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Siete motivos para quedarse soltero

Sea cual sea nuestra situación sentimental, nunca vamos a ser completamente felices.

11/10/2017 07:26 CEST | Actualizado 11/10/2017 07:26 CEST

Si no vives acompañado y no tienes pareja, hoy en día, lo más normal es que automáticamente los demás (de manera más o menos manifiesta) sientan lástima por ti y te consideren una persona triste y apenada. Parece que estar soltero y ser normal son dos conceptos que no van en la misma frase.

Esto puede provocar consecuencias catastróficas, ya que ese gran número de personas que no poseen un deseo innato de compartir su vida con otra y que no están preparadas para ello se ven presionadas cada año a llevar una vida conyugal, lo cual tiene resultados desastrosos para todos los implicados.

Resulta esencial de cara a la felicidad de las parejas y de las personas solteras repasar las múltiples razones por las que está bien no compartir la vida con nadie. Cuando la soltería adquiera el mismo prestigio que la vida en pareja, podrá decirse que las personas gozan de libre albedrío a la hora de elegir tener pareja, y que esta decisión se basa en las razones adecuadas: porque aman a otra persona, y no porque les aterre la idea de estar solos.

YOUTUBE/THE SCHOOL OF LIFE

A continuación, se incluyen siete razones por las que estar soltero:

1. Para empezar, deberíamos reconocer que la idea de estar profundamente enamorado de una personaa toda la vida, eso que llamamos "amor romántico", es un concepto muy nuevo, ambicioso y extraño, que como mucho surgió hace 250 años.

Antes de eso, las personas también convivían, por supuesto, pero no tenían grandes expectativas de felicidad. Se trataba de un contrato meramente práctico que se suscribía por el bien de los niños. Deberíamos recordar la extrañeza histórica de ese ideal de la pareja feliz. Por supuesto que es posible la idea de un matrimonio romántico en la teoría, pero al mismo tiempo es extremadamente improbable. Únicamente un 5 o 10% de las personas han tenido un matrimonio exitoso, por lo que, en realidad, no hay tanto de lo que avergonzarse. Como sociedad, hemos normalizado un concepto que es completamente insólito. Es como si dijéramos que el equilibrismo es el deporte más común del mundo: no es de extrañar que la mayoría tropecemos y caigamos y no queramos o no seamos capaces de volver a subir a la cuerda.

Hemos normalizado un concepto que es completamente insólito. Es como si dijéramos que el equilibrismo es el deporte más común del mundo.

2. Las personas que tomen la decisión de permanecer solteras no tienen por qué ser poco románticas.

Es más, incluso pueden ser las personas más románticas del mundo y precisamente por ese motivo las posibilidades que tienen se les antojan poco apetecibles. Al fin y al cabo, son los románticos empedernidos quienes deberían evitar meterse en una relación mediocre: las relaciones están hechas para personas con pocas expectativas.

3. Ser capaz de amar y convivir con alguien es señal de madurez, pero puede ser incluso más maduro admitir que no se está preparado psicológicamente para hacerlo.

Retirarse a tiempo de forma voluntaria, con el fin de salvar a los demás (y a uno mismo) de las consecuencias de ese tsunami emocional interno, puede demostrar en realidad que esa persona es amable y generosa.

4.Cuando alguien te gusta de verdad, la respuesta lógica es optar por no convivir con ellos: es prácticamente imposible convivir con alguien y no acabar sucumbiendo al conformismo, a la ingratitud y a un exceso de confianza que roce lo desagradable.

La respuesta adecuada al amor es la de admirar, elogiar, apoyar a la otra persona...y después largarse.

5. Sólo consideramos normales a aquellas personas que no conocemos del todo bien.

Cuando conoces a una persona de cerca y por mucho tiempo, todos acabamos resultando bastante decepcionantes.

6. Estar solo te ahorra esos constantes recordatorios de lo difícil y extraño que eres.

No hay nadie que sostenga un espejo frente a ti y guarde registro de todas tus tonterías, responsabilizándote de ellas. Con suerte, acabarás siendo capaz de tolerarte a ti mismo, incluso de gustarte.

7. Es mejor sentirse solo y que se nieguen a acostarse contigo fuera de una relación que dentro de ella.

Para los solteros, la esperanza es lo último que se pierde.

Y todo esto por no decir que estar soltero no es ningún problema. Evidentemente, ambas cosas tienen sus desventajas, tanto estar soltero como estar en pareja: soledad en el primer caso; sofoco, enfado y frustración en el otro. La verdad es que nunca vamos a ser completamente felices de ninguna de las dos maneras. Es probable que en algún momento nos sintamos mal sea cual sea nuestra situación sentimental, lo que supone otro argumento a favor para no lanzarse a buscar pareja y también para no salir huyendo de una relación.

Este artículo fue publicado originalmente en el 'HuffPost' Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por María Ginés Grao