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Por qué debemos recibir a los refugiados con los brazos abiertos tras los atentados de París

18/11/2015 07:08 CET | Actualizado 18/11/2016 11:12 CET
John Moore via Getty Images
DEREK, SYRIA - NOVEMBER 13: Yazidi refugees watch as othes celebrate news of the liberation of their homeland of Sinjar from ISIL extremists, while at a refugee camp on November 13, 2015 in Derek, Rojava, Syria. Kurdish Peshmerga forces in Iraq say they have retaken Sinjar, with the help of airstrikes from U.S. led coalition warplanes. The Islamic State captured Sinjar in August 2014, killing many and sexually enslaving thousands of Yazidi women. (Photo by John Moore/Getty Images)

Después de los ataques que han tenido lugar en París, muchos políticos -entre ellos los gobernadores de los Estados norteamericanos de Alabama, Luisiana, Michigan y Texas- han exigido el cese del flujo de refugiados procedentes de Oriente Medio, alegando que estos procesos de acogida suponen una amenaza importante para la seguridad de Estados Unidos. Aquí van seis razones que demuestran que acabar con el reasentamiento de refugiados es una medida excesivamente conservadora y sin sentido:

1. Los terroristas de París no eran refugiados: Si el pasaporte sirio falso que se encontró cerca del cadáver de uno de los terroristas verdaderamente pertenecía al propio terrorista -algo que todavía no se ha demostrado-, podría decirse que se habría aprovechado del flujo migratorio hacia Europa; pero no que fuera un refugiado. Ni la ONU le asignó la condición de refugiado ni las agencias de inteligencia le investigaron, condición previa para ser refugiado en Estados Unidos, aunque no en Europa.

2. Los refugiados no se convierten en terroristas: El largo y extenso proceso por el que necesitan pasar todos los refugiados tiene un efecto disuasorio muy eficaz contra los terroristas. Desde 1980, Estados Unidos ha acogido a millones de refugiados, incluidos cientos de miles de personas procedentes de Oriente Medio. Ninguno ha cometido un acto de terrorismo y los procesos de control de seguridad han demostrado su capacidad de lidiar con amenazas de este tipo.

3. Hay canales de migración a los que es más fácil recurrir que el proceso de admisión de refugiados: En otras palabras, todos los ataques terroristas en Estados Unidos de los últimos 35 años los han llevado a cabo personas que no eran refugiadas. Entraron al país sirviéndose de otros medios. Todos los secuestradores de los aviones utilizados en el 11-S recurrieron a visados de estudiante o de turista. Estos visados se pueden conseguir de una manera más fácil y rápida que el estatus de refugiado, cuya concesión se puede demorar hasta dos años después de una investigación de varias fases y de una recomendación personal por parte de la ONU. No tiene sentido que un terrorista intente conseguir el estatus de refugiado para realizar un atentado.

4. ISIS considera que los refugiados sirios son traidores: Según ISIS, los refugiados sirios musulmanes son traidores a la causa radical del Islam. "Está permitido que los musulmanes dejen atrás las tierras infieles para ir a las tierras del Islam, pero no al revés", se afirmaba en un vídeo de ISIS publicado en septiembre. Hay muchos otros ejemplos de condenas similares. Casi el 90% de los desplazados sirios que se encuentran en Turquía no simpatizan con ISIS aunque esté luchando contra el dictador sirio Bashar al-Assad, a quien la mayoría de los refugiados ven como su principal enemigo. Se ha especulado sobre si el terrorista de París dejó intencionadamente el pasaporte falso cerca de su cadáver antes de morir para conseguir que Occidente se posicione en contra de los refugiados sirios. Esto supondría una victoria para ISIS.

5. Rechazar aliados hará peligrar la seguridad: Si adoptamos una actitud indiferente e insensible con respecto al destino de los refugiados -nuestros posibles aliados en la guerra contra ISIS- les haremos volver a caer en las garras del dictador sirio Bashar al-Assad, la persona de la que están huyendo. Esto sólo conseguirá que parte de los refugiados vean a ISIS como su único aliado y defensor contra Assad. Según estudios académicos, si los aliados acaban recluidos en campos cercanos a la zona de conflicto, crecerá el terrorismo en esa zona; pero no aumentará si se les reubica fuera de ella. Durante la Guerra Fría, los asentamientos de refugiados sirvieron para conseguir ventajas en el ámbito de la política exterior, espías, aliados y portavoces para rebatir la propaganda enemiga. En la lucha contra ISIS, los aliados que se consigan gracias a la ayuda a los refugiados serán tan importantes como cualquier otra arma.

6. Occidente tiene que demostrar valentía moral: Durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos rechazó a los judíos porque podían ser una amenaza para la seguridad del país. Se les mandó de vuelta en barcos a los campos de concentración porque existía un miedo generalizado de que podía haber espías nazis entre ellos (una preocupación no del todo injustificada). Lo que se ha aprendido del Holocausto, como se recoge en este artículo (en inglés), es que tenemos que afrontar las amenazas sin renunciar a las obligaciones éticas. No hay que devolver a los refugiados a las garras de su perseguidor. La valentía moral implica no permitir que el miedo supere a la compasión.

Este artículo fue publicado simultáneamente en NiskanenCenter.org (en inglés)

Este post fue publicado originalmente en la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Irene de Andrés Armenteros

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