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Federer suda para derribar a Nishikori

20/11/2015 11:40 CET | Actualizado 19/11/2016 11:12 CET
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No fue el triunfo más brillante del número 3 del mundo, sino una de esas victorias trabajadas, sufridas, en las que a Federer le tocó ponerse el mono de trabajo y guardar el esmoquin en el armario. Fue un partido de contrastes, de giros e imprevistos constantes.

Cuando parecía que dominaba uno, el otro se sublevaba y le daba la réplica. Nishikori, muy agresivo durante todo el choque, presionó el segundo servicio de Federer, quien sólo pudo ganar el 30% de los puntos en los que hizo uso de él. Una losa que el japonés presionó una y otra vez. "Uno de los mejores restadores del circuito cuando el rival juega con segundo saque", le piropeó Federer al final del encuentro.

Aun así, Roger Federer aguantó su saque cuando más tembloroso estaba, y golpeó en el revés del japonés hasta que logró romperle el servicio y llevarse la primera manga por 7-5. Impulsado por el viento a favor en el marcador, el suizo quebró bien pronto el saque del número 8 del mundo y se vio con un 4-1 en el marcador.

El partido casi resuelto, o eso debió pensar; si bien todavía quedaba una interesante trama por desvelar. Tanto es así, que Nishikori le endosó cinco juegos consecutivos, para llevarse el segundo set y recordar a Federer que se estaba jugando la clasificación, que tendría que remangarse si quería transitar impoluto a la siguiente fase.

El jugador nipón no se dejó intimidar por la aureola de prestigio de Federer, ni por su contundente victoria ante Djokovic el pasado martes, y peleó de tú a tú el encuentro. Demostró, una vez más, que cuando la élite del tenis deje paso (si es que alguna vez deja), él estará suficientemente preparado para tomar con fuerza y decisión el relevo. A sus 25 años, es el futuro más presente del tenis.

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Federer batió a Nishikori en un duelo igualado y se aseguró el primer puesto del grupo. Foto: Javier Marcos

Sin embargo, cuando todo auguraba un triunfo del japonés por su necesidad imperiosa de vencer para clasificarse (recordemos que su oponente ya estaba en la ronda siguiente), en el cuarto juego del tercer set llegó la rotura del suizo.

Parecía definitivo, pero la ruleta rusa en la que se convirtió el partido quiso seguir divirtiendo a los espectadores y dejar en el alambre el duelo. Nishikori volvió a romper a un Federer dubitativo al saque (cinco juegos al servicio llegó a perder, algo inusual, y más en este tipo de pista), e igualó a cinco juegos. Entonces, el de Basilea ganó su saque con extrema contundencia y cerró el duelo con reveses imparables para un más que fatigado japonés.

"Adoro ver jugar a Federer por la televisión, hace un tenis muy bonito", declaró Nishikori en la rueda de prensa tras la contienda. La leyenda suma su tercera victoria en otros tantos partidos. Ahora espera rival, que en teoría saldrá del enfrentamiento entre Wawrinka y Murray, aunque la grada jaleaba "Rafa Nadal, Rafa Nadal", cuando le preguntaron al ganador de 17 grandes por sus preferencias para semifinales.

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