Orgullo Gay

EFE

El Orgullo: reivindicación y fiesta

Hemos celebrado El Orgullo para decir alto y claro, con alegría no exenta de profunda y seria reivindicación, que, frente a lo que algunos aún quisieran, no sentimos ninguna vergüenza de ser como somos, de sentir como sentimos. Para dejar constancia de que, como tantas veces decía nuestro recordado Pedro Zerolo, no somos ni queremos ser invisibles. La visibilidad como arma política es muy efectiva.
Daniel Aguilar/REUTERS

¡Eh, puto!

México vive una polémica generada en el fútbol tras la amenaza de la FIFA de cerrarle el Estadio Azteca, donde juega la selección, si se repite un grito constante de su hinchada al portero rival: "¡Eh, puto!". Para algunos se trata de una medida absurda de ese buenismo postmoderno que enjuicia la diversión y para otros de crear conciencia social o, mejor dicho, de no crearla.
EFE

Orlando

Las leyes, por más importancia que tengan, no sirven de escudo impenetrable para frenar a las balas. El terrorífico asesinato de Orlando lo pone trágicamente en evidencia. Aunque la tragedia personal, tan cargada de emociones, ensombrece la frialdad del análisis racional, no podemos, sin embargo, o, mejor dicho, no debemos renunciar a este. Así, tras expresar nuestra más enérgica repulsa a este vil asesinato múltiple, tenemos que preguntarnos, en efecto, qué causas pueden llevar a una persona a perpetrar un acto de estas características.
EFE

Las pequeñas 'matanzas' cotidianas

Todo comienza con un comentario aparentemente inocuo, como el que cuento en este artículo, un comentario machista más, deberíamos estar acostumbrados, ¿no? He escuchado tantos a lo largo de mi vida. Pero no, no lo estoy, no estoy dispuesto a recibir más golpes en silencio, ni más insultos. Porque puede ocurrir que después de los golpes o los insultos vengan otras cosas, como desgraciadamente ha ocurrido en Orlando.