Había una vez un colegio de una ciudad pequeña de provincias. El edificio estaba en el borde de la ciudad antigua y tenía dos puertas: una que comunicaba con el centro de la ciudad, por la que cada mañana entraban los hijos de los abogados, los médicos y los maestros, y otra trasera que daba a los barrios de los obreros.
El próximo 24 de mayo se estrenará en los cines de medio mundo la sexta entrega de la película de acción Fast and Furious, que algo (sí, en cursiva) tiene que ver con coches, aunque sólo sean empleados como soporte e hilo conductor de escenas de acción imposibles, caras, y bien ejecutadas.
El desafiante jardín vertical del CaixaForum, encaramado a una pared, ofrece una bienvenida especialmente idónea para la exposición Maestros del caos: artistas y chamanes (hasta el 19 de mayo). Una muestra con un pie aquí, en la densidad material del Paseo del Prado madrileño, y otro allá, donde los jardines pueden retar alegremente a la gravedad.
Los derechos humanos son "la ley del más débil"; Kostas representa el altavoz de esa ley. La que no se está publicando en los boletines oficiales y que vemos grabada con la tinta escurridiza de las lágrimas en el rostro de todos los hombres y de todas las mujeres que están siendo víctimas de la ley de la selva.
El premio literario Arcebispo San Clemente cumple ahora su mayoría de edad y de repente se hizo mayor, más viejo que la edad de su jurado, formado por estudiantes de segundo de bachillerato. La edad los hace más díscolos, más críticos, más sueltos, más libres: imprevisibles y exigentes.
En un primer momento, los medios comenzaron a llamar al nuevo papa Francisco I, con ordinal, incluida la propia agencia de noticias del Vaticano. Parecía lógico, pues el antecedente más cercano que teníamos de un pontífice que eligió un nombre inédito en la historia papal fue Juan Pablo I.
Durante siglos, las zorras y malas mujeres han florecido dentro de muchas y diversas pieles femeninas: las que han interrumpido sus embarazos, las que han tomado la iniciativa en el sexo, las que han abierto sus piernas a más de un amante, las que han usado anticonceptivos...
Lo que conozco y descubro como investigador se convierte en un material excepcional para mis novelas, en cuyas páginas la realidad y la ficción forman un todo indivisible. Así queda patente en mi última novela, donde, desde la ficción novelística, indago sobre el móvil económico del caso Urquijo, jamás investigado por la Policía.
Adoro a Frida. Siempre me han fascinado las mujeres insolentes con personalidades fuertes y estilos rotundos. Aunque muchos le reprochan a Kahlo ser más conocida por sus vestidos que por sus cuadros, ella fue la primera fashionista del arte. O, mejor dicho, la primera que aportó arte a los estilismos de moda.
Ninguno de sus protagonistas pretendía ser gracioso. Pero sin saberlo, nos han regalado hondonadas de risas. Unos han sido vistos por varios millones de personas y otros no son tan conocidos. Es una selección personal que seguro que muchos enriquecéis en los comentarios.
España y la cultura en español tienen que encontrar su sitio y hacerse valer. La actividad del sector en nuestro país da empleo a más de 600 mil personas y aporta casi el 4% de nuestro PIB. El porcentaje podría duplicarse, hasta llegar incluso al 10%, si se pulsan las teclas adecuadas y se emplea el trampolín de la proyección internacional.
A mí las cosas me gusta descubrirlas por mí mismo, sin que nadie tenga que venir a decírmelo. Si pido un filete y me traen una cosa que tienen que explicarme que aunque parezca mentira es un filete, ya me mosqueo. Llamadme raro, pero soy así.
Hay personas que se sienten mal, terriblemente mal cuando se equivocan. Hay otras, que jamás se han sentido así porque piensan que nunca se han equivocado. Ni los unos ni los otros.
"Mamá, ¿supiste lo que le pasó a Justin Bieber?", pregunta mi hija de 10 años hace un par de días. No me extraña su pregunta si tenemos en cuenta que hemos comprado entradas para su concierto en Madrid y las recientes noticias confirman que hace unos días el cantante se ha desvanecido durante un concierto en Londres
Hablar de Alfredo Landa, que acaba de cumplir 80, es hablar de un gigante de la interpretación. Nadie se atrevería a negar que es un actor prodigioso.
No es el hambre, sino el amor y el miedo -y a veces el asombro- los que nos dan la oportunidad de crear. El contexto cultural y social del arquitecto cambia de forma constante, pero su tarea, creo, siempre permanece la misma.