BLOGS

El Tour continúa en la Vuelta

21/08/2015 07:16 CEST | Actualizado 20/08/2016 11:12 CEST

2015-08-19-1439998317-4811995-map_route.jpg

Recorrido de la Vuelta a España 2015. Fuente: lavuelta.com

El duelo es, por definición, irreparable. Se trata de un proceso de adaptación emocional que tiene lugar tras una pérdida, y quien la afronta sabe que aquello que tuvo o pudo ser, no volverá. El duelo, además, es generalmente efímero, tiene un tiempo limitado de vida. En el mundo del deporte también hay duelos, pero en este caso suelen adquirir una dimensión bien distinta; la anticipación y el deseo de su propia existencia provocan la trasmutación del hecho y le despojan de todas sus connotaciones negativas y dolorosas para las personas. Quizás, como espectador, el duelo sobrevenga una vez terminada la contienda, ante la incertidumbre de si alguna otra vez podrá disfrutar de espectáculo similar. Por eso, cuando las circunstancias lo permiten, la celebración de un nuevo duelo con los mismos protagonistas es ansiosamente recibido como una nueva oportunidad, un segundo acto enriquecido con nuevos escenarios que favorecen la especulación sobre si el resultado será idéntico al anterior; para unos, una nueva ocasión de repetir el guión conocido; para otros, la oportunidad idónea de ver subir a lo más alto a quienes no lo consiguieron antes. También es una oportunidad para analizar estrategias, aciertos y errores del primer acto, que pueden ser corregidos o depurados en el segundo.

Con el mismo calor del verano, y con solo un mes de diferencia, a los aficionados al ciclismo nos han regalado una segunda oportunidad, una ocasión singular para revivir la batalla entre varios de los mejores corredores del momento. La Vuelta a España, que comienza este sábado en Puerto Banús, se emplata con los mismos ingredientes del Tour de Francia, enfrentando a los tres primeros clasificados: de nuevo Chris Froome (Sky) frente a la pareja ganadora del Movistar, Nairo Quintana y Alejandro Valverde.

Con el mismo calor del verano, y con solo un mes de diferencia, a los aficionados al ciclismo nos han regalado una segunda oportunidad, una ocasión singular para revivir la batalla entre varios de los mejores corredores del momento.

Si al inicio de la ronda francesa hablábamos de un Tour histórico, algo similar deberíamos decir de esta Vuelta a España, con una de las mejores participaciones de su historia. Además del podio completo de París, en la línea de salida de la Costa del Sol también estará el cuarto clasificado, Vincenzo Nibali (Astana), con la necesidad de mejorar en agosto los resultados obtenidos en julio. Lo hará al frente de un potente equipo en el que también estarán dos corredores que hasta hace poco trabajaban para él, pero que tras el último Giro de Italia han conseguido galones que los separan de la tropa de gregarios (lo que añade el factor morbo ante la gestión de la coexistencia de tres líderes en el mismo equipo), Fabio Aru y Mikel Landa. Otro de los nombres que se barajó para el top ten del Tour y que finalmente tuvo que abandonar la carrera en los Alpes es el de Tejay van Garderen (BMC), obligado también a disputar la clasificación general y demostrar que se trata de un corredor de vueltas grandes.

La nómina de favoritos y hombres fuertes para la general de esta Vuelta se incrementa con la presencia de Joaquim Rodríguez; el veterano corredor del Katusha, ganador de ocho etapas en la ronda y tercer clasificado en la inolvidable edición de 2012, afronta quizás su última participación con aspiraciones de podio. Rafa Majka estrenará jefatura en el Tinkoff, en ausencia de Contador, inmejorable ocasión para el polaco de disputar como jefe de filas una vuelta grande. Daniel Martin y Andrew Talansky harán lo propio en el Cannondale; Dani Navarro, al frente del Cofidis, tratará de resarcirse de una temporada más que discreta y repetir su buena participación del año pasado, con su décimo puesto y una victoria de etapa. Pierre Roland encabezará el Europcar, en la que será la última participación del conjunto francés, que desaparecerá a final de temporada. El último de los tres equipos franceses, el Ag2r, presenta a Doménico Pozzovivo como hombre fuerte, también necesitado de un buen resultado tras su obligado abandono en el Giro de Italia.

En su afán innovador y búsqueda de espectáculo, el recorrido de la Vuelta 2015 presenta la particularidad de que todos sus finales en alto -nueve- serán inéditos, en homenaje a los ochenta años que cumple la carrera. Dos etapas destacan por encima del resto, siendo consideradas como las "reinas" de esta edición; serán la etapa 11, Andorra la Vella - Cortais d'Encamp y la 16, Luarca - Ermita del Alba. En la primera se subirán seis puertos: uno de Categoría Especial, cuatro de Primera y uno de Segunda. En la jornada asturiana, que sigue al final en el corazón de los Picos de Europa (etapa 15, Comillas - Sotres, Cabrales), se subirán siete puertos: tres de Tercera, dos de Segunda, uno de Primera y el final en el espectacular escenario de la Ermita del Alba, de Categoría Especial; en total, la inmensidad de 5.100 metros de desnivel acumulado en esta jornada.

En su afán innovador y búsqueda de espectáculo, el recorrido de la Vuelta 2015 presenta la particularidad de que todos sus finales en alto -nueve- serán inéditos, en homenaje a los ochenta años que cumple la carrera.

Seis etapas para velocistas, 38km de contrarreloj individual en la última semana (etapa 17) y 7,4km de crono por equipos en la jornada de apertura, conforman el recorrido de esta edición.

La carrera presenta, además, otro aliciente que invita a no perdérsela y a verla con detalle para conservarla en la memoria: quizás la última participación, a nivel competitivo, de unos corredores que han protagonizado la mejor época del ciclismo español. Alejandro Valverde (35), Joaquim Rodríguez (36) y Samuel Sánchez (37) son, en ausencia de Contador, lo que queda de una generación dorada que ha obtenido en la última década buena parte de los mejores triunfos de su historia, situando a nuestro país a la cabeza del ciclismo internacional. Una edad de oro que se asoma a su derrumbe, como literalmente vaticinaba hace pocos días Perico Delgado y que, ante la falta de relevo inmediato, parece abocarnos a recordar con nostalgia estos últimos tiempos dorados.

Este sábado 22, mientras muchos agotan los días de un declinante agosto en el "patio de Monipodio" marbellí, comienza el duelo entre los elegidos.

Este post ha sido publicado inicialmente en el blog del autor.