En Estados Unidos los estados se "pelean" cordialmente por conseguir que las empresas se establezcan en su área con todo tipo de instrumentos. La obsesión con la creación de empleo y la apuesta por sectores de futuro contrasta con la obsesión con el ladrillo que asoma desde el discurso oficial.
La ley de la atracción se basa en conocer, dar y ser para atraer. Nadar es fácil pero nadar bien, cuesta más esfuerzo. Por ello, el "mar digital" necesita mucho trabajo. Todo es ponerse; sin miedo pero, con respeto.