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Un plan para solucionar la crisis de refugiados en Europa

29/08/2015 09:59 CEST | Actualizado 29/08/2016 11:12 CEST
ASSOCIATED PRESS
Syrian refugees wait at the border railway station of Idomeni, northern Greece, in order to be allowed by the Macedonian police to cross the border from Greece to Macedonia, Monday, Aug. 24, 2015. Thousands of migrants have arrived on Greek islands so far this year, hoping to head north to other more prosperous European countries such as Germany, the Netherlands and Scandinavian countries. (AP Photo/Santi Palacios)

BERLÍN -- Esta generación de europeos se enfrenta a un gran reto. Nunca antes habíamos visto tantas personas huyendo de la persecución política y de la guerra como hasta ahora. Muchos de ellos buscan refugio entre nosotros en Europa. Dada la crisis en nuestras regiones vecinas, debemos dar por sentado que esta situación permanecerá igual durante varios años. Como europeos, debemos ofrecer nuestra ayuda; se lo debemos al mundo y a nosotros mismos.

Una cosa está clara: hasta ahora, la respuesta a esta crisis de refugiados no supera las expectativas que Europa debe tener de sí misma. La UE no puede continuar así, tiene que actuar ya. Por tanto, debemos trabajar por la creación de políticas europeas sobre asilo, refugiados y asuntos migratorios que partan de un sólido principio de solidaridad y valores compartidos de humanidad.

A este respecto, hay diez puntos que deben ser tratados con urgencia:

  1. Unas condiciones humanitarias mínimas deben prevalecer dondequiera que se reciba a los refugiados en toda la UE. Para conseguir esto, debemos promover unos estándares europeos que se respeten en todos los estados miembros.
  2. Debemos garantizar una legislación europea común sobre el asilo, para que el estatus de refugiado sea válido en toda la UE y las condiciones para su acogida sean homogéneas en todos los estados miembros.
  3. Necesitamos una distribución equitativa de los refugiados en Europa. Los ciudadanos alemanes están ayudando en la acogida e integración de los refugiados en nuestra sociedad de una forma que no tiene precedentes. Pero esta solidaridad sólo se mantendrá a largo plazo si los ciudadanos alemanes perciben que el tratamiento de esta crisis de refugiados se aborda de forma justa en toda Europa. Una situación en la que sólo un puñado de estados miembros soporta todo el peso derivado de la crisis -como es la situación de ahora- es algo insostenible, además de que obliga a los países en la frontera exterior de la UE a hacer todo el esfuerzo solos. Por tanto, debemos reformar inmediatamente el Convenio de Dublín para encontrar una forma de establecer unas cuotas de refugiados vinculantes y objetivas que tengan en cuenta la capacidad y las posibilidades de cada estado miembro.
  4. Europa también necesita establecer una aproximación común a la gestión de las fronteras, sin limitarse únicamente a reforzar su seguridad. Por encima de todo, necesitamos aumentar la capacidad europea para localizar y registrar a los refugiados recién llegados.
  5. Debemos ayudar de inmediato a los países de la UE que actualmente están haciendo un notable esfuerzo. Alemania no es el único país de la UE que ha desbloqueado fondos de emergencia para mejorar la situación de los refugiados en las islas griegas. La UE y sus estados miembros deben mejorar la eficiencia en esta área y ofrecer rápidamente recursos financieros y prácticos a los países que reciben primero a los refugiados. En nuestro caso en Alemania, debemos garantizar que las autoridades municipales pueden lidiar con la afluencia de personas. Para lograrlo, debemos proporcionarles una ayuda financiera sistemática y duradera.
  6. No podemos permanecer inactivos delante de personas que arriesgan sus propias vidas para llegar a nosotros. El mar Mediterráneo no puede convertirse en una fosa común de refugiados desesperados. Con esto en mente, hemos coordinado considerables esfuerzos para poner en marcha operaciones de rescate marino en el Mediterráneo en primavera. Pero tenemos que consolidar estos esfuerzos por toda Europa y equipar a la UE con las competencias correspondientes.
  7. Al mismo tiempo, sólo podemos ayudar a los auténticos refugiados si aquellos a los que se les niega el asilo consiguen volver a sus países de origen. Para ello, debemos dar prioridad a la gestión de las readmisiones en nuestras relaciones con dichos países de origen. También debemos estar preparados para ayudar técnica y financieramente a estos países, a condición de una cooperación constructiva. Se podrían ampliar los incentivos ya existentes, como la agilización de la tramitación de visados.
  8. Debemos establecer un entendimiento común en toda la UE sobre qué estados consideramos seguros para la readmisión. Todos los países al oeste de los Balcanes aspiran a unirse a la UE y tenemos buenos motivos para extenderles la propuesta de acceso a la comunidad. Del mismo modo, esto también significa que no podemos tratarlos como países opresores. En el futuro, un país que cumpla los requisitos para ser candidato a miembro de la UE debería ser considerado en toda la UE como un país de origen seguro.
  9. Alemania necesita una ley de inmigración. Necesitamos una política migratoria controlada y prudente que facilite el establecimiento legal por motivos laborales. Debemos simplificar el sistema de asilo en esta área. Otros países tal vez quieran hacer como nosotros.
  10. Por último, unas amplias políticas europeas de asilo, refugio y migración también requieren iniciativas políticas nuevas para combatir los motivos por los que estas personas abandonan sus países de origen en Oriente Medio y África. La estabilización de los estados fallidos y la contención de la violencia y la guerra civil son prioridades que deben ir de la mano de los esfuerzos concentrados en la creación de desarrollo económico y de propuestas genuinas en materia social. Sobre todo, para los jóvenes de estos países de origen. Todos los esfuerzos de la comunidad internacional, en especial los de la Unión Europea y Naciones Unidas, deben centrarse con la máxima intensidad en este propósito.

Esta pieza fue publicada previamente por el Gobierno alemán.

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Este post fue publicado originalmente en la edición estadounidense de 'The World Post' y ha sido traducido del inglés por Diego Jurado Moruno

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