Pocas series pueden presumir de haber salido ilesa de mil batallas como Fringe pero, algún día, como le ocurre a todo buen soldado, tenía que llegar la retirada del frente. Y se ha ido con la cabeza más alta que baja, a pesar de todos los dimes y diretes creativos por los que esta ficción de la factoría de JJ Abrams ha pasado en los dos últimos años.
Contra lo que pensáis, sí podemos -y por supuesto debemos- obligaros a cambiar. No vamos a toleraros que confundáis responsabilidad de gobierno o de oposición con "tenemos un cortijo". Se acabó la era de la estética y llegó la de la ética, y esto no tiene vuelta atrás, mal que os pese. La transparencia ha llegado para quedarse.
Publicó Moby Dick con 32 años y el fracaso fue tan rotundo, las críticas tan malas, que su carrera literaria, potencialmente tan grande como la novela que acababa de dar a la imprenta, quedó truncada. Nunca se agotaron los 3.000 ejemplares que se publicaron de la primera edición y muchos de ellos se perdieron en un incendio del almacén de su editor en 1853.
Mientras pensemos en la bicicleta pública como un modo masivo de transportar punto a punto dentro de la ciudad, no solo estaremos condenando el espacio público a la presencia de un nuevo devorador (menos agresivo que el automóvil, pero mucho más que el transporte público). Estaremos privando a la bicicleta de su enorme potencial.
Unas veces no lo haces porque no sabes si tienes derecho a la queja. Otras veces porque te da pereza. Y otras porque no sabes cómo. Otro motivo que te paraliza ante la crítica es el miedo y el evitar los conflictos. Aquí tienes siete derechos básicos que tienes como PERSONA. La forma en cómo defiendas estos derechos es clave: sé directo, no hables alto, no grites, deja de lado la ironía y el cinismo, no hagas juicios de valor ni critiques a la persona, pide las cosas por favor, respeta el turno de palabra. Consigue que te los respeten.
Es curioso observar cómo los zombies, quienes como todos los animales tienen instinto de supervivencia y buscan alimentos, son los que muestran tener más valores humanos al no agredirse entre ellos. En cambio, de aquellos de quienes se esperaría los últimos valores humanos sólo se observa una descomposición moral.
Los jardines verticales aportan ventajas, sobre todo ambientales, puesto que aíslan del ruido, ayudan a combatir la contaminación limpiando el aire y permiten reducir el consumo de energía (aislando del frío y como sistema de refrigeración natural en verano). Lo mejor es que a día de hoy podemos crear nuestro propio jardín vertical en casa.
Escribir sobre el Sudeste asiático es viajar en busca de ese perfume especial que nos sorprende y maravilla cuando finalmente volvemos a tenerlo delante. En este caso, ese perfume, corresponde al de la albahaca tailandesa. Otros productos típicos son el limoncillo, la galanga, la lima Kafir, la pasta de gambas.
Tengo seis o siete años y estoy volviendo a casa con mi abuelo y mi abuela cubana, de casa de mi tía Onelia. Su hijo Juan Alberto es "un afeminado", dice mi abuela con asco. "Más vale tener una nieta que sea una puta que un hijo que sea un pato maricón como tú. ¿Me entiendes?", dice con la voz llena de desprecio. Digo que sí con la cabeza, pero la verdad es que no lo entiendo.
Un dependiente de un Blockbuster asegura que una noche Bill Murray apareció y le preguntó qué película le recomendaba a lo que respondió "Cazafantasmas... es un clásico". Entonces Murray fue hasta la caja registradora, la abrió, se llevó el dinero y salió de la tienda diciendo: "nadie te creerá".
¿Te imaginas que con la cocina impostora también se adelgazara? Comienzo una serie de recetas tan suculentas como hipocalóricas para combinar con goce y fruición el seguir comiendo como seres humanos (esto es, no siguiendo una dieta de lechuga y hierbajos, cosa más de cabras) y mantener el tipín. La primera receta son unas brochetas de merluza.
No, no es que el Teatro Real se haya visto obligado a programar La Sirenita o Pinocho para cubrir los huecos que le deja la crisis. El Disney que ocupa el escenario del teatro de la ópera de Madrid dista mucho de sus polícromas producciones infantiles. De hecho el color brilla por su ausencia en este estreno mundial de El americano perfecto (The Perfect American) que Mortier encargó a Philip Glass para la New York City Opera y se ha venido tras él hasta aquí, y ha visto la luz esta semana. Una gozada en toda regla. Gracias Morti.
El pasado viernes 18 de enero Fox emitió en EEUU los dos últimos capítulos de Fringe, al menos en este universo. Era la crónica de una muerte anunciada, pero anticipar no ayuda a superar la pérdida. Lo único que, tal vez, puede servir para sobrellevar el duelo es recordar los grandes aciertos durante las cinco temporadas.
Hoy aprovecharé post para dar algunos ejemplos de cómo la lengua deja inscribir en ella misma, con más o menos sutilidad, sentidos y juicios. También para mostrar algunos detalles de la imparable y tenaz evolución de la lengua en la prensa. Daré alguna pincelada de algún uso que todavía inscriben en la lengua una consideración desvalorizadora de las mujeres.
"Una buena canción puede cambiar el mundo", dijo una vez Pete Seeger, el patriarca del folk-song americano. La crónica sentimental de este país, como en su día notificó el escritor Manuel Vázquez Montalbán, se podría testimoniar siguiendo el rastro de muchas canciones que han acabado escribiendo nuestra banda sonora, íntima y colectiva.