No existe esa vida rosa que nos inculcaron de pequeños en los cuentos que acaban con final feliz. Existe la vida que tú deseas construir, esa de la que te responsabilizas, esa vida en la que, a pesar de las circunstancias y la adversidad, tú te empeñas en ser feliz.
Las distopías son la ficción de la crisis. Sus autores parecen depositar en la generación venidera, sus mayores lectores, la esperanza en el cambio. Tal vez por eso la mayor diferencia entre estas nuevas historias y las clásicas es que la ahora heroína sí consigue llevar hasta buen puerto la revolución.
No es que los vestidos de novia 2014 vayan a ser más cortos, que puede que lo sean, sino que esta temporada no tendremos un clásico Madrid-Barsa en la moda nupcial. Finalmente ha ganado la Barcelona Bridal Week.
¿Qué es Sarita a fin de cuentas? ¿Un mito? ¿Una actriz? ¿Un estilo? ¿Una mujer dotada de una personalidad única? Con ella sucede lo que con Brigitte Bardot: hace ya tantos años que fueron aceptadas como iconos culturales que toda nueva aproximación a su leyenda puede parecer impertinente.
Sara Montiel deja una carrera extraordinaria que incluye sus películas pero también la elaborada construcción de su mito en vida. Eso solo lo puede hacer una grande.
La mirada de Bigas Luna no se parecía a la de nadie. Eso es lo que distingue a los grandes creadores y él sobresalió como uno de los más imaginativos y estimulantes de nuestro cine.
'Ay Carmela' es un texto que se nutre de dos ramas del espectáculo que me fascinan: el submundo de las variedades musicales, donde conviven lo frívolo y la copla, lo cursi y lo canalla; un género excesivo, lleno de ofertas desquiciadas, muy cercanas a lo esperpéntico, a lo valleinclanesco.
El sistema democrático tiene que cambiar porque se sigue rigiendo por la misma lógica de hace más de dos siglos. Ya no sirven simples gestos que cambien pequeñas cosas, deben cambiar por completo para adaptarse a la nueva sociedad.
A los que más les gustan los amigos famosos es a los políticos. Matan por sacarse una foto con uno de ellos. No había más que ver la toma de posesión de Obama; premios Nobel no parecía haber muchos, pero de los otros no faltaba ni uno: Beyonce, Eva Longoria, James Taylor, Katie Perry, Clooney.
Estamos viendo cómo se va degradando el mensaje periodístico al mismo tiempo que las cuentas de resultados de los medios se precipitan al abismo. Pero los ciudadanos no piden histeria informativa. Lo que necesitan es rigor y criterio. Por eso no creo que la salvación sea amurallar. Alejar aún más a la gente de los medios.
Artista plástica, entomóloga de campo, mujer de negocios, viajera dentro y fuera del mundo civilizado, maestra de pintoras, devota creyente miembro de una estricta comunidad calvinista, divorciada autónoma, antiesclavista a finales del XVII...
La rebelión que propone Molina, y a la que me sumo militante, pasa por la exigencia de la vida democrática como una tarea ardua y constante, por nuestra conversión en ciudadanos adultos y por la apelación moral en un sentido laico a los valores que sustentan la convivencia.
Hizo un cine muy malo, pero lo pasó en grande y le dedicó toda su vida a su gran pasión. Su legado para las siguientes generaciones es la osadía para hacer lo que más deseaba hacer sin dejar que naderías insignificantes como la falta de dinero, de un buen guion o la conciencia de la falta de talento, le detuviera.
Los cuatro protagonistas de Girls, Hannah, Marnie, Jessa y Shoshanna han regresado, con sus más y sus menos, al mismo punto de salida en el que se encontraban en el episodio piloto a costa de perder esa frescura que encadilara en el primer volumen.
Savater siempre me parece honesto cuando habla o escribe y nunca da la impresión de ser rehén de lo que se espera de él, de lo que sus seguidores desearían oír o de lo que él mismo ha sostenido en el pasado. Esa actitud, tan saludable, le ha convertido a veces en alguien sospechoso, incorrecto, incómodo.