Julian Castro

Michelle y Castro suben la temperatura

El discurso de Michelle Obama de anoche aportó toda la carga emocional que el momento exigía. Un discurso lleno de anécdotas íntimas y de sentimiento. ¿Sentimentaloide? Quizás, pero creíble, sólido y sin duda necesario. Los delegados salieron emocionados, motivados, y a mil.