Luis García Montero

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A la espera

Publicado: 07/06/2012 15:52

Mis padres tenían la costumbre de envolver con papel de regalo los juguetes que nos dejaban a mí y a mis hermanos sus majestades los Reyes Magos. Una papelería de múltiples colores se adueñaba del amanecer. En el rito de la fiesta, tan importante era el objeto deseado como la ilusión de ir abriendo los envoltorios. Primero el papel, luego la caja, por fin el juguete. Las ilusiones suelen estar rodeadas del tumulto.

La Eurocopa se acerca bien cubierta de envoltorios. Hay papeles de regalo con los más diversos dibujos. Primero, las noticia: estado de forma de los jugadores, posibles lesiones, preferencias del entrenador, la llegada a Polonia, el peligro de los otros equipos, Ronaldo ha dicho, Sergio Ramos luce un nuevo estilo, las redes sociales entran en la concentración. Después, la publicidad y las interpretaciones.

Toda publicidad tiene alma de envoltorio. Un refresco quiere vender el espíritu triunfador de la Roja como prueba de que España goza de una burbujeante energía capaz de sostener el consumo. Un político espera que la camiseta española sea capaz de demostrar en Europa la fuerza del país, dispuesto a superar la crisis y los ataques de los especuladores. Los periódicos pretenden aumentar sus ventas. Los patriotas sueñan con llenar las calles de banderas para entonar con orgullo el grito de soy español, español, español. Tal vez Manolo Escobar pueda poner el pie de nuevo en un escenario para lanzar su ¡Viva España!

Junto a la publicidad, es inevitable también el envoltorio de las interpretaciones. El fútbol es el nuevo opio de los pueblos, dice uno. El buque insignia de un país debería ser su educación pública, no su selección de fútbol, dice otro. No sé por qué se alegran tanto los catalanes ante los goles de Iniesta con la camiseta nacional, si ellos no quieren ser españoles y le silban al rey y a la bandera cuando el Barcelona juega una final, añade un tercero. Qué borregos son los forofos y que triste rebaño de desempleados, explotados, humillados, añade el ser consciente de la situación trágica del país. Ya están los aguafiestas de siempre, masones y conspiradores, protesta alguien que sólo sueña con hacer historia, que es lo mismo que conseguir un triplete, un Mundial y dos Eurocopas seguidas.

Y detrás de tanto envoltorio, bajo el griterío de papel, están la pelota, los jugadores en movimiento, los partidos, el fútbol.

Hay gente que confunde el regalo con los envoltorios. Hay gente que espera la desaparición rápida de tanto papel y tanto lazo para quedarse a solas con su fiesta: dos equipos, un árbitro y un balón. Yo pertenezco a la gente que prefiere el juego a los envoltorios sociales. Nunca he creído que un equipo de fútbol sea más que un equipo de fútbol. Tampoco menos, y ya es bastante.

No se trata de ser un purista, sino de poner las cosas en su sitio. Estoy convencido de que dentro de un partido de fútbol cabe el yo soy, la identidad, la memoria, la ilusión, el miedo, la ruleta del ganar y perder. Pero todo eso pertenece al balompié en la medida en la que participa del juego y se queda dentro del juego. Sacar las cosas fuera es abandonarse al vértigo superficial de los envoltorios.

Como espectador apasionado del fútbol, ni las victorias me consuelan de la crisis económica, ni me siento un borrego cuando grito gol. Todos los goles se meten en primera persona del singular. Por eso tienen tanta fuerza colectiva. No creo en los Reyes Magos, pero creo en mis padres.

 
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08:15 de 08/06/2012
El fútbol, el tenis, el baloncesto, ...... la esencia es la capacidad única de determinadas personas de hacer cosas que muy pocos pueden hacer, de hacer algo que, aunque no seas experto ni conocedor, te maraville,te sorprenda y te produzca admiración.
Y en base a eso se monta el resto del espectáculo, en el que hay intereses y solo se busca una rentabilidad egoísta de distintas dimensiones.
05:08 de 08/06/2012
Don Luis es como siempre un maestro a la hora de expresarse. Estoy muy de acuerdo con el. El fútbol es un deporte y nada mas, solo que levanta pasiones, algunas de ellas fanáticas. Esas son las que no tienen cabida en ningún lugar. Los que disfrutamos de este deporte estamos de enhorabuena: un mes mas de celebración. A por ellos!
00:49 de 08/06/2012
Magnífico
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Claudette McCubbin
Seizing the moment as we speak...
21:47 de 07/06/2012
"Mis padres tenían la costumbre de envolver con papel de regalo los juguetes que nos dejaban a mí y a mis hermanos sus majestades los Reyes Magos". Cosa rara, los mios tambien!!! Seremos familia
21:45 de 07/06/2012
Comparto plenamente su opinión. Me alegro cuando se marca un gol, pero ello no me despista de la situación real salvo durante esa hora y media en la que me convierto en un ser irracional.
21:37 de 07/06/2012
Es cierto, mi percepción es que todos los envoltorios van ensombreciendo al regalo. Me gusta ver un buen partido de fútbol, pero con la situación que estamos viviendo, resulta bochornoso saber las cifras astronómicas que determinados clubs (sin dinero) pagan por fichar a jugadores, lo que las empresas son capaces de llegar a pagar por tenerlos como reclamo publicitario, mientras que probablemente, hayan impuesto recortes a los trabajadores, eso en el mejor de los casos, en el peor, pagando sueldos miserables en algún pais asiático... Estaría bien y seria muy recomendable buscar de nuevo el regalo.
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Claudette McCubbin
Seizing the moment as we speak...
21:47 de 07/06/2012
Hijo mio, al pueblo hay que darle fantasia!!! Sobre todo en estos tiempos....
22:06 de 07/06/2012
No entiendo yo el fútbol como fantasía, mas bien como pasar un rato agradable con amigos, si el equipo que te gusta gana, mejor que mejor, comentar las jugadas o las decisiones arbitrales... Es decir comunicación con otros que siempre se sabe como empiezan pero nunca donde terminan. La fantasía, según mi criterio, es otra cosa y si no se controla te separa de la realidad, con el riesgo de llevarte a situaciones muy complicadas