MEXICO

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Los sueños no se hacen realidad, los sueños se trabajan

Desde que era pequeña mis padres me enseñaron que podía hacer cualquier cosa que me propusiera, únicamente tenía que asegurarme de ser la mejor. Me siento afortunada de haber crecido en un hogar que promoviera el que las mujeres no conocieran límites o imposiciones sociales, aún en una sociedad como la mexicana, conocida por su arraigado machismo.