Gabriel García Marquez

Habaneras de una goleta

En la esquina más sucia de la dársena, al fondo, donde las corrientes acumulan porquerías, ratas y desechos me encontré con un barco que un día quise. Un amante casi olvidado que a pesar de los años y lo que habíamos cambiado me volcó el corazón. Se mecía con gemidos de barco viejo, aunque no lo era tanto.

Sean Penn y los periodistas 'de verdad'

Una tarjeta profesional no hace periodista a nadie y un diploma no es garantía de nada. En muchas casas de este país había máquina de escribir; pero sólo en una había un Gabriel García Márquez.

Colombia exige respeto

Hace una semana la actriz holandesa y embajadora de buena voluntad de Unicef, Nicolette Van Dam, publicó un desafortunado tuit que ofendió a los hinchas Colombianos que siguen el mundial de fútbol en Brasil. Algunas personas han dicho que no entienden por qué los colombianos no sabemos bromear.
GETTY

No se fíen de García Márquez...

Gabo es uno de esos escritores a los que les gusta engañar a sus lectores haciéndoles pensar que sabe menos de lo que realmente sabe. Sin embargo, su naturalidad a la hora de narrar no debe impedir que se entrevea el sólido cañamazo intelectual de sus obras.
VLADDO

Gabo, con g de grande

No queda duda: Gabriel García Márquez es el colombiano más grande de la historia de Colombia. En este país todos tuvimos, hemos tenido y vamos a tener algo que ver con Gabo. Tuve el privilegio de conocer a Gabo y de compartir con él extensas jornadas de trabajo, cuando quisimos hacer, bajo su tutela y con su complicidad El Ideal. Se trataba de hacer el mejor periódico del mundo.

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