A modo de pueblo galo que evita a toda costa la invasión romana, existen entidades que se han negado a seguir el modelo de gestión impuesto globalmente en el sector financiero: las cooperativas de crédito. Parece que seguir modelos menos arriesgados y más vinculados al desarrollo económico territorial puede ser la poción mágica para sobrevivir a las crisis.
Los jóvenes han sido instigados al pesimismo. La ocasión es nuestra y el tiempo no nos espera. Reeuroperizar Europa es una urgencia, y decir con claridad que Europa no es sólo Alemania.
En estos primeros días de febrero, se ha vuelto a batir el récord en número de desempleados. También de tasa de paro, que, aun cuando son conceptos semejantes, no son exactamente iguales. En esto, la crisis actual se muestra más profunda que las anteriores.
Huevos, leche, harina, mantequilla... Yo creo que para hacer tortitas no hace falta nada más, ¿no? Salgo del súper y pongo rumbo a casa. ¡A mi nueva casa! Andy, mi nuevo flatmate, que es irlandés, me ha dicho que hoy vamos a celebrar el "Pancakes Tuesday". Estos buscan cualquier excusa para atiborrarse a hidratos de carbono...
Con muchos meses de retraso, arrastrando los pies en un debate interminable, el Consejo Europeo deliberó los pasados 7 y 8 de febrero un escenario presupuestario marcado por el techo de gasto.
Esta es la realidad: O se politizan, o los jóvenes no podrán cambiar la realidad que más les indigna. ¿Que los partidos políticos están gobernados por unas élites, a menudo mediocres? ¡Que se abran paso a codazos o creen partidos nuevos! Su suerte y la del país está en juego.
No hace cinco años del comienzo de la crisis y la sociedad civil, la que mejor se había identificado con la noción de clase media, se pone en marcha. La cuestión es: ¿Habrá alguna fuerza política que canalice ese descontento o se fragmentará entre múltiples opciones?
Urge analizar los últimos acontecimientos de corrupción que afectan al corazón del Gobierno de España con las lecciones aprendidas de una crisis que ha cambiado demasiadas cosas. Nada es ni será como antes.
Todos los políticos con los que hemos hablado -Martínez Pujalte, Chacón, Sánchez Llibre, Saura- escucharon ayer a Ada Colau, de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Ella representa el estado anímico de la calle mejor que ellos: ¿por qué entonces no acaba de producirse un estallido social? ¿Creen los políticos y los sociólogos que acabará pasando?
La baja natalidad que existe en Alemania, un país que según nos comentan algunos comienza a ser el "geriátrico" de Europa, exige a las autoridades alemanas poner la vista en otros países para captar aquellos trabajadores que les permitan cubrir los huecos que no pueden ser asumidos por los jóvenes alemanes.
Sin lugar a duda, desde el comienzo de la crisis lo más palpable en cuanto al uso del lenguaje ha sido el empleo de los eufemismos. Términos y expresiones elegidos cuidadosamente para representar las cosas con una malla de camuflaje.
Llaman a la puerta; es él. Yo me santiguo, que aunque no sea creyente. Le abro, y ya desde fuera, inspecciona cada rincón de la casa. Nada más entrar, posa su dedo índice en el rodapié, y no lo levanta hasta haber recorrido todo el perímetro del piso. Se gira hacia mí y me observa para asegurarse de que vea bien su dedo, envuelto en una bola de polvo.
La tranquilidad que se respira en los mercados financieros es ficticia y peligrosa. Las famosas diez palabras de Draghi - "haré todo lo que sea necesario para proteger el Euro" -han servido para calmar a los mercados por el momento pero nada ha hecho para borrar la terrible herencia económica de nuestra burbuja cuyas ramificaciones se extenderán por muchos años. La burbuja nos dejó un país arruinado, pero además contribuyó a atrofiar nuestras instituciones y a destruir nuestro capital humano, lo que nos deja en una posición muy difícil. Dudo que hayamos tocado fondo todavía. Por mucho que quieran esconderla, sigue aquí.
Es de lamentar que parte de la sociedad española arrastre aún el viejo y provinciano hábito de vivir de espaldas a Portugal. Es una actitud ridícula cuando sabemos que Portugal representa el tercer mercado para España y España es el primero para Portugal. Por suerte y como efecto positivo de la crisis, puede decirse que los lazos se están estrechando.
La narración de lo ocurrido antes de la crisis ignora a menudo que en España éramos campeones del rigor presupuestario para, al contrario, tratar de explicar los problemas que nos afectan como consecuencia directa del derroche, antes que explicarla por los desequilibrios causados por la integración en el euro.
Se terminan sus falacias y mentiras, se desmoronan sus argumentos. Se queda desnuda su tiranía. Tenemos la libertad y el derecho de elegir el destino de nuestra vida aunque no lo aprueben sus señorías. Cuando nos vean con las manos al sol sepan que no tenemos miedo, que estamos empezando una Revolución.