La baja natalidad que existe en Alemania, un país que según nos comentan algunos comienza a ser el "geriátrico" de Europa, exige a las autoridades alemanas poner la vista en otros países para captar aquellos trabajadores que les permitan cubrir los huecos que no pueden ser asumidos por los jóvenes alemanes.
Sin lugar a duda, desde el comienzo de la crisis lo más palpable en cuanto al uso del lenguaje ha sido el empleo de los eufemismos. Términos y expresiones elegidos cuidadosamente para representar las cosas con una malla de camuflaje.
Llaman a la puerta; es él. Yo me santiguo, que aunque no sea creyente. Le abro, y ya desde fuera, inspecciona cada rincón de la casa. Nada más entrar, posa su dedo índice en el rodapié, y no lo levanta hasta haber recorrido todo el perímetro del piso. Se gira hacia mí y me observa para asegurarse de que vea bien su dedo, envuelto en una bola de polvo.
La tranquilidad que se respira en los mercados financieros es ficticia y peligrosa. Las famosas diez palabras de Draghi - "haré todo lo que sea necesario para proteger el Euro" -han servido para calmar a los mercados por el momento pero nada ha hecho para borrar la terrible herencia económica de nuestra burbuja cuyas ramificaciones se extenderán por muchos años. La burbuja nos dejó un país arruinado, pero además contribuyó a atrofiar nuestras instituciones y a destruir nuestro capital humano, lo que nos deja en una posición muy difícil. Dudo que hayamos tocado fondo todavía. Por mucho que quieran esconderla, sigue aquí.
Es de lamentar que parte de la sociedad española arrastre aún el viejo y provinciano hábito de vivir de espaldas a Portugal. Es una actitud ridícula cuando sabemos que Portugal representa el tercer mercado para España y España es el primero para Portugal. Por suerte y como efecto positivo de la crisis, puede decirse que los lazos se están estrechando.
La narración de lo ocurrido antes de la crisis ignora a menudo que en España éramos campeones del rigor presupuestario para, al contrario, tratar de explicar los problemas que nos afectan como consecuencia directa del derroche, antes que explicarla por los desequilibrios causados por la integración en el euro.
Se terminan sus falacias y mentiras, se desmoronan sus argumentos. Se queda desnuda su tiranía. Tenemos la libertad y el derecho de elegir el destino de nuestra vida aunque no lo aprueben sus señorías. Cuando nos vean con las manos al sol sepan que no tenemos miedo, que estamos empezando una Revolución.
Como un juguete roto, nuestro sistema no funciona. Nuestras instituciones democráticas no son un juguete, pero se han utilizado como si lo fueran. Se han manoseado para enriquecerse una minoría, pero han gozado del amparo de inquietantes mayorías. No sé qué más tiene que suceder para que haya una reacción rotunda y colectiva.
En la Vitrina pastelera I de Claes Oldenburg brillan deliciosos pasteles, helados y sorbetes. Un examen más detallado, sin embargo, revela que el yeso pintado a chorretones tiene algo extrañamente trémulo. Pueden comprobarlo en la exposición 'Claes Oldenburg: Los años 60' (hasta el 17 de febrero en el Guggenheim de Bilbao).
Marina del Corral decía que los jóvenes españoles están emigrando al extranjero por su "espíritu aventurero". Yo le diría que anda muy equivocada. Los verdaderos aventureros son los que no tienen más remedio o que deciden quedarse en España y tienen que buscar un trabajo en nuestro país y los que se atreven a regresar.
El aparato de propaganda del Gobierno del PP y, al unísono, la maquinaría mediática de la derecha, se aprestan a hacernos pasar por indicios de "luz al final del túnel" las "mejorías relativas" de la "productividad" y la "competitividad".
De esta crisis no se saldrá sin una fuerte -aunque no única- presencia de lo público en la generación de crecimiento y empleo. A no ser que se considere que un escenario deseable sería el de una alta tasa de paro permanente que ayudase a la bajada estructural de los salarios y las condiciones laborales.
¿Cómo justificar subsidiar un sector como el siderúrgico, que es uno de los que mayores emisiones de CO2 produce? El ministro de Renovación Industrial propone nacionalizar los altos hornos hasta que lleguen tiempos mejores en caso de que Arcelor Mittal dejase que estos se apaguen y que algún otro grupo los retome.
El futuro de Andrés, de 28 años, se encuentra en Berlín. Marta, en cambio, tendrá que quedarse en casa, no tiene estudios y su única esperanza está en su ciudad. Carlos, de 36, está casado con Sagrario y tienen dos hijos y, desde hace un año, viven gracias a sus padres. ¿Quién refinanciará, señor presidente, sus vidas?
Un informe nos acaba de revelar que el Banco de España no vigiló a los bancos y cajas. "La forma habitual de reacción ante los indicios de delito es mirar hacia otro lado". Nuestro sheriff de las finanzas durmió y los forajidos, o como dice 'The Economist', nuestros banksters, sembraron el terror.