Las políticas de austeridad en la UE que nos están empujando al abismo podrían facilitar la elección de un republicano en EE UU. Este sería un resultado del que luego nos podríamos tener que arrepentir.
El gran problema para EE UU en esta crisis es que ni tiene la autoridad moral de presionar a ningún otro país ya que ha sido uno de los grandes responsables de la crisis financiera global, ni tiene los recursos financieros para intervenir.
Sigue sorprendiendo lo poco que aprendemos del pasado. Los líderes europeos parecen seguir empecinados en repetir soluciones fracasadas e insuficientes y a este paso van a conseguir lo que parecía imposible: cargarse el Euro.
Viniendo de Europa nunca piensas que te tienes que preocupar si vas a tener protección cuando te pongas enfermo o pierdes tu trabajo. Un lujo que millones de norteamericanos no se han podido permitir hasta ahora.