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"¿Puedo entrar?" El difícil encaje de las mujeres en el deporte

01/10/2014 07:06 CEST | Actualizado 30/11/2014 11:12 CET
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La reciente designación de Gala León como capitana del equipo masculino español de Copa Davis ha suscitado algunos comentarios contrarios a la decisión del presidente de la Federación Española de Tenis. Entre las diversas manifestaciones más reacias a tal elección están las de Toni Nadal, tío y entrenador de Rafael Nadal. Tales pronunciamientos nos retrotraen a un pasado donde ser mujer y practicar deporte parecían términos que se repelían. Según narraba Pausanias, en la Grecia clásica regía la orden de lanzar por los acantilados a las mujeres que observaran el desarrollo de los Juegos Olímpicos. En la época moderna, tampoco es que la situación de las mujeres fuera mucho mejor, pues no pudieron participar en las primeras olimpiadas modernas, ya que según el propio barón de Coubertain, no estaban preparadas para el deporte. Afortundamente, en la actualidad, la situación de la mujer es mucho mejor, pero dista mucho de ser equiparable a la de los hombres.

Pero analicemos las palabras de Toni Nadal. En su opinión, la designación de Gala Léon no era lo más lógico. Entre otras cosas, porque en ocasiones los tenistas están en el vestuario con poca ropa y no sería cuestión de que la capitana les diera instrucciones en esas circunstancias. Al ver las reacciones que suscitaron sus palabras, Toni Nadal ha tratado de rectificar sus comentarios. Así, ha señalado que él no es un machista, sino que más bien es un anticuado. Por otro lado, ha señalado que no quería minusvalorar las cualidades de las mujeres, sino que desconfiaba de que pudieran tener conocimiento del tenis masculino.... Al fin y al cabo, él mismo admite que solo conoce a las cuatro primeras tenistas de la ATP, pero no al resto, por lo que es probable que a Gala León le pueda ocurrir lo mismo respecto a los tenistas masculinos.

Son varias las cuestiones que plantean los comentarios de Toni Nadal. Para comenzar por el último punto, es oportuno señalar que comete lo que podríamos denominar una variante de la falacia ad ignorantiam: tiene toda la legitimidad para atribuirse ignorancia propia, pero carece de ella para atribuírsela automáticamente a Gala León. Es obvio que de su propia ignorancia no se infiere la de los demás. ¿Por qué razón habría de desconocer una mujer (por ser mujer) el ranking de los tenistas masculinos?

En segundo lugar, para objetar el nombramiento de Gala León alega que el tenis masculino es distinto del femenino. Esto, dicho así, resulta sorprendente, pues es obvio que las reglas son las mismas para el tenis masculino y femenino. Pero quizá se refería a que los tenistas varones son distintos a las tenistas mujeres en su manera de jugar: golpean la bola con más fuerza y por ello, su velocidad es mucho mayor. Pero no parece que solo por estas características físicas se pueda negar a nadie que no las posea la competencia para entrenar. Es como si a un entrenador bajito se le negara habilidad para entrenar a un equipo de baloncesto... o a un hombre para entrenar a un equipo de mujeres, como sucede, por ejemplo, en el laureado combinado español de waterpolo.

En tercer lugar, está el pretendido argumento de la imposibilidad de que la capitana pueda entrar en el vestuario masculino y aleccionar a los tenistas que se puedan encontrar en ropa interior. Es un pseudoargumento que se anula a sí mismo y que no vale la pena tomar en consideración. Y es que la embarazosa situación tiene una fácil solución, tal y como ha señalado la propia Gala León: ¿es qué acaso no puedo llamar a la puerta antes de entrar?

Así pues, esperemos que alguien que merece toda la admiración por su trabajo con Rafa Nadal, pueda seguir siendo anticuado si es que así lo desea pero no ponga obstáculos para que las mujeres avancen en el proceso de igualdad con los hombres en el deporte. Y es que el deportivo es el ámbito social donde probablemente pervivan las desigualdades más flagrantes entre hombres y mujeres, sea porque la mayor parte de los deportes fueron inventados pensando en la fisiología masculina, por el abismo existente en el nivel retributivo o por la aborrecible instrumentalización del cuerpo femenino para atraer la atención del público masculino: ¿existe, por ejemplo, alguna razón estrictamente deportiva para que en algunos deportes las mujeres deban vestir bikinis o faldas?