José María Aznar Auzmendi

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Kim Schmitz debería irse desengañando

Publicado: 12/12/2012 08:02

Kim Schmitz debería irse desengañando; el verdadero negocio va a terminar siendo la venta de los derechos para llevar su vida al cine. A fin de cuentas, y si David Fincher pudo convertir a un tipo tan opaco como Mark Zuckerberg en protagonista brillante de La Red Social, Schmitz llenaría la pantalla en todos los sentidos bajo la dirección de Christopher Nolan (tal vez con Jack Black en el reparto).

El orondo supervillano de la Red lleva ya tiempo anunciando que, como el Joker tras una paliza de Batman, regresará: su plan consiste en crear un nuevo portal de descargas que reviva Megaupload sin infringir la Ley, o esquivándola con un pie en la línea roja y otro frente a una tropa de abogados que trabajen día y noche para hacerlo invulnerable. Sin embargo, el plan está tropezando con demasiados obstáculos.

Schmitz sacó al menos una conclusión favorable del cierre de Megaupload: la gente está dispuesta a pagar por contenidos digitales. Schmitz lo sabe porque los abonados Premium a su portal eran legión y pagaban religiosamente por privilegios de descarga. Los servicios de streaming online respetan la legislación y ganan adeptos día tras día, las plataformas de contenidos a la carta se multiplican y el FBI no tiene un comando listo para intervenir a las puertas de la sede de Spotify; Schmitz probablemente sueña con un pedazo de la tarta y quiere entrar en la cocina.

Sin embargo, la excentricidad de Schmitz no juega en su favor. Mega es el nombre que el gordo Kim tenía decidido para su nueva apuesta, tal y como hizo público la semana pasada a través de su Twitter. Y www.me.ga era el dominio que registró... en Gabón (".ga" es el indicador territorial del país africano). Sin embargo, las autoridades gabonesas han decidido aguar la fiesta suspendiendo el registro.

El ministro gabonés de Comunicación y Economía digital, Blaise Louembé, justificó la medida de su Gobierno defendiendo que Gabón "no puede servir de pantalla para cometer actos con el propósito de violar los derechos de autor, ni ser instrumentalizado por personas poco escrupulosas". Las autoridades gabonesas detectaron que el sitio me.ga tenía como fin redirigir el tráfico hacia un sitio alojado en Francia en el que se anunciaba la próxima apertura de un servicio continuador de Megaupload. Probablemente el teléfono del FBI echó humo durante unas horas: el indicador de personas poco escrupulosas se dispara cada vez que Schmitz mueve una ceja.

Incluso si asumimos que Kim Dot Com se ha reformado y realmente planea crear una plataforma legal de contenidos, para él ya podría ser demasiado tarde; su fama le precede y la perspectiva de que cualquier gran compañía productora le confíe el uso y la comunicación de sus productos parece más bien incierta. A día de hoy, Schmitz continúa esperando en libertad condicional a que se resuelva su extradición a los Estados Unidos, donde está reclamado por ocasionar daños multimillonarios con el alojamiento y descarga no autorizados de contenidos protegidos en su imperio caído, Megaupload.

 
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