Barranquilla está cumpliendo años. Doscientos para ser exacta. Hace un par de días la celebración del bicentenario de la ciudad caribeña de Colombia estuvo colmada de sabrosura y homenajes a sus más importantes ciudadanos. Pero éste año los festejos no se quedan en territorio colombiano. Barranquilla llegará a Sevilla el 14 de abril.
Los indicadores fiscales de América Latina han mejorado en el curso de la última década en gran medida gracias a términos de intercambio y condiciones de financiación sumamente favorables. Sin embargo, ¿cómo es de dependiente la solidez fiscal de la región del entorno internacional?
La escuela confunde saber con información y olvida la dimensión formativa de lo educativo. Se recuesta en el cómodo e inútil sistema de erudición no significativa. El modelo imperante no atiende al proceso de producción de contenido. La creatividad y la invención no existen en la matriz simbólica de la escuela.
Hay algo que me gusta definir como El efecto vibrador. Este efecto no es más que las ganas extendidas de no querer trabajar por algo, en el caso del vibrador por el placer; en el caso de Latinoamérica por ganarse algún favor que beneficie a su propio país a costa de otro.
A diferencia de Chipre, Argentina buscó proteger a sus entidades financieras, más allá de las arduas discusiones entre los banqueros y las autoridades. Dos de los principales del país estaban en serias dificultades. Otros, antes de cerrarse por insolvencia, fueron adquiridos o absorbidos por sus competidores.
Recientemente se cumplieron cien años desde que un tribunal londinense pusiera fin a uno de los menos conocidos, y más vergonzosos, episodios de la historia colonial británica. Es una terrible ironía que un siglo después del holocausto del que fueron testigos los indígenas amazónicos sigan siendo víctimas de nuestra avaricia rapaz.
Venezuela sigue estando en el presente al borde del precipicio, pues la revolución social, en realidad, se encuentra mucho más lejos de lo que hubiera cabido esperar. El sueño de la República es lo que está en juego, como les ocurre a otros países vecinos como Colombia, Paraguay o Ecuador.
Detrás del boom del crecimiento económico de América Latina se esconde, aunque torpemente, una ola de crimen y violencia que afecta a todos sus ciudadanos, en particular a los más humildes que no tienen cómo protegerse.
Que las mujeres sean botín de guerra significó en Guatemala que las niñas, mujeres y ancianas mayas fueron violadas de manera sistemática. El 19 de marzo el exgeneral Ríos Montt se sentó en el banquillo para ser juzgado en el primer juicio en el mundo ante un tribunal nacional por los crímenes de genocidio y de guerra ocurridos en su territorio.
Le iría mucho mejor a la izquierda europea si pusiera su atención en líderes de izquierda sensatos, que también los hay en América Latina, como Lula o Velasco, y menos en Chávez y sus cantos de sirena.
En 50 años las acciones de las guerrilla no han resuelto nada y, por el contrario, han servido como pretexto para estigmatizar todo pensamiento diferente de la ideología tradicional de la derecha liberal y conservadora, que ha imperado en el país todo este tiempo.