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En Latinoamérica, queda mucho por hacer por la libertad de expresión

05/01/2016 07:13 CET | Actualizado 04/01/2017 11:12 CET
English PEN

A principios de noviembre, 4.600 personas se reunieron para celebrar un festival de 12 horas de duración con motivo del Día de los Muertos en el este de Londres. El organizador del festival fue Crispin Somerville, un inglés que se enamoró de México tras pasar una década trabajando en el sector de la restauración y de las relaciones públicas en Ciudad de México.

El culto mexicano a la muerte es único: consiste en una mezcla de las prácticas y las creencias indígenas con los rituales católicos. Para celebrar el regreso de las almas de los muertos, cada noviembre los mexicanos levantan altares en los que colocan los alimentos y las bebidas favoritas del difunto y calaveras de azúcar adornadas con su nombre; y, al mismo tiempo, colocan una fotografía del fallecido flanqueada por imágenes de Jesús, de la Virgen María y de santos. Las caléndulas decoran los altares y las tumbas en las que se reúnen los familiares para compartir con los espíritus un banquete y las novedades del año que ha pasado.

Este año en Londres hubo altares a los periodistas asesinados en México y debates en el English PEN (la institución inglesa que lucha por defender y promover la libertad de expresión y por hacer que desaparezcan las fronteras en la literatura) -con personalidades de la talla del historiador Simon Schama, de los valientes periodistas mexicanos Sandra Rodríguez Nieto, Ioan Grillo y Alfredo Corchado, del actor Diego Luna y de un servidor- sobre la amenazada libertad de expresión de México y los peligros que supone informar desde allí. En el Día de los Muertos de este año, esperaba que México dejara de ser un altar de sacrificio para los periodistas y que no todos los días se convirtieran en el Día de los Muertos.

"En lo que a violencia se refiere, México es uno de los países más peligrosos del mundo para los periodistas, los fotógrafos, los dibujantes y los blogueros".

En lo que a violencia se refiere, México es uno de los países más peligrosos del mundo para los periodistas, los fotógrafos, los dibujantes y los blogueros que traten o presencien actos violentos, corrupción política, injusticia policial o que simplemente se encuentren en el lugar inadecuado en el momento inadecuado. Estos crímenes no suelen investigarse, y rara vez se llega a oír hablar de los resultados de una investigación o de la detención del autor material de un crimen contra un profesional que arriesgó su vida y la seguridad de su familia para informar sobre los hechos sin temor a las represalias y por un sueldo miserable, pero armado de la responsabilidad profesional que supone informar a la sociedad y al mundo entero de la violencia que está asolando el país.

Los periodistas no solo son perseguidos por el crimen organizado en todas sus formas, sino también por los gobiernos, la policía, el ejército e incluso por los que se dedican a impartir justicia. El gobierno federal, además de garantizar la seguridad de los periodistas, debería resolver los casos pendientes y castigar a los criminales, incluso aunque estos trabajen para el gobierno. De lo contrario, cuanto más tiempo pase, la mayoría de los casos se convertirán en un amasijo de líneas de investigación donde se pierda al verdadero culpable o se acabe transformando a la víctima en culpable. Hace poco, un amigo periodista me contó su experiencia con un delito relacionado con la política. La policía se dedicaba a abrir nuevas líneas de investigación de vez en cuando, haciendo que la investigación se alejara cada vez más de la realidad hasta que se llegaba a un punto en el que nadie estaba seguro de nada.

El hecho de que el English PEN copatrocinara este evento es un reflejo de la atención cada vez mayor que se le está prestando a Latinoamérica por parte de PEN Internacional.

En el congreso de 1996 de PEN Internacional, que tuvo lugar en Guadalajara (México), la novelista de Panamá Gloria Guardia y la escritora colombiana Cecilia Balcázar propusieron que el español fuera lengua oficial del PEN junto con el inglés y el francés. En el congreso del año siguiente, que se celebró en Edimburgo, fui elegido presidente internacional. En el congreso de 1998, en Helsinki, se aceptó el español como tercera lengua oficial del PEN y Gloria Guardia creó la Fundación Iberoamericana del PEN, una pionera red lingüística regional de centros en los que se proporcionarían traducciones que hicieran posible el acceso a todos los documentos y procedimientos del PEN a todos los miembros hispanohablantes y certificar su actuación como grupo en lucha por la libertad de expresión. Muchos de los 18 centros que hay actualmente en Latinoamérica no existían antes del año 1998.

Cuando fui presidente de PEN Internacional (1997-2003), luché por la libertad de expresión y defendí a capa y espada a aquellos escritores cuyos derechos eran violados mediante la censura, la represión, las calumnias, la difamación, las acciones legales, las amenazas de muerte, el acoso, la intimidación física, la encarcelación y el asesinato. Lo he vivido en primera persona. En 1997 y 1998, tras hablar en un mitin del Comité para la Protección de Periodistas en Ciudad de México sobre los peligros a los que se enfrentaban los periodistas en Latinoamérica, las amenazas de muerte se me empezaron a acumular en el buzón de voz. Se trataba de unas amenazas lo suficientemente serias como para que el equivalente mexicano del FBI nos proporcionara a mí y a mi familia guardaespaldas durante un año.

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Un periodista mexicano participa en una manifestación contra la violencia hacia los periodistas en México. 7 de agosto de 2010. Ciudad de México. Ronaldo Schemidt/AFP/Getty Images.


Se ha avanzado muchísimo desde entonces.

Con el presidente John Ralston Saul (2009-2015), el PEN intensificó sus acciones en respuesta al acoso constante que sufrían los escritores en las Américas. Ahora estamos trabajando por la suspensión del cese de empleo que le impuso en 2014 el gobierno de Honduras al periodista de Globo TVJulio Ernesto Alvarado como represalia por haber cubierto un caso de corrupción en el que estaba implicado un funcionario de la universidad. Se le acusó de cometer un delito de difamación, una estratagema muy común para intentar reprimir la libertad de expresión. PEN Honduras (inaugurado en octubre de 2014) y PEN Internacional llevaron su caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que en un fallo histórico, el 5 de noviembre de 2014, ordenó a Honduras que se suspendiera el cese. Un informe del PEN que salió a la luz en 2014 revelaba que "los periodistas que cubrían noticias sobre el crimen organizado, la corrupción del gobierno y otros temas sensibles cada vez se enfrentan a más amenazas y ataques mortíferos en Honduras, con la impunidad prácticamente total de sus perpetradores". Además, Honduras resulta tener una de las tasas de asesinato más altas del mundo.

El exgeneral del Ejército mexicano José Francisco Gallardo, condenado en 1993 a 28 años de cárcel bajo falsas acusaciones tras publicar un artículo crítico sobre las fuerzas armadas de México y sobre la necesidad de que hubiera un defensor del pueblo en el ámbito militar, fue declarado prisionero de conciencia por PEN Internacional.

En 2002, tras haber defendido a Gallardo durante nueve años y tres meses después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos llevara su caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, PEN celebró su puesta en libertad nueve días antes de que el gobierno mexicano fuera a comparecer ante el tribunal. Gallardo fue el héroe del congreso que se celebró en Ciudad de México en 2003, mi último congreso como presidente internacional. En su discurso ante el congreso, declaró que "sin el esfuerzo del Comité de Escritores en Prisión, habría sido muy difícil que el gobierno mexicano le hubiera abierto la puerta para dejarle en libertad... Me gustaría dar las gracias a Dios y a PEN Internacional. Les debo mi propia libertad".

Ahora Gallardo es candidato a gobernador del Estado de Colima, en representación de Morena, el Movimiento de Regeneración Nacional, en las elecciones que se celebrarán en México el próximo 17 de enero.

"Parece que Latinoamérica está cambiando".

Parece que Latinoamérica está cambiando y el PEN continuará vigilando y defendiendo a los profesionales de las palabras, con su recientemente electa presidenta internacional, Jennifer Clement -que lleva viviendo en México mucho tiempo- al timón, respaldada por la Fundación Iberoamericana de Gloria Guardia. En El Salvador, Guatemala y Honduras, famosos por el tráfico de drogas, la violencia pandillera y la corrupción, la violencia contra los periodistas es una gran preocupación y las tasas de impunidad son altas. Al comienzo de las elecciones presidenciales, PEN Argentina protestó por el bloqueo de la edición web del diario Página|12, en el que se advertía de los ataques contra la libertad de expresión.

A pesar de la reanudación de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, no ha habido señales de que se haya producido un cambio en la política del gobierno en cuanto a la libertad de expresión. No había ningún periodista ni ningún bloguero entre los 3522 prisioneros indultados por el gobierno cubano con motivo de la visita que realizó a la isla el papa Francisco en septiembre. Muchos de los periodistas que cubrieron las manifestaciones de las Damas de Blanco han sido arrestados en los últimos meses. En Cuba el centro PEN dejó de existir en 1959; en 1997 Ángel Cuadra, exiliado en Miami tras haber pasado 15 años encarcelado en Cuba, fundó el Centro de Escritores Cubanos en el Exilio.

Los equipos de televisión extranjeros que llegaban a Caracas para cubrir las elecciones parlamentarias de Venezuela del 6 de diciembre fueron detenidos y acosados en el aeropuerto. El gobierno controla la distribución de la prensa, hay un organismo oficial de censura, los periódicos y las cadenas de televisión independientes han sido prácticamente expropiadas y los periodistas y los tuiteros han sido encarcelados. ¿Tiene futuro la libertad de expresión en Venezuela, ahora que el partido gobernante ha perdido el control de la Asamblea Nacional?

"Los medios de comunicación y los blogs se ven obligados a autocensurarse para defenderse de los cárteles de la droga".

México está en la posición 148 de la clasificación mundial de libertad de prensa de Reporteros Sin Fronteras. En México, en los últimos cinco años han sido asesinados 55 periodistas, prácticamente un tercio de los 150 que perdieron la vida en ese periodo de tiempo en las Américas; por lo tanto, México es el lugar más peligroso del continente para los profesionales del periodismo.

Los medios de comunicación y los blogs se ven obligados a autocensurarse para defenderse de los cárteles de la droga, mientras que la omnipresente publicidad del gobierno, tanto en los medios impresos como en los electrónicos, es una forma de coacción mucho más sutil. No es habitual que se investiguen y se persigan los crímenes contra los periodistas, lo que prevalece es la impunidad.

El pasado mes de agosto, semanas después del brutal asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa en un apartamento de Ciudad de México, más de 500 escritores firmaron una carta abierta para el presidente de México, Enrique Peña Nieto. En la carta se afirmaba que "hoy en día, los periodistas de muchos lugares del mundo son atacados y los periodistas mexicanos, en concreto, están en peligro de muerte. El crimen organizado, el gobierno corrupto y el sistema de justicia, que es incapaz de perseguir a los criminales, contribuyen a la vulnerabilidad extrema de los periodistas".

El PEN tiene mucho que hacer en Latinoamérica. Espero que llegue el momento en que podamos celebrar el Día de los Muertos sin hacer referencia a los escritores y a los periodistas.

Este post fue publicado originalmente en la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Lara Eleno Romero

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