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Vamos a jugar, vamos a violar a niños

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Hace pocas semanas, durante su intervención a través del teléfono en un programa de la televisión egipcia, el responsable del órgano oficial egipcio encargado de los menores, dijo: "Hay diferencias entre un niño bueno, hijo de buena gente, y un niño delincuente".

¡"Un niño delincuente"! ¿Existe un niño delincuente? Os voy a mencionar algunas secuencias relacionadas con ciertos aspectos de la situación de los niños egipcios.

Verano de 1994

Estuve encarcelado por motivos políticos en la cárcel de Tora, al sur de El Cairo, compartiendo celda con los delincuentes comunes. En la sección solían aparecer diariamente unos niños o adolecentes que estaban detenidos, vestidos de azul oscuro, para hacer una serie de tareas. Principalmente, limpiar los baños y repartir la comida. Pero también era conocido que a veces se les obligaba a prestar servicios sexuales. Es decir, eran violados por los delincuentes que tenían poder dentro de la cárcel. Lo que estaba claro es que ningún responsable de la cárcel tenía problema con que eso ocurriese.

En la celda de al lado había unos delincuentes. Entre ellos, un adolecente acompañaba a un hombre mayor al que llamaba "tío", aunque no fuera su tío, por la relación sexual que estaba claro tenían entre ellos. Surgió algún problema entre el tío y un oficial de la dirección, y como castigo trasladaron al sobrino a otra celda. Horas después, por la tarde, después del cierre de las celdas, empezamos a escuchar voces de protesta saliendo de la celda del tío. Eran llamadas de sus compañeros a la dirección para que salvasen al tío de su propia protesta por el hecho de haber trasladado al sobrino.

Empezó a hacerse cortes en su cuerpo y dentro de su boca con una cuchilla de afeitar. Los oficiales se vieron obligados a abrir la celda y sacarle al pasillo para negociar con él. Antes de salir, terminó de coserse los párpados con aguja e hilo. Durante la negociación se hizo más cortes, por ejemplo, el de la piel fina que hay entre los testículos.

Al perder mucha sangre cayó destrozado al suelo, tiró la cuchilla y lo trasladaron a la enfermería.

Vi la secuencia completa desde un agujero en la puerta de la celda, mientras vomitaba en el cubo para hacer pis. Era un agujero al que llaman "el ojo" porque su función es facilitar a los oficiales espiar a los que están dentro de la celda.

Al día siguiente trasladaron al tío con su sobrino a una celda nueva, ellos dos solos.

Primavera de 1995

Pasaron solo unos meses y de nuevo estuve encarcelado en una celda individual, en la misma prisión, pero por otros motivos políticos.

La sección donde estoy tiene nueve celdas, en cada una hay entre tres y cinco hombres, excepto en la mía que es individual.

Alguna noches se mezcla la voz de la cantante egipcia, Um Kalzum, que sale de la radio que han conseguido meter clandestinamente, con las voces de unos niños que piden socorro por la violación que están sufriendo en algunas celdas cercanas. Así que la voz de Um Kalzum se convierte en la banda sonora de una pesadilla.

El oficial responsable de la sección intercambia bromas con buena parte de los presos sobre este niño que rechaza ser violando en silencio. Le gritan de vez en cuando: "¡Qué te follen callada, puta!" El femenino en esta frase no es un error de escritura.

Ante la sede del Consejo de Ministros, diciembre de 2011

Todos los que tienen poder en Egipto, ya sean de los Hermanos Musulmanes, salafistas, del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, de la policía, u otras caras públicas cercanas al poder, estaban aterrorizados por los enfrentamientos que durante días se produjeron entre manifestantes, por un lado, y el ejército y la policía, por otro, frente a la sede del Consejo de Ministros y en las calles de alrededor. Gritaban todo el rato: "¡Los niños de la calle son los que están protestando! ¡Los niños de la calle son los responsables de la violencia! ¡Los niños de la calle están quemando el país!"

Los jóvenes de las fuerzas democráticas y revolucionarias que participaban en estas protestas, con la presencia de "niños de la calle" entre sus filas, pensaban que esa participación era una señal de la radicalización de la revolución, que mostraba que estos niños ya tenían conciencia de quién era su enemigo, quién les convirtió en "niños de la calle" y quiénes los que les violaban, en el amplio sentido de la palabra. Los jóvenes intentaban proteger a estos niños de las primeras filas para que no cayesen muertos ni heridos. Fracasaron en la mayoría de los casos.

Creo que fue la reina de Noruega quien dijo, durante la segunda intifada palestina, que le extrañaba cómo las madres palestinas permitían que sus hijos participasen en los enfrentamientos con el ejército israelí. Parece que no tuvo acceso, entre todos los textos que se tradujeron sobre lo que ocurre en Palestina, a la palabra ocupación. No sabe ni se imagina lo que hace la ocupación en la vida de los niños y cómo empiezan a ver los enfrentamientos, y a veces la muerte, como un juego.

¿Ya se convirtió la revolución en un juego para los niños egipcios?

444 niños

Dicen que la práctica de encarcelar a niños en cárceles de adultos ya no existe desde antes de la revolución. Pero sí, continúa la práctica de encarcelarlos en las comisarías durante periodos largos de tiempo junto a hombres adultos.

El responsable del órgano oficial encargado de los menores dijo su gran frase del "niño delincuente", en el contexto de unos comentarios acerca de una información publicada que señalaba que en tres meses, desde el 25 de enero hasta el 25 de abril de 2013, 444 niños habían sido detenidos durante los enfrentamientos políticos.

Sabemos que algunos de ellos fueron torturados, uno por lo menos fue asesinado, y no sabremos cuántos de ellos han sido violados en las comisarías.

Hay varias formas de entender este dato. Yo, personalmente, lo entiendo en el sentido de que no solamente los niños de la calle son los que empiezan a saber quiénes son sus enemigos, sino el poder también sabe quién es su futuro enemigo e intenta acabar con él.

¿Quién es el niño bueno? ¿El hijo de este funcionario y de la gente que se parece a él? ¿O es el niño que se salvó, de casualidad, de esta máquina de fabricar delincuentes? No preguntaré cómo trata este funcionario a sus "buenos hijos" en casa o si es un gran padre o no. Pero preguntaré otras cosas: ¿Por qué no se juzga y es cesado este funcionario? y ¿por qué Europa, tan obsesionada con los derechos humanos en el mundo, ignora lo que quiere ignorar sobre las políticas y las prácticas de los regímenes amigos, tanto del anterior, el de Mubarak, como del actual de Mursi?

El ministro de Información egipcio acosó sexualmente, verbalmente claro, a tres periodistas en directo. Sigue en su cargo como si no hubiera pasado nada. Así que no será raro encontrar en el futuro a un político decir, con mucha tranquilidad: "Vamos a jugar, vamos a violar a niños". En cualquier caso, la nueva Constitución egipcia abre esa posibilidad. Pero esa es otra historia.