Jesús Martínez Álvarez

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Crianza, extraescolares y maltrato infantil

Publicado: 03/09/2012 08:12

A día de hoy, intentar escribir sobre crianza supone un grave riesgo para la salud de uno mismo. Supone un ejercicio de empatía, navegar entre dos aguas, no embarrarse y sobre todo no empezar pisando charcos que no son de uno.

Leer sobre crianza en las redes sociales para preparar este artículo supone de sopetón toparse con posturas muy radicales, muy extremas y muy... yo diría... excesivamente seguras de cómo se deben hacer las cosas cuando un hijo viene al mundo. Yo no estoy tan seguro. Si además eres hombre, de una cierta edad y pediatra, probablemente tengas ya el fenotipo del ogro dictador que enseña a bofetadas y capones, rígido en las recomendaciones e intolerante con la "modernidad", cuando no eres directamente despreciado por eso de ¿qué sabrá un hombre, o qué sabrá la pediatría de como criar a un niño?

Los pediatras nos metemos en todo lo que tenga que ver con niños, nos gusta aprender y leer lo que se publica sobre la infancia. Debo reconocer que encontrar algo coherente, alejado de idealismos que se frustrarán sí o sí en un futuro inmediato, o de radicalismos que te intentan explicar la maternidad como una burbuja fantástica temporal, es difícil.

Internet y las redes sociales están inundadas de información, de sectarismo y de borreguismo, miles de páginas que repiten una y otra vez tópicos y promueven un tipo u otro de crianza, de querer vender como única, la forma que tiene uno de criar a sus hijos, en una competencia por ser ideal, por alejarse de convencionalismos o incluso por aferrarse al amor de madre como ciencia suprema.

En estos tiempos que corren aunque sean de crisis, los males principales que nos aquejan como sociedad son siempre los excesos, las excentricidades, las obsesiones, la obesidad, los polimedicados, los avariciosos, la ansiedad... los niños perfectos, la sobreprotección.

Hay, y muy buenos, pero es difícil encontrar en la red blogs, artículos, grupos o redes que promedien sus opiniones y se alejen de extremos difícilmente defendibles. Hoy día nos hemos instalado en crear super madres y super niños que desde que nacen están sometidos a la perfección y el exceso de protección y "amor".

Desde que un niño o niña viene al mundo se le somete a la perfección, todo tiene que ser lo mejor y más correcto, avalado por gurús que se ganan la vida dando conferencias o escribiendo libros al respecto. La forma de amamantar o los tipos de tetinas para el biberón (el tetero en sudamérica, que me gusta más), cama o cuna, el fular, la mochila, el cochecito, el sistema de retención para el automóvil, escuela infantil sí o no, el mejor colegio, mochila o carrito, y por supuesto las extraescolares. Aquí hemos topado con un gran problema, en algunos casos hay lo que hay en el colegio, ¿dan taekwondo barato? pues se le apunta y se acabó, pero si el niño toca bien la pelota habrá que ir a Valdebebas o la Masía, el resto de los días inglés o chino, violín o guitarra, padel, bádminton, tenis o ajedrez, el caso es ocupar la tarde y conseguir un portento de niño, que destaque en eso que frustró la carrera de los padres, en eso que nos sacará de pobres. Las extraescolares se han convertido en la única opción que entretiene niños y a la vez da esperanzas a los padres que invierten en un nuevo ídolo de masas. ¿Donde está la calle o el patio para correr y jugar al escondite o a pelota pinchada, saltar a la comba o al pilla pilla? Ah, que hay mucha inseguridad y no se les puede dejar solos. Ah, que tenemos muchas cosas que hacer para perder la tarde cuidando niños. No, no es sólo eso, las extraescolares, insisto, es una combinación perfecta y diabólica que a todos contenta. Padres que tienen ocupados a los niños hasta la noche, profesorado que se sacan unos dineros en academias y pabellones deportivos o en horas extras, sociedad que no invierte en el cuidado real de la infancia con políticas de conciliación. ¿Pero, y las 12 horas laborales diarias de un niño?, 60 horas semanales, ¿no hay un sindicato de niños que proteste?

De vez en cuando hay que recordar que un niño no es una posesión o una inversión, es un ser libre y que nuestra función como padres y de la sociedad como tribu, es enseñarles a volar solos.

¿No estaremos hablando de otra forma de maltrato infantil?

 

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00:46 de 12/10/2012
Me encanta el comienzo , como bien dices , valor . La segunda parte con delicadeza pero firme en pensamiento y sobre todo bajo lineas , mi hijo como estrella televisiva.
Bajo mi humilde opinión , aquellos que prefieren que su hijo esté fuera de casa , alejado de las relaciones familiares mas de 10h al día , es mejor que sigan haciendo eso que hacen , no valla a ser que su hijo aprenda demasiado de ellos en el sentido de la palabra entorno familiar.
Y sin duda , respetando a aquellos que tienen esto como única y dolorosa opción por motivos monetarios.
¿ Maltrato ? , no como conocemos en si la palabra hacia los menores , pero sin duda sufrimiento ejercido inconscientemente hacia el apego , apoyo y amor familiar sin duda ejercido por una sociedad que destruye los valores para poder crear el consumismo sin capacidad de dudas.
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VenusianOnEarth
Intentando integrarme en la Tierra...
11:19 de 13/09/2012
Como bien comienza el articulista, es un tema muy delicado, porque no todo el mundo está en la misma situación ni se mueve por los mismos motivos. En los años que he estado trabajando con niños me he encontrado de todo; padres que realmente no tienen tiempo porque tienen un trabajo esclavo (que necesitan para sobrevivir) y no les queda otra que tener a los niños "bajo vigilancia" hasta la hora más tarde posible; padres que quieren tener sus horas de tranquilidad y que el niño no moleste demasiado, e incluso algunos que me han venido reclamando más deberes porque el niño acaba muy rápido y claro, luego quiere "hacer cosas".

Realmente hay horarios infantiles que los miras y se te cae el alma a los pies; te da por recordar cuando te criaste en la calle; en mi caso corriendo a pedradas a las ratas (juego divertido donde los haya), y te das cuenta de que algo no va bien. Tal vez deberíamos empezar por exigir horarios que de verdad promuevan la conciliación laboral y no esta chufla que tenemos...
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fdezmor
Batiendo el record de CO2
22:30 de 04/09/2012
No puedo estar más de acuerdo con el pediatra articulista.
Enhorabuena.
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JMGonzalezAlcor
He sido reponedor, dependiente, comercial, camarer
12:59 de 04/09/2012
A los niños hay que criarlos sin malcriarlos; los padres de ahora dan todo a sus hijos, lo que quieren tener y hay que enseñarles a decir que no sino los malcrian los padres son los abuelos y sino los tíos, la educación de un niño o una niña debería ser compartida por tod@s y no el abuelo (por ejemplo) decir que no a una cosa, el tio diga que si... si es no es no y si es si es si y han de estar de acuerdo en ciertas cosaa
01:07 de 04/09/2012
Interesante tema que me invita a la reflaxión. Creo que hay que respetar también a los padres que no tienen mas alternativa. ¿Tenerles ocupados hasta cierta hora o perder el empleo? ¿Tener hijo o tener empleo?
En mi caso, por el momento, mi mujer no trabaja por la tarde, creo que irá a extraescolar si lo pide o si su madre necesita alguna tarde libre, pero no estoy obligado. Otros no tienen tanta suerte.
Me pregunto también si ocuparle el 100% de su tiempo es una forma de maltrato.
Recomiento este documento de "Informe semanal" sobre los adolescentes en Corea del sur, "Prohibido fracasar" se llama. El gobierno ha tenido que intervenir para fernar los suicidios de adolescentes
http://www.rtve.es/alacarta/videos/informe-semanal/informe-semanal-corea-del-sur-prohibido-fracasar/1487175/
01:04 de 04/09/2012
¿Otra forma de maltrato infantil? No no estamos hablando de eso. Quien crea que que un niño de 6 años aprenda a tocar un instrumento, a practicar un deporte de equipo o a esculpir con sus manos figuras en tres dimensiones es maltrato infantil. Entonces que es estar delante de la tele 4 horas en casa de los abuelos, estar tras el mostrador de la tienda donde trabaja mama con la nintendo 4 horas, en el coche de papa con el reparto de la tarde, etc...
En este país el progreso hay que pelearlo no solo con la troika, sino con nosotros mismos.
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Jesús Martínez Álvarez
10:05 de 04/09/2012
Completamente de acuerdo, gracias por la aportación, muchas son las formas y quizás me centré solo en las escolares, pero existen muchas más posibilidades y probablemente más.....penosas.
18:38 de 03/09/2012
Muy certero y de actualidad, ahora que ya estamos en época de inscripciones. Aunque con tanto recorte como nos ha caido, las actividades extraescolares se van a ver reducidas y me temo que sustituidas por el "abuelo extraescoar"
16:10 de 03/09/2012
Me gusta mucho el tema del post y tengo que añadir que en mi caso, ( hijo de casi 7 y otra de 2) dispongo afortunadamente de mucho tiempo libre con mis hijos y intento que sea de la mayor calidad del mundo y aun así es mi hijo que vive en una casa donde puede correr, nadar , ir en bici, el elije sus actividades y nosotros se las recortamos por que queremos estar con el y es el el que demandda tenis, natacion, futbol, escalada y taekondo. Lógicamente solo va a 2 cosas pero las ha probado todas y el peor castigo es borrarlo de algo pero claro esta es una inversion economica aparte del colegio y de tiempo a la puerta de sus actividades con su hermana esperandole y sin poder ir al parque a jugar.
Yo creo que hay que racionalizarlo todo y desde luego solo hacer algo si le apetece, que en nuestro caso elegimos una actividad para que se relacione con niños diferentes de sus amigos del colegio de siempre.
Es un tema muy delicado porque depende de las familias y del enfoque que se le de.
Este usuario ha decidido no usar el programa de medallas.
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14:02 de 03/09/2012
Artículo esclarecedor que pone el dedo en la llaga. Mi hijo sólo tiene dos extraescolares: dos días cuarenta minutos de música y un día natación con monitor durante cuarenta y cinco minutos. Nada más. Mientras, mi mujer cuida de él, le da merienda de bocata, le pone los deberes, va al parque a jugar o a pasear o sale a comprar con nosotros, si yo llego a tiempo. Justo lo que yo hice de pequeño: mancharme las manos de chocolate la campana mientras veía "Un globo, dos globos tres globos"....No se si será una figura el día de mañana, yo quiero que sea un hombre honrado y de provecho, con eso me basta.
13:19 de 03/09/2012
Totalmente de acuerdo, la pregunta es, ¿cómo conseguir que el patio quede abierto más allá del horario escolar? Jugar en la calle es complicado, salvo que tengas suerte y haya un gran parque cerca, llega un momento en que el juego en los miniparques se convierte en un ejercicio de minimalismo . Los niños crecen y necesitan campos amplios, distancias largas, escondites complicados de descubrir. El patio del cole parece el sitio perfecto, pero esta cerrado. La alternativa es siempre la misma: que se apunte a ... El sistema se ha montado así porque los niños son un gran negocio, hasta ahí ha llegado la avaricia del capitalismo sin control, hasta rentabilizar la necesidad de espacio de juego de nuestros hijos...
12:26 de 03/09/2012
Estoy totalmente de acuerdo, pero a veces la necesidad apremia y todo este asunto a mí me está pasando factura, me siento terriblemente culpable y no sé cómo enfocarlo; he tratado de disfrutar el mayor tiempo posible con mi hijo porque hasta ahora me lo permitía mi empleo, pero en breve me va a tocar trabajar todo el día, mi marido está fuera de lunes a viernes y no tenemos familia cerca. La solución más cómoda y barata son las clases extraescolares; preferiría contratar a alguien que pasara la tarde paseando y jugando con él igual que yo hacía hasta ahora, pero no me lo puedo permitir económicamente. Renuncio a tener un hijo porque voy a dedicarle poco tiempo ? En mi urbanización los niños siguen jugando a "liebre", al futbol e incluso se bajan juegos de mesa de casa; eso es fantástico, pero a mi hijo no le interesa jugar con otros niños porque ya lo hace todas las mañanas en la guardería, lo que quiere es correr, coger palos y piedras, ver cosas nuevas... y dentro de poco no va a tener esa posibilidad más que los sábados. Además de todo ésto su padre los fines de semana tiene cero interés en jugar con él o llevarle a ninguna parte porque está cansado... No sé si usted puede echarme una mano o si conoce a algún otro especialista en la materia a quien pueda acudir; se lo agradecería mucho porque me siento fatal.
14:26 de 07/09/2012
No te sientas fatal, que no hay que dramatizar. Extra escolares las hay como todo: pesadas y divertidas. Se trata de encontrar las que el niño vaya a disfrutar. En mi caso, mi hijo es muy activo y necesita quemar, así que siempre hemos intentado que practicara deportes fuera de horario escolar. Otros niños que conozco son muy creativos o les gusta la interpretación o la música y tienen buenas opciones para desarrollar esos intereses gracias a las extra escolares. No le apuntes sólo pensando en que "le hará falta más adelante" (tipo inglés o informática). Piensa también en lo que necesita ahora. Y sin agobios, que haga las cosas para vivirlas, no pensando sólo en resultados. Sobre lo de correr y saltar por el monte: pues sí, se lo va a perder en parte, pero es el precio que pagamos TODOS (no sólo los niños) por vivir en un entorno "civilizado".
12:20 de 03/09/2012
Totalmente de acuerdo. El sobreproteccionismo, la escuela, las actividades extraescolares para mantener a los niños ocupados y "que no molesten" son formas de maltrato infantil. Los niños son también seres humanos que merecen el mismo respeto que todos, que no se les trate como si fueran retrasados mentales y que tampoco se les exijan estúpidas formas de cortesía porque eso es lo que dicta la sociedad. Hay que dejarles pensar por sí solos en vez de mandarles tanto en qué tienen que emplear su tiempo. Pero eso no siempre conviene a los adultos, claro.
Este usuario ha decidido no usar el programa de medallas.
11:18 de 03/09/2012
Como siempre Jesús, acertado y con mucho sentido común. Gracias por tus post que ayudan a tantos padres/madres.
20:15 de 14/09/2012
Opino que a los niños hay que dejarle pedir lo que quieren. Efectivamente son seres independientes y deben ser libres. Creo que debemos estimularles a hacer cosas, sin agobiarles. Primero deberán saber que han de hacer sus deberes, las tares escolares, cuando las tengan, obligatoriamente. A partir de aquí, hemos de dosificar el tiempo dependiendo de las preferencias de cada niño, y también debemos tener muy claro que el tiempo que pase en el parque, jugando libremente, será tanto o más creativo que las actividades, sobre todo si él mismo niño/a no las ha pedido.
Dependiendo de la edad, el tiempo que pasemos con él/ella será el mejor empleado para ellos y sobre todo para nosotros, porque el tiempo pasa enseguida y después lo echaremos de menos.