Atentado Niza

PASCAL ROSSIGNOL / REUTERS

#JeSuisNice y yo estaba ahí

Anoche, los bares y restaurantes cerraron sus puertas y compuertas y no dejaron que nadie entrara, ni siquiera para usar el baño. Obviamente, los dueños estaban aterrorizados de que ocurriera lo mismo que en París, de que alguien empezara a disparar. La gente corría en mitad del pánico, llamando frenéticamente a sus amigos.