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Las claves de la semana: Iglesias se desinfla (en el Congreso y en Podemos)

24/12/2016 09:40 CET | Actualizado 24/12/2016 09:40 CET

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Foto: EFE

Si hoy es 24 y la hoja de su calendario marca diciembre, ya sabrá que mañana es Navidad. Igual no se ha enterado porque si usted es de los que sigue la actualidad, no habrá visto un atisbo de espíritu navideño en el universo político.

Aznar ha dado un portazo al PP; en el PSOE sigue la purga contra los últimos restos del "sanchismo"; en Ciudadanos andan a la gresca porque Rivera quiere laminar a los disidentes y en Podemos.... ¿qué les vamos a contar que no sepan a estas alturas de cómo andan y se las gastan los de los círculos?

El "errejonismo" no se dejará abatir

Ni Pablo Iglesias tiene la fuerza y el predicamento interno que tenía hace un año ni Errejón será un adversario fácil de batir, después del resultado de la indescifrable consulta realizada entre la militancia para elegir el sistema de votación de su próximo congreso.

El secretario general de los morados se desinfla, y no sólo en el Congreso, donde su actuación ha quedado tan diluida que hasta el moribundo PSOE ha conseguido arrebatarle sus más preciadas banderas. Mientras ellos discuten por complejas fórmulas electorales para sus procesos internos, los socialistas les han robado la merienda de la agenda social. Dos ejemplos: la subida del SMI y la pobreza energética.

Del amargo triunfo a la dulce derrota

Así que erraron quienes pensaron desde el 'pablismo' que arrasarían como antes en otras consultas a las bases. Ya es tan evidente que Iglesias ha fracasado en su intento de arrinconar a su número dos como que sale debilitado de su primer duelo con el secretario político, aunque éste haya zigzagueado en sus postulados organizativos desde Vistalegre I. Para comprobar la serpenteante posición de unos y otros, basta ver "Política, manual de instrucciones", de Fernando León de Aranoa. Ahí está todo, contradicciones incluidas.

Lo de Iglesias ha sido un amargo triunfo y lo de Errejón, una dulce derrota. 41% frente a 39%. De no ser por los "anticapis" -los anticapitalistas, como ya ocurrió en las primarias de Madrid- el "pablismo" no hubiera ganado el plebiscito, y a estas horas quién sabe si 'coleta morada' tendría en sus manos las riendas del partido, porque no es la primera vez que amaga con echarse a un lado si no se imponen sus tesis, sean estas organizativas, estratégicas o políticas. La última, esta misma semana en entrevista con El Huffington

El PSOE endereza el rumbo en lo político...

Tanto querían parecerse los morados al PSOE que han acabado siendo un calco de la profunda división interna que vive también el partido que fundó el otro Pablo Iglesias. Pocos más de dos meses de gestora, y es cierto que los socialistas han conseguido enderezar el rumbo en lo político, pero en lo orgánico, no se atisba un claro en el horizonte cercano ni lejano.

Han conseguido que el PP se avenga a hablar de una reforma constitucional que antes repudiaba y que lo haga además sobre la base de un documento suyo -la Declaración de Granada-; han arrancado al Gobierno una subida del SMI, una negociación para un pacto por la Educación, una alianza contra la violencia machista y un acuerdo sobre la pobreza energética que impedirá -aunque no se sepa cuándo ni a quiénes- que no se corte la luz a las familias vulnerables.

... Y en lo orgánico sigue a la gresca

Lo orgánico ya es otra cosa. Ahí no hay quien ponga orden ni concierto. De un lado sigue la purga para apartar de cualquier función parlamentaria a los restos del "sanchsimo" en el Congreso (Sumelzo, Lastra y Hernánz han sido relevadas también de la Diputación Permanente). De otro, la presión para que el ex secretario general del PSOE tire la toalla en su intento de reconquistar el liderazgo en unas primarias. Y en medio quienes no saben si suben o bajan, si quieren un candidato único o una única "generala", que no es lo mismo. Sánchez despejará la incógnita antes de fin de año, un ejemplo que parece que no seguirá Susana Díaz hasta que la gestora convoque el congreso.

El espírtu navideño pasa de largo en Ferraz

Por si fuera poco, la tradicional Lotería de Navidad ha añadido tensión al siempre inquieto Partido Socialista. La guerra entre "ismos" por el reparto del poder orgánico es una broma comparada con la que se ha montado por cinco décimos premiados con El Gordo cuyos beneficios no han llegado a todos los trabajadores, y sí a un grupo de selectos elegidos por el gerente, Gregorio Martínez, que fue el repartidor oficial del 66513.

El que parte y reparte, ya se sabe, se queda siempre con la mejor parte, aunque presente denuncia en comisaría tras alegar la pérdida de su décimo y luego la retire. El asunto es tan turbio y tan feo que mejor no hurgar más en la herida, salvo que la historia acabe en los juzgados, que lleva pinta de que será ahí donde termine.

Gerente de día; cerrajero y lotero, de noche

Goyo Martínez fue el mismo que se plantó, por orden de la dirección federal, en la sede de Callao para cambiar la cerradura el día que Pedro Sánchez decidió laminar a Tomás Gómez. Aquello dio para tanta chanza como ahora el lamentable episodio de la lotería. Gerente de día; cerrajero y lotero de noche.

Berlanga hubiera pagado por semejante guión. Hasta la gestora que preside Javier Fernández tuvo que emitir un comunicado desentendiéndose del bochornoso episodio. Como si no tuviera ya la dirección interina suficientes problemas con quienes le acusan de tomarse atribuciones que no le corresponden. De existir, el espíritu de la Navidad ha pasado de largo por la calle Ferraz.

El portazo de Aznar confirma la leyenda de Rajoy

Así ha transcurrido para la izquierda la penúltima semana del año. Para la derecha, no ha ido mucho mejor. Y no sólo por el portazo que Aznar ha dado al PP con su renuncia a la presidencia de honor. En el fondo el ex presidente del Gobierno hace un favor a Rajoy, a quien cuestionó desde el día siguiente que le nombrara sucesor, pero hay quien se barrunta un pronto regreso. Como intente seguir el camino de Sarkozy, mejor que se lo quite de la cabeza. De momento, lo que consigue es confirmar la leyenda de un Rajoy que, sin despeinarse, ahí sigue, pese a propios y a extraños. Y lo que le queda...

A este paso acabará, si es que ya no lo ha hecho, hasta con los que desde la nueva política se creyeron llamados a encabezar la refundación de la derecha española. Que se lo digan a Rivera, que como Iglesias, no acaba de encontrar su lugar en el Parlamento. Si 2016 fue el año en que murió el bipartidismo, 2017 parece que será el de su resurrección. ¿Acaso no se trataba de eso?

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