Contra lo que pensáis, sí podemos -y por supuesto debemos- obligaros a cambiar. No vamos a toleraros que confundáis responsabilidad de gobierno o de oposición con "tenemos un cortijo". Se acabó la era de la estética y llegó la de la ética, y esto no tiene vuelta atrás, mal que os pese. La transparencia ha llegado para quedarse.
La propuesta sobre chicas se sitúa claramente en un presente que mira hacia el futuro, mientras que la de los chicos aún se entretiene en la pugna por quitar las hojas de higuera de hace dos siglos. Pero es que, como ya hicieron muchas artistas con las bragas o el miedo, no es de los cataplines de donde hay que quitar las hojas, sino del cerebro.
En la Argentina, hay varios intereses en juego. Todos los días de la semana, los titulares de los diarios esgrimen el argumento de que la democracia argentina se ha convertido en un Gobierno autocrático menopáusico. ¿Quién se beneficia? Aquellos cuyos intereses económicos se ven negativamente afectados por sus políticas.