Quizás estas líneas animen a algún compatriota a buscarse la vida por aquí abajo. Lo que lee uno sobre la juventud en España y sobre esta crisis invita a pensar que a lo mejor tengo éxito.
No pretendo venderle a nadie la moto de que en el extranjero todo es jauja. No es mi intención decir que en España no hay futuro, pero hoy por hoy no hay trabajo, y a largo plazo, ya lo dijo Keynes, todos muertos.
Si los PIGS fuéramos razonables podríamos poner en común muchas de nuestras embajadas, como ya hacen por ejemplo los países escandinavos en capitales como Berlín. El gesto a lo mejor complace a nuestros vecinos allí arriba.
Welles habla de Italia y no de España, y desde luego Ripollés no es Miguel Ángel, e hilando fino, el reloj de cuco es típico de Baviera y no de Suiza, pero a veces la mentira del gran arte es mucho más elocuente que la verdad de la buena.