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'Five Minutes' o mis cinco minutos de gloria al día

07/06/2017 07:28 CEST | Actualizado 07/06/2017 07:28 CEST

Getty Images/iStockphoto

Me levanto y las pastillas que me voy a tomar se me caen al suelo. Agacharme recién levantada persiguiendo pastillitas que no paran de rodar por el salón no me hace ninguna gracia. Acto seguido me ducho y me preparo mi desayuno, te diría que tranquilamente, pero no, hoy no sé muy bien por qué – debo haber estado corriendo detrás de las pastillas más tiempo del que pensaba – pero ya voy con unos minutos de retraso. Así que asumo que hoy no puedo desayunar sola y tranquilamente mientras escucho la radio como a mi me gusta... Me preparo mi desayuno y a la vez voy aprovechando los tiempos del microondas para preparar las leches de las niñas, mi comida y el snack del colegio.

Silenciosamente empiezan a aparecer cabezas por el salón, así que decido ponerle el desayuno a Mis Bichos y por fin sentarme a desayunar cambiando a @HerreraenCOPE por @40Andaya, que a las niñas les gusta más y mira tú por donde suena #Issues (en español Asuntos o Problemillas), la última canción con la que he entrado en bucle. Desayunamos, nos vestimos y a la hora de calzarnos...¡¡¡no aparecen las deportivas del Bicho!!! Ocho piernas, ocho brazos y sus respectivos ojos remueven Roma con Santiago en busca de las dichosas zapatillas, pero nada, no aparecen por ningún lado. Sin querer mirar yo los zapatos con los que salía Bicho de casa, terminamos entrando apuradas en el coche para llegar ellas a tiempo al colegio y yo casi hiperventilando al trabajo después de la mañanita que llevo, porque sí, empezar la mañana como la he empezado hoy me pone de muy mal humor (algo más pasó entre los desayunos y las zapatillas, pero mejor no contarlo...)

Afortunadamente me esperan unas cuantas horas en el trabajo para resetear mi mañana y darle la vuelta al día. Pero el caso es que el día de trabajo termina siendo psicológicamente a-go-ta-dor. Y así, cansada, me dirijo a casa escuchando de nuevo a Julia Michaels y sus #Issues, dispuesta a recoger a Mis Bichos y llevármelas a dar una vuelta para que la marcha de la abuela a Argentina, que está siendo algo dolorosa, sea más llevadera.

Tras hacer varias gestiones por el centro comercial y convencer a Bichito para que la hamburguesa que les voy comprar se la tomen en casa y así yo poder echarle algo a mi estómago que, aunque lo lleva bien, pasa por su segunda semana de dieta para llegar a la #OperaciónPareoConEstilo – porque el intento de superar la #OperaciónBikini ya falló- nos volvemos a meter en el coche.

Algo más relajada y animada con la idea de por fin llegar a casa, para mi sorpresa, descubro que "alguien" metió la botella de agua mal cerrada en mi bolso, el cual ahora, más que un bolso tiene aspecto de charca contaminada.Tarjetas de visita, de crédito, dinero, gafas, chicles, chupachups y otro montón de cosas – y si no, te invito a leer mi post "No sin mi bolso" para que recuerdes todo lo que soy capaz de llevar encima – navegan por el fondo de mi bolso.

Todos tenemos nuestros asuntos y problemillas, pero al final del día, si queremos, siempre encontraremos algo por lo que estar agradecidos y sonreir.

A estas horas del día y ante tal descubrimiento sólo me apetece llorar, desahogarme y sacar la mierda de día que llevo dentro. Pero ups, a la ida se me encendió la reserva de gasolina del coche, así que toca secarse rápido las lágrimas y echar gasolina.

Son casi las nueve cuando por fin, en silencio porque ya las tres tenemos miedo de hablar por no meter la pata ante tanta tensión, llegamos a casa.

Ya con la cara lavada y la ropa de casa puesta – sí, las mujeres solemos tener ropa de calle y ropa de casa – decido que esta noche me voy a la cama sin hacer los "Five Minutes" (Cinco Minutos).

Los "Five Minutes" es nuestro momentum del día. Antes de dormir me gusta tumbarme con los Bichos para contarnos lo mejor que nos ha pasado cada día. Es una manera de enseñarles a ellas y recordarme a mí misma, que por muy malo que haya sido nuestro día, si lo analizamos bien, siempre, siempre tendrá algo de positivo por lo que tengamos que estar agradecidas...

Pero claro, ¿justo hoy que mi día ha sido una mierda voy a dar yo el ejemplo de no hacer los "Five Minutes"? ¡De eso nada! Saco ganas de donde no las hay y me lavo los dientes al son de #Issues mientras mi Bicho aparece por el baño y se acerca a cantar conmigo. Y de repente, empieza a animarse la cosa. Las dos cantando juntas mientras Bichito intenta meterse en medio de la coreografía ya es motivo suficiente para alegrarme y arreglarme el día...

Nos metemos en la cama, y cuando nos preguntamos en voz alta quién de las tres empieza con sus "Five Minutes", Bichito, que con sus 5 años aún tiene lengua de trapo, decide: "empiesa tú Tata, podque mamá hoy ha tenido un día de mieddda la pobde, a que sí mami?"...

Y en ese momento yo no me puedo reír más, y no puedo quererlas más, y no puedo estar más agradecida por haber creado la rutina de compartir con mis hijas nuestros "Five Minutes" diarios. Y no puedo estar más de acuerdo con Julia Michaels y su #Issues, porque deberíamos juzgarnos menos los unos a los otros y porque todos tenemos nuestros asuntos y problemillas, pero al final del día, si queremos, siempre encontraremos algo por lo que estar agradecidos y sonreir.