Fantasear estando despiertos puede resultar beneficioso para la creatividad y para evitar el aburrimiento. Sin embargo, también conlleva algunos efectos negativos, como la angustia o la pérdida de control sobre uno mismo.
Uno de los motivos es que puede haber restos de heces de ácaros del polvo. Se estima que cada uno poduce "alrededor de 20 de estos excrementos al día".