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Consejos para una buena salud íntima, chicas

03/08/2017 07:29 CEST | Actualizado 08/08/2017 13:35 CEST
Getty Images/iStockphoto

Una buena salud íntima, significa una buena salud sexual. Es decir todo aquello que se refiere a nuestras cosas más personales. Aquellas de las que no hablamos, o solo lo hacemos en mitad de un chiste. Hablar de cómo tener una buena salud genital, sexual y (también) de pareja.

Cualquier hombre puede pensar, pues esto no da para un post. Los hombres son más simples, con necesidades higiénicas y de salud íntima más simples. Pero nosotras, amigas, nosotras podemos escribir libros enteros sobre salud vaginal, menstruación, relaciones, y demás cosas a las que yo llamo "cosas nuestras".

Así que posiblemente si eres hombres abandones en 0,2 este post. ¡Haces bien! Pero si eres mujer, te interesa quedarte hasta el final. Porque te doy las claves de una buena salud íntima. Ideal para el veranillo, pero dale a favoritos y ¡tenlo en cuenta todo el año!

1. Protégete. Obvio pero necesario. No puede haber salud sexual sin estar tranquila. Tranquila porque no vamos a "pillar" ninguna infección de transmisión sexual, o porque vayamos a quedar embarazadas. No hay placer sin relax. Y no puedes presentarte a una relación sexual sin tener ese tema controlado. Usa preservativo, toallitas de látex para el sexo oral, o anticonceptivos. Elige tu opción según la vida sexual que tengas. Supongo que a estas alturas ya serás capaz de ir a comprar tus preservativos sin sonrojarte y tenerlos siempre a mano.

2. Tu deseos importan. Los tiempos del débito conyugal, el sexo por complacer y el "que acabe pronto" han pasado a la historia. Llegan los tiempos en los que las mujeres, no sólo saben lo que quieren, sino que lo manifiestan. Conocen sus fantasías, sus deseos, sus gustos. Saben cómo obtener placer y qué necesitan. Las mujeres que se conocen y se disfrutan tienen un mayor porcentaje de éxito en sus relaciones sexuales. Así que ponte las pilas si no estás en la onda. El autoconocimiento y la asertividad sexual, lo están petando.

¡Ah! si das con un matrichulo que no entiende esto, lárgalo rápido. Una mujer como tu, necesita hombres que sepan aprender, escuchar, comunicarse, y no basar todo en la penetración.

3. Vagina-clítoris. Son inaceptables las confusiones. Una cosa es la vagina, y otra el clítoris. Las dos cosas son parte de tu ser, de tu esencia y de tu anatomía. Te recomiendo que los conozcas a fondo. Sobretodo este último. Es mucho más útil en temas de placer como el que nos ocupa. No me gusta hablar de puntos G y demás puntos. Sólo explórate y conócete. Es la mejor manera de saber cuál es tu rollo. Si eres más de estimulación interna o externa. En definitiva, tus genitales tienen mucho que darte. Ámate.

4. Depilación sí, depilación no. Una cuestión de moda pero en definitiva la depilación femenina es una elección personal. Hay quien piensa que llevar el vello púbico sin depilar es poco higiénico. Pero el vello púbico cumple una función básica de protección y ventilación de la zona. Unos genitales con vello se irritan y se escuecen menos cuando llevas, por ejemplo, pantalones ajustados, biquinis mojados, o cuando mantienes relaciones sexuales. Si decides depilar el vello genital usa siempre una técnica adecuada. La cuchilla y crema depilatoria pueden irritar la zona. Doy por supuesto que sabes que te puedes cortar, así que cuidadín. Un corte en los labios va a sangrar bastante. La cera o la depilación láser son otras de las opciones.

Debemos considerar el sexo como parte importante en nuestras vidas. Fuente de salud y de calidad de vida.

5. Bragas sí, tangas no. Las que me conocéis sabéis que soy fan de las bragas, y ¡bragas bonitas! El tanga me parece un invento sólo para ocasiones especiales, no para uso diario. Aunque desde luego, es una cuestión de gustos. Pero si tu tendencia es a la irritación genital, los hongos o demás infecciones, te aconsejo que apartes los tangas y te decantes por las bragas de algodón de CA-LI-DAD.

6. Malos olores. Eso sí que sí. Todas las mujeres sabemos de qué estamos hablando cuando hablamos higiene íntima femeninay flujo con mal olor. Hay que distinguir entre un flujo que cambia tanto en cantidad, como en aspecto como en olor. Esto puede ser signo de infección vaginal. En este caso, debes acudir a tu centro médico. En algunos días del mes, es normal tener mayor cantidad de flujo o notarse más húmeda. ¡Eso es signo de fertilidad, amigas! Pero el flujo normal no debe oler mal. El uso continuado de compresas y protegeslip puede aumentar el mal olor del flujo y la sensación de humedad. Si este es un problema para ti, intenta cambiar el chip. No uses protegeslip a diario, lávate solo con agua, cámbiate a menudo de bragas (de algodón, ¿recuerdas?).

7. Menstruación. Nuestra gran amiga (así, sin ironía). Tener la regla es fuente de salud, normalidad y bienestar. Si tú, como yo, creciste creyendo que el dolor de la regla es normal, pues NO. Más allá de ciertas molestias, el dolor menstrual no es normal. Mi consejo es que conozcas tu ciclo. Cuándo ovulas, cuándo estás en fase premenstrual y cuándo te va a venir la regla. El conocimiento menstrual te da power. Elige la solución que más se adapte a tu vida: copa menstrual o usar tampones y compresas. Eso sí, de algodón. Los de las marcas multimillonarias que todas conocemos, llevan plásticos y sustancias nada recomendables.

8. Higiene e hidratación. No debes pensar sólo en la piel del cutis. Tus genitales merecen una atención especial y plena. Usa un gel íntimo adecuado, sólo una vez al día. Un exceso de higiene es perjudicial porque no respeta la flora natural genital. Usa productos que alivien la sequedad y la irritación vaginal si lo necesitas.

9. Orgasmo. El orgasmo femenino está cobrando importancia. No hay día que no aparezca algo relacionado con él en las redes sociales. Esto está bien, ha sido un gran olvidado desde siempre. Bienvenido sea todo aquello que nos reivindique el placer femenino. Es verdad que el orgasmo no es el objetivo de una relación sexual. Las mujeres podemos tener relaciones sexuales sin que llegue el orgasmo y considerar que han sido satisfactorias (véase diferencia con los hombres). Pero aunque no es el objetivo, tener orgasmos mola. Mola mucho. Así que si tienes dificultades en esto, puedes buscar ayuda, pues tener orgasmos es algo natural y normal.

10. ¡Tú te lo mereces, darling! Pensar que la sexualidad de las mujeres es poco importante, que hablar de estas cosas no merece la pena o que consideremos el sexo un mero instrumento de placer masculino, no nos beneficia en nada. Debemos considerar el sexo como parte importante en nuestras vidas. Fuente de salud y de calidad de vida. Fuera vergüenza y complejos. Hablar de placer, menstruación, higiene íntima y genital no es nada de lo que avergonzarse. Es nuestro cuerpo y son nuestras necesidades.

Si te gusta de lo que hablo puedes seguirme en mi web sobre salud íntima femenina, o en redes sociales.