Sabemos que no hay una solución rápida. La tarea consiste en comprender las causas de los conflictos, ocuparse rápidamente y con flexibilidad de las iniciativas prioritarias, obtener resultados a corto plazo, crear empleos y ayudar a coordinar a todos los actores en el desarrollo.
Si se decidiera cubrir todo el coste del saneamiento bancario incrementando la deuda pública y sin exigir sacrificios a los depositantes, la ratio de deuda pública sobre PIB de Chipre podría pasar del 90% del PIB a niveles del 150%. Dentro del Área euro, solo Grecia se aproxima a estas cotas.
Aunque sin la intensidad ni el glamuroso apogeo de la guerra fría, la kremlinología sigue llenando los medios de conjeturas y análisis destinados a entender el país más grande del mundo. Estas son algunas de las teorías más atractivas de la temporada.
¿Conocemos realmente nuestra realidad económica y social o solo una aproximación distorsionada de la realidad? Para contestar a esta pregunta le voy a introducir en un paseo rápido por algunas de las teorías de la comunicación.
Me he animado a interesarme por la posibilidad de solicitar uno porque me ha surgido una oportunidad de inversión vinculada en un momento en el que no tengo liquidez suficiente. He leído que son estupendos, que en países como Bolivia han permitido financiar la actividad de buena parte de la población de emprendedores.
No hay razones objetivas para pensar que España (o Italia) pudieran verse en una situación parecida a la de Chipre. Pero si algo hemos aprendido en estos años es que la capacidad de contagio de los problemas financieros depende de un factor irracional al que resulta difícil embridar.
Indudablemente, el éxito económico de la Unión Europea, la excelencia y la cohesión dependen en gran medida del crecimiento sostenible y de la creación de empleo y en este aspecto las pymes tienen un claro cometido.
La velocidad permitida es una decisión administrativa, política y social, pero muy poco, o nada, científica. Va a ser incrementada justo cuando la recaudación en las autopistas de peaje ha descendido de tal manera que se pone en peligro la supervivencia de las entidades concesionarias.
A mí, que soy un soñador, me gustaría que el presidente de mi país fuese a Alemania a dar entrevistas explicando que los españoles tenemos una relación paranoica con el paro por lo que la inflación en Alemania hoy es "inevitable" porque nos hará a todos sufrir menos ahora y en el futuro.
El Instituto Goethe cabalga a lomos de la crisis española. El desplome de nuestra economía ha multiplicado el interés de los jóvenes por aprender alemán. "Las cifras suben y suben: un 40% más de inscripciones en el año 2011, y hasta finales de 2012, incluso un 60% más que en los años anteriores al boom", reconocen en dicho instituto.
Se espera que en febrero la inflación alcance en China un 2,7%, y de ahí, empiece una escalada que podría culminar a final del año rondando el 4%. Y la inflación es un elemento desencadenante de tensiones sociales, un riesgo que el gobierno no está por la labor de correr.
La austeridad y el rigor son palabras duales que encubren mensajes subliminales que conforman el cuerpo central de un conjunto de valores que ampara una forma concreta de ejercer la autoridad y el poder. La flexibilidad, también. Intuitivamente nos sugiere un comportamiento abierto, muy alejado del rigor y la austeridad. Pues no.
Pues bien podrías ser tú, o yo, o tu vecino del 5ºC; un ciudadano con capacidad y oportunidad de mantenerse en el estrato socio-económico que alcanzó tanto por inercia generacional como por los méritos y esfuerzos propios acumulados durante el último par de décadas.
Como segunda potencia turística mundial y sin duda país líder en fiesta y diversión, hubiese sido una torpeza histórica no luchar por convertirnos en la "capital europea del entretenimiento". Las arcas públicas lo agradecerán, la riqueza nacional también y los que encuentren un empleo, aún más.
Lo que hace falta es un programa de pacificación a escala europea, que encauce una transición hacia un capitalismo de utilidad social que comparta, sin complejos ni prejuicios, algunos de los elementos de su ADN con los principios de planificación socialista.