Muchos piensan en chamanes y druidas como los primeros creadores de los medicamentos humanos. Esto pudo ser cierto, pero el uso de plantas y minerales para tratar enfermedades es muy anterior a la aparición de los primeros Homo Sapiens. Los ejemplos más impresionantes los proporcionan los chimpancés.
Mi pequeño de 6 años se porta muy mal, lleva una temporada que constantemente reclama nuestra atención, pesao, pesao. Duerme bien, come bien y va bien de la tripa, así que no entendemos mucho el porqué de este comportamiento. Sirva este corto relato como desahogo, como petición de ayuda.
Parece que la primavera está dispuesta a dejarnos salir a disfrutar del solecito así que para los humanos perrunos que, además, sean fans del vermut, aquí va una selección de bares en los que hacer una breve parada técnica. Así los paseos tendrán un aliciente extra.
Febrero y no abril es el mes más cruel para los que se dedican a ayudar a los galgos en España. Febrero es la pesadilla para estos animales. Termina la temporada de caza menor y empiezan los abandonos -o peor, el sacrificio- de miles de animales.
En los últimos años, la lucha por proteger el lobo ibérico ha sido intensa y constante. Multitud de programas de cría en cautividad, control y monitorización de individuos... aunque no por ello muchos ganaderos han dejado de poner trampas mortales a estos animales para "evitar" que atacasen a sus rebaños.
Los animales no matan por placer, tan sólo para comer. Los animales no organizan genocidios, no montan guerras, no bombardean ciudades... tan sólo son animales y como nosotros viven en este planeta y tienen derecho a tener sus espacios sin que les degrademos ni quememos los bosques.
Habrá quien sienta la tentación de regalar un perro incluso si tienen la certeza de que el destino de ese perro será ser abandonado, como otros miles en España. Hay alternativas, por ejemplo ser casa de acogida para alguna protectora o para la ONCE. Así se puede tener perro sin tantas responsabilidades o gastos.
Lo que vengo a contarles y a denunciar aquí son las "enormes pasiones" que despierta un pequeño animal de veinte centímetros de altura y tres kilos de peso. Es entrar él en escena e inmediatamente suele aparecer un conserje o un vigilante de seguridad para decirnos que de inmediato debemos abandonar el lugar.