Jorge Fernández Díaz

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Fernández Díaz sí o sí

El exministro del Interior Jorge Fernández Díaz será elegido este miércoles, salvo sorpresas, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso pese al rechazo que ha generado en la oposici...
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La confianza en la policía y las estadísticas

El pasado 24 de julio, el editorial del diario El País señalaba el peligro que podía constituir para la buena reputación de una institución como la policía el mantenimiento en su cargo del actual ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz. Se apuntaba el importante capital simbólico de este cuerpo, algo constatable en los resultados de los barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas, donde es una de las pocas instituciones que mejor ha resistido el embate de la distancia de los ciudadanos con respecto a la mayor parte de las instituciones democráticas.

La Ley Mordaza y el voto del miedo

¿Qué le queda a la oposición política en el Parlamento para contar con la presión de la ciudadanía en la calle -según ocurre u ocurría en los regímenes con credencial democrática- para combatir la merma de derechos y libertades que leyes como la Ley Mordaza consagran?

Oreja de cerdo al estilo Fdez. Díaz: las escuchas o el Dr. No

Es comida de interior o exterior, tanto da, pero dada las fechas en que nos encontramos y el caso que nos ocupa, que ni Val Kilmer en el Santo, mejor fuera, a la vista de todos y sin ocular nada, que la intimidad mueve en ocasiones a mirar y escuchar más de lo que toca. Que la mesa esté bien dispuesta y mejor surtida de vino para acompañar y realzar, más si cabe, la exquisitez del plato.

Pornografía política

Es difícil concentrar en una conversación de despacho tanta pornografía política como la que contiene las conversaciones del Ministro del Interior con el director de la Oficina Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso, desveladas por el diario Público. Y es difícil entender cómo, horas después de estallar el escándalo, tanto Fernández Díaz como Rajoy siguen creyendo innecesario no ya dimitir, sino al menos dar explicaciones que no sean un insulto a la inteligencia de los ciudadanos.

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