Las leyes de protección de nuestro entorno, que con tanto esfuerzo se han ido consiguiendo en España en los últimos 40 años, están en fase acelerada de desmantelamiento. Como en otros aspectos, la crisis económica se está utilizando para eliminar lo que se consideran obstáculos legislativos para la actividad económica.
¿Es el respeto la solución a todos los problemas? Cuando alguien se manifiesta no lo hace con la intención de exigir respeto, sino derechos. Esa es la palabra clave, la palabra que se ha olvidado con el tiempo. Cuando se habla de tolerancia no se habla de derechos, y eso siempre es bueno para los que detentan el poder.
Criticar, señalar, pitar en el portal de un político, no es violencia, es pura protesta. Es legal. Pacífico. No usan armas, sólo pegatinas. Es desobediencia civil, jarabe democrático prescrito por el pueblo. Los tachan de violentos, los señalan como terroristas, y pretenden que nos quedemos mirando el dedo. Vuelven a equivocarse: ellos no son los violentos.
Llegará la Ley de la Igualdad también al país que nos hizo soñar la libertad, al país que supo luchar y reclamar fraternidad, llegará allí también y allí también el colectivo de la diversidad levantará la cara con orgullo aunque se vea hoy con la cara partida por levantarla contra la homofobia.
Bajo la promesa de no citar nombres, un todopoderoso hombre del PP asegura que "un tesorero cabreado puede llevarse a varios presidentes por delante. Pero si alguien puede zafarse, ese es Rajoy".
El bipartidismo fue tragándose instituciones: grandes tribunales del país, consejos institucionales, consejos de las grandes empresas y corporaciones, cajas de ahorro, universidades, medios de comunicación. Todo lo que encontraba a su paso era deglutido. Hoy, por sus propios excesos, parece vivir un colapso.
¿Quién dice la verdad y quién miente? ¿El PP, que habla de más de 5.000 viviendas desocupadas, o la Junta, que habla de "casos puntuales"? A la vista de las cifras publicadas es muy probable que ambos estén exagerando sus argumentos.
Fomento prepara la constitución de una sociedad de capital mayoritariamente público para quedarse con las autopistas y su deuda, cuantificada en más de 3.000 millones de euros. Nada puede justificar que, en medio de recortes en la sanidad o la educación, se gasten millones de euros en rescatar unas autopistas innecesarias.
Nunca acaba el movimiento, nunca cesa el cambio. Quizás, alguien piense que a sus 35, 45 o 55 años, ha agotado todas sus posibilidades, que no le queda nada por explorar. Que no se engañe, porque los desafíos nunca dejan de llegar, continúan viniendo a tu encuentro.
Supongo que los políticos actuales leen con cierta asiduidad. Por eso no les supondrá demasiado esfuerzo dedicar cinco minutos, sólo cinco, a leer Apuntes para un informe sobre la brigada de la realidad, un relato del volumen de cuentos de Antonio Muñoz Molina Nada del otro mundo. Es una sugerencia dirigida a todos los políticos, pero especialmente a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.
¿Cuántas personas más tienen que sufrir, llorar e incluso morir para que se paralicen todos los deshaucios? ¿Será necesaria una huelga de hambre? Lo que está en juego es la dignidad de la gente. Dignidad representada por sus viviendas, por sus vidas. ¡Menos mal que la Constitución española garantiza una vivienda digna para todos!
Sorprende que los bancos preocupen cada vez menos a los ciudadanos, mientras la corrupción y los políticos siguen escalando puestos entre los principales problemas de los españoles. ¿Qué pócima han utilizado los banqueros para escapar del centro de la diana y ser reemplazados por los políticos?
'Fuerzas Económicas de Nuestro Tiempo' (Ed. Guadarrama, 1975), de José Luis Sampedro, me sorprendió no solo por su aguda visión de la política económica como herramienta imprescindible para alcanzar la justicia social. Quedé fascinado por la claridad y sencillez con que exponía ideas complejas que consideraba incomprensibles.