El nido de los mirlos es una metáfora que aúna varios años de mi trabajo. En él he intentado relacionar lugar y memoria. El "lugar" es el nido, mi nido (también un crisol de dudas, que en el tiempo han prevalecido y persisten), y la memoria, el testimonio que desde esta atalaya cambiante y mental describo y expreso.
Después de la demolición del mural de Rivera, difícilmente algún otro artista habría aceptado pintar esos mismos muros. Sert lo hizo. La obra del pintor español continúa decorando el Rockefeller Center con un estilo demodé y complaciente. El mural de Diego Rivera constituía un admirable retrato las ideologías de la época.