México, Venezuela, Estados Unidos. Tres elecciones cruciales por su propio peso, por los profundos cambios que pueden acarrear, y porque elegir una u otra política puede acelerar, o no, el cambio del papel de América en el mundo.
El futuro de Argentina requiere algo más de seriedad y algo menos de teatro. Es posible que sean diferencias culturales, pero en este lado del Atlántico todavía no echamos de menos a Berlusconi.
China fue la primera economía del mundo hasta mediados del siglo XIX. Hoy le pisa los talones a EE UU y, aunque su desmesurado desarrollo presenta muchos flancos débiles, es sólo cuestión de tiempo que acabe desbancando al gigante americano.
La lucha por la supervivencia del euro ha fagocitado cualquier afán de protagonismo de la política exterior europea, si es que lo tuvo realmente alguna vez. No es cierto que a los ciudadanos no les atraiga el proyecto europeo, lo que hace falta es involucrarles más.