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¡Por la democracia y el Estado de Derecho, contra el totalitarismo en Turquía!

26/12/2016 10:17 CET | Actualizado 26/12/2016 10:18 CET

No hay un solo día en Turquía en el que aquellos que defienden el Estado de Derecho y la democracia o que forman parte de una minoría no sean violentamente atacados por el Estado.

Activistas, periodistas, líderes políticos, académicos, profesores, estudiantes, sindicalistas, abogados, magistrados, representantes de minorías... Son acosados, despedidos, arrestados, encarcelados, demandados y sometidos a violencia. En el este del país, ciudades enteras han sido arrasadas. La población civil, principalmente kurdos, son martirizados.

Lo que se está poniendo en práctica con brutalidad y permisividad es el intento de establecer un régimen totalitario. Tanto islamista como nacionalista. La guerra que el Estado está llevando a cabo contra el movimiento kurdo es al mismo tiempo causa, consecuencia y condición de ese mismo intento.

Este proyecto totalitario no es una consecuencia del fallido golpe de Estado del 15 de Julio. Fue precedido y utilizado como excusa para justificar un incremento de la tiranía y la opresión. No podría extenderse como lo ha hecho durante años sin la débil oposición de muchos países y el fuerte apoyo de otros.

En concreto, los países europeos permanecen en silencio para no frustrar los acuerdos, alimentados con el repulsivo rechazo a los refugiados que huyen de la pobreza, la guerra y la muerte, concluidos en Ankara. Sin embargo, Europa debería darse cuenta de que a Turquía le interesa que los refugiados permanezcan en el este del país, y también que su dependencia sobre la materia se ha reducido drásticamente. Por varias razones, las grandes potencias permiten o hacen alianzas con un Estado que niega el genocidio y que es responsable de la violencia masiva del país.

De este modo Erdogan puede reforzar una feroz represión con total permisividad.

Los defensores de los Derechos Humanos en Turquía son atacados por representar una resistencia pacífica contra la tentación totalitaria, por dar vida a la democracia o por luchar por el Estado de Derecho. Eliminarlos, como literalmente ha ocurrido con algunos, significaría destruir la defensa contra el establecimiento del sistema totalitario que el poder actual quiere.

Apoyarles significa proteger a la población civil de la violencia del Estado a través de la acción, la solidaridad internacional y la lucha universal por la democracia.

Es por ello que exigimos al estado turco, y a los estados europeos la presión necesaria para obtener:

  • El fin de la violencia masiva, en particular el fin de la guerra contra el movimiento Kurdo y la restauración inmediata del proceso de paz por todos los partidos.

  • La inmediata liberación de todos los activistas, periodistas, líderes políticos, académicos, profesores, estudiantes, sindicalistas, abogados, magistrados, representantes de minorías...; el fin inmediato de todos los procesos judiciales, que son ilegítimos, de todas las presiones y de todas las amenazas contra ellos, y la readmisión en sus respectivas instituciones cuando fueran despedidos.

  • La apertura inmediata de todos los medios de comunicación que han sido cerrados o tomados por el Estado, y la garantía de que funcionarán en completa libertad.

  • La supresión del Artículo 301 del código penal, que penaliza las críticas contra la "turquicidad" o el Estado Turco y que es usado para demandar a todos los opositores al poder, y la supresión de todas las leyes usadas para demandar a los defensores de los Derechos Humanos y la democracia.

Hacemos un llamamiento a todos los Estados Europeos y más allá para:

  • Suspender las negociaciones del acceso de Turquía a la Unión Europea.

  • Imponer sanciones contra Turquía si no detiene inmediatamente la tendencia autoritaria que ha empezado.

  • Abandonar los acuerdos con Turquía en materia de refugiados.

  • Apoyar masivamente a la sociedad civil y los líderes políticos movilizados en Turquía por la defensa de la democracia y los Derechos Humanos, y a la sociedad civil europea movilizada en solidaridad con ellos.

Hacemos un llamamiento a todos los individuos para:

  • Apoyar a la sociedad civil y a los líderes políticos movilizados en Turquía por la defensa de la democracia y los Derechos Humanos, especialmente participando en las movilizaciones en Turquía.

  • Invitarles a Europa y más allá para que puedan hacerse oír y ser apoyados.

Además de Benjamin Abtan, este texto está firmado por numerosos líderes políticos y de la sociedad civil de Europa, incluyendo 128 parlamentarios de 26 países y de varias tendencias políticas.