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  <title>Susana Fortes</title>
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  <updated>2013-05-23T14:58:30-04:00</updated>
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    <name>Susana Fortes</name>
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  <rights>Copyright 2008, HuffingtonPost.com, Inc.</rights>
  <subtitle>HuffingtonPost Blogger Feed for Susana Fortes</subtitle>
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    <title>El Códice robado</title>
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    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1664120</id>
    <published>2012-07-12T04:08:19-04:00</published>
    <updated>2012-09-10T05:12:03-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[El verano pasado por estas fechas presentaba mi novela 'La huella del hereje'. La trama policíaca de la novela iba sobre el robo de un famoso códice de la Catedral de Santiago.]]></summary>
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        <name>Susana Fortes</name>
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    <content type="html" xml:lang="en" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/susana-fortes/"><![CDATA[El verano pasado por estas fechas presentaba mi novela <em><a href="http://www.planetadelibros.com/la-huella-del-hereje-libro-49727.html" target="_hplink">La huella del hereje</a></em> en Santiago de Compostela, sin muchas gaitas, porque nadie es profeta en su tierra. Lo de profeta va con segundas. Apenas dos semanas despu&eacute;s de la presentaci&oacute;n del libro se conoc&iacute;a la misteriosa <a href="http://www.20minutos.es/noticia/1103683/3/robo/codice/calixtino/" target="_hplink">desaparici&oacute;n del C&oacute;dice Calixtino</a> del archivo de la catedral.<br />
<br />
Para los que no est&eacute;n al tanto del asunto, les informo que la trama polic&iacute;aca de la novela iba sobre el robo de un famoso c&oacute;dice  de la Catedral de Santiago. Aunque dir&eacute; en mi descargo que no pens&eacute; en <em>El Codex Calixtinus</em>, por considerar que <a href="http://www.huffingtonpost.es/2012/07/05/los-10-detalles-sobre-el-_n_1652130.html?icid=hp_home_top_art" target="_hplink">un robo de ese calibre resultar&iacute;a poco veros&iacute;mil para el lector</a>. Ya ven qu&eacute; olfato... Por lo dem&aacute;s todo coincid&iacute;a sospechosamente: una c&aacute;mara oculta, una llave que s&oacute;lo conoc&iacute;an dos o tres personas, una cerradura que no hab&iacute;a sido forzada, un de&aacute;n temeroso de las penas del infierno y una reliquia de contenido inflamable. Hasta el comisario encargado del caso se apellidaba Castro como el jefe encargado de la investigaci&oacute;n del robo real. La vida a veces juega a parecerse a las novelas.<br />
<br />
La noticia me pill&oacute; en Londres. La BBC dio la informaci&oacute;n definiendo a Compostela como la catedral de Espa&ntilde;a. <em>The Guardian</em> y otros medios brit&aacute;nicos hablaban del robo del siglo. Al principio pens&eacute; que se trataba de una broma. Luego la cosa se fue complicando a lo largo de una enloquecida jornada de niebla y lluvia, con bobbys de silbato y capelina como en las historias victorianas. Correos de amigos d&aacute;ndome la brasa para que devolviera el c&oacute;dice robado de una vez, el buz&oacute;n de voz saturado de sms. Y para m&aacute;s INRI alg&uacute;n gracioso se hab&iacute;a dedicado a hacer circular por internet la idea de que todo pod&iacute;a ser obra de una escritora desaprensiva para denunciar la falta de medidas de seguridad de nuestro patrimonio art&iacute;stico. En fin...<br />
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Bromas aparte, <em>El Codex calixtinus</em> o <em>Liber Iacobus</em>, viene a ser para los bibli&oacute;filos, lo que el P&oacute;rtico de la Gloria, para los amantes del rom&aacute;nico. La primera gu&iacute;a de viajes del mundo, la partida de nacimiento de Europa, para otros, y contiene piezas polif&oacute;nicas &uacute;nicas. Su autor&iacute;a se atribuye a un monje cluniacense que en el a&ntilde;o 1109 acompa&ntilde;&oacute; al Papa Calixto II en su peregrinaci&oacute;n a Compostela. A partir de entonces con el cuento de la tumba del ap&oacute;stol, se instaur&oacute; el A&ntilde;o Santo Jacobeo. Y por esa puerta falsa fueron llegando millones de peregrinos  que trajeron el arte rom&aacute;nico, la poes&iacute;a provenzal, la burgues&iacute;a y el auge de las ciudades. O sea, la civilizaci&oacute;n. No hace falta ser un experto medievalista para hacerse una idea del valor de este manuscrito que pas&oacute; un a&ntilde;o entero metido en una bolsa de basura en un garaje atiborrado de trastos a merced de polillas, gusanos y otros depredadores todav&iacute;a m&aacute;s peligrosos. La mafia marsellesa ya le hab&iacute;a puesto precio al libro.<br />
<br />
Seg&uacute;n el protocolo de conservaci&oacute;n del patrimonio, el ejemplar debe permanecer en unas condiciones especiales de temperatura, luz y humedad y debe consultarse con guante blanco de algod&oacute;n fino para no da&ntilde;ar el pergamino. No imagino precisamente a Manuel Fern&aacute;ndez Casti&ntilde;eiras como un ladr&oacute;n de guante blanco. Un tipo que sale de la catedral a plena luz del d&iacute;a llev&aacute;ndose bajo el brazo el c&oacute;dice calixtino como quien se lleva el peri&oacute;dico, no va despu&eacute;s por ah&iacute;, compr&aacute;ndose casas a toca teja ni jact&aacute;ndose de poseer antig&uuml;edades. Finalmente el electricista acab&oacute; delat&aacute;ndose a s&iacute; mismo. En una de las charlas los investigadores le dijeron:<br />
<br />
- Manolo, a ver si los que tienen el c&oacute;dice lo van a quemar...<br />
<br />
- No, tranquilos- respondi&oacute; &eacute;l muy seguro- que quemado no est&aacute;.<br />
<br />
Ya ven... Meto yo ese di&aacute;logo en una novela y el editor me manda a galeras.<br />
<br />
De momento no vendr&iacute;a mal que alguien se planteara un plan sensato para proteger nuestro tesoro art&iacute;stico. No se imaginan las turbulencias que ciertos libros pueden desencadenar. Ni el dinero, ni la pol&iacute;tica, ni el sexo mueven tantas pasiones como algunas ediciones antiguas. Aunque a veces la realidad -como se&ntilde;al&oacute; el Sindicato policial- se parezca m&aacute;s a un gui&oacute;n de Torrente.]]></content>
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