Todos somos conscientes de que, ente la complejidad de un tema como la independencia, estas cuestiones deportivas son una pequeña anécdota sin demasiadas repercusiones. Pero son indicativas de la cantidad de "pequeñas anécdotas" que van a condicionar las decisiones finales. Hay muchos componentes emocionales.
El joven Alexander Hleb lo intentó como nadador y como gimnasta, pero no llegaba al nivel que exigía la maquinaria soviética. Con catorce años, ya con la URSS rota y siendo Bielorrusia un país independiente, probó suerte con el fútbol. El Barça pagó 15 millones por su fichaje en 2008. Chocó con Guardiola.
Luther Blissett podría ser protagonista de cualquier historia sobre deportistas que no llegan a lo esperado. Jamaicano de nacimiento, fue uno de los primeros jugadores negros en defender la camiseta inglesa y el primero en marcar tres goles en un mismo partido. Aunque el rival fuera Luxemburgo.
"Dijeron que me moriría a los siete días de nacer. Ahora quiero acabar los cinco grandes maratones del mundo (Boston, Londres, Berlín, Chicago y Nueva York)". En la Gran Manzana completó los 42 kilómetros en 15 horas y 20 minutos.
La cuerda en Bilbao se ha seguido tensando y está a punto de romperse: el equipo está en puestos de descenso, Bielsa y Llorente, que hoy por hoy, sigue siendo la principal estrella del equipo, están enfrentados. El hincha se empieza a impacientar.
Emi seguirá hurgando horas para poder entrenar en una disciplina dura, muy sacrificada, y compatibilizarlo con sus otras actividades. Con un poco de suerte, le ofrecerán algo a tiempo parcial en algunas instalaciones deportivas a cambio de que el político de turno se haga con él la foto de rigor.
El no-deportista se ha convertido en un espécimen extraño, anticuado, un hombre o una mujer casi despreciables, afeados no sólo por su cuerpo laxo sino por su propia falta de autoestima. El ejercicio ya no es un excéntrico suplemento homeopático o estético.
Este deporte español que algunos siguen insistiendo en situar en una excelsa y pretenciosa "Edad de Oro", sigue el camino marcado para el resto de los pilares sociales y económicos de un estado que, deporte al margen, parece desmoronarse por momentos.
Lo que el F.C. Barcelona intenta hacer desde hace muchos años es promocionar Cataluña, su territorio y su cultura, en el mundo. El problema es que muchos cuando satanizan lo catalán convierten la palabra 'promocionar' en sinónimo de 'apoyar la independencia de Cataluña'.
Lo más inteligente para el Barça sería ir, poco a poco, y conforme nos adentramos en el siglo XXI (la globalización, ¿recuerdan?), saliendo de esa relación estrecha con el nacionalismo catalán. A muchos catalanes les sentarán mal estas palabras. Lo siento de veras.
Julián García Candau ha escrito un artículo que en mi opinión, no hace sino restarle aún más mérito a los premios. Propongo que se modifique la declaración original, añadiendo que el premiado sea aquel que "quiera o pueda venir a Oviedo a recoger el premio".
El deporte sirve para dar patadas al diccionario de la lengua española. Muchos periodistas tienen la manía de utilizar entreno como sustantivo. Entrenamiento es una palabra tan larga que debe de cansar pronunciarla.
Convendría aclarar que ir en silla de ruedas, o tener autismo, es un hecho aleatorio, como el que tiene un tío en Alcalá de Henares, y no determinante. Es hora de afirmar alto y claro que la gente de la diversidad funcional no está enferma. No reclaman la piedad de sus semejantes, sino el acceso a una VIDA INDEPENDIENTE. Como la del resto de los seres humanos.
El pasado viernes, pudimos ver el mejor partido de la historia del Atlético de Madrid. En ese capítulo, la foto principal no puede ser otra que la de Radamel Falcao García Zárate. El colombiano dio una exhibición con sus tres goles.