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James Bond, el agente 007, sería alcohólico

03/04/2014 07:33 CEST | Actualizado 02/06/2014 11:12 CEST

El famoso agente secreto 007, James Bond, personaje creado por el escritor Ian Fleming a principios de la década de 1950, sería alcohólico.

En un interesante y original estudio publicado en diciembre de 2013 en la revista British Medical Journal, Graham J. y colaboradores analizaron los 14 libros de este personaje, pero no las películas, para tener datos más representativos sobre la posibilidad de que el agente padeciera alcoholismo. Durante el análisis, dos libros fueron descartados por no tener suficiente información. Este grupo de médicos determinó que el consumo semanal de alcohol de James Bond es cuatro veces mayor al consumo máximo aconsejable para un adulto.

Los autores de este estudio determinaron que en promedio el agente 007 bebió 92 unidades de alcohol por semana, y consumió alguna bebida alcohólica en 75 de los 87,5 días estudiados. Se estima que durante este tiempo tomó 1.150,15 unidades de alcohol o 9.201,2 gramos de alcohol (cada unidad de alcohol equivale a 8 gramos o 10 ml de etanol puro), y su bebida preferida está representada por su frase clásica: "Vodka Martini, agitado, no revuelto".

Para entender la cantidad de alcohol que tomaba el agente secreto, en el estudio mencionado emplearon la escala que utiliza el servicio de salud pública del Reino Unido que determina entre varias cuantificaciones que su trago preferido, el vodka Martini, equivale a tres unidades de alcohol, una botella de vino equivale a nueve unidades, un vaso de sake (180 ml) equivale a 3,6 unidades, y una cerveza (473-569 ml) equivale a tres unidades. Los valores recomendados serían que un adulto no debería consumir más de 21 unidades de alcohol por semana o más de cuatro unidades por día, y además se aconseja que la persona no debería tomar alcohol como mínimo dos días en la semana.

Para los más curiosos, podemos decir que la aventura en la que Bond consumió más alcohol en total y a su vez, es el promedio semanal más prominente, es Sólo se vive dos veces (total de 225,8 unidades, y 132 unidades por semana). Este libro fue publicado en 1964 y describe 12 días de la vida de James Bond.

El agente británico presentaría un alto riesgo de desarrollar las complicaciones que padecen las personas que sufren esta afección como la enfermedad hepática alcohólica, cirrosis (estadio terminal de la afectación hepática que se caracteriza por fibrosis y disminución de la funcionalidad del órgano), pancreatitis (inflamación del páncreas), enfermedad cardiovascular (se agranda y se dilata el corazón causando insuficiencia cardíaca), cáncer de hígado, alteraciones psiquiátricas (ansiedad, depresión, demencia, psicosis), y disfunción sexual.

El uso nocivo del alcohol es un grave problema global. Según el informe de la Organización Mundial de la Salud (2011) que menciona este estudio, esta sustancia es responsable de causar 2,5 millones de muertes cada año a nivel mundial, un número realmente importante.

Se comenta que su creador Ian Fleming fumaba más de 60-70 cigarrillos por día (más de tres atados), y por ese motivo, se piensa que el agente secreto también fuma en exceso. Hace un tiempo fumar era sinónimo de elegancia. Por lo tanto, el cigarrillo y su gestualidad son parte de este personaje sumamente atractivo, especialmente para el público femenino. Con el tiempo esta percepción ha cambiado ya que se conocen los graves efectos adversos que produce el cigarrillo.

El estudio sobre su enfermedad alcohólica y la dependencia que también tendría al tabaco aunque no fue parte del análisis, es una buena manera para explicar como además de los factores ambientales, hay ciertos genes que participan en algunas personas que tienen un riesgo aumentado para desarrollar una codependencia al alcohol y al cigarrillo.

La dependencia al alcohol y la dependencia al tabaco (nicotina) son frecuentes que ocurran en el mismo individuo. Alteraciones de algunos genes que se asocian a una posible adicción conjunta son: IPO11 localizado en el brazo largo (q) del cromosoma 5 (5q12.1), HTR1A localizado en el brazo largo (q) del cromosoma 5 (5q11.2-q13), SH3BP5 localizado en el brazo corto (p) del cromosoma 3 (3p25) y el gen NR2C2 también localizado en el brazo corto (p) del cromosoma 3 (3p25) de acuerdo a los estudios de Zuo y colaboradores en las revistas Alcohol Clinical and Experimental Research (2013) y American Journal of Medical Genetics Part B: Neuropsychiatric Genetics (2012).

Estos estudios son recientes y nos ayudan a empezar a entender el mecanismo de las adicciones, y especialmente los casos de codependencia particularmente de estas sustancias que afecta a tantas personas en nuestra sociedad y en el resto del mundo.

Este estudio sobre el agente 007 es una manera de llamar la atención, y comunicar de una manera más amigable sobre un problema de salud muy serio como es el alcoholismo. Esta dependencia como la adicción a otras sustancias como el tabaco, medicamentos y drogas ilegales es grave. Es una problemática que lamentablemente avanza todos los días, y necesita una solución integral a nivel de la salud pública local y mundial.