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Enfermería, ciencia y viceversa

19/02/2017 10:32 CET | Actualizado 19/02/2017 10:32 CET

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Foto: ISTOCK

El pasado sábado 11 de febrero se celebró el Día de la mujer y la ciencia. A veces, los días de, en vez de celebrarlos, dan ganas de llorar, porque que en pleno siglo XXI sigamos reivindicando el lugar de la mujer en la ciencia, que una mujer científica tenga igual de visibilidad que un hombre científico muestra que algo debemos estar haciendo muy mal cuando pasan los años y seguimos igual y no vemos algo que es de sentido común, como que una mujer pueda ser científica, madre, bombera...., lo que sea, lo que le apetezca, lo que haya soñado desde pequeña al igual que un hombre, y no por tener dos cromosomas XX ser menos visible que un hombre.

A propósito de este día, cuando hablamos de mujeres y ciencia, nos viene a la cabeza una mujer metida en un laboratorio entre probetas, microscopios y demás artilugios.... Pensamos en las físicas, químicas, médicas, veterinarias... ¿Y las enfermeras? Las hay, hay enfermeras doctoras, y hasta una enfermera honoris causa. No necesariamente están entre probetas, ni metidas en laboratorios entre pipetas y microscopios, pero sí que investigando sobre cuidados, porque a veces ponemos énfasis en los medicamentos, pero también son igual de importantes los cuidados, o porque en el estudio de esos medicamentos trabajan enfermeras... Porque sí, enfermería es una profesión científica y sus actividades son :

  • Asistencial (por todos la más conocida).
  • Docente (no sólo a las nuevas generaciones, cualquier tratamiento o seguimiento de una patología crónica requiere aprendizaje, y ahí está la enfermera).
  • Administrativa (no sólo gestionan los/as jefas/es; en nuestro día a día, gestionamos nuestros cuidados).
  • Investigadora (como profesión independiente o en colaboración con otras).

Antes del Plan Bolonia, cualquier enfermera que quisiera ser doctora debía de hacer otra carrera o antropología, y realizar un doctorado de ello. Desde el Plan Bolonia, somos grado, y como todos los grados, cuando acabamos, podemos realizar un máster y después el doctorado. Pero claro, todo esto sobre el papel queda muy bonito, pero en nuestro día a día queda empañado por esas placas identificativas que te dan en el hospital donde pone 'ATS-DUE' ......sin comentarios.... Y ya, ni qué decir de esas batas y uniformes donde aparece todavía la palabra ATS..... O qué decir de esas instancias para bolsas, oposiciones, etc., donde todavía lo pone. Pero claro, lo más humillante es hacer un recorrido por las distintas bolsas de empleo de enfermeras de las comunidades autónomas de España y ver en cuáles se puntúa el título de doctorado y el de máster oficial como se puntúa en las bolsas de médicos.... Creo que con una mano nos bastaría y nos sobrarían dedos. En esto, nuestros representantes sindicales todavía andan poco finos y deberían recapacitar sobre qué tipo de bolsas firman.

Pero no quiero olvidarme de esas consultas de aseguradoras privadas donde todavía pone: 'servicio de ATS'. ¡Qué modernidad, señores! Desde hace 30 años no existe ese servicio, pero se ve que si pagas la aseguradora 'hacen chas y aparecen a tu lado', como decía una canción de los años 80.

Por eso, este sábado quise acordarme no sólo de las grandes mujeres enfermeras científicas de este gran colectivo de enfermería, sino del colectivo en general. Somos enfermeras, me gusta más que DUE, porque....¿por qué hay que especificar diplomado universitario en enfermería? Si aparte, ahora ya somos todos grado. Somos una profesión científico-técnica , con un gran potencial, que aparte de no creérnoslo y sufrir mucho complejo, seguimos ninguneados por leyes y por estigmas sociales, que entre unos y otros hacen poco o nada por acabar con ellos.

Esos unos u otros son nuestros representantes, políticos y direcciones de enfermería, que en algunas ocasiones (afortunadamente, no todas las direcciones) están más preocupadas en números que en otras cuestiones. Me refiero a situaciones como las que vivo últimamente, en las que están más preocupados en la formación del personal de enfermería que compone su equipo, el jefe de unidad y de secciones, que la propia dirección. A veces, y no son tan esporádicas, con esa expresión de 'hay que saber de todo', te mueven de un lado a otro como fichas de ajedrez....y si no sabes, 'deberías de saber, porque eres enfermera'. Estas situaciones son más cotidianas de lo que nos gustaría: ¿dónde queda la motivación y valoración del personal? Es normal que abunde la desmotivación.

De los representantes de enfermería sólo diré que, para el que no sepa quiénes, lo ponga en google y lo busque. Es bueno saber quiénes son y conocer más sobre nuestro colectivo. Las conclusiones, que cada cual saque las suyas propias.

Con todo ello, el sábado fue un día para poder reivindicar que esta invisibilidad se haga ya visible de una vez y para tirar esos carteles, placas y uniformes de ATS. Y cómo no, felicitar a nuestras compañeras investigadoras que hacen grande esta profesión.

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