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Friki, y orgullosa de ello

25/05/2017 08:53 CEST | Actualizado 25/05/2017 13:24 CEST
GTRESONLINE

El término "friki" ya no se emplea como se hacía hace 20 años. Se popularizó para hablar de los esperpentos que pasaban por los platós de Cárdenas, pero ya no designa a esos personajes televisivos. Hoy en día, además de designar a bichos raros, es como se denomina a un aficionado muy dedicado e informado en un campo del saber o de la cultura que no es de conocimiento ni seguimiento masivo.

A pesar de eso, algunos intentan esquivar el calificativo de "friki" como algunas editoriales intentan esquivar el de cómic con "novela gráfica". Se llaman a sí mismos fans, seguidores, intentado huir de una palabra que consideran peyorativa. Tuvo que crearse en 2006 un Día del Orgullo Friki —que surgió en España y después se exportó al resto del mundo— para reivindicar el frikismo.

¿Es peyorativo el término "friki"? Esto dice la RAE:

friki Tb.friqui.

Del ingl.freaky.

  1. adj. coloq. Extravagante, raro o excéntrico
  2. m. y f.coloq. Persona pintoresca y extravagante.
  3. m. y f.coloq. Persona que practica desmesurada y obsesivamente una afición.

Resulta que la palabra "friki" —o "friqui"— deriva del inglés freaky, algo raro, extraño o excéntrico, según el Diccionario Oxford. Hace décadas, en Estados Unidos se empleaba para designar a las personas con malformaciones o anomalías físicas; el equivalente más cercano en español sería el "fenómeno de circo".

Pero lo que en España entendemos por "friki", en inglés es una mezcla de dos palabras: geek, que designa a un fan de la informática, los gadgets y la tecnología; y nerd, que califica a un experto en un tema muy concreto. Ambas han pasado de ir unidas a loser (perdedor) a ser cool (guays), identificadas con héroes de la ficción y hasta famosos de todos los ámbitos, desde el cine a la política.

Oxford define geek como "una persona que no sigue la moda o es socialmente inepta", pero también sirve para "un entusiasta experto y obsesivo". Suele relacionarse con los aficionados a la informática. Deriva del término de origen germánico geck —tonto—, que viene del alemán gek —loco o estúpido—.

Las acepciones de nerd son muy similares: una persona "estúpida y despreciable que carece de habilidades sociales o que es aburrida y excesivamente estudiosa", así como "alguien enfocado y experto en un campo técnico del saber muy concreto". Vemos que siempre van de la mano el rechazo y la burla hacia lo diferente, hacia los que posee visiones, habilidades o conocimientos que se salen de la norma.

A simple vista parece que todo apunta a una actitud despreciativa hacia el término "friki". Sin embargo, dado el fulgurante éxito de numerosos geeks y nerds —como Mark Zuckerberg, Bill Gates o Steve Jobs—, ser como ellos comienza a estar de moda. ¿Se pierde así su significado original? Si alguien es friki de algo porque está de moda deja de ser alguien que no sigue las modas, alguien que va a contracorriente.

¿Es posible ser friki hoy en día?

Como dice The New York Times, "nunca la frontera entre lo popular y lo friki ha sido tan porosa". Prueba de ello es que la serie más exitosa del año pasado, Stranger Things, está protagonizada por nerds, que Obama y Trudeau, dos líderes que exhiben su juventud y su frescura, alardean de su afición por Star Wars, y que muchas películas de ciencia ficción —Gravity, Marte, Mad Max, Ex-machina, La llegadahan sido nominadas últimamente en los Oscar a la Mejor película.

Sin embargo, la percepción de que la gente que consume estos productos es friki no es cierta. Ser friki no es ver Juego de Tronos; esa serie la ven hasta los abuelos. Ser friki no es ver películas de superhéroes con tus colegas porque son divertidas. Ser friki no es ver Stranger things porque alguien te habló de ella.

Ser friki es haber leído los libros de George R. R. Martin de pe a pa, incluidos los apéndices, y ser capaz de entrar en discusiones sobre las leyes que rigen Poniente, analizar las profecías palabra por palabra o entender los árboles genealógicos para determinar las lealtades y herederos de las casas. Ser friki es leer los cómics de esos superhéroes y conocer los mejores arcos de unos personajes que llevan décadas publicados. Ser friki es entender perfectamente la partida de rol de los protagonistas de Stranger things.

Ser friki es ser original y tener un pensamiento propio

Ser friki no es ver o leer las cosas que están de moda y luego abandonarlas para ver otras que las han superado en popularidad. Ser friki es seguir al pie del cañón, consumir todo lo que existe de algo que te gusta, conocerse las entrañas tecnológicas de tus dispositivos, perseguir tus aficiones aunque todos las consideren de perdedores o niños pequeños. En definitiva: seguir haciendo con entusiasmo lo que la gran mayoría de la sociedad no hace e incluso rechaza... hasta que se pone de moda.

Ateniéndonos a las definiciones, el friki es alguien que no piensa ni se comporta como los demás, que lleva su propia estética, tiene su propia forma de entender el mundo y persigue sus intereses con pasión y sin vergüenza. Porque alguien "raro" es, según la RAE, una persona "extraordinaria, poco común, escasa, sobresaliente en su línea, extravagante de genio y propensa a singularizarse".

Un friki se distingue del resto por su manera de pensar y actuar. Un friki:

  1. Lee más libros/cómics y ve más cine/series que la mayoría de la población. Por tanto, es una persona más cultivada y que dedica más tiempo a la cultura que el resto de la gente.
  2. Se entusiasma y es capaz de movilizarse a lo grande por perseguir lo que le gusta.
  3. Se entrena en el debate y el análisis cultural y es capaz de extraer todo el discurso y potencial de un personaje a través sus propias interpretaciones, enriquecidas por las que ha leído en blogs, foros y crítica. Por tanto, se interesa por la opinión de otros.
  4. Se interesa por lo que no es comercial, por productos más originales que dan giros y vuelcos a las artes, que cuestionan los cánones artísticos y descubren nuevas vías de expresión
  5. Es crítico con la sociedad y exigente con la cultura, sobre todo con la más generalista.
  6. Destaca sobre los demás porque ve el mundo de forma distinta y está más preparado para cuestionarse las cosas y cambiarlas si no funcionan.
  7. No sigue las modas. A veces incluso se adelanta a ellas.
  8. Como coleccionista, cuida las cosas, por regla general, más que el resto de la gente.
  9. No se aburre nunca: siempre tiene algo que hacer porque tiene muchos intereses.
  10. Si supera la etapa de la adolescencia manteniendo sus aficiones, llega a la vida adulta con más seguridad en sí mismo que la media por haber conservado su unicidad y originalidad.

Por eso, aunque algunos se acomplejen, yo lo uso con cariño y con orgullo. He visto cientos de veces la primera trilogía de Star Wars, hasta el punto de que me sé de memoria los diálogos; he leído todos los libros del Universo Expandido y mi personaje favorito de una galaxia muy lejana ni siquiera sale en las películas; colecciono manga japonés, series de más de 80 tomos, pero no me pierdo los cómics occidentales que merecen la pena; me encantan los zombies, los vampiros, los monstruos y el gore.

Me gusta el cine de terror, el bueno y el que es tan malo que es bueno. He hecho cosplay. Tengo una vitrina llena de muñecos en casa, adornan mis paredes escenas de cine ochentero y noventero de género y juego a videojuegos, modernos y antiguos, en consolas de última generación o vintage. Llevo camisetas de series y pelis sin chiste, sólo porque molan. Paso horas al ordenador, y no sólo por trabajo. He quedado con gente de foros en los que he participado. No paro hasta que no he visto/leído TODO lo que existe sobre un universo que me gusta.

He leído El Silmarillion tres veces, una de ellas en inglés. Siempre que entro en una tienda, voy directa a las secciones de terror, fantasía y ciencia ficción, géneros tradicionalmente despreciados como "mero entretenimiento insustancial". Mantengo sesudas discusiones sobre libros, películas y cómics de género, exprimiendo hasta la última gota de metáfora o profundidad que tienen. Los fines de semana no salgo, juego al rol o esparzo por la mesa de comedor juegos de mesa que casi no caben en ella. Y, si puedo evitarlo, no me pierdo nunca un festival de todas estas cosas.

Feliz Día del Orgullo Friki a todos los que seáis como yo.

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