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Soy madre, doy el pecho y bebo alcohol

Las madres bebemos, la mayoría de nosotras con cuidado y moderación. No hay en ello nada de lo que avergonzarse.

25/10/2017 07:23 CEST | Actualizado 25/10/2017 07:23 CEST
PEXELS

Soy madre, doy el pecho y bebo alcohol. Me gusta tomarme una copa de vino de sauvignon blanc cuando me relajo en una terraza con mis amigas mamás y nuestros bebés. A veces pido una copa de vino en la comida. Incluso hice una ruta de bodegas por Nueva Zelanda cuando estaba en mi primer trimestre de gestación y probé los vinos. ¿Por qué me siento culpable al admitirlo?

Me siento culpable por la creciente atmósfera de críticas y prejuicios que rodea a las madres que beben, especialmente si aún dan el pecho. En Arkansas (Estados Unidos) encarcelaron a una madre y la acusaron de poner en peligro la salud de su bebé porque le dio el pecho después de tomarse una cerveza en un bar. Francia, por su parte, lanzó una campaña de cero alcohol mostrando imágenes de fetos flotando en una copa de vino tinto o en el interior de botellas de cerveza. Una campaña del Consejo de Control de Bebidas Alcohólicas (LCBO en inglés) utilizó la imagen de una mujer embarazada desnuda con la intención de insinuar que una mujer no ama su cuerpo ni a su bebé si toma una copa de vino.

En vez de apoyar el derecho de la mujer a tomar decisiones informadas junto con los médicos, los ejemplos anteriores quieren transmitir la idea de que las mujeres que están embarazadas o dan el pecho no deben tomar alcohol bajo ningún concepto.

LCBO

Aquí en Toronto (Canadá), las madres tenemos que hacer frente a las críticas según la bebida que pidamos. Los organizadores del evento A Very Mommy Wine Festival, de MomsTO, en Toronto, recibieron una avalancha de mensajes de odio. Las madres voluntarias acabaron escandalizadas y atemorizadas por los correos electrónicos que recibieron, que amenazaban con ponerles demandas y boicotear el evento. El editorial de Ann Dowsett Johnston, publicado en el Toronto Star, también cargó contra el evento.

"No se trata de un divertimento inofensivo. Conozco a más de una madre joven que ha conducido ebria hasta casa con niños en el coche o que ha dado a luz a niños con trastornos del espectro alcohólico. Muchas de ellas acabaron con importantes problemas con el alcohol. Y sus hijos sufrieron", escribió Ann Dowsett Johnston.

Esta campaña del miedo debe parar ya. Que nadie me malinterprete: el alcoholismo es una adicción peligrosa con unas consecuencias peligrosas, pero atacar a las madres con este tipo de argumentos no es una actitud responsable.

Las madres no son peligrosas ni negligentes porque decidan tomar una copa de vez en cuando. La moralina sobre el consumo del alcohol no puede tener cabida en el debate contemporáneo de la maternidad porque da por sentado que no se puede confiar en las madres para que sepan beber con moderación sin poner en riesgo su salud ni la del bebé. ¿A qué viene este acoso al que se somete a las que han sido madres recientemente, que ya están de por sí bastante inseguras y vulnerables?

Dar el pecho ya genera bastante ansiedad como para que encima nos tengamos que preocupar por tomar un poco de alcohol. ¿Acaso no produzco suficiente leche? ¿Acaso mi bebé no está creciendo correctamente? ¿Acaso no como suficiente verdura? ¿Acaso debo seguir dando el pecho pese a lo que duele? ¿Acaso soy una mala madre? ¿Acaso vamos a tener que estar vigilando cada vez que demos un sorbo a una copa de chardonnay? No lo creo.

Simon Colyer

"Si una madre lactante bebe de forma ocasional y se limita a tomar una sola consumición, no se ha demostrado que la cantidad de alcohol que recibe el bebé pueda ser dañina", explica La Liga Internacional de La Leche. Esta organización revisa de forma regular los artículos científicos que se van publicando sobre este tema. Según aparece en su página web, se ha demostrado estudio tras estudio que la cantidad absoluta de alcohol que llega a la leche materna es muy baja en general, demasiado baja como para considerarse dañina para el bebé.

"Un consumo razonable de alcohol no tiene por qué ser desaconsejado", según el doctor Jack Newman, un médico canadiense que ha escrito varios libros sobre la lactancia y que dirige el Centro Internacional de la Lactancia Materna. Hace las siguientes cuentas: una hora tras tomarte tres copas, la cantidad de alcohol que hay en la leche materna es el que habría en una bebida con una graduación de 0,07498%, el equivalente a mezclar un chupito de ron con 73 latas de Coca-Cola.

"Como con la mayoría de las drogas, el alcohol llega en muy pequeña cantidad a la leche materna, así que la madre puede tomar un poco de alcohol y seguir dando el pecho como hace normalmente. Prohibir el alcohol es otra forma de restringir innecesariamente la vida de las madres que dan el pecho", escribe Jack Newman.

La maternidad puede ser muy dura y las madres necesitan aprovechar las oportunidades que surjan de socializar para prevenir la depresión y la soledad. Hasta un 20% de madres estadounidenses sufren depresión posparto, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), y son muchas más las que sufren ansiedad. La depresión y la ansiedad pueden provocar que las madres pierdan el interés en las actividades sociales y se aíslen de los demás. ¿Por qué privar a las mujeres de estas importantes oportunidades sociales solo porque haya algo de alcohol por medio?

"Es asustar a quienes tienen buena salud. Lo que me indigna es que se dirija la mirada a las madres embarazadas y recientes cuando hay tantos niños realmente en riesgo desatendidos por el 'sistema' porque solucionar sus problemas es demasiado complicado o engorroso. Deberíamos apoyarnos entre todos en vez de destrozarnos", argumenta la doula Jan Ferguson.

La moraleja: vamos a dejar de fingir que una copa de vino es el problema. Las madres bebemos, la mayoría de nosotras con cuidado y moderación. No hay en ello nada de lo que avergonzarse.

Lysanne Louter es la fundadora de FRANNIE + LILO, una empresa que realiza camisetas ecológicas e inspiradoras para mamás y bebés. Fue patrocinadora y proveedora del evento A Very Mommy Wine Festival, de MomsTO.

Este post fue publicado originalmente en el 'HuffPost' Canadá y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

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