia de derechos fundamentales; y libertades p&uacute;blicas; ciudadan&iacute;a; asilo; refugio; extranjer&iacute;a; inmigraci&oacute;n; fronteras externas y libre circulaci&oacute;n de personas; cooperaci&oacute;n judicial civil; cooperaci&oacute;n policial y judicial penal; seguridad interior; legislaci&oacute;n penal contra la criminalidad grave transnacional (terrorismo; narcotr&aacute;fico; tr&aacute;ficos il&iacute;citos; corrupci&oacute;n; blanqueo de dinero procedente de negocios il&iacute;citos; entre otros) y establecimiento de una fiscal&iacute;a europea.]]></content>
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    <title>Desesperación en Siria: ¿Tiene posición la UE?</title>
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    <published>2013-05-29T02:34:27-04:00</published>
    <updated>2013-05-29T04:15:30-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[La crisis siria está planteando un desafío para la proclamada vocación de la Unión Europea de ser globalmente relevante. Y particularmente, para la credibilidad de su capacidad de acompañar el liderazgo en cooperación al desarrollo.]]></summary>
    <author>
        <name>Juan Fernando López Aguilar</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/"><![CDATA[<center><a href="http://images.huffingtonpost.com/2013-05-28-palomamuerta.jpg"><img alt="2013-05-28-palomamuerta.jpg" src="http://images.huffingtonpost.com/2013-05-28-palomamuerta-thumb.jpg" width="570" height="610" /></a></center><br />
<br />
Despu&eacute;s de tres largos a&ntilde;os de interminable y sangrienta <a href="http://www.huffingtonpost.es/tag/es-siria" target="_hplink">guerra civil en Siria</a>, el conflicto se deteriora dram&aacute;ticamente ante la consternaci&oacute;n de una Europa sumida en la peor crisis de su historia. Lo que, lamentablemente, tambi&eacute;n limita nuestra capacidad de respuesta desde una todav&iacute;a incipiente acci&oacute;n externa europea y un liderazgo inexistente de su Alto Representante, Catherine Ashton. Con m&aacute;s de 60.000 muertos y tres millones de desplazados, son cercanos al mill&oacute;n los que han buscado refugio de las balas fratricidas en la vecina Jordania.<br />
<br />
A principios de febrero tuve el honor de encabezar una delegaci&oacute;n a Jordania de la Comisi&oacute;n de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, de la que soy presidente. El objetivo era evaluar la situaci&oacute;n de los refugiados sirios. En particular, me impresion&oacute; la experiencia personal en el campo de Zaatari. En ese recinto viven hoy 100.000 personas, la mayor parte mujeres y ni&ntilde;os, bajo la supervisi&oacute;n y cuidados del Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR). Omito aqu&iacute; los comentarios que merecer&iacute;a la demanda de ayuda militar y armamento contra el r&eacute;gimen sirio que nos trasladaban con angustia y rabia muchos de ellos. <br />
<br />
Lo cierto es que la enormidad de este campo de refugiados, inexistente hace apenas a&ntilde;o y medio, se ha descrito, efectivamente, como una de las mayores ciudades de Jordania en estos momentos. Tan tremenda situaci&oacute;n plantea much&iacute;simos problemas de capacidad a Jordania, que est&aacute; mostrando generosidad. Por eso mismo necesita apoyo financiero de la UE, la Liga &Aacute;rabe y la comunidad internacional. Para muchos de nosotros, la Uni&oacute;n Europea debe incrementarlo de una forma esperable y, a juicio de muchos, impostergable. <br />
<br />
La semana pasada debatimos y votamos en el Pleno de Estrasburgo del Parlamento Europeo una resoluci&oacute;n que plantea la necesidad imperiosa de ayudar a mantener entre Jordania y Siria fronteras abiertas a los refugiados sirios y a los palestinos. Pero, sobre todo, efectuaba un llamamiento en&eacute;rgico a la cooperaci&oacute;n en el reparto equitativo de la carga, a la cooperaci&oacute;n de los pa&iacute;ses &aacute;rabes vecinos. Y por supuesto, a poner &eacute;nfasis tambi&eacute;n en el mantenimiento de la ley, el orden y el respeto de los derechos humanos y en la seguridad en el campo de refugiados, para que no se produzcan en su interior violaciones intolerables de los derechos humanos.<br />
<br />
Finalmente, desde el Parlamento Europeo hacemos tambi&eacute;n una apelaci&oacute;n a los Estados miembros para que asuman el programa de flujo y acogida de refugiados al que habr&aacute; que hacer frente si queremos estar a la altura de este drama humano y humanitario. La crisis siria est&aacute; planteando un desaf&iacute;o para la proclamada vocaci&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea de ser globalmente relevante. Y particularmente, para la credibilidad de su capacidad de acompa&ntilde;ar el liderazgo en cooperaci&oacute;n al desarrollo -que nadie discute a la UE, primera potencia en ayuda- con una pol&iacute;tica exterior merecedora de ese nombre.]]></content>
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    <title>El empleo juvenil ya no aguanta más dilaciones</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/juan-fernando-lopez-aguilar/el-empleo-juvenil-ya-no-a_b_3313429.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.3313429</id>
    <published>2013-05-23T02:02:02-04:00</published>
    <updated>2013-05-23T02:42:18-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[El llamado "Estado de bienestar" ha sido sobreseído por un estado general de malestar y cabreo, con una UE encenegada en una doble recesión y recorrida como nunca por la pulsión nacionalista y el pesimismo más espeso.]]></summary>
    <author>
        <name>Juan Fernando López Aguilar</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/"><![CDATA[<center><a href="http://images.huffingtonpost.com/2013-05-21-barrosoxx.jpg"><img alt="2013-05-21-barrosoxx.jpg" src="http://images.huffingtonpost.com/2013-05-21-barrosoxx-thumb.jpg" width="570" height="410" /></a></center><br />
<br />
<br />
La Comisi&oacute;n <em>Barroso II</em> (2009-2014) afronta el &uacute;ltimo a&ntilde;o de legislatura europea galopando al dudoso honor de haber llevado a la UE al peor momento de su historia. Este &oacute;rgano, que se distingue por su misi&oacute;n de ejercer como <em>guardi&aacute;n de los Tratados</em>, ha asistido, a lo largo de esta interminable crisis, a un proceso imparable de desnacionalizaci&oacute;n y regubernamentalizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica europea en asombrosa coincidencia con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa (TL), cuyo objetivo era justamente el contrario: <em>europeizar</em> pol&iacute;ticas que, como la representaci&oacute;n exterior o las &aacute;reas de Justicia e Interior, permanec&iacute;an esencialmente en manos de los Estados.<br />
<br />
Una combinaci&oacute;n de inanidad, acomodaci&oacute;n y complicidad con la amplia hegemon&iacute;a conservadora a todo lo ancho de la UE explica que la Comisi&oacute;n haya renunciado a su papel promotor de iniciativas y haya sido arrollado una y otra vez por un Consejo comandado por Gobiernos de derechas, capitaneado primero por el t&aacute;ndem <em>Merkozy</em> y luego, cada vez m&aacute;s, por la implacable contumacia de la derecha alemana. Los resultados de este desastre est&aacute;n a la vista de todos: el llamado "Estado de bienestar" ha sido sobrese&iacute;do por un <em>estado general de malestar</em> y cabreo, con una UE encenegada en una doble recesi&oacute;n y recorrida como nunca por la pulsi&oacute;n nacionalista y el pesimismo m&aacute;s espeso.<br />
<br />
Lo ir&oacute;nico de este preciso momento en que ahora nos encontramos es que el clima hobbesiano de "guerra de todos contra todos" parezca estar acabando por divorciar a la propia Comisi&oacute;n y dem&aacute;s instituciones del &aacute;rea de influencia de Merkel. Las cr&iacute;ticas de Jens Weidmann, jefe del Bundesbank, contra la "relajaci&oacute;n" de los imposibles y est&uacute;pidos calendarios de reducci&oacute;n del d&eacute;ficit -llamado eufem&iacute;sticamente "consolidaci&oacute;n fiscal"- alientan un crescendo dogm&aacute;tico, autoritario y coercitivo en la derecha alemana para reafirmarse en el control de esta disparatada hoja de ruta europea que hace ya tanto tiempo que causa consternaci&oacute;n en quienes nos observan desde EEUU, Jap&oacute;n, los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sud&aacute;frica) y dem&aacute;s actores globalmente relevantes.<br />
<br />
Los aparentes indicios de confrontaci&oacute;n entre el actual Gobierno conservador alem&aacute;n y la Comisi&oacute;n Barroso se prestan a dos interpretaciones, en todo caso conducentes a una nueva maniobra de distracci&oacute;n dilatoria, que evita actuar de una vez. De un lado, la propia Merkel sabe que su inflexible ejercicio del bast&oacute;n de mando de la UE tiene lote de premio en las elecciones federales de septiembre, incluso -o especialmente- a la vista del rechazo que su imposici&oacute;n supone en las opiniones p&uacute;blicas de los pa&iacute;ses que m&aacute;s sufren su vara de ayuno y penitencia. De otro, Barroso toma conciencia de que su acobardada subordinaci&oacute;n a los dictados de Merkel, Scha&uuml;ble, Weidmann y dem&aacute;s jerarcas de la derecha alemana est&aacute; pasando una enorme factura al cr&eacute;dito del fuelle europeo, cuyo desgaste se muestra ya imposible de asumir, incluso por una Comisi&oacute;n tan escorada a la derecha como expresa el insufrible <em>&iexcl;m&aacute;s de lo mismo!</em> de Olli Rehn.<br />
<br />
La protesta de Barroso la venimos escuchando con incipiente claridad en el Parlamento Europeo (PE). Vaya por delante, de nuevo, que el Parlamento Europeo emerge del Tratado de Lisboa como la instituci&oacute;n europea m&aacute;s reforzada, tanto por la extensi&oacute;n de sus competencias legislativas y presupuestarias como por su car&aacute;cter decisorio en la formulaci&oacute;n de la pol&iacute;tica exterior (el PE es la &uacute;ltima palabra a la hora de aprobar los Tratados de la UE). <br />
<br />
Y vaya por delante que, aunque tambi&eacute;n en el PE haya mayor&iacute;a conservadora (el PP es primera fuerza, flanqueada por m&aacute;s de un centenar largo de diputados eur&oacute;fobos y/o la extrema derecha), esta legislatura ha visto delinearse una divisi&oacute;n ideol&oacute;gica sobre el eje mayor&iacute;a/oposici&oacute;n, entre una derecha dominante y una oposici&oacute;n de izquierda y de fuerzas progresistas, como nunca se hab&iacute;a visto en la historia de la UE. <br />
<br />
Pero lo cierto es que Barroso protesta de un tiempo a esta parte, con voz cada vez m&aacute;s alta, la falacia de atribuir a la p&eacute;rfida Bruselas o a la Comisi&oacute;n decisiones que han sido adoptadas por los Gobiernos nacionales, bajo la cobertura del <em>endoso</em> de su coste a esta mal&eacute;fica UE.<br />
<br />
Va siendo hora de asumir con rotundidad dos principios. Uno, que las elecciones europeas -las pr&oacute;ximas, en 2014- hace ya tiempo que han dejado de ser urnas "de segundo grado": votar con las tripas o a beneficio de inventario no sale gratis, y mucho menos todav&iacute;a a quienes m&aacute;s padecen las injusticias de esta crisis; supone un coste que amenaza, como todos los dem&aacute;s, con ser repercutido sobre los ciudadanos de manera desigual, en modo que esa injusticia se profundizar&aacute; si no conseguimos cambiar esta correlaci&oacute;n de fuerzas que ha dominado hasta hoy. Y dos, que tampoco los Gobiernos de los Estados miembros pueden salirse de rositas por sus propios atropellos y retrocesos antisociales con el pretexto de la crisis.<br />
<br />
He hablado m&aacute;s de una vez de los desafueros perpetrados por el Gobierno de Rajoy en el &aacute;rea de Justicia: <a href="http://www.huffingtonpost.es/juan-fernando-lopez-aguilar/si-la-justicia-es-ciega-l_b_3273133.html" target="_hplink">la dominaci&oacute;n total del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional por la arrogante mayor&iacute;a del PP</a>, la privatizaci&oacute;n de las garant&iacute;as (<a href="http://www.huffingtonpost.es/juan-fernando-lopez-aguilar/de-la-prohibicion-de-tasa_b_2196706.html" target="_hplink">las tasas prohibitivas</a>, y el refuerzo del poder lubricante del dinero privado en el acceso a la Justicia) y las reformas regresivas en el C&oacute;digo Penal. Y hoy toca de nuevo fijar la vista en Educaci&oacute;n: en esa vuelta de tuerca con la que amenaza Wert, reaccionaria, segregadora, antisocial -por contrario a la igualaci&oacute;n de las oportunidades-, y confesionalista, por cuanto nos retrotrae muchas d&eacute;cadas atr&aacute;s.<br />
<br />
Esta apuesta dolosa por la deseducaci&oacute;n y por la reprivatizaci&oacute;n de la desigualdad no puede ser endosada a los costes de la crisis. Forma parte de un proyecto orientado a conformar una sociedad m&aacute;s injusta, inhumana e indecente. Un proyecto destinado a hacer verdad la profec&iacute;a autocumplidora de que <em>nada volver&aacute; a ser igual</em> si alg&uacute;n d&iacute;a recuperamos la senda de un crecimiento raqu&iacute;tico, basado en unos impuestos desigualitarios e injustos, y en un trabajo barato f&aacute;cilmente reemplazable por j&oacute;venes abocados a la semiesclavitud y a los que se conmina a darse por &iexcl;agradecidos! si consiguen alg&uacute;n d&iacute;a un contrato de precariedad sin derechos. <br />
<br />
<em>Barroso II</em> habla ahora de un pilar de garant&iacute;a juvenil de hasta 60.000 millones de euros financiables por el Banco Europeo de Inversiones en forma de cr&eacute;ditos blandos &iexcl;de 2014 a 2020! En el Pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo algunos le recordaremos que en mayo del 2012 el Consejo ya anunci&oacute; a bombo y platillo un est&iacute;mulo al empleo de &iexcl;100.000 millones de euros! que qued&oacute; en agua de borrajas sin recursos a la vista cuando, poco despu&eacute;s, la Comisi&oacute;n y el Consejo parieron un Marco Financiero regresivo y unos presupuestos a la baja, en los que por primera vez la financiaci&oacute;n europea 2014-2020 decrece en todas las partidas respecto del ciclo anterior. <br />
<br />
Apretar m&aacute;s el cintur&oacute;n no va a sacarnos del infierno con que la crisis golpea a los millones de j&oacute;venes -muchos de ellos espa&ntilde;oles- a los que se ha compelido a emigrar o resignarse a no conquistar en sus vidas pensiones como las de sus abuelos.<br />
<br />
El empleo juvenil ya no puede esperar nada de esta Comisi&oacute;n, ni de sus maniobras de distracci&oacute;n, ni de sus roces o desencuentros con los dictados de Merkel. Cambiar esta Comisi&oacute;n y cambiar la direcci&oacute;n de la pol&iacute;tica europea, el pr&oacute;ximo 2014, supone una oportunidad para resetear un horizonte oscuro y priorizar con recursos la inaplazable urgencia del empleo juvenil.]]></content>
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    <title>Si la Justicia es ciega, la injusticia no lo es</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/juan-fernando-lopez-aguilar/si-la-justicia-es-ciega-l_b_3273133.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.3273133</id>
    <published>2013-05-15T02:05:49-04:00</published>
    <updated>2013-05-15T01:17:26-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[En el área de Justicia, la mayoría absoluta del PP sabe perfectamente a qué ha venido, a qué intereses sirve y qué es lo que está haciendo. Es bueno que todos los demás seamos conscientes también.]]></summary>
    <author>
        <name>Juan Fernando López Aguilar</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/"><![CDATA[<center><a href="http://images.huffingtonpost.com/2013-05-14-justicia_juanfernandolaguilar.jpg"><img alt="2013-05-14-justicia_juanfernandolaguilar.jpg" src="http://images.huffingtonpost.com/2013-05-14-justicia_juanfernandolaguilar-thumb.jpg" width="570" height="688" /></a></center><br />
<br />
<br />
En <a href="http://elecciones.mir.es/generales2011/" target="_hplink">noviembre del 2011</a>, millones de ciudadanos progresistas vital e intelectualmente animados por valores de centro izquierda, se retiraron de las urnas o decidieron auspiciar por omisi&oacute;n o por acci&oacute;n la atronadora mayor&iacute;a absoluta del PP que impera en Espa&ntilde;a desde entonces.<br />
<br />
Vapuleados por la crisis, hartos del deterioro de las coordenadas econ&oacute;micas y sociales causadas por una crisis de una profundidad y una duraci&oacute;n sin precedentes, muchos llegaron a pensar que un Gobierno del PP ser&iacute;a, despu&eacute;s de todo, lo que <em>los mercados</em> quer&iacute;an: As&iacute;, por fin el monstruo de los mercados especulativos que tanto nos hab&iacute;a encarecido los intereses de la deuda nos perdonar&iacute;a la vida -nos "devolver&iacute;a su confianza"-, y el PP podr&iacute;a obrar de nuevo su giro hacia la depredaci&oacute;n urban&iacute;stica, la devastaci&oacute;n medioambiental y la pol&iacute;tica corrupta de la que muchos aspiraban a recibir las migajas que esparcieran.<br />
<br />
Nada de eso sucedi&oacute;. Todo empeor&oacute; bruscamente. Y continua empeorando, indiferente a esa arrogante autocomplacencia del PP que ve "indicios de que las cosas est&aacute;n cambiando" en cualquier circunstancial <em>relajaci&oacute;n</em> de la prima de riesgo, aunque todav&iacute;a hoy contin&uacute;e muy por encima de cuando, en 2010, la derecha pol&iacute;tica y medi&aacute;tica bramaba por toda Espa&ntilde;a pidiendo la cabeza de ZP al grito de que esa prima se llamaba Zapatero.<br />
<br />
No es verdad, nunca lo ha sido, que todo lo que el PP est&aacute; haciendo "venga causado por la crisis", ni mucho menos lo es que tenga por objeto "hacernos salir de la crisis".<br />
<br />
No fueron la crisis ni Merkel quienes impusieron al PP la pandemia corrupta de G&uuml;rtel y de B&aacute;rcenas. No fueron la crisis ni Merkel quienes dictaron al PP su ominosa amnist&iacute;a fiscal a los defraudadores y corruptos. No fueron la crisis ni Merkel quienes han impuesto al PP la subordinaci&oacute;n de la agenda legislativa civil e incluso penal a la Conferencia Episcopal. No ha sido la crisis ni Merkel quienes han impuesto al PP su cruzada reaccionaria contra la educaci&oacute;n para la ciudadan&iacute;a, ni su brutal ajuste de cuentas contra la educaci&oacute;n p&uacute;blica y contra los ense&ntilde;antes. No fueron la crisis ni Merkel quienes han impuesto al PP la repulsiva regubernamentalizaci&oacute;n de RTVE, de nuevo empozada en la ci&eacute;naga del sectarismo ideol&oacute;gico y la manipulaci&oacute;n desinformativa, siempre al servicio de los mismos y contra todos los dem&aacute;s.<br />
<br />
Y no han sido desde luego la crisis ni Merkel quienes han impuesto al PP la abyecta pol&iacute;tica antisocial y excluyente que est&aacute;n perpetrando en la crucial &aacute;rea de Justicia, derechos y libertades.<br />
<br />
La privatizaci&oacute;n de los registros (pomposamente bautizados como "reforma integral") para <em>recapitalizar</em> a un cuerpo de funcionarios; la imposici&oacute;n de tasas prohibitivas para impedir el ejercicio del derecho fundamental de "acceso a la Justicia" y cerrar el paso a la defensa ante tribunales de los propios derechos e intereses leg&iacute;timos (<a href="http://www.congreso.es/consti/constitucion/indice/sinopsis/sinopsis.jsp?art=24&amp;tipo=2" target="_hplink">art. 24.1 C.E</a>); la reforma de las leyes penales para privilegiar a los delincuentes de cuello blanco, al tiempo que para perpetrar un retroceso grosero en cuantos avances sociales impuls&oacute; en su d&iacute;a alg&uacute;n Gobierno socialista con el voto siempre en contra del PP, forman parte del men&uacute; brutalmente regresivo que su mayor&iacute;a absoluta, altiva, fatua y <em>sin complejos</em>, est&aacute; ejecutando implacablemente.<br />
<br />
Todos estos volantazos vienen ahora a completarse con el asalto sin precedentes al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), &oacute;rgano constitucional de Gobierno del Poder Judicial (<a href="http://www.congreso.es/consti/constitucion/indice/sinopsis/sinopsis.jsp?art=122&amp;tipo=2" target="_hplink">art. 122. CE</a>). No s&oacute;lo modifican su composici&oacute;n y funcionamiento en un sentido incompatible con la naturaleza del &oacute;rgano: rebajan adem&aacute;s la mayor&iacute;a requerida para los nombramientos en la c&uacute;spide de la judicatura (asegurando as&iacute; la perpetuaci&oacute;n de su hegemon&iacute;a) &iexcl;y modifican la regla de su renovaci&oacute;n por las C&aacute;maras para posibilitar que &eacute;sta tenga lugar solamente en el Senado, en donde el PP disfruta por s&iacute; y ante s&iacute; nada menos que de 3/5 de sus miembros sin necesidad de pactar nada de nada con nadie!<br />
<br />
El mensaje es claro y terminante: en una judicatura integrada por seres humanos de carne y hueso que aspiran a la promoci&oacute;n ascendente (el ascenso en la carrera), los miembros del Poder Judicial saben qui&eacute;n manda aqu&iacute;: &iexcl;el PP! Sin sombra de duda, el juez/a, magistrado/a  que quiera ascender en la carrera haci&eacute;ndose votar por un  &oacute;rgano controlado al 300% con mano f&eacute;rrea por los designios del PP y por personas designadas al 100% por el PP, ya sabe que deber&aacute; tentarse muy bien la ropa antes de atreverse siquiera a abrir diligencias de investigaci&oacute;n en un caso de corrupci&oacute;n que pueda apuntar al PP o a sus dirigentes o responsables institucionales, ya sean estos locales, auton&oacute;micos o nacionales.<br />
<br />
El mensaje de intimidaci&oacute;n general y amedrentamiento concreto a todo el que se atreva a meter sus narices judiciales en la impunidad del PP es un mensaje n&iacute;tido; no necesita traducci&oacute;n ni interpretaci&oacute;n: quienes se atrevan a importunar a los que mandan, al PP, que se olviden de ascender, no hablemos de llegar en su vida al Tribunal Supremo.<br />
<br />
El icono de la Justicia suele representarla <em>ciega</em>, con los ojos vendados, para asegurar as&iacute; la igualdad ante la Ley. Menos ciega que nunca; m&aacute;s desigual y desigualitaria que nunca, la Justicia es abismada a la servidumbre de la injusticia en estado puro, a la arbitrariedad y a la desigualdad ante la Ley. Si la Justicia es ciega, la injusticia no lo es; sabe bien lo que est&aacute; haciendo.<br />
<br />
En el &aacute;rea de Justicia, la mayor&iacute;a absoluta del PP sabe perfectamente a qu&eacute; ha venido, a qu&eacute; intereses sirve y qu&eacute; es lo que est&aacute; haciendo. Saben muy bien lo que hacen. Es bueno que todos los dem&aacute;s seamos conscientes tambi&eacute;n.]]></content>
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    <title>Otra Europa, europea</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/juan-fernando-lopez-aguilar/otra-europa-europea_b_3235763.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.3235763</id>
    <published>2013-05-09T02:00:14-04:00</published>
    <updated>2013-05-09T02:25:05-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[La situación confronta a los ganadores contra los perdedores en la crisis, y denuncia una terrible injusticia en el reparto de la carga. Los que no la causaron, la sufren espantosamente bramando su protesta en las redes y en la calle.]]></summary>
    <author>
        <name>Juan Fernando López Aguilar</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/"><![CDATA[<a href="http://images.huffingtonpost.com/2013-05-08-candado003.JPG"><img alt="2013-05-08-candado003.JPG" src="http://images.huffingtonpost.com/2013-05-08-candado003-thumb.JPG" width="570" height="636" /></a><br />
<br />
<br />
<br />
El acompa&ntilde;amiento ideol&oacute;gico de la hegemon&iacute;a conservadora en el manejo desastroso de esta interminable crisis ha basculado en el asalto al cr&eacute;dito de la pol&iacute;tica. La pretensi&oacute;n inaceptable de que el &uacute;nico objeto de la pol&iacute;tica sea "calmar los mercados" encubre un deslizamiento de la  "soberan&iacute;a" y del "poder constituyente" cimentado en un divorcio de la ciudadan&iacute;a. Una vez se renuncia a la fiscalidad progresiva para abandonarse a la deuda, los "mercados" asemejan un monstruo que anda suelto y nos amenaza con devorarnos.<br />
<br />
A partir de ah&iacute; la respuesta europea ha resonado poco, tarde y mal; y "para salvar el Euro", no a los ciudadanos. El resultado ha sido un paisaje <em>hobbesiano</em>: Todos contra todos. Desconfianzas cruzadas. "Desunidos en la adversidad". Norte contra sur; acreedores contra deudores. Para muchos de sus cr&iacute;ticos, "Alemania contra todos" (la "plantilla moral" de la que habla Ulrich Beck). <br />
<br />
Lo cierto es que esta situaci&oacute;n confronta ahora a los ganadores contra los perdedores en la crisis, y denuncia una terrible injusticia en el reparto de la carga. Los que no la causaron, la sufren espantosamente bramando su protesta en las redes y en la calle. El grito en Grecia, Chipre y Portugal es terminante: "Troika, saca tus zarpas de mi pa&iacute;s", con la misma virulencia con la que Charlton Heston se zafa de sus captores en <em>El Planeta de los Simios</em>. Los ciudadanos se rebelan cabreados contra el despotismo tecnocr&aacute;tico de la Troika.<br />
<br />
Para muchos de nosotros en la izquierda europea, lo que ha ocurrido no obedece a la falta de elementos de juicio alternativo, sino a una clamorosa falta de voluntad. Dos lecciones parecen claras: a) la contradicci&oacute;n crucial en esta crisis no es ya la que enfrenta a capital y trabajo, sino la que enfrenta a la econom&iacute;a financiera con la econom&iacute;a productiva, a la que estrangula con sa&ntilde;a. b) El "optimismo de la voluntad" ha solido contraponerse al "pesimismo de la raz&oacute;n", pero ahora se enfrenta al &iexcl;pesimismo de la voluntad!: lo que conduce en toda Europa al actual estadio de frustraci&oacute;n, resignaci&oacute;n y fatalismo. <br />
<br />
Las propuestas de la izquierda delinean la alternativa, y esta alternativa requiere adoptar decisiones dotadas de un sentido estrat&eacute;gico: revisar los plazos, la reducci&oacute;n del d&eacute;ficit, cambiar al BCE para que el cr&eacute;dito llegue a las Pymes y familias; un nuevo pacto fiscal que financie el crecimiento (nueva econom&iacute;a basada en el I+D) y el empleo, junto a la lucha contra la pobreza y la exclusi&oacute;n social.<br />
<br />
Lo que ya no es discutible es que la pol&iacute;tica aplicada hasta la fecha sencillamente no funciona. Estamos ante el fracaso contrastado de la inviable <em>alemanizaci&oacute;n</em> de Europa; tanto por razones econ&oacute;micas (es imposible que todas las econom&iacute;as del euro tengan al mismo tiempo super&aacute;vit por cuenta corriente y en su balanza comercial), como por razones pol&iacute;ticas (la <em>alemanizaci&oacute;n econ&oacute;mica</em> har&iacute;a a la UE ingobernable, con una pol&iacute;tica defectiva, desacreditada y dominada por el cinismo, la apat&iacute;a, la indiferencia). <br />
<br />
La necesaria recuperaci&oacute;n de la pol&iacute;tica europea pasa por las Elecciones Europeas de 2014. Contra el pesimismo y el fatalismo; hay que disponerse a una lucha a brazo partido. Sin perder un segundo, la primac&iacute;a de las personas -los ciudadanos europeos- exige plantar cara al tentador c&oacute;ctel del nacionalismo y el populismo. Un Parlamento Europeo (PE) trufado de Grillos, populismos xen&oacute;fobos, extrema derecha y nacionalismos insolidarios s&oacute;lo puede empeorar las cosas. El PE ser&iacute;a as&iacute; totalmente prescindible para los gobiernos nacionales que se creen m&aacute;s fuertes -"m&aacute;s iguales que otros"- y que han impuesto su inter&eacute;s tomando la sart&eacute;n por el mango.<br />
<br />
Recuperar la agenda social europea exige explicar que "la solidaridad" no es un "riesgo moral", es la raz&oacute;n de ser de Europa. Recuperar la agenda democr&aacute;tica exige explicar que la ciudadan&iacute;a europea no es un "lastre" ni un "obst&aacute;culo". No es preciso  evocar a Lincoln -"La democracia como gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo"- para saber que en ning&uacute;n caso puede hacerse pol&iacute;tica contra el pueblo. <br />
<br />
&iexcl;La primera oportunidad de corregir esa correlaci&oacute;n de esas fuerzas es 2014! Pero tambi&eacute;n puede ser la &uacute;ltima. Hay algunos que solo esperan a que las elecciones en Alemania cambien su rumbo en 2013. "&iquest;Alemania es el problema, Alemania la soluci&oacute;n?" Yo no lo creo. Todos los dem&aacute;s europeos tenemos que dar respuesta, hagan lo que hagan los alemanes con Merkel.<br />
<br />
El PE es el poder legislativo de la UE. No es verdad que se ocupe solamente de los "pesticidas de las abejas", y de "etiquetas de yogures". Regula la Fiscalidad, el Presupuesto, el Marco Financiero, los derechos fundamentales de los europeos y la cooperaci&oacute;n global: Para determinar su composici&oacute;n, es preciso una intervenci&oacute;n democr&aacute;tica, antes de que sea tarde. La propuesta progresista debe ser <em>altereuropeista</em> y <em>reeuropeizadora</em>: Europa debe ser europea. "Si Alemania es el problema, Europa es la soluci&oacute;n".<br />
<br />
En definitiva es necesaria <em>otra Europa</em>. No &eacute;sta identificada con "hombres de negro", paro, recesi&oacute;n, desigualdad, desigualdad, exclusi&oacute;n. Esa <em>otra Europa requiere un sujeto pol&iacute;tico</em>. Otra Europa Europea, reanimada por una nueva generaci&oacute;n de europeos europe&iacute;stas.]]></content>
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    <title>Beppe Grillo resucita a Berlusconi</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/juan-fernando-lopez-aguilar/beppe-grillo-resucita-a-b_b_3194052.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.3194052</id>
    <published>2013-05-03T02:46:38-04:00</published>
    <updated>2013-05-03T02:02:40-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Berlusconi sigue ahí, sonríe, hace aspavientos... y en el momento en que él decida, conforme a sus intereses, caerá el Gobierno de Italia, país fundador de la UE y tercera economía del euro.]]></summary>
    <author>
        <name>Juan Fernando López Aguilar</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/"><![CDATA[<center><img alt="2013-05-01-IMG20130501WA0001.jpg" src="http://images.huffingtonpost.com/2013-05-01-IMG20130501WA0001.jpg" width="480" height="640" /></center><br />
<br />
<br />
A un a&ntilde;o de distancia de las pr&oacute;ximas elecciones europeas, fines de mayo de 2014, se intensifican las se&ntilde;ales de alarma que las anuncian minadas por el espectro del antieurope&iacute;smo, cualquiera que sea su ropaje: nacionalismo, xenofobia, nueva extrema derecha y populismos eur&oacute;fobos.<br />
<br />
Analistas y dem&oacute;scopos delinean un paisaje de empeoramiento del cuadro del manejo de la crisis: nada va a mejorar con la multiplicaci&oacute;n de esca&ntilde;os antieuropeos cuando m&aacute;s falta har&aacute;n los <em>altereurope&iacute;stas</em>, rabiosamente a favor de <em>otra Europa</em>. Sin un cambio de rumbo frente a esta pol&iacute;tica, y no por la <em>antipol&iacute;tica</em> sino por <em>otra</em> pol&iacute;tica, no hay ninguna posibilidad veros&iacute;mil de que el conjunto de la UE salga del agujero en el que la ha hundido a conciencia una disparatada y desp&oacute;tica hegemon&iacute;a conservadora que dura demasiados a&ntilde;os.<br />
<br />
La peripecia italiana, con su sufrimiento a cuestas, arroja lecciones esclarecedoras.<br />
<br />
Hace apenas dos a&ntilde;os, Berlusconi hab&iacute;a triturado el cr&eacute;dito de la derecha italiana, no s&oacute;lo ante su propio pa&iacute;s sino ante sus cofrades del PP europeo. La izquierda italiana enfilaba perspectivas claras de alternancia. Espoleada por unas primarias abiertas que hab&iacute;an movilizado a millones de progresistas, abogaba por un giro radical en la orientaci&oacute;n pol&iacute;tica y por el restablecimiento de una &eacute;tica de la responsabilidad pisoteada por el estilo y andanzas del cavaliere.<br />
<br />
No ha sido casualidad ni accidente que el llamado <em>Movimento 5 Stelle</em> -plataforma populista al servicio del ego medi&oacute;pata del <a href="http://www.huffingtonpost.es/juan-fernando-lopez-aguilar/el-populismo-visionario-y_b_2812129.html" target="_hplink">estridente Beppe Grillo</a>- hubiera venido obteniendo una imponente caja de resonancia en los medios dominados por el magnate Berlusconi, en la inmensa mayor&iacute;a de los canales p&uacute;blicos y privados, as&iacute; como en sus cabeceras de prensa. El resultado de su faena no ha sido otro que resucitar a Berlusconi, <a href="http://www.huffingtonpost.es/2013/02/27/italia-un-paso-mas-cerca-_n_2774602.html" target="_hplink">impedir la alternativa por la izquierda</a> y cobrarse la cabeza de Bersani.<br />
<br />
Hace apenas un a&ntilde;o, la mayor&iacute;a de los pron&oacute;sticos daban al berlusconismo por muerto. El populismo de Grillo lo ha devuelto a la vida tras haberse beneficiado de alfombra roja en sus medios.<br />
<br />
<a href="http://www.huffingtonpost.es/2013/04/27/letta-anuncia-el-nuevo-go_n_3170005.html" target="_hplink">El Gobierno que acaba de formar el exdemocristiano Enrico Letta</a>, bajo el eufemismo de la "amplia alianza", no es la buena noticia que la opini&oacute;n conservadora intenta vendernos. No al menos para quienes buscamos, frente a la postraci&oacute;n en que se hundido a la UE, alternativas claras. Su composici&oacute;n incluye un buen n&uacute;mero de incondicionales de Berlusconi, trufado con los <em>fichajes</em> supuestamente tecnocr&aacute;ticos de Monti. Esto debilita el frente contra la <em>austeridad suicida</em> impuesta, contra toda evidencia de su estrago y su fracaso, por Merkel y sus ac&oacute;liticos en el autoerigido podium de los acreedores.<br />
<br />
Una vez m&aacute;s, la propaganda conservadora se apresta a dictar sentencia: "&iexcl;No hay alternativa!"; "El futuro ha de pasar por coaliciones que ejecuten la &uacute;nica pol&iacute;tica posible", sin distingos ideol&oacute;gicos, y siempre bajo el implacable escrutinio de la troika. Sin embargo, no es verdad que no haya diferencias ni que todo lo que haga la mayor&iacute;a conservadora sea, sin m&aacute;s, la mera ejecuci&oacute;n de los dictados impuestos por una realidad circundante ante la que no hay m&aacute;s opciones. <br />
<br />
No fue Merkel quien impuso a Rajoy su ominosa amnist&iacute;a fiscal a los defraudadores; ni la subordinaci&oacute;n de la legislaci&oacute;n -incluida la penal- a la jerarqu&iacute;a episcopal; ni la cancelaci&oacute;n de las leyes de igualdad, dependencia, e incluso de la educaci&oacute;n para la ciudadan&iacute;a; ni la deslegitimaci&oacute;n de los sindicatos que tan respetados son en el di&aacute;logo social alem&aacute;n; ni la corrupci&oacute;n de B&aacute;rcenas, y la contaminaci&oacute;n pand&eacute;mica de G&uuml;rtel en el PP; ni la regubernamentalizaci&oacute;n sectaria, propagandista y manipulativas de los informativos y tertulias de RTVE...<br />
<br />
Es urgente que esta arrogante hegemon&iacute;a de la derecha tenga en frente -en Espa&ntilde;a, en Europa- una alternativa en pie. Y no podemos esperarla, ni ahora ni en 2014, de los nacionalistas... ni de los populistas. A la vista est&aacute;n las lecciones dictadas por el <em>Grillismo</em> en el bloqueo a toda esperanza de alternativa por la izquierda, y sus resultados pr&aacute;cticos. Berlusconi sigue ah&iacute;, sonr&iacute;e, hace aspavientos... y en el momento en que &eacute;l decida, conforme a sus intereses, caer&aacute; el Gobierno de Italia, pa&iacute;s fundador de la UE y tercera econom&iacute;a del euro.]]></content>
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<entry>
    <title>Más allá del paro: Chipre, Hungría, ciudadanía</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/juan-fernando-lopez-aguilar/mas-alla-del-paro-chipre-_b_3145584.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.3145584</id>
    <published>2013-04-25T02:02:57-04:00</published>
    <updated>2013-04-25T02:29:01-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[El impacto de lo sucedido en Chipre afecta de la peor manera a toda la UE en el peor momento posible. Alguien debe hacerse responsable de todos estos errores: los ministros del euro deberían destituir al presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem.]]></summary>
    <author>
        <name>Juan Fernando López Aguilar</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/"><![CDATA[<center><a href="http://images.huffingtonpost.com/2013-04-24-Vieta24abril2013.JPG"><img alt="2013-04-24-Vieta24abril2013.JPG" src="http://images.huffingtonpost.com/2013-04-24-Vieta24abril2013-thumb.JPG" width="570" height="439" /></a></center><br />
<br />
<br />
Llegu&eacute; al Parlamento Europeo (PE) en junio del 2009. Como cabeza de lista en aquellas elecciones, conduje una campa&ntilde;a rabiosamente europe&iacute;sta, pero muy lejos de la inercial alabanza de las ya entonces obsoletas bondades del proyecto de integraci&oacute;n supranacional como cajero autom&aacute;tico de fondos estructurales, cohesi&oacute;n e infraestructuras. Advert&iacute; entonces insistentemente del riesgo de que la UE se despe&ntilde;ase, ante la pavorosa envergadura de la crisis, en un abismo depresivo, abandon&aacute;ndose al espectro del nacionalismo, el resentimiento, la eurofobia y la desafecci&oacute;n. Se abonaba as&iacute; el populismo como &uacute;ltima expresi&oacute;n de la extrema derecha antieuropea y reaccionaria. Esta deriva ser&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s preocupante en el contraste europeo -la austeridad suicida- con el giro progresista de la Administraci&oacute;n Obama en su respuesta ante la crisis: est&iacute;mulos a la inversi&oacute;n y a la generaci&oacute;n de empleo. <br />
<br />
Casi cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s y a poco m&aacute;s de uno para las pr&oacute;ximas elecciones europeas de 2014, el PE me sigue pareciendo, como el primer d&iacute;a, un lugar fascinante, cargado de contenido y con una alta intensidad de ritmo de trabajo y calidad de sus debates. Tras la entrada en vigor del <a href="http://europa.eu/lisbon_treaty/full_text/index_es.htm" target="_hplink">Tratado de Lisboa</a> -1 de diciembre de 2009- el PE ha pasado a ser un &oacute;rgano legislativo: legislador, con el Consejo, en una enormidad de materias que afectan a las vidas y haciendas de 500 millones de ciudadanos representados en &eacute;sta que es la &uacute;nica instituci&oacute;n directamente electiva en la arquitectura de la UE. Pero adem&aacute;s el PE es ahora, por la extensi&oacute;n de sus competencias legislativas, el Parlamento m&aacute;s poderoso de la historia de la UE y, por la primac&iacute;a del propio Derecho Europeo, el m&aacute;s poderoso de Europa. <br />
<br />
El PE padece, sin embargo, un clamoroso d&eacute;ficit de visibilidad. La ausencia de medios de comunicaci&oacute;n europeos que den cuenta de sus debates y vicisitudes es s&oacute;lo una expresi&oacute;n m&aacute;s de la ausencia de una opini&oacute;n p&uacute;blica europea, de un genuino espacio p&uacute;blico europeo e incluso, a qu&eacute; negarlo, de verdaderos partidos pol&iacute;ticos europeos, a pesar de los avances y trabajos que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, apuntan a estos objetivos. <br />
<br />
Viene todo esto a cuento de la intensidad con que en el &uacute;ltimo Pleno del PE en Estrasburgo se debatieron asuntos del mayor voltaje, conscientes como somos cuantos intervinimos en &eacute;l de la dificultad de comunicar al conjunto de la ciudadan&iacute;a europea la entidad de las cuestiones y las l&iacute;neas divisorias que delinean, en la pol&eacute;mica, la confrontaci&oacute;n entre la misma mayor&iacute;a conservadora que predomina en las restantes instituciones europeas y la alternativa progresista que lucha por se&ntilde;alar la alternativa y la diferencia. <br />
<br />
En el Pleno de Estrasburgo se debati&oacute; la preocupante <a href="http://www.europarl.europa.eu/news/es/pressroom/content/20130409NEW07135/5/html/El-PE-estudia-los-cambios-en-la-Constituci%C3%B3n-h%C3%BAngara" target="_hplink">reforma constitucional en Hungr&iacute;a</a>, que ha suscitado objeciones desde el Consejo de Europa y la Comisi&oacute;n de Venecia, pero que, sobre todo, desoye todas las se&ntilde;ales de alarma que hab&iacute;an sido activadas desde el propio PE. Las condiciones impuestas al pluralismo religioso, al pluralismo informativo y al ejercicio del derecho al juez predeterminado por la ley, entre otras cuestiones delicadas, ponen el tel&oacute;n de fondo a una cuesti&oacute;n menos visible: la alineaci&oacute;n vergonzante del conjunto del PP europeo con la pol&iacute;tica ejecutada por la abrumadora mayor&iacute;a parlamentaria de Fidesz (el PP h&uacute;ngaro) con una ret&oacute;rica desacomplejadamente nacionalista y ultraconservadora, cada vez m&aacute;s confrontada con quienes, desde el PE, pretenden todav&iacute;a preservar el car&aacute;cter vinculante de los compromisos contra&iacute;dos a la adhesi&oacute;n de la UE en relaci&oacute;n a los llamados "criterios de Copenhague": derechos fundamentales, tutela de las minor&iacute;as, democracia representativa, Estado de Derecho e imperio de la ley. <br />
<br />
M&aacute;s expresivo a&uacute;n de las l&iacute;neas divisorias que recorren el PE es el <a href="http://www.europarl.europa.eu/news/es/pressroom/content/20130409NEW07135/3/html/Los-eurodiputados-analizan-el-programa-de-asistencia-financiera-a-Chipre" target="_hplink">debate sobre Chipre</a>; pen&uacute;ltimo episodio hasta ahora del desastroso manejo europeo de la crisis y de su terrible impacto sobre el ya muy deteriorado estado de cosas en la UE.<br />
<br />
El desastre sin paliativos de este episodio de la crisis ha empeorado la recesi&oacute;n y ha indignado a millones de europeos con sus instituciones. Alguien tiene que pagar cuando los errores son tan graves como lo han sido en Chipre. Son responsables los ministros que se sientan alrededor del Ecofin y el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, a quien deber&iacute;an destituir quienes le nombraron. <br />
<br />
El impacto de lo sucedido en Chipre afecta de la peor manera a toda la UE en el peor momento posible. En primer lugar, se lanza el mensaje de que no cumplimos con nuestras reglas, al bloquear los ahorros e imponerles una quita confiscatoria; en segundo lugar, se rectifica el rescate bancario, lo que da una imagen de irreflexi&oacute;n y precipitaci&oacute;n. En tercer lugar, ha sido desastrosa y p&eacute;sima la pol&iacute;tica de comunicaci&oacute;n aplicada por los organismos europeos. Se lleg&oacute; a decir incluso que "as&iacute; se sienta un precedente", por lo que nuestros ahorros ya no est&aacute;n seguros. <br />
<br />
Las consecuencias de esta afirmaci&oacute;n sobre la realidad han sido, sin embargo, terribles e irreversibles. En una semana, provoc&oacute; el incremento de la prima de riesgo en pa&iacute;ses con dificultades, entre ellos Espa&ntilde;a en 150 puntos b&aacute;sicos, agravando la ya imposible carga de los intereses de la deuda. <br />
<br />
Alguien debe hacerse responsable de todos estos errores: los ministros del euro deber&iacute;an destituir al presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem.]]></content>
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    <title>Por una reforma fiscal progresiva e impostergable</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/juan-fernando-lopez-aguilar/por-una-reforma-fiscal-pr_b_3093141.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.3093141</id>
    <published>2013-04-17T01:00:00-04:00</published>
    <updated>2013-06-16T05:12:01-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Es hora de dar la batalla. Una reforma fiscal es la única vía para salir de este agujero sin luz al final del túnel en que esta prolongada hegemonía conservadora ha sumergido a la UE.]]></summary>
    <author>
        <name>Juan Fernando López Aguilar</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/"><![CDATA[<center><a href="http://images.huffingtonpost.com/2013-04-16-Vietahucha16abril2013.JPG"><img alt="2013-04-16-Vietahucha16abril2013.JPG" src="http://images.huffingtonpost.com/2013-04-16-Vietahucha16abril2013-thumb.JPG" width="570" height="639" /></a></center><br />
<br />
<br />
<br />
El pasado 13 de abril tuvo lugar en Badajoz una relevante <a href="http://www.huffingtonpost.es/2013/04/13/rubalcaba-propone-un-impu_n_3075300.html" target="_hplink">Conferencia tem&aacute;tica sobre fiscalidad</a> en la que, bajo los auspicios del Grupo de los Socialistas Europeos, participaron expertos y voces cualificadas del &aacute;mbito progresista.<br />
<br />
El objeto del encuentro era doble: primero, demostrar la falacia ideol&oacute;gica que pretende que el Estado social es "insostenible" al objeto de encubrir una estrategia dise&ntilde;ada para hacerlo perecer de inanici&oacute;n por falta de recursos p&uacute;blicos necesarios para financiarlo; segundo, oponer una reforma tributaria global para Espa&ntilde;a en la que se restablezcan los hoy desdibujados objetivos de la pol&iacute;tica fiscal: asegurar la suficiencia financiera de los poderes p&uacute;blicos, redistribuir oportunidades y orientar la pol&iacute;tica hacia un determinado modelo de sociedad comprometido en valores.<br />
<br />
La progresistas no somos conservadores: queremos cambiar las cosas conforme al valor de la igualdad en derechos y en oportunidades, lo que aqu&iacute; y ahora comporta combatir las injusticias en el reparto de las cargas y los sacrificios impuestos no s&oacute;lo por la crisis sino tambi&eacute;n, y sobre todo, por su desastroso manejo en una UE dominada por una correlaci&oacute;n de fuerzas de hegemon&iacute;a conservadora que ha impuesto su ideolog&iacute;a en el relato de la crisis, a rebufo de la crisis y so pretexto de la crisis.<br />
<br />
Las bases configuradoras del sistema fiscal espa&ntilde;ol fueron establecidas hace 35 a&ntilde;os. Esa regulaci&oacute;n responde, como otras piezas todav&iacute;a pervivientes en nuestro sistema, a los Pactos de la Moncloa y fueron elaboradas bajo las condiciones pol&iacute;ticas y sociales de aquella hoy lejana transici&oacute;n. Desde entonces las figuras tributarias que lo integran han sido parcheadas y retocadas muchas veces, obedeciendo a los compromisos y prioridades de gobiernos de distinto signo. Es hora de repensarlo de manera integral y conjunta, en profundidad y en serio.<br />
<br />
En el contexto de una crisis de una crudeza sin precedentes, los defectos arrastrados del sistema tributario espa&ntilde;ol se han acusado hasta el extremo: obsolescencia (obedece, como casi todo, a los par&aacute;metros de la sociedad que fuimos hace 35 a&ntilde;os); ineficiencia (no asegura el cumplimiento de los objetivos proclamados; empezando por la suficiencia de los servicios p&uacute;blicos, condenados a endeudarse o a sufrir recortes ag&oacute;nicos) e inequidad (la desigualdad en el reparto de las cargas ha desembocado en su regresividad).<br />
<br />
La evidencia m&aacute;s elocuente de esta definici&oacute;n general bascula sobre el IRPF: el 90% de la recaudaci&oacute;n grava las rentas del trabajo personal (asalariados, funcionarios...), a pesar de que el 50% de la riqueza nacional no deriva del trabajo sino de rendimientos de capital y ganancias patrimoniales cuya tributaci&oacute;n es ofensivamente inferior.<br />
<br />
Con el impuesto de sociedades sucede todav&iacute;a peor. No s&oacute;lo es insoportable que las PYMES (el 90% del tejido empresarial del pa&iacute;s) contribuyan con tipos marginales muy superiores al de las grandes empresas (21% o 15% efectivo, frente al 10% o 7% efectivo), sino que los agujeros de recaudaci&oacute;n obedientes a la ingenier&iacute;a fiscal de las deducciones favorecen la pr&aacute;cticamente total desvinculaci&oacute;n de las grandes fortunas y los grandes patrimonios frente al esfuerzo fiscal que deber&iacute;a exig&iacute;rseles. Esa injusticia es ahora, ante las dificultades, m&aacute;s clamorosa que nunca.<br />
<br />
El Estado constitucional espa&ntilde;ol vertebra una pluralidad de poderes territoriales que necesita no s&oacute;lo asegurar su suficiencia sino tambi&eacute;n reforzar su corresponsabilidad. Por eso, figuras tributarias que han sido vaciadas de contenido, como la del impuesto sobre "actos jur&iacute;dicos documentados" y -mucho m&aacute;s relevante- la del impuesto sobre sucesi&oacute;n y donaciones, debe de dejar de ser objeto de competici&oacute;n a la baja entre Comunidades Aut&oacute;nomas. Partiendo de la fijaci&oacute;n de un m&iacute;nimo exento, las transmisiones y herencias son manifestaci&oacute;n de riqueza que no pueden permanecer indefinidamente insensibles a la necesidad imperiosa de restablecimiento de v&iacute;nculos solidarios y reglas de progresividad que den credibilidad al principio de que al sostenimiento de nuestro modelo de sociedad deben contribuir progresivamente m&aacute;s los que m&aacute;s ganan, los que m&aacute;s tienen y los que m&aacute;s heredan, y no exactamente al rev&eacute;s.<br />
<br />
Pero la batalla de fondo, no se pierda de vista, es netamente pol&iacute;tica, y por lo tanto ideol&oacute;gica, en el sentido m&aacute;s noble y cargado de sentido hist&oacute;rico en que podamos pensar. El relato ideol&oacute;gico que ha acompa&ntilde;ado a la crisis se ensa&ntilde;a con los endeudados tras haberles condenado a vivir del cr&eacute;dito y de las obligaciones, y tras haber renunciado a la pol&iacute;tica fiscal en su acepci&oacute;n m&aacute;s amplia y profunda. Despu&eacute;s de haber manipulado una versi&oacute;n jibarizada de la <em>pol&iacute;tica fiscal</em> que pretende reducirla a los recortes del gasto (renunciando, por lo tanto, a considerar siquiera el cap&iacute;tulo de la suficiencia de los ingresos y la equidad de la carga), as&iacute; como dar por muerto nuestro modelo social, se ha condenado a los sectores m&aacute;s desfavorecidos y socialmente vulnerables a resignarse a la extinci&oacute;n de las prestaciones sociales que realizan sus derechos constitucionalmente proclamados.<br />
<br />
Es hora de dar la batalla. Una reforma fiscal progresiva e impostergable es la &uacute;nica v&iacute;a para salir de este agujero sin luz al final del t&uacute;nel en que esta prolongada hegemon&iacute;a conservadora ha sumergido a la UE.]]></content>
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    <title>El antídoto contra el pesimismo</title>
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    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.3044903</id>
    <published>2013-04-10T02:02:05-04:00</published>
    <updated>2013-06-09T05:12:01-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[La respuesta ante tanto malestar no puede ser, sin más, ni la exasperación, ni el acoso, ni el escrache, afecte a quien afecte, porque acabaremos todos pagando el derrumbamiento de nuestra convivencia, faltándonos al respeto.]]></summary>
    <author>
        <name>Juan Fernando López Aguilar</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/"><![CDATA[<center><a href="http://images.huffingtonpost.com/2013-04-09-oso_anonymous.jpg"><img alt="2013-04-09-oso_anonymous.jpg" src="http://images.huffingtonpost.com/2013-04-09-oso_anonymous-thumb.jpg" width="570" height="423" /></a></center><br />
<br />
<br />
<br />
Cuanto peor se ponen las cosas, m&aacute;s arrecia la campa&ntilde;a de sustituci&oacute;n de la realidad por una hojarasca de propaganda y falseamiento selectivo. Un c&oacute;ctel de ocultaci&oacute;n, silencios, incomparecencias, mentiras retrospectivas y de todas las dem&aacute;s clases caracteriza el estilo de comunicaci&oacute;n del Gobierno del PP. Y ello se acent&uacute;a a medida que la legislatura avanza sin indicios del <em>milagro</em>. Porque es as&iacute;, como <em>un milagro</em>, como se reverberar&iacute;a el menor repunte de crecimiento, por raqu&iacute;tico que sea, despu&eacute;s de tanta recesi&oacute;n, empobrecimiento masivo, despidos baratos y aumento de la desigualdad y la exclusi&oacute;n social.<br />
<br />
La alegaci&oacute;n de <em>perjuicios</em> contra la <em>marca Espa&ntilde;a</em> se agita como cortina de humo para contraatacar a cualquiera que ose posar la vista sobre las malas noticias: tr&aacute;tese del rebrote de la tensi&oacute;n territorial, tr&aacute;tese de la secuencia de autos de imputaci&oacute;n y recursos del fiscal (&iexcl;&iexcl;!!) en el caso Urdangar&iacute;n. Un uso que, no se olvide, investiga una trama de corrupci&oacute;n contra el dinero p&uacute;blico perpetrada por y desde instituciones saqueadas por el PP. Pretende el Gobierno que "no es bueno para la marca" que, en un antes y un despu&eacute;s, "un miembro de la familia real sea llamado a declarar" asistido de abogado y con todas las garant&iacute;as -l&eacute;ase, como imputado-, tal como sucede a diario en los juzgados de Espa&ntilde;a. Lo que desde luego no es bueno para Espa&ntilde;a es el aroma que despide un paisaje pol&iacute;tico en el que administraciones gobernadas por personas del PP y sus mayor&iacute;as absolutas -Madrid, Palma, Baleares, Valencia y Comunidad Valenciana- se hayan deshecho de millones y millones de euros sin ning&uacute;n control y sin otra contrapartida que una foto figurona con alguien que no exhib&iacute;a m&aacute;s m&eacute;rito que el de ser yerno del Rey.<br />
<br />
"Espa&ntilde;a no es Portugal". Esta es la &uacute;ltima consigna del equipo m&eacute;dico habitual de propagandistas del PP. La situaci&oacute;n del pa&iacute;s vecino es ciertamente dram&aacute;tica, a&uacute;n cuando quepa apreciarse la pujanza de una oposici&oacute;n c&iacute;vica, parlamentaria e institucional (el Tribunal Constitucional portugu&eacute;s) cada vez m&aacute;s exigente en su valerosa defensa del modelo social. Resulta ofensivo escuchar a los portavoces del PP despachar hip&oacute;critamente esa "diferencia" aduciendo que los recortes de Rajoy nos han "salvado" de ese abismo. No es verdad: de hecho, han mimetizado y exponenciado ese mismo siniestro recetario de la Troika -en Portugal, en Espa&ntilde;a, en Chipre o en toda la UE- que ha hecho que la imagen de Europa se hunda y se identifique como nunca con la de <em>los hombres de negro</em>.<br />
<br />
La contrarreforma laboral del PP ha triturado ya 700.000 empleos: no ha <em>frenado</em> la destrucci&oacute;n de empleo: la ha espoleado con la multiplicaci&oacute;n de los despidos baratos; y abona un terreno, todav&iacute;a inf&eacute;rtil, para una venidera cosecha de empleos precarios, infrarretribuidos y carentes de derechos sociales. Las magnitudes bajo lupa -el d&eacute;ficit (7%, 10% si contamos con las ayudas a la Banca), la deuda (87%), la prima de riesgo (360 puntos) y la cuant&iacute;a exacta del <em>crecimiento negativo</em>, el 1,5% PIB (es decir, la recesi&oacute;n)- empeoran invariablemente no s&oacute;lo las previsiones oficiales del Gobierno sino el de su corifeo de altavoces propagand&iacute;sticos. La Comisi&oacute;n Europea desmiente una y otra vez a Montoro, desnuda sus tretas y vuelve a alertarnos con palmaditas en la espalda para que perseveremos en esta ruta al desastre.<br />
<br />
Mientras estamos en lo que estamos, el pa&iacute;s se refocila en esta agotadora espiral de noventayochismo: prestamos m&aacute;s atenci&oacute;n a Urdangar&iacute;n o a B&aacute;rcenas que a la sangrienta e interminable guerra civil en Siria o a la amenaza cierta de una guerra nuclear entre las dos Coreas (&iexcl;&iexcl;!!), en medio de un clima asfixiante y de pesimismo a raudales, singularmente exasperante entre las generaciones j&oacute;venes.<br />
<br />
Debat&iacute; hace pocos d&iacute;as con estudiantes universitarios en el Aula Magna de la Universidad Carlos III de Madrid. El acto result&oacute; estimulante, pero fue impactante el europesimismo instalado entre los j&oacute;venes universitarios respecto al futuro de Espa&ntilde;a dentro de la Uni&oacute;n Europea. Algunas intervenciones cuestionaban abiertamente nuestra continuidad en el euro, e incluso en el propio proyecto europeo cada vez menos identificado con sus valores fundantes.<br />
<br />
La respuesta ante tanto malestar no puede ser, sin m&aacute;s, ni la exasperaci&oacute;n, ni el acoso, ni el escrache, afecte a quien afecte, porque acabaremos todos pagando el derrumbamiento de nuestra convivencia, falt&aacute;ndonos al respeto no ya al que piensa distinto, sino a nuestro vecino, y de ah&iacute; a nosotros mismos, como vengo sosteniendo. <br />
<br />
La respuesta no puede ser tampoco una salmodia acr&iacute;tica de europe&iacute;smo inercial. No. Debe ser una protesta altereuropeista y reeuropeizadora. Ni una "Europa alemana" (Ulrich Beck) ni una "Europa, a la carta", ni una Europa decidida en c&iacute;rculos intergubernamentales, divorciada de su modelo social y de espaldas a toda legitimaci&oacute;n basada en lo que los ciudadanos quieran o est&eacute;n dispuestos a soportar. <br />
<br />
La respuesta no puede ser tampoco el abatimiento, la deserci&oacute;n o el pesimismo. Pero el ant&iacute;doto contra el pesimismo no es la propaganda, ni la ocultaci&oacute;n, sino la movilizaci&oacute;n, racional y democr&aacute;tica, de un cambio de voluntad. Pasa por el debate, pero exige voluntad para salir de este agujero juntos y en otra direcci&oacute;n.]]></content>
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    <title>Esas campanas en Chipre están sonando por nosotros</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/juan-fernando-lopez-aguilar/esas-campanas-en-chipre-e_b_2997491.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.2997491</id>
    <published>2013-04-03T02:02:32-04:00</published>
    <updated>2013-06-02T05:12:01-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[El episodio Chipre marca un nuevo punto álgido en la gestión de la crisis que se está ensañando con la UE, marcada por esa forma de injusticia grosera y arbitraria que imponen los dobles raseros y las dobles varas de medir.]]></summary>
    <author>
        <name>Juan Fernando López Aguilar</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/"><![CDATA[<center><a href="http://images.huffingtonpost.com/2013-04-02-chipre.jpg"><img alt="2013-04-02-chipre.jpg" src="http://images.huffingtonpost.com/2013-04-02-chipre-thumb.jpg" width="570" height="439" /></a></center><br />
<br />
<br />
El <em><a href="http://www.huffingtonpost.es/news/chipre" target="_hplink">episodio Chipre</a></em> marca un nuevo punto &aacute;lgido en la gesti&oacute;n de la crisis que se est&aacute; ensa&ntilde;ando con la UE, marcada por esa forma de injusticia grosera y arbitraria que imponen los dobles raseros y las dobles varas de medir.<br />
<br />
De su enorme afluencia de comentarios y cr&iacute;ticas cabe espigar dos enfoques. De un lado se sit&uacute;an quienes creen que los <em>errores</em> perpetrados por el Eurogrupo y por su presidente, Jeroen Dijsselbloem ponen de manifiesto un insoportable c&oacute;ctel de incompetencia, imprudencia e imprevisi&oacute;n de los efectos de sus decisiones err&aacute;ticas y de sus zigzagueantes declaraciones. En consecuencia se le exige su dimisi&oacute;n o que sea fulminantemente sustituido. De otro lado se sit&uacute;an los que ven al Eurogrupo subordinado al inter&eacute;s preponderante de una Alemania cada vez m&aacute;s implacable, siendo Dijsselbloem un pe&oacute;n instrumental al servicio de Merkel. El presidente del Eurogrupo ser&iacute;a as&iacute; un mero ejecutor de su calculada estrategia de ajuste de cuentas al modelo social europeo, trituraci&oacute;n sistem&aacute;tica de la solidaridad y la cohesi&oacute;n europea, y de imposici&oacute;n despectiva de correctivos a <em>los pa&iacute;ses del sur</em>. La UE se adentra as&iacute; en su espiral darwinista de liquidaci&oacute;n de v&iacute;nculos c&iacute;vicos y afectivos entre los pueblos de Europa, en la que, por descontado, sobrevivir&aacute;n solo los <em>fuertes</em>, que son los pa&iacute;ses que mantienen la sart&eacute;n por el mango.<br />
<br />
El discurso oficial en Espa&ntilde;a ha transitado desde el "no somos Grecia" al "no somos Portugal", porque "no &eacute;ramos Irlanda" y ahora "tampoco somos Chipre". Pero lo cierto es que la prima de riesgo vuelve a recrudecer el diferencial de financiaci&oacute;n de las empresas espa&ntilde;olas respecto de las alemanas, en una nueva distorsi&oacute;n de ese mercado interior y de esas reglas de la competencia con la que ret&oacute;ricamente se llenan la boca los ex&eacute;getas de la disparatada pol&iacute;tica de la austeridad recesiva que tanta perplejidad y rechazo provoca entre quienes advierten desde hace largos a&ntilde;os que conducir&aacute; a la UE a la fractura o el suicidio.<br />
<br />
Hay un aspecto lamentable, aunque no siempre rese&ntilde;ado, que apunta a la injusticia del doble rasero de la UE. Se afea a Chipre, y con motivo, la hipertrofia de su sector financiero (sus dep&oacute;sitos bancarios multiplicaban por 7 su PIB). Pero se prescinde de explicar por qu&eacute; en la isla mediterr&aacute;nea resulta <em>inadmisible</em> e <em>inmoral</em> que se practiquen t&eacute;cnicas de atracci&oacute;n de capitales que apenas p&aacute;lidamente, remedan las que exhibe Luxemburgo, cuyo sector bancario multiplica por 20 el PIB del peque&ntilde;o Gran Ducado. An&aacute;logamente, se nos vende como <em>normal</em> o <em>inevitable</em> que <em>los mercados</em> encarezcan nuestra prima de riesgo a la menor turbulencia dentro de la zona euro. Pero se nos hurta toda explicaci&oacute;n de por qu&eacute; B&eacute;lgica, con una deuda que asciende al 130% del PIB y un sector p&uacute;blico estatal caracterizado por una burocracia elefanti&aacute;sica e ineficiente (duplicada en cada una de sus regiones federadas), o Italia, sin ir m&aacute;s lejos, cuya deuda supera el 125 de su PIB, -y cuya incapacidad para generar gobiernos estables que infundan <em>confianza</em> a los mercados compite con la de B&eacute;lgica- no reciben ni remotamente el <em>castigo</em> ni los <em>correctivos</em> que la troika reserva para los torpes de la clase.<br />
<br />
Tan negativo <em>diferencial espa&ntilde;ol</em> impacta tambi&eacute;n sobre nuestro deteriorado sistema pol&iacute;tico institucional y nuestra declinante calidad democr&aacute;tica. All&iacute; donde otros Estados de la UE someten cada decisi&oacute;n a un riguroso ejercicio de escrutinio parlamentario (cada <em>derrama</em> o pr&eacute;stamo a trav&eacute;s de la troika debe ser exhaustivamente discutido y aprobado en el Bundestag alem&aacute;n), en Espa&ntilde;a, 16 meses de Gobierno del PP se saldan con 60 Decretos Leyes a puro golpe de rodillo de mayor&iacute;a absoluta, en medio de un clamoroso colapso del control parlamentario.<br />
<br />
La ausencia y los prolongados silencios del presidente del Gobierno, -Mariano Rajoy, pr&oacute;fugo frente al may&uacute;sculo caso de corrupci&oacute;n que lleva el nombre de quien fue tesorero del PP durante m&aacute;s de 20 a&ntilde;os- pretenden ser compensadas con las afanosas presencias de sus ministros y ministras en todos los formatos de las televisiones controladas directa o indirectamente por el largo brazo del PP. Especialmente repulsiva resulta la pr&aacute;ctica de los ministros y ministras <em>declarando</em> en sus despachos oficiales a un solo micr&oacute;fono convocado -el de TVE1-, sol&iacute;citamente dispuesto para la ocasi&oacute;n por la direcci&oacute;n de informativos de la corporaci&oacute;n. Es &eacute;sta una inaceptable servidumbre que fue simplemente erradicada durante los a&ntilde;os en que el Gobierno socialista de Zapatero renunci&oacute; a toda injerencia en los contenidos de TVE, y renunci&oacute; a publicitarse, por tanto, en mon&oacute;logos propagand&iacute;sticos de ministro/a en <em>prime time</em> del telediario. Ahora estamos de nuevo, por en&eacute;sima vez, con la marca del PP, ante una TVE recuperada para el gubernamentalismo, el confesionalismo y el sectarismo partidista m&aacute;s desacomplejado.<br />
<br />
Seguimos sumando evidencias de que cuando hablamos de retrocesos en la democracia en la UE a rebufo de la crisis no estamos hablando solamente de Hungr&iacute;a, de Rumania o de Bulgaria. Tampoco aqu&iacute; es admisible la indiferencia indolente ante la injusticia en bruto que imponen los dobles raseros.   <br />
<br />
Parafraseando a John Donne, esas campanas en Chipre resuenan en toda la UE, y est&aacute;n doblando por nosotros.]]></content>
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    <title>Hungría, nacionalismos e intolerancia en Europa: crisis, más allá del euro</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/juan-fernando-lopez-aguilar/hungria-nacionalismos-e-i_b_2966925.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.2966925</id>
    <published>2013-03-28T02:29:14-04:00</published>
    <updated>2013-05-27T05:12:01-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[

A rebufo de la crisis y su desastrosa gestión, el inquietante incremento de los delitos motivados por el racismo, la xenofobia, la intolerancia o el prejuicio contra aquellos a quienes se considera vulnerables o diferentes, es expresión del fantasma que está recorriendo Europa: el del discurso del odio y la política del odio.]]></summary>
    <author>
        <name>Juan Fernando López Aguilar</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/"><![CDATA[<img alt="dragoneuro" src="http://i.huffpost.com/gen/1059624/thumbs/o-DRAGONEURO-570.jpg?6" /><br />
<br />
A rebufo de la crisis y su desastrosa gesti&oacute;n, el inquietante incremento de los delitos motivados por el racismo, la xenofobia, la intolerancia o el prejuicio contra aquellos a quienes se considera vulnerables o diferentes, es expresi&oacute;n del fantasma que est&aacute; recorriendo Europa: el del discurso del odio y la pol&iacute;tica del odio. <br />
<br />
Lo que empez&oacute; siendo una crisis financiera y econ&oacute;mica hace ya tiempo que se transmut&oacute; en una crisis social y en una crisis pol&iacute;tica que afecta corrosivamente a los valores fundacionales de la construcci&oacute;n europea. La interminable crisis del euro -tan catastr&oacute;ficamente manejada, como hemos vuelto a ver en Chipre- es sumamente grave en s&iacute;. Pero el deterioro de la democracia y del respeto por los derechos fundamentales en Europa lo es todav&iacute;a mucho m&aacute;s.<br />
<br />
El espectro de la intolerancia y su desesperada b&uacute;squeda de chivos expiatorios con los que exorcizar el malestar general est&aacute; recorriendo a galope nuestro viejo continente. Y se manifiesta no s&oacute;lo a trav&eacute;s de partidos extremistas, formaciones populistas que explotan el resentimiento y la frustraci&oacute;n acumulada, sino tambi&eacute;n a trav&eacute;s del prejuicio y la estigmatizaci&oacute;n, que son cada vez m&aacute;s frecuentes en partidos de gobierno en los Estados miembros de la UE. <br />
<br />
Las causas las conocemos: el miedo, la explotaci&oacute;n de la ansiedad y la p&eacute;rdida de referencias culturales homog&eacute;neas, consecuencia del influjo de la diversidad y el pluralismo, pero tambi&eacute;n una lucha cada vez m&aacute;s encarnizada por una protecci&oacute;n social menguante y amenazada, as&iacute; como por unos recursos econ&oacute;micos cada vez m&aacute;s escasos en esta Gran Recesi&oacute;n y en su nefasto desgobierno. <br />
<br />
La hegemon&iacute;a conservadora, Alemania a la cabeza, viene imponiendo en Europa la liquidaci&oacute;n despiadada de nuestro modelo social. Es &eacute;ste un fen&oacute;meno de tintes dram&aacute;ticos, que he venido denunciando en el Pleno del Parlamento Europeo en los numerosos debates en que he llamado la atenci&oacute;n sobre esta deriva autoritaria, nacionalista y regresiva que viene recorriendo Europa como el fantasma al que alud&iacute;a Marx en los primeros pasajes de su memorable manifiesto de 1848.<br />
Para conjurar esta creciente amenaza, hace falta responder. No s&oacute;lo pol&iacute;ticamente, sino con legislaci&oacute;n. Legislaci&oacute;n europea: actualizando y reforzando el marco actualmente vigente;  recuperando los valores fundantes del Convenio Europeo de Derechos Humanos y tomando en serio la entrada en vigor, con el Tratado de Lisboa, de la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE.  El espacio europeo de libertad, seguridad y justicia no s&oacute;lo autoriza sino exige al Parlamento Europeo legislar en materia penal y en la cooperaci&oacute;n judicial para combatir los delitos especialmente graves y de &aacute;mbito transnacional, reforzar la protecci&oacute;n de la v&iacute;ctima y establecer un nuevo marco europeo con normas penales y sanciones que combatan no s&oacute;lo la pol&iacute;tica del odio sino el discurso del odio.<br />
<br />
En el Parlamento Europeo se habla incesantemente, y con sobrados motivos, de la crisis financiera y de su impacto econ&oacute;mico. Pero ello no le resta ning&uacute;n &aacute;pice de urgencia  a la necesidad de preservar el Estado de Derecho, la calidad de la democracia y la observancia y garant&iacute;a de los derechos en la UE. Porque la crisis que impacta sobre los valores fundacionales de la Uni&oacute;n Europea no es menos importante que la del euro --lo es m&aacute;s--; y porque los denominados "criterios de Copenhague", que se exigen a los candidatos a la adhesi&oacute;n, deben exigirse tambi&eacute;n una vez dentro del club y a todo lo largo del trecho de pertenencia al mismo.<br />
<br />
Un ejemplo paradigm&aacute;tico del lamentable estado de cosas en el que nos encontramos es el que nos brinda Hungr&iacute;a, donde el partido ultranacionalista y ultraconservador en el Gobierno -Fidesz, del PP europeo-  ha consumado la aprobaci&oacute;n de la llamada "cuarta enmienda" a la Constituci&oacute;n. En ella se desautoriza al Tribunal Constitucional, al restablecer todos y cada uno de los contenidos de una propuesta de reforma anterior que hab&iacute;an sido declarados no conformes con la Ley Fundamental por una sentencia en diciembre. En democracia se puede tener o no un Tribunal Constitucional, pero cuando se tiene, hay que respetar lo que dicta y cumplir con sus sentencias.<br />
Pero es que, adem&aacute;s, esa enmienda impone muy severas condiciones al pluralismo religioso y al pluralismo informativo, hoy por hoy intervenido por el masivo gubernamentalismo de los medios de comunicaci&oacute;n p&uacute;blicos y privados. Y restablece el mecanismo de asignaci&oacute;n jurisdiccional individualizada de casos por la llamada Oficina judicial, un resorte de poder que hab&iacute;a suscitado protestas en el Parlamento Europeo, sin que se den garant&iacute;as expl&iacute;citas del respeto al "proceso debido" y al "juez imparcial" predeterminado por la ley.<br />
<br />
Al actuar as&iacute;, el Gobierno de Orban y la abrumadora mayor&iacute;a conservadora en el Parlamento h&uacute;ngaro han deso&iacute;do al mismo tiempo al Consejo de Europa, al Secretario General del Consejo de Europa, a la Comisi&oacute;n de Venecia y al Presidente del Parlamento Europeo. Es esperable que la Comisi&oacute;n y el Consejo, los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, alcen la voz, y dispongan los medios para hacer prevalecer los compromisos europeos ante una situaci&oacute;n tan desafiante y grave. Fidesz, el partido que exhibe su aplastante mayor&iacute;a en el Parlamento H&uacute;ngaro y copa el Gobierno con discursos extremos y rebosantes de nacionalismo irredento, expresa el empuje de una derecha sin complejos y cada d&iacute;a m&aacute;s desvinculada de las tr&aacute;gicas lecciones que sobre esas derivas se desprenden de un pasado de conflictos y confrontaci&oacute;n en Europa. Pero conviene tener claro que se trata de un partido "convencional" o "mainstream", encuadrado en el PP Europeo, con cuyo apoyo se blinda: no estamos hablando, por tanto, de "outsiders" de la pol&iacute;tica.<br />
<br />
Hace unos meses presid&iacute; una delegaci&oacute;n en Budapest de la Comisi&oacute;n de Libertades, Justicia e Interior del Parlamento Europeo. Tuve entonces ocasi&oacute;n de subrayar, en mis intervenciones y durante la rueda de prensa, que el Parlamento Europeo no es un "intruso" en Hungr&iacute;a, no ejerce ninguna "injerencia"; no es una "potencia extranjera": representa, mediante su elecci&oacute;n democr&aacute;tica directa, a 500 millones de ciudadanos europeos, entre los que se cuentan los m&aacute;s de 10 millones de h&uacute;ngaros. Por mandato del Parlamento Europeo, la Comisi&oacute;n que presido est&aacute; trabajando en un informe sobre la situaci&oacute;n de los derechos y la democracia en Hungr&iacute;a, y va a seguir esforz&aacute;ndose para que en toda la crisis -no s&oacute;lo "pese a la crisis" sino especialmente en la crisis-, se siga cumpliendo a rajatabla con la primera regla de la pertenencia a la UE: la sujeci&oacute;n voluntaria al imperio de la ley, a la primac&iacute;a del Derecho y a los valores fundantes de la construcci&oacute;n europea.]]></content>
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    <title>Europa importa: STOP desahucios 'versus' hombres de negro</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/juan-fernando-lopez-aguilar/europa-stop-desahucios_b_2916495.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.2916495</id>
    <published>2013-03-21T02:18:34-04:00</published>
    <updated>2013-05-20T05:12:02-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[La sentencia del Tribunal de Luxemburgo tiene, ahora, un valor de precedente fundamental. Mi experiencia me dice que puede convertirse en un hito jurídico de gran relevancia ante la enormidad de la crisis.]]></summary>
    <author>
        <name>Juan Fernando López Aguilar</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/"><![CDATA[<center><a href="http://images.huffingtonpost.com/2013-03-20-porton002.jpg"><img alt="2013-03-20-porton002.jpg" src="http://images.huffingtonpost.com/2013-03-20-porton002-thumb.jpg" width="570" height="671" /></a></center><br />
<br />
<br />
La Sentencia del Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea, del pasado d&iacute;a 14 de marzo (<a href="http://www.huffingtonpost.es/2013/03/14/claves-sentencia-desahucios_n_2874687.html" target="_hplink"><em>caso Mohamed Aziz contra Catalunya Caixa</em></a>), por la que se declara contraria al Derecho europeo la imposibilidad de interrumpir con medidas cautelares la aplicaci&oacute;n de eventuales "cl&aacute;usulas abusivas" en el procedimiento de ejecuci&oacute;n hipotecaria, ha hecho correr r&iacute;os de tinta. Sin duda, ello se debe a la magnitud y la crudeza de los <a href="http://www.huffingtonpost.es/news/desahucios" target="_hplink">desahucios en Espa&ntilde;a</a>, exponente cruel de la insoportable crisis y su desastrosa gesti&oacute;n.<br />
<br />
Sin embargo, al calor del momento, han cristalizado de forma pr&aacute;cticamente instant&aacute;nea algunas ideas inexactas sobre el objeto y el alcance del fallo del Tribunal de Luxemburgo. Se ha podido escuchar, por ejemplo, que la Ley Hipotecaria espa&ntilde;ola, que data de 1909, habr&iacute;a sido considerada ilegal por el TJUE. Esto es falso: el control judicial de una ley interna s&oacute;lo puede ser llevado a cabo por las v&iacute;as constitucionalmente previstas en cada pa&iacute;s. De lo que estamos hablando en este asunto es de la aplicaci&oacute;n de la  Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil. Estamos hablando de una ley, pues, del a&ntilde;o 2000; aprobada, por cierto, durante el Gobierno del PP que presid&iacute;a Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar para actualizar la vieja ley que reg&iacute;a en Espa&ntilde;a el procedimiento civil desde 1881. <br />
<br />
La cuesti&oacute;n que suscit&oacute; la controversia es que, en el procedimiento ejecutivo hipotecario, en el que la entidad financiera acredita el impago de cuota, se devengan intereses de demora; y una vez que se acumulen tres retrasos en el pago de la cuota, puede instarse, por parte del acreedor, el procedimiento de ejecuci&oacute;n hipotecaria que resulta en el lanzamiento (el com&uacute;nmente llamado desahucio) del bien hipotecado. Esgrimir la existencia de cl&aacute;usulas abusivas en el contrato, como en el caso que nos ocupa, no suspend&iacute;a la ejecuci&oacute;n, aun cuando esas cl&aacute;usulas fueran contrarias a la Directiva 93/13 CEE de cl&aacute;usulas abusivas en los contratos celebrados con los consumidores. El juez no pod&iacute;a impedirla, y s&oacute;lo cab&iacute;a por su parte remitir al procedimiento  declarativo a un juez de lo Mercantil. Con la grave consecuencia, por cierto, de que ahora los justiciables tengan que pagar las correspondientes tasas desde que el PP perpetrara su Ley de Tasas Judiciales, lo que supone un ataque sin precedentes al derecho de acceso a la justicia y a la tutela judicial (art. 24.1 CE). No es cierto, por lo dem&aacute;s, que la citada directiva no haya sido correctamente transpuesta en el ordenamiento interno.<br />
<br />
Hechas estas aclaraciones, de orden jur&iacute;dico, propongo ahora una reflexi&oacute;n pol&iacute;tica y social.<br />
La terrible situaci&oacute;n de los desahucios es el corolario de un modelo econ&oacute;mico. Un modelo patol&oacute;gico, basado en una descomunal burbuja inmobiliaria que ha acabado explosionando, y que ha  agravado, exponencialmente, las consecuencias de la crisis econ&oacute;mica y del manejo de la crisis que desde hace cinco a&ntilde;os se ha ensa&ntilde;ado con Europa. Entre 1994 y 2007 se desarroll&oacute; en nuestro pa&iacute;s, al galope de la liberalizaci&oacute;n del suelo impuesta por la Ley del Suelo del PP de 1998, un proceso de endeudamiento privado sin precedentes en torno a la compra de vivienda. Era un modelo seriamente enfermo. Lo he criticado siempre. Y lo combat&iacute;, desde luego, cuando fui candidato a la Presidencia del Gobierno de Canarias; por producir un urbanismo desordenado y especulativo; por provocar una tremenda devastaci&oacute;n y depredaci&oacute;n medioambiental; por alimentar la corrupci&oacute;n a raudales; y por generar un endeudamiento personal y familiar simplemente inasumible.<br />
<br />
El Gobierno de Espa&ntilde;a del que form&eacute; parte fue consciente de la situaci&oacute;n desde el primer momento. No es cierto que no se hiciese nada. Se cre&oacute; por primera vez un Ministerio espec&iacute;ficamente dedicado a la promoci&oacute;n de la vivienda y se duplic&oacute; la inversi&oacute;n en innovaci&oacute;n, y en educaci&oacute;n y ciencia. Y se trat&oacute; de reequilibrar la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. Para conseguirlo se aprob&oacute; una nueva Ley del Suelo en 2007, derogando la del PP de 1998, que tantos estragos hab&iacute;a producido. Es verdad que quiz&aacute;s las medidas para poner coto a la burbuja no fueron lo suficientemente expeditas ni efectivas. Pero lo cierto es que un aterrizaje de esa magnitud no se hace de la noche a la ma&ntilde;ana. Pero sucede que, en el curso del proceso, estall&oacute; la crisis. La <em>crisis del a&ntilde;o 8</em>, la de la Gran Recesi&oacute;n.<br />
<br />
S&eacute; que algunos lectores critican una supuesta inacci&oacute;n en relaci&oacute;n con los desahucios durante mi desempe&ntilde;o como ministro de Justicia, entre marzo de 2004 y finales de febrero de 2007. Durante los a&ntilde;os que fui ministro cumpl&iacute; todos y cada uno de los grandes compromisos que el PSOE hab&iacute;a adquirido en materia de Justicia a trav&eacute;s de su programa electoral, muchos de los cuales fueron explicitados por Zapatero en su discurso de investidura, y que yo mismo desarroll&eacute; en mis comparecencias ante la comisi&oacute;n parlamentaria competente, en ambas c&aacute;maras, al inicio de mi mandato. Puse en marcha un programa intensivo de reformas que impuls&eacute; a trav&eacute;s de un gran n&uacute;mero de leyes, de amplio calado, como las de Violencia de G&eacute;nero, cre&aacute;ndose los juzgados especializados en esa materia; <em>Divorcio Express</em>; el matrimonio de personas del mismo sexo; la reforma del CP para introducir la responsabilidad penal de las personas jur&iacute;dicas (reforzando as&iacute; la lucha contra la delincuencia econ&oacute;mica); la nueva Ley del Menor; la reforma de la LOTC; el estatuto del Ministerio Fiscal y el reforzamiento de la Fiscal&iacute;a Anticorrupci&oacute;n, a trav&eacute;s del nombramiento y despliegue de fiscales delegados, en especial en las zonas de costa m&aacute;s expuestas a la corrupci&oacute;n urban&iacute;stica, y que el Gobierno de Aznar hab&iacute;a pr&aacute;cticamente desmantelado. <br />
<br />
Dicho esto, en 2004 no exist&iacute;a en la sociedad espa&ntilde;ola una demanda social para modificar el proceso de ejecuciones hipotecarias. Puede comprobarse en las hemerotecas. Al contrario, lo que prevalec&iacute;a era una fiebre compradora en la que muchos se embarcaban desde la creencia de que el precio de la vivienda nunca bajar&iacute;a. Y que, si no pod&iacute;an pagarse las cuotas de la hipoteca, siempre podr&iacute;a venderse el piso obteniendo una m&aacute;s o menos suculenta plusval&iacute;a. Esa es la realidad que se vivi&oacute; durante <em>la fiebre especulativa</em>. Nadie, nunca, plante&oacute; en el Parlamento ninguna medida para cambiar el procedimiento mientras fui ministro. Ning&uacute;n partido lo llevaba en su programa electoral, jam&aacute;s se me plante&oacute; pregunta ni interpelaci&oacute;n alguna al respecto durante los tres a&ntilde;os que estuve al frente del Ministerio. Tampoco recib&iacute; ninguna solicitud al respecto por parte de organizaciones ciudadanas. La realidad econ&oacute;mica de la &eacute;poca era muy otra ya que cuando yo dej&eacute; el Gobierno, para competir por Canarias, Espa&ntilde;a crec&iacute;a al 4%, hab&iacute;a un super&aacute;vit presupuestario de dos d&iacute;gitos, la deuda p&uacute;blica era una tercera parte de la alemana y la tasa de paro la m&aacute;s baja jam&aacute;s conocida en Espa&ntilde;a, desde el estallido de la primera crisis petrolera en 1973. La cuesti&oacute;n de los desahucios no estaba entonces planteada. Se plante&oacute; con toda crudeza s&oacute;lo a finales de 2009, y a todo lo largo de 2010, cuando la crisis acab&oacute; con la burbuja inmobiliaria.<br />
<br />
Con todo, <a href="http://www.huffingtonpost.es/jose-maria-fernandez-seijo/caso-aziz-desahucios_b_2905956.html" target="_hplink">la sentencia del Tribunal de Luxemburgo</a> tiene, ahora, un valor de precedente fundamental. Mi experiencia me dice que puede convertirse en un hito jur&iacute;dico de gran relevancia ante la enormidad de la crisis. Los jueces no deber&iacute;an aplicar en lo sucesivo las disposiciones contrarias al derecho comunitario (por tanto, las cl&aacute;usulas abusivas mencionadas en el caso), suspendiendo el procedimiento si fuese necesario, y el Ejecutivo deber&aacute; promover, sin dilaci&oacute;n, las modificaciones legislativas necesarias, que podr&iacute;an ser cautelares cuando corresponda, para dar el desarrollo oportuno a la sentencia. El fallo debe leerse con atenci&oacute;n, pues contiene fundamentos sobre la definici&oacute;n del derecho a la vivienda. <br />
<br />
El Tribunal de Justicia ha contribuido, desde sus or&iacute;genes, al avance de la protecci&oacute;n de los consumidores, doctrina que se ha ido consolidando jurisprudencialmente en el sentido de proteger, a la luz del Derecho europeo, a la <em>"weak contracting party"</em>, a la parte m&aacute;s d&eacute;bil de la relaci&oacute;n contractual: el consumidor, el ciudadano. Se cumplen 50 a&ntilde;os de la sentencia Van Gend en Loos, acaso la m&aacute;s importante entre las que han marcado la rica jurisprudencia del Tribunal por consagrar el llamado efecto directo de la normativa comunitaria y su aplicabilidad por parte de los tribunales nacionales. Y conviene recordar que son muchas las cuestiones prejudiciales que se plantean cada a&ntilde;o al TJUE, aunque no sea algo conocido.<br />
<br />
Los jueces espa&ntilde;oles, desde nuestra adhesi&oacute;n a la UE, han venido planteando casos relevantes que rara vez tienen reflejo en los medios de comunicaci&oacute;n. El juez nacional es el juez natural del Derecho de la UE, responsable por tanto de la interpretaci&oacute;n directa y la interpretaci&oacute;n conforme de cada ley nacional a la normativa europea. La remisi&oacute;n prejudicial permite que los tribunales de los Estados miembros, en el contexto de un litigio del que est&eacute;n conociendo, interroguen al Tribunal de Justicia acerca de la interpretaci&oacute;n del Derecho de la Uni&oacute;n o sobre la validez de un acto de la Uni&oacute;n. El Tribunal de Justicia no resuelve el litigio nacional: es el tribunal nacional quien debe resolver el litigio, de conformidad con la decisi&oacute;n del Tribunal de Justicia. Dicha decisi&oacute;n vincula igualmente a los dem&aacute;s tribunales nacionales que conozcan un problema similar.<br />
<br />
La sentencia sobre el <em>caso Aziz</em> pone de manifiesto que Europa todav&iacute;a puede jugar y de hecho juega un papel de garante de los derechos de los ciudadanos (y de los consumidores). La acci&oacute;n de la UE puede suponer un freno ante los abusos en los Estados miembros. Como lo es tambi&eacute;n cuando lucha contra el racismo y la xenofobia dentro de la UE, contraria a los valores comunes que constituyen su fundamento. O cuando sigue con preocupaci&oacute;n la deriva autoritaria y populista en la que est&aacute; embarcado el Gobierno de extrema derecha, <em>Fidesz</em>, encuadrado en la familia pol&iacute;tica del PP europeo. Se trata, pues, de una noticia alentadora, en los tiempos que corren, pues pone de relieve que de Europa vienen tambi&eacute;n soluciones y mejoras. No s&oacute;lo <em>hombres de negro</em>.<br />
<br />
Para lograr que as&iacute; siga siendo es fundamental que los europeos tomemos conciencia de que nuestro voto cuenta, de que la correlaci&oacute;n de fuerzas en Europa determina las prioridades pol&iacute;ticas y la agenda legislativa. Tanto m&aacute;s cuanto el Parlamento Europeo, desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, se ha convertido en legislador ordinario en pie de igualdad con el Consejo. Por eso cada voto cuenta para cambiar la direcci&oacute;n de la pol&iacute;tica europea y apostar por otra Europa: esa que echamos de menos y necesitamos como nunca.]]></content>
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    <title>De la política del miedo a la política del odio</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/juan-fernando-lopez-aguilar/de-la-politica-del-miedo-_b_2867728.html"/>
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    <published>2013-03-14T01:00:00-04:00</published>
    <updated>2013-05-13T05:12:01-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[La concomitancia entre los contemporáneos populismos europeos y las pulsiones reaccionarias que opusieron a lo largo del Siglo XX su virulenta represión contra la democracia parlamentaria, a la que se vituperaba como "caduca" y "acabada", suscita preocupación.]]></summary>
    <author>
        <name>Juan Fernando López Aguilar</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/"><![CDATA[<center><a href="http://images.huffingtonpost.com/2013-03-13-portatil.jpg"><img alt="2013-03-13-portatil.jpg" src="http://images.huffingtonpost.com/2013-03-13-portatil-thumb.jpg" width="570" height="458" /></a></center><br />
<br />
<br />
La desastrosa estrategia de la austeridad suicida, que ha sido impuesta en Europa por una hegemon&iacute;a conservadora crudamente antisocial, se ha transmutado en una maquina de fabricar eurofobia. Incluso en pa&iacute;ses hist&oacute;ricamente euroentusi&aacute;sticos, como es el caso de Espa&ntilde;a, la demolici&oacute;n calculada del modelo social, dictada con actitudes desp&oacute;ticamente tecnocr&aacute;ticas, ha causado enormes da&ntilde;os a la imagen de la UE entre los propios europeos. "El objetivo es el d&eacute;ficit" &iexcl;a costa del Estado social, de la ciudadan&iacute;a y hasta de la supervivencia de la pol&iacute;tica misma!<br />
<br />
En un ensayo que publiqu&eacute; hace a&ntilde;os -<em>La aventura democr&aacute;tica</em> (Ed. Pen&iacute;nsula 2009)-  dediqu&eacute; un cap&iacute;tulo a la versi&oacute;n espa&ntilde;ola del s&iacute;ndrome de la <em>pol&iacute;tica del odio</em> que hoy se extiende en toda Europa. Se trata de nuestra variante del <em>hate speech</em> que Antonio Machado explic&oacute; magistralmente al lamentar, en un verso memorable, esa "mitad de Espa&ntilde;a" propensa a "usar la cabeza para embestir" antes de pararse a pensar y razonar.<br />
<br />
Digo esto porque acept&eacute; en su d&iacute;a la amable invitaci&oacute;n de la direcci&oacute;n de El Huffington Post, en el arranque de su andadura, para asomarme semanalmente a esta ventana de la opini&oacute;n sobre esos asuntos que son, en la expresi&oacute;n de Ortega, <em>temas de nuestro tiempo</em>: entre ellos, el tr&aacute;nsito en la deplorable "pol&iacute;tica del miedo" -la explotaci&oacute;n de la angustia ante las incertidumbres de los m&aacute;s vulnerables- a la "pol&iacute;tica del odio". Escribo aqu&iacute; cada semana sabedor de que me someto -por el solo riesgo de opinar, asumiendo una responsabilidad, con mi nombre y apellido- a un debate abierto a la controversia y a la cr&iacute;tica de los dem&aacute;s. Si a ello sumamos, adem&aacute;s, que  los <em>formatos digitales</em> nos supone <em>acostumbrados</em> a un aluvi&oacute;n no ya de cr&iacute;ticas aceradas, sino, dig&aacute;moslo claro, de invectivas hirientes e incluso injurias descaradas... el esfuerzo de contribuir a un razonamiento dial&oacute;gico, por la oposici&oacute;n de argumentos mutuamente respetuosos y enriquecedores, raya en el quijotismo.<br />
<br />
Quienes estamos preocupados por el deterioro de lo p&uacute;blico sabemos hasta qu&eacute; punto el catastr&oacute;fico manejo de la Gran Recesi&oacute;n, ese que impuesto hasta ahora desde un paradigma de hegemon&iacute;a conservadora, ha devastado la confianza de una parte sustancial de la ciudadan&iacute;a en <em>la pol&iacute;tica</em> y <em>los pol&iacute;ticos</em>. Sabemos que muchos v&iacute;nculos tan preciosos como fr&aacute;giles se han roto. Y que recorre y atraviesa a la sociedad entera una marea de malestar, cabreo, resentimiento y enfado.<br />
<br />
El odio contra <em>los pol&iacute;ticos</em> tiene apoyos innegables en el historial de agravios infligidos por una nutrida tropa de personajes indignos de haber competido nunca por el voto de la gente... Mucha de la indignaci&oacute;n que ahora se agita en el akelarre <em>antipol&iacute;tico</em>, que ha hecho de la dedicaci&oacute;n a lo p&uacute;blico algo cada d&iacute;a m&aacute;s ingrato, proviene, sin duda alguna, de la incapacidad de la democracia representativa para afirmar su relevancia para resolver problemas. Y para ayudar especialmente a la gente que m&aacute;s sufre. Porque son muchos los que la ven, con penoso fundamento, subyugada a los poderes f&aacute;cticos que no se presentan a las urnas, irrelevante o impotente.<br />
<br />
Y viene todo esto a cuenta del debate suscitado acerca de la <em>antipol&iacute;tica</em>. &iquest;Es expresi&oacute;n de un nuevo movimiento, una nueva respuesta, inesperada y sorprendente en su formato y calado, contra la obsolescencia a las limitaciones de la <em>democracia de partidos</em>? &iquest;O es m&aacute;s bien un suced&aacute;neo de la inveterada pulsi&oacute;n de la <em>pol&iacute;tica del odio</em>, agitaci&oacute;n de alguna b&uacute;squeda compulsiva de se&ntilde;alar como chivo expiatorio, ante los medios de comunicaci&oacute;n, los poderes f&aacute;cticos o ahora las redes sociales, a quienes est&aacute;n <em>en politica</em>? Algo va mal, realmente mal, cuando es tanta la ira y tan desatado el instinto de expiaci&oacute;n sobre la culpabilidad de <em>los pol&iacute;ticos</em> sin m&aacute;s.<br />
<br />
La concomitancia entre los contempor&aacute;neos populismos europeos y las pulsiones reaccionarias que opusieron a lo largo del siglo XX su virulenta represi&oacute;n contra la democracia parlamentaria, a la que se vituperaba como "caduca" y "acabada", suscita preocupaci&oacute;n. Ello no impide, sin embargo, que la protesta de esta reacci&oacute;n exasperada sea tomada muy en serio. Porque en el trasfondo de tan clamorosa explosi&oacute;n de resentimiento, hast&iacute;o, hartazgo y macrocrispaci&oacute;n, palpita un malestar verdadero. Una indignaci&oacute;n fundada. Contra las injusticias desatadas por <em>la crisis</em> y contra la tendencia a la alemanizaci&oacute;n de Europa, en la crisis y so pretexto de la crisis. Contra la desastrosa pol&iacute;tica de la austeridad recesiva, compulsiva, autodestructiva y suicida. Contra la brutalidad de su imposici&oacute;n desde una troika cada vez m&aacute;s multiplicadora de las desigualdades entre los Estados miembro de la UE y dentro de los Estados miembro: ah&iacute; est&aacute; el <em>&Iacute;ndice de Gini</em> y la consternaci&oacute;n que produce tan obscena apoteosis de la desigualdad. (J. Stiglitz)<br />
<br />
Este <em>amanecer dorado</em> de la exasperaci&oacute;n populista pone en riesgo severo la preservaci&oacute;n de la raz&oacute;n democr&aacute;tica como un espacio de debate. Pero es un desaf&iacute;o, y una amenaza, a la raz&oacute;n de ser de Europa, como no hab&iacute;amos conocido desde el d&iacute;a en que se puso en marcha el experimento de la integraci&oacute;n supranacional de la UE.<br />
<br />
Desde un europe&iacute;smo cargado de vocaci&oacute;n federalista, hemos dicho muchas veces que ha sido la "historia de un &eacute;xito". Lo ha sido mientras lo ha sido: o en otras palabras, lo ha sido mientras dur&oacute;. Y o se renueva en su relato y se reinventa su pol&iacute;tica -sus contenidos, su direcci&oacute;n, su liderazgo y la propia forma de hacer la pol&iacute;tica, para incorporar de una vez la hoy relegada agenda social y ciudadana que un d&iacute;a fue proclamada en Lisboa- o fatalmente no ser&aacute;. As&iacute; de grave es el envite.<br />
<br />
No es <em>beppegrillando</em> Europa como saldremos de este agujero, sino <em>reeuropeizando</em> y democratizando el contenido y direcci&oacute;n de la pol&iacute;tica europea. La fecha es 2014, pr&oacute;ximas elecciones europeas. Para poder cambiar la correlaci&oacute;n de fuerzas dominante en Europa, no basta con nuestro cabreo y nuestra indignaci&oacute;n. Tampoco con vituperar, exorcizar y crucificar a todos <em>los pol&iacute;ticos</em> por igual. Har&aacute; falta votar. Y me cuento entre los muchos que a diario ejercen el trabajo de incitar a la movilizaci&oacute;n y al activismo europe&iacute;sta. En ning&uacute;n caso, antipol&iacute;tico, en ning&uacute;n caso antieuropeo.<br />
<br />
Y ello a&uacute;n a sabiendas de que este esfuerzo se expone todos los d&iacute;as y cada hora del d&iacute;a a las dificultades, a la catarata de insultos en que las redes sociales han trasmutado el viejo s&iacute;ndrome -ciertamente espa&ntilde;ol&iacute;simo- de la pol&iacute;tica del odio en un vertedero de injurias.]]></content>
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    <title>El populismo visionario y el &quot;olvidado siglo XX&quot;</title>
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    <published>2013-03-06T02:02:13-05:00</published>
    <updated>2013-05-05T05:12:01-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[ En esta secuencia italiana se afirma la bifurcación de la marea populista que viene sacudiendo Europa. Corrosiva, atiborrada de promesas imposibles de cumplir, sofocante en su presencia en parrillas televisivas y en el ardor que diariamente incendia las redes sociales.]]></summary>
    <author>
        <name>Juan Fernando López Aguilar</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/juan-fernando-lopez-aguilar/"><![CDATA[<a href="http://images.huffingtonpost.com/2013-03-05-Grillo.jpg"><img alt="2013-03-05-Grillo.jpg" src="http://images.huffingtonpost.com/2013-03-05-Grillo-thumb.jpg" width="570" height="795" /></a><br />
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<br />
Parafraseando a Groucho -"perdonen que no me levante"-, me perdonar&aacute;n que no me sume al coro atronador de elogios encomi&aacute;sticos y seguidistas que se ha desatado a prop&oacute;sito del impactante resultado electoral (25% de los votos) cosechado por el <em>Movimiento 5 Stelle</em> liderado por Beppe Grillo en las <a href="http://www.huffingtonpost.es/news/elecciones-italia-2013" target="_hplink">elecciones italianas</a> del pasado 24 y 25 de febrero. De hecho, me cuento entre los que asumen esos resultados con una preocupaci&oacute;n que me reafirma en mi compromiso con una reforma profunda y seria de la democracia representativa y participativa. En Espa&ntilde;a, como en otras latitudes, nuestra democracia herida se encuentra dolorosamente aquejada de una alarmante fatiga de materiales.<br />
<br />
Tras ganar las elecciones, Pier Luigi Bersani, candidato de la izquierda a la presidencia del Consejo, calificaba la situaci&oacute;n en Italia de "dram&aacute;tica". A pesar de haberse erigido -superando enormes dificultades econ&oacute;micas y medi&aacute;ticas frente al <em>Berlusconismo</em>- como primera fuerza pol&iacute;tica del pa&iacute;s (30% de los votos), el PD y sus aliados (domicilio aglutinante de los progresistas y heredero del legendario Partido Comunista Italiano) han sido testigos del <a href="http://www.huffingtonpost.es/2013/02/25/elecciones-en-italia-los-sondeos-bersani-berlusconi_n_2759409.html" target="_hplink">inquietante resurgimiento del personaje Silvio Berlusconi</a>, con m&aacute;s del 29% de los votos. Y han visto c&oacute;mo la exasperada protesta populista que vocifera Beppe Grillo ha pasado a convertirse en recept&aacute;culo de m&aacute;s de ocho millones y medio de votantes, m&aacute;s del 25%.<br />
<br />
En los &uacute;ltimos d&iacute;as, en toda la prensa europea hemos podido leer innumerables an&aacute;lisis en los que los m&aacute;s sesudos opinadores se esfuerzan en explicarnos c&oacute;mo buena parte de los italianos ha otorgado su apoyo al hombre m&aacute;s rico de Italia, magnate medi&aacute;tico, multiprocesado por corrupci&oacute;n, con una acumulaci&oacute;n de procesos penales por delitos no s&oacute;lo econ&oacute;micos y fiscales, e investigado tambi&eacute;n por incitaci&oacute;n a la prostituci&oacute;n con menores, y con un discurso repleto, por en&eacute;sima vez, de promesas incumplidas, mentiras patol&oacute;gicas y enga&ntilde;os permanentes. <br />
<br />
No menos arduo resulta analizar qu&eacute; ha llevado a uno de cada cuatro votantes -en una sumatoria trufada de contradicciones internas, heterogeneidades y frustraciones obedientes a motivos muy distintos- a apoyar los aspavientos y gritos de una contestaci&oacute;n exasperadamente populista frente a tantos malestares distintos. El recept&aacute;culo de esos votos se muestra, al d&iacute;a siguiente, vac&iacute;o de proyectos, ayuno de propuestas, incapaz de aportar soluciones. Se consume en su cariz netamente antipol&iacute;tico y, por lo que ahora se ve, rabiosamente antieuropeo, en el que no hay cabida para el razonamiento sino para el insulto y la estigmatizaci&oacute;n de la "casta" como chivo expiatorio de un cabreo general en el que, en realidad, anidan millones de cabreos distintos.<br />
<br />
En la campa&ntilde;a electoral, la pol&iacute;tica italiana ha superado todos sus registros hist&oacute;ricos de problematicidad. Pero algo llama la atenci&oacute;n: Bersani, superviviente de un proceso de primarias abiertas en el que votaron tres millones y medio de italianos, se dispone al d&iacute;a siguiente del resultado de las urnas a conformar un Gobierno sin concesiones a la demagogia, desde una actitud personal humilde y nada propensa a la jactancia ni a la mediopat&iacute;a, concitando una estrategia consensual y desde un programa serio, reformista y realista, con la prioridad absoluta de reorientar la UE hacia el crecimiento y la creaci&oacute;n de empleo, especialmente el juvenil. Aspira as&iacute; a romper la hoja de ruta suicida impuesta por Merkel y la derecha europea en su desastroso y abyecto manejo de la Gran Recesi&oacute;n. Lo cierto es que todo parece indicar que est&aacute; solo en ese empe&ntilde;o, al albur del arbitraje del prestigioso, pero ya saliente, presidente de la Rep&uacute;blica, Giorgio Napolitano. En esta secuencia italiana se afirma, con casi un total de 55% de electores, la bifurcaci&oacute;n de la marea populista que viene sacudiendo Europa. Corrosiva, atiborrada de promesas imposibles de cumplir, sofocante en su presencia en parrillas televisivas y en el <em>ardor</em> que diariamente <em>incendia</em> las redes sociales, y practicada ahora en carriles asint&oacute;ticos por Berlusconi y por Grillo, que son quienes, parad&oacute;jicamente, tienen en sus manos la llave no ya de la "estabilidad" y "gobernabilidad" de Italia, sino de su entero futuro como pa&iacute;s fundador y cuarta potencia com&uacute;n de la UE. <br />
<br />
Por lo que le hemos o&iacute;do, los <em>grillini</em> -un contingente heter&oacute;clito, carente de compromisos p&uacute;blicamente exigibles en una daci&oacute;n de cuentas ante la ciudadan&iacute;a, la misma que les ha votado- han rechazado toda opci&oacute;n de sentarse siquiera en la mesa negociadora con Bersani, a quien el propio Grillo despacha despectivamente como un <em>muerto que camina</em>. A pesar de la mano tendida y de los razonamientos ofrecidos por Bersani, el iluminado l&iacute;der del <em>Movimiento 5 Stelle</em> opta por no asumir ninguna responsabilidad.<br />
<br />
A pesar de ser ahora la referencia visible de la tercera formaci&oacute;n, act&uacute;a con la misma convicci&oacute;n de estar siendo el conductor de una fuerza desatada e irrefrenable en la historia con la que actuaron un d&iacute;a los delirantes visionarios que condujeron a Europa a su peor cat&aacute;strofe en la primera mitad del siglo XX. Toda su estrategia consiste en culpar de todos los males a una <em>clase pol&iacute;tica</em> estigmatizada sin m&aacute;s, como chivo expiatorio de su demonizaci&oacute;n, coartada al parecer en s&iacute; misma suficiente para no participar en la formaci&oacute;n de Gobierno ni proponer alternativas a las por &eacute;l denominadas "pol&iacute;ticas caducas".<br />
<br />
Lamento tener que refrescarlo, pero son demasiadas las resonancias y los ecos de este tipo de discursos con lo que recordamos de aquellos grandes demagogos que, en el "olvidado siglo XX" (Tony Judt) condujeron a las "masas" desde el descontento y la n&aacute;usea frente a la "decadencia" del parlamentarismo "rancio" y "periclitado" hacia la m&aacute;s opresiva negaci&oacute;n de la libertad y la ciudadan&iacute;a en toda la historia de Europa. <br />
<br />
Me perdonar&aacute;n que no me encuentre entre quienes celebran este cuadro de situaci&oacute;n como si fuera la promesa de un <em>amanecer dorado</em> (marca de los nazis griegos). No espero nada de esa insultante demagogia vociferante y nihilista, que aspira a autoerigirse en el flagelo de Dios y cuyo &eacute;xito &uacute;nicamente ha consistido en recoger el testigo del hast&iacute;o y la impotencia de un pa&iacute;s ahogado en la crisis y en los esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n financieros y pol&iacute;ticos, pero verdaderos motores de la exitosa <em>marcha</em> de los <em>grinilli</em> sobre Roma.<br />
<br />
Y todo con el ensoberbecimiento de quien se cree llamado a <em>liberar a las masas</em> haciendo subir al pat&iacute;bulo, al cadalso o al linchamiento a quienes todav&iacute;a pretendan la osad&iacute;a de razonar y argumentar acerca de las injusticias, ciertamente insoportables, que se nos est&aacute; haciendo sufrir, en lugar de abandonarse sin m&aacute;s a la demolici&oacute;n <em>purificadora</em> del fuego de la antipol&iacute;tica y del resentimiento contra esos mismos desafueros que deben ser combatidos con algo m&aacute;s que con injurias, descalificaciones, "&iexcl;todos iguales!" o "&iexcl;y t&uacute; m&aacute;s!"]]></content>
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