<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>

<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xml:lang="en">
  <title>Milena Fernández</title>
  <link href="http://huffingtonpost.es/author/index.php?author=milena-fernandez"/>
  <updated>2013-05-24T08:18:08-04:00</updated>
  <author>
    <name>Milena Fernández</name>
  </author>
  <id xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">http://www.huffingtonpost.es/author/index.php?author=milena-fernandez</id>
  <rights>Copyright 2008, HuffingtonPost.com, Inc.</rights>
  <subtitle>HuffingtonPost Blogger Feed for Milena Fernández</subtitle>
  <generator>Good old fashioned elbow grease.</generator>

<entry>
    <title>Apps para todo, excepto para el sexo ¿O no?</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.huffingtonpost.es/milena-fernandez/apps-para-todo-excepto-para-el-sexo_b_1600251.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1600251</id>
    <published>2012-06-17T05:48:15-04:00</published>
    <updated>2012-08-17T05:12:10-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[En Mikandi los neones y las cortinas se sustituyen por colores claros y por recomendaciones para que los creadores de este tipo de apps sean "listos, innovadores y creativos".]]></summary>
    <author>
        <name>Milena Fernández</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/milena-fernandez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/milena-fernandez/"><![CDATA[No venga  aqu&iacute; a ver sexo porque no lo va a encontrar. Esa es la respuesta que nos dar&iacute;an en cualquier tienda de aplicaciones si lo que buscamos es eso, sexo. &iquest;Pero no  dec&iacute;an que hab&iacute;a una app para todo? Si, para todo, menos sobre sexo. &iquest;O no? <br />
<br />
El mercado de las apps es casto y puro. Al menos en lo que a las grandes tiendas de aplicaciones se refiere. Para muchos una idea acertada que aporta seguridad, para otros una suerte de nuevo puritanismo. La cuesti&oacute;n es que los gigantes de las apps, en especial Apple y Microsoft, han optado por denegar contenidos sexuales en sus "stores" o tiendas de aplicaciones. Parecida es la pol&iacute;tica de RIM y Google, con Android, se abre algo m&aacute;s pero rechaza muchas aplicaciones por su contenido para adultos.  Sin embargo, la carne es d&eacute;bil y el negocio sabroso. <br />
<br />
Si las apps han transformado nuestra forma de relacionarnos con internet y si la llamada "app economy" cre&oacute; el pasado a&ntilde;o en Estados Unidos medio mill&oacute;n de puestos de trabajo, es complicado borrar el sexo de la faz de la tierra. O por lo menos del planeta de las aplicaciones. Eso es lo que entendieron a la primera Jesse Adams y Jennifer  McEwen, dos treinta&ntilde;eros  de Seattle que hace ahora dos a&ntilde;os abrieron <a href="http://www.mikandi.com/splashPage" target="_hplink">MiKandi.com</a> la primera tienda de aplicaciones para adultos. S&iacute;, ese eufemismo de pornograf&iacute;a.  <br />
<br />
Ni su cara de chicos buenos que nunca han roto un plato ni sus estudios universitarios les impidieron tratar con un asunto que seguramente a su abuela no le parecer&iacute;a del todo bien. Hoy, cuentan con dos millones de usuarios y acaban de firmar con Segpay, un sistema de pago global que facilita la compra de apps y que les ayudar&aacute; a ganar adeptos. "Este tipo de iniciativas ir&aacute;n a m&aacute;s. El sexo siempre ha interesado a los adultos y en muchos casos, como el streaming, est&aacute; vinculado al desarrollo tecnol&oacute;gico. Es absurdo optar por poner l&iacute;mites en vez de hacer los mercados  m&aacute;s seguros. Adem&aacute;s,  no podemos olvidar las nuevas opciones que la movilidad y el hardware dan a la evoluci&oacute;n del erotismo", cuenta Oscar Hormigos, creador de <a href="http://madrid.theappdate.com/" target="_hplink">The AppDate</a> y <a href="http://theappfest.com/" target="_hplink">The AppFest</a>, y uno de los mayores conocedores del mundo de las apps en Espa&ntilde;a.<br />
<br />
<a href="http://images.huffingtonpost.com/2012-06-15-pantallazomikandi1.jpg"><img alt="2012-06-15-pantallazomikandi1.jpg" src="http://images.huffingtonpost.com/2012-06-15-pantallazomikandi1-thumb.jpg" width="570" height="283" /></a><br />
<br />
<br />
La f&oacute;rmula de MiKandi (pronunciado My Candy, mi golosina) es recoger aquellas aplicaciones que han sido rechazas por otras tiendas de apps por su alto contenido sexual. Ellos las ofrecen para sistemas Android y, avisan, est&aacute;n trabajando para que se puedan descargar tambi&eacute;n en los dispositivos con marca Apple. Como es l&oacute;gico no aceptan contenido ilegal, racista, intolerante o da&ntilde;ino hacia otros. <br />
<br />
Hasta aqu&iacute;, todo como siempre, como cualquier tienda de productos er&oacute;ticos o videoclub (&iquest;siguen existiendo?) con cine porno. La diferencia llega con las formas. En Mikandi los neones, las cortinas y ese tufillo a marginal se sustituye por colores claros y por recomendaciones para que los creadores de este tipo de apps sean "listos, innovadores y creativos" si quieren vender alg&uacute;n contenido en la tienda.  Las apps pueden ser tan diversas y con tantas posibilidades como imaginaci&oacute;n tengan sus creadores. Por ahora el contenido se centra en videos y juegos pero las alternativas son infinitas. Es la t&oacute;nica general de esta nueva forma de entender internet que son las aplicaciones.<br />
<br />
Ese cambio est&eacute;tico y  el perfil de los usuarios de los nuevos tel&eacute;fonos y tabletas  han llevado a algunos a pensar en un cambio de modelo que aleja los contenidos para adultos de ese lado oscuro por el que en ocasiones transitan.  De hecho, y como en el AppStore o en Google Play -el mercado de apps de Android-  MiKandi invita a los usuarios a evaluar y comentar cada una de las aplicaciones para orientar a los dem&aacute;s. <br />
<br />
Lo que no cambia es que las chicas seguimos siendo las grandes protagonistas de este tipo de contenidos,  algo inversamente proporcional a nuestro peso en el desarrollo de tecnolog&iacute;a. Pero eso empieza a cambiar y un ejemplo es la joven creadora de MiKandi. Otro tema es que ella consuma lo que vende. Eso tal vez nunca lo sabremos. Lo que s&iacute; podemos afirmar es que era cierto eso de que hay una app para cualquier cosa.]]></content>
</entry>
</feed>