ENERGÍA NUCLEAR

Treinta años después de Chernóbil

Svieta se va mañana a Orane, a treinta y cinco kilómetros de Chernóbil, pero en estos momentos ella y yo estamos en el Congreso de los Diputados, contándoles que la contaminación radiactiva producida no tiene solución, que en caso de accidente es imposible descontaminar por completo, y que los accidentes nucleares pasan, vaya si pasan. Y que es mejor vivir sin energía nuclear.

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