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¿El curso político de Barcenas?

29/08/2013 07:23 CEST | Actualizado 28/10/2013 10:12 CET

Empezamos un nuevo curso político, quizás el más importante de esta legislatura. De cómo gestionen los tiempos y los asuntos cada partido que conforma el arco parlamentario dependerá en gran parte su futuro a medio plazo y con ello, la configuración política de nuestro país.

El PP ha estado tomando decisiones muy drásticas, llevando a cabo recortes que estaban en su ideario y su programa de máximos. Todo justificado con la situación económica, según ellos, dejada por el anterior Gobierno, intentando no hacerse responsable de las consecuencias de sus medidas. Tenían puestas sus esperanzas en poder estar hablando en el segundo semestre de este año de recuperación económica, pero de la macroeconomía, no de la economía real, que tardará más en llegar. Pensaban que iba a ser suficiente para intentar hacer creer que el PP nos ha sacado de un pozo en el que según su estrategia nos habían metido los socialistas. Ahora la situación inesperadamente ha cambiado de forma radical. Los líderes del PP tendrán que poner toda la carne en el asador para que no se hable de su presunta financiación ilegal, de sobresueldos de sus dirigentes, de comisiones.... pero sobre todo que no vuelva a hablar su extesorero desde la cárcel.

El PSOE además de intentar contrarrestar el discurso del PP sobre la herencia socialista, tiene el reto de construir un nuevo proyecto para la socialdemocracia, no sólo para la española, sino un ideario que sirva de guía a la socialdemocracia europea que parece estar huérfana de nuevas ideas capaces de ilusionar a una población desencantada y cada vez más desesperanzada. Hay que hacer ver a los ciudadanos que todo lo que ocurre ahora es consecuencia de la medidas tomadas por el PP al inicio de la legislatura y de las políticas marcadas por la derecha europea y seguida por gran parte de los países de la eurozona y que ha llevado a Europa a una segunda recesión económica en poco tiempo. El PSOE tiene una oportunidad de oro con la conferencia política que se celebrará en otoño y que cuenta con un buen documento de partida elaborado con la participación de muchos militantes y ciudadanos, y el buen hacer de Ramón Jáuregui. Pero para ello es imprescindible quitar el foco del debate de los nombre y de los futuros liderazgos que desvían la atención de lo verdaderamente importante ahora: el debate de las ideas. Si es imposible eliminar este debate de nombres sería interesante unirlo a las ideas, como está haciendo inteligentemente Patxi López plasmando estas sistemáticamente en su blog.

Aunque en un principio lo pudiera parecer por los sondeos de intención de voto, tampoco lo tienen fácil IU y UPyD, aun con una presumible subida de votos, hace poco impensable. Deben ser capaces de consolidar un electorado que actualmente se basa sobre todo en las intenciones de abstención a los partidos mayoritarios por parte de sus votantes y no en la generación de una alternativa de Gobierno. Esto les puede llevar a tener un buen resultado en unas primeras elecciones, las europeas, donde los ciudadanos aprovecharán para mostrar su desencanto con los dos grandes partidos, pero que no se traduzca en un buen resultado en las elecciones autonómicas, municipales y generales, a celebrar en 2015.

Un curso político interesante con elecciones europeas de por medio, que pueden hacer crecer la euforia en los partidos minoritarios y caer en el desámino a los dos grandes partidos, provocando tormentas cuyas consecuencias serán difíciles de prever. El PSOE tendrá que resolver el tema de sus primarias abiertas a nivel nacional celebrándolas o poniéndole definitivamente fecha y los distintos procesos para la elección de los candidatos a nivel autonómico y municipal, que se prevé más interesante e imprevisible que en otras ocasiones. Seguramente la derecha alemana con Angela Merkel a la cabeza seguirá gobernando y se difuminará definitivamente la llegada de políticas económicas distintas para Europa

Por todo esto y más es importante que los entusiastas de la política hayan cogido fuerzas durante este verano, porque este curso político no dejará en ningún caso tiempo al descanso, el aburrimiento y la distracción.