Andres Iniesta

EFE

El Barça no sabe ganar sin jugar bien

La debacle de París era algo que se veía venir desde hacía meses. Cuando rivales de menor entidad, como el Betis, el Celta o la Real Sociedad te roban el balón, te dominan y hacen que parezcas un equipo pequeño, ¿qué no te va a hacer un conjunto de la enjundia del PSG?
G3

El mundo del fútbol según Jorge Valdano

Pese a ser una potencia mundial futbolera y pese a que el fútbol monopoliza buena parte de las conversaciones de bar de este país, por no hablar de su influencia en la agenda política, la literatura que hay sobre este deporte es más bien escasa y precaria.
EFE

Barça: ¿indefinido o versátil?

El equipo catalán sigue sin encontrar la fórmula. No es un equipo creíble. Gana, sí, pero no consigue dominar el juego con la profundidad que un aspirante a todo requiere. A veces se disfraza del Madrid de los últimos años y golpea a los espacios, en ocasiones se defiende a balonazos como si la pelota no fuera con él, y cuando puede, rememora la sintonía del sextete con un vals en el medio campo.
AFP

Con Messi hasta el fin del mundo

Messi e Inglaterra no se llevaban bien hasta ayer. El argentino era un jugador irreconocible cada vez que pisaba las islas. La historia cambió anoche y quizás para siempre. Un pase genial de Iniesta enfocó al 10, quien se plantó delante de Hart y forzó que Demichelis tuviera que derribarle por detrás.

El tradicionalismo defensivo de Tata

No hay fórmulas mágicas en el fútbol y todo es debatible, pero la filosofía de los últimos años en el equipo catalán defendía la máxima de Guardiola de "para defender, ataca", en que reducía las posibilidades de recibir un gol según la propia posesión del balón. Con Martino, el estilo defensivo varía radicalmente.

¿Hay motivos para pensar que hay crisis en Can Barça?

El Barcelona fue batido en la noche del martes por el Real Madrid en un choque que dominaron los blancos de principio a fin. Una velada que manifestó la superioridad de los de Chamartín de una manera jamás vista con Mourinho en el banquillo. No hilaron los azulgranas más de tres toques seguidos en las inmediaciones del área.